Mi primo Daniel está en Barcelona. Quienes me conocen dirán que tal primo Daniel no existe, pero sí que existe, porque lo dice él y porque lo digo yo. Así que aquí hay algunos consejillos de cosas que no hay que perderse en Barcelona. Con cariño para mi primo Daniel:
El banquete
Paqui: Bueno, bonito y barato. Lassani, en Nou de la Rambla pasando el Palau Guell. Menú de buen precio con todo incluido.
Pizzas: Las mejores del mundo, sabiamente recomendada por la gente del Local. Carrer de la Cera casi llegando a Ronda San Antoni. Se venden por raciones y cada una es más buena que la otra. No dejes por nada del mundo de probar el delicioso flan de queso, una experiencia absolutamente deliciosa.
Restaurante guay: Iposa (que by the way sale en la peli Una casa de locos con Audrey Tatoo) Menú barato con platos originales y muy pero muy buenos. Nunca supe cómo se llama ese parque, pero yendo desde las Ramblas por el Carme es en el primer parque a la izq, o bien detrás del Mercat de la Boquería, donde termina el estacionamiento a la derecha.
Caelum: en el Carrer de la Palla, al que accedes por la plaza de la catedral o por la plaza del Pi. Un lugar muy especial para merendar o tomar un aperitivo, todo está hecho por manos santas. Mira con cuidado la carta, tienes los no poco extraños nombres de un montón de órdenes españolas ¡y los nombres de las especialidades son una delicia!
Crosantería del Pi: En el carrer del Pi, excelente para desayunar.
El Clandestino (¿la clandestina?) Una tetería muy especial. Bajando desde Sant Just por el Carre Lladó la encontrarás a mano derecha, y si sigues bajando un poco más te toparás con un pedazo de la antigua muralla.
Pescaíto: En carrer Ample y Platas (muy cerca de correos)
Champañería: Detrás de los arcos que quedan justo al lado de Pla de Palau (junto a la estació de frança y la delegación de gobierno) Calle Reina Cristina. Ve un día que te toque comer tempra porque se llena escandalosamente. Te puedes beber una botella de cava por 1.20 y los bocadillos son mmmmmmm!
Abre los ojosLas columnas de la calle del paraíso (detrás de la catedral), ve al fondo de la calle y entra al patio de la asociación catalana de excursionistas, aunque no lo creas.
La plaza de San Felipe Neri (al lado de la catedral, sigue la calle que sale a la altura de la entrada del claustro y llegarás).
Lo que queda del call (la antigua judería). El carrer de la fruita hay una pequeña sinagoga que se puede visitar.
La casa del alquimista. En la calle San Ramón del Call donde dobla y se abre a una pequeña explanada. La casa abandonada. Lleva siglos así. Dicen que ahí vivía un alquimista. Un día un joven le pidió un filtro de amor para una doncella y el sabio se lo dio sin sospechar que la doncella en cuestión era su propia hija. Así que maldijo la casa y desde entonces nadie ha podido vivir ahí, ni prosperar, ni hacer fortuna.
La plaza de San Just. Casi nadie la conoce, está detrás del ayuntamiento por el Carrer de la Daguería o bien por el Carrer de la Ciutat y luego dobla por Hércules. Si sigues bajando por la calle St Just que luego se convierte en Palma llegarás al Pati Llimona. El lugar es muy bonito y suelen tener exposiciones. El acceso es gratuito.
La iglesia de Santa María del Mar junto al paseo del Borne.
El parque de la ciudadela.
El parque del laberinto. Toma la línea verde de metro hacia el velódromo. El parque está justo detrás.
Tan cerca y tan lejosSi quieres una playa muy pero muy bonita y tranquila vete a Calafell. Los trenes salen de Paseo de Gracia cada media hora. Si es fin de semana vete a comer a Angelitos Negros y saluda de mi parte a Silvia y Carlos, y si se te hace de noche siempre puedes pasar a tomarte un drink a la barra. Es un lugar muy original.
Girona. Vale mucho mucho la pena.
Tarragona. Si te gustan las ruinas romanas es excepcional.
Figueras: El museo Gala.
Cadaques: Aquí se llegan a enteder esos cielos desquiciados de Dalí. Vale la pena ver la casa pero tienes que hacer cita un día antes, en la página web tienes los datos. Hay salidas de autobús desde la estación del norte.
Para el buen paseador la ciudad puede ser infinita, pero desafortunadamente mi memoria no lo es, así que si brota algo más de mis archivos ya lo escribiré. ¡Feliz estancia!