lechuzadelosmares

Cambio el cuaderno de notas y la libreta con dibujitos por la página electrónica. Experiencia, experimento, experimiento. La libreta de mis sueños la seguiré guardando en mi cajón, pero aquí trazaré (trataré) la crónica de mis ensueños.

Wednesday, September 26, 2007

Soy un corazón tendido al sol

Como si el horno estuviera para bollos o el agua para chocolate, Alyia se levanta esta mañana, y pone en su grabadora milenaria "Mucho más que dos": esa compilación de canciones, ¿qué digo? de HIMNOS entonados por voces que son como de la familia: la tía Ana Belén, el compadre Sabina y etc.

Yo me meto en la máquina del tiempo y viajo en un coche con Rocío y el Ratón, en el tiempo en el que mi hermana estaba enamorada de un cantante de ópera y yo de un pintor, o de uno tras otro. Y luego muchos años más atrás, en otro coche con una pequeña Lucía y mi mamá cantarina y feliz y Cuc al volante y seguramente todos a coro "uuuuuuuuuu su boca". Mi mamá sonriendo con todos sus dientes que tanto me gustan, mirándome desde el asiento del copiloto y cantando: niiiiiiña deaaaaaaaaaaaagua. Para llenar la copa de mi nostalgia vienen todas las canciones que ya sabemos y entre ellas Mediterráneo. "Nadie que no haya nacido en el Mediterráneo puede entender esta canción" dice Aliya que es igual que yo. Pero nadie puede entender que para mí esa canción es mi papá y el destino que me separa (aunque sólo sea geográficamente) de mi papá y sus bienamadas alitas.

Menos mal que entre el disco también está eso de: aunque soy un pobre diablo... especialmente cuando: si no fueeeeera porque creo en ti. Y en ese momento me he dado cuenta de que aunque yo también hay días que tiraría todos los versos que he escrito tengo un "ti" muy grande en el que creo, un Ti cósmico e infinito, originador, amante; un "ti" sapientísimo y protector, un "ti" de raíces y alas, muchos "tis" en mi pasado y en mi presente, y un "ti" que me digo al espejo y en el que creo con toda sinceridad.

Dice mi hermana que eso de sentirse alegre y triste al mismo tiempo no está tipificado psiquiátricamente, pero qué más dá. Yo le llamaría el síndrome de Navidad o de Cumpleaños Feliz. Debe ser la voracidad del alma de quererlo todo al mismo tiempo, todo el amor de toda la vida y de todas las vidas junto en un mismo momento.

En fin, que ya gasté mis horas de escribir y todavía no empiezo con mi chamba de Ecocentro. Pero quería decir que los extraño, que pienso en cada uno y cada una de mis amigas, que me hacen mucha falta y que daría cualquier cosa por una tamaliza familiar y una noche de contar y cantar, de bailar y pendejear fodongamente por cualquier vía láctea o cable de la luz. En México, eso sí.

Monday, September 24, 2007

Cansancio crónico

Estoy muy pero muy cansada y todo me cuesta ¿será la edad, la maternidad, el otoño, la cruda del cumple, anemia, falta de vitaminas, falta de sueño, falta de sueños, exceso de responsabilidad, exceso de movimiento, bipolaridad, candidiasis crónica, pura flojera, ramadán, España, déficit de picante, falta de salsa, superávit de proyectos, mails acumulados desde la prehistoria...? Por cierto, gracias mil y mil por tan cálidas felicitaciones. Me voy a echar.

Wednesday, September 12, 2007

Sí soy

Feliz y treintayunera. Y me alegro mucho de sentir que este es uno de los momentos más felices de mi vida. ¡A su salud! (Las fotos del cumple y la velita mañana)

Sunday, September 09, 2007

Cumple uno






Para deleite de los abuelos y demás admiradores: Hali recibiendo felicitaciones, en su parquecito favorito, caminando en la hierba, soplando la velita y enchocolatada.

Monday, September 03, 2007

Reportaje gráfico






El bazar de la medina, Halima y su abuelo, recogiendo a Leila en el aeropuerto, Hali tocando una darbuka en el bazar y un dependiento enamorado de mi niña.

Leila y el abuelo o Un mes después

Nuestra larga ausencia, en esta ocasión, no se debe al trajín común y corriente de todos los días. Sino a la falta de internet. Un mes sin internet es como un mes en Siberia, para efectos de la comunicación cybernética, quiero decir. Quedó pendiente escribir sobre Chipre. Fue genial estar ahí con la familia de Mao, ver a mi suegra y a mi cuñada moverse como peces en un agua que me es tan familiar y querida. Eso de hablar árabe en casa de un mestro sufi por lo visto está muy bien cotizado, así que mis parientas se hicieron amigas en seguida de las hijas de Mawlana y de ahí en adelante todo fue cantar y coser. Lo único que hacía difícil la estancia era un calor insoportable con un 200% de humedad que me hizo comprender que "sudar a chorros" no es una expresión idomática ni mucho menos, es pura literalidad. Nunca habia tenido tanto calor en mi vida y eso que soy de Monterrey. Halima se la pasó remojada con agua de todos los grifos y del viaje le quedó la manía de meter la mano en los vasos de agua y sacarla chorreando para refresacarse y la cara, y en un gesto de infinita genorosidad, la de su mamá. El efecto no es tan bueno cuando se trata de un vaso de limonada o de coca cola pero en fin, se le agradece la buena intención.

Capítulo II: Albacete
Diez días después de volver de Chipre nos lanzamos a visitar a Sandra y Patricio que viven en el paraíso o por lo menos en una de sus sucursales. Un valle hermosísimo con canto de río, pajaritos, etc., etc. (curiosos visitar la página del Balneario de Tus). Como se me olvidó la cámara no quedó huella más que en mi propio disco duro de imégenes preciosas como los piecitos de Halima apoyados en las piedras del río, un picnic con nuestros anfitriones en el bosque, Halima jugando con los niños en la piscina, nosotras y una sonriente y embarazadísima desayunando bajo el nogal...

Capítulo III: Túnez
Al día siguiente de volver del paraíso de Tus nos fuiemos Túnez de emergencia. Mi cuñada se puso mal y amenazaron con operarla de la columna. Afortunadamente no fue necesario y después de un susto noctámbulo con todo y ataque de pánico empezó a ponerse bien. El viaje sirvió para que Hali se encontrara con su OTRO abuelo y que conociera a su tía Leila (si alcanzo les pongo unas fotos) quienes, como era de esperarse, se enamoraron locamente de ella. Túnez me fascinó, es la entrada perfecta al mundo árabe porque son bastante europeos, amables, abiertos y todo el mundo habla francés. Entre las visitas al hospital pudimos dar una vuelta por unas ruinas romanas, conocer un precioso barrio bohemio con vistas espectaculares al mar y, cómo no, ir de compras a los bazares. Lo más loco del viaje fue constatar que si los occidentales simpatizan con la Hali, los árabes ya de plano pierden la cabeza: hasta nos pedían permiso para darle besos y tomarse fotos con ella...aunque usted no lo crea.

Ya de vuelta en casa nos enfrentamos a la crisis computacional que parece por fin resuelta. Pero como nunca se sabe mejor subo ya este comentario y las fotos después. ¡Un abrazo general!