De vuelta a casa
Volvimos de un viaje demasiado corto (como siempre) a Barcelona. Hacía un año entero que no estábamos por ahí y aunque fuera rapidito pudimos ver a los amigos y familia de por allá y disfrutar de una Barcelona versión infantil: nada de restaurantes (el único intento lo pagamos caro en frustración, ambas), parque todos los días, reuniones caseras y biblioteca infantil. ¡Que viva el Raval! Unos días en Gavá al lado del mar con fiesta cada tarde, un día por la Dergha con encuentros fugaces pero felices y un súper diker, un mini paseo turístico con Chayo por el gótico (sólo mis lugares favoritos, no hubo tiempo para más). A pesar de la prisa, el viaje me dio mucho qué pensar, colocar y digerir. Muchos encuentros con gente muy querida hacen eso. Muchos espejos dónde mirarme, muchas conversaciones importantes, muchas pistas de cómo estar mejor y ser más feliz con lo que soy y lo que tengo. Espero que esta vez no pase tanto tiempo antes de volver a casa, porque Barcelona, de muchas maneras, sigue siendo mi casa.
1 Comments:
Ay, Marianita, sí que fue cortico. Eso de vernos entre una cosa y otra y tener luego que salir corriendo y no poder montar a Halima en la bici ni acompañarlas al parque fue frustrante, es verdad. Pero no importa: lo que hay es que aprender a adaptarse y buscar los espacios y los medios para comunicarnos. Te mando muchos besos y me alegró mucho haberte visto, sea como fuere.
Post a Comment
<< Home