Un libro con sonrisa
Suskind, el del Perfume, escribió otras cosas, y Mao tiene algunas en su biblioteca. El otro día, me decidí por uno con dibujos de Sempé (el del maravilloso Petit Nicolas que por cierto quiero conseguir en francés para desempolvar mis antiguos conocimientos): La historia del señor Sommer. A la segunda página me di cuenta de que, mientras leía, tenía una sonrisa en la boca, y me duró las ciento y pico páginas que tiene el libro. Es una historia simple y sencilla pero no por ello poco profunda, narrada con pulcritud y un buen humor...delicioso. Hacía tiempo que esa sensación de bienestar, de alegría sin complicaciones no me llenaba al leer. Me encantó reencontrarme con ella. Ahora voy por La Paloma, a ver qué más tiene qué decir este Suskind.