Diker (o happening musical en plena sala de mi casa)
Diker es una palabra en árabe que significa recuerdo, también es una de las principales prácticas sufis, el recuerdo de Allah, que se lleva a cabo recitando lo que la tradición ha guardado como "los 99 bellos nombres", los atributos de lo divino a través de los cuales podemos acceder a ello (la Belleza, la Luz, la Compasión, la Bondad, etc.) Dicha recitación puede ser silenciosa, o bien cantada, acompañada por intrumentos diversos como flautas, laúdes, violines y otros instrumentos de cuerda, y varios tipos de percusiones que esta mañana se dieron cita en la sala de mi casa.
Cuarenta "derviches" y "dervichas" se pusieron a cantar al son de sus instrumentos, con un corazón apasionado y el terror de su anfitriona. Porque ya se sabe que cuando uno tiene vecinos arriba, abajo, a un lado y al otro cualquiera pueda saltar de su sillón y molestarse si le insisten con darbuka, tabla india, daf, armonium, violín, palmas y voces entusiasmadas más de unos cuantos minutos. Y lo malo no es molestar, si no que luego vengan a molestarte diciéndote que qué ocurrencias y qué falta de respeto y que te van a mandar a la guardia civil. Además de nuestro "recuerdo" los vecinos estarán recordando intensamente a nuestras mamacitas, me decía.
Total que después del acceso de terror pensé que en realidad esta sesión de música extática no era más que una especie de karaoke mediooriental, mediomultitudinario y a mediodía. Con lo cual, no permita Dios que molestemos a nadie y si lo hacemos ya nos tocará pedir disculpas y llevar galletitas. Afortunadamente (o lo que sea) parece que no molestamos a nadie y el relajo tampoco duró tanto, nomás lo suficiente para disfrutarlo un montonononononononón, ver bailar a Halima y bebés que la acompañaban, reirnos mucho y admirarnos de cómo en una simple sala de un simple depa de un simple pueblo pueden tener lugar esta clase de maravillas. ¡AlhamdiliLlah!
Luego, sentados en picnic, comimos deliciosamente, tomamos té y nos despedimos. Las visitas, por este fin de semana, se fueron. Pero nos queda el recuerdo.




