Cambio el cuaderno de notas y la libreta con dibujitos por la página electrónica. Experiencia, experimento, experimiento. La libreta de mis sueños la seguiré guardando en mi cajón, pero aquí trazaré (trataré) la crónica de mis ensueños.
Monday, June 30, 2008
Gracias emocionadas
Muchas y muchas gracias emocionadas por las porras y colaboraciones para la tarea del verano. Después de una semanita de paseo en Málaga y después de tan amorosos comentarios tengo las pilas recargadas y el corazón reluciente (el cuerpo, hecho polvo, también hay que decirlo, pero lo bailado nadie me lo quita). La crónica de las vacaciones en otro post. ¡Los quiero!
Sunday, June 22, 2008
En conclusión (o que linda soy que bonita soy como me quiero)
Después de unos días en la montaña rusa emocional he llegado a la conclusión de que el problema no es que mi marido no sea mi mejor amiga (sí, a veces me gustaría) ni el hecho de no tener de vecinas a todas mis mejores amigas y otras mujeres amorosas (físicamente hablando, porque ya sabemos que metafísicamente bendito sea Dios hay, y hartas y bien chingonas). El problema radica en que yo debería ser mi primera y mejor amiga, y ser tan buena onda conmigo como intento ser, o mejor dicho, como me nace hacer, con mis amigas. ¿Que qué cosas haría por mí misma si fuera mi mejor amiga? ¡Ufffffff! ¡infinidad! Me cuidaría, me mimaría, me procuraría las cosas que me gustan, me haría una comida rica si me llamo a decirme que ya son las 3 y no he probado bocado; me invitaría a hacer cosas agradables como dar paseos, me diría lo guapa que estoy y lo bien que me queda éste o aquél color, me felicitaría por lo bien que lo estoy haciendo y sobretodo me repetiría constantemente la alegría de estar aquí, de estar conmigo y de poder hacer cosas, apreder cosas, descubrir cosas, sentir cosas, emprender cosas, con una persona tan pero tan chingona como yo. ¿Cómo les parece? Esa es mi tarea para este verano (y luego les cuento de otros proyectos).
Thursday, June 19, 2008
SUFRIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIR
Hoy es el cumple de mi herma y quiero estar con ella y abrazarla y cantarle pa que apague sus velitas y comer delicioso pastel de cumpleaños y reirnos juntas de las ocurrencias de Hali y regañar a su jijo que no quiere nacer todavía. Pero mi hermana vive muy lejos y celebrará su cumple por su cuenta y tendrá a su hijo lejos de mi vista. Y luego me pregunto porqué llevo días tristeando. Como decía Marina: ¡SUFRIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIR!
Monday, June 16, 2008
Y unas fotos
God bless America
Exclamé al sentarme en el acojinado sillón del Starbucks del Paseo del Prado con un delicioso aunque carísimo capuccino caramel descafeinado con leche de soya (o sea, mutante, da igual). Realmente fue como un premio después de haber logrado conducir por mí misma desde Azuqueca hasta Madrid para hacer un trámite en la Embajada y volver a tiempo por Hali a la guardería. Afortunadamente tenía muy buena compañía (gracias Aliya!!!!) y eso hizo todo más fácil. TOTAL, que fue reconfortante meterse en uno de estos ambientes prefabricados y cómodamente iguales y deleitarse con el sabor del capuccino a mi gusto y un muffin de plátano con nuez. Estos americanos, le decía yo a Aliya (súper repostera, súper alternativa, entendida en cocina ayurvédica, ese perfil) no saben hacer muchas cosas, pero algunas oh sí, las hacen requete bien. Y por una vez no me sentí antiyanqui y no supe si era mi alma fronteriza, mi familia multiculti (un saludo con amor a mi cuñado Miller que está a punto de ser papá en las áridas regiones de la américa del notri), o simplemente la conformidad con la colonización cultural de la que somos objeto casi todos los mexicanos, pero me dió igual. Y me di cuenta que de alguna manera los sabores, olores, colores estadounidenses (un sandwich de mantequilla de cacahuate con mermelada de fresa, unos hotcakes domingueros, una coca cola bien helada, ¡un mcdonalds!) son también a pesar de los pesares, parte de mi historia, y parte de mí. Así que ojalá (¡lo siento soy incapaz de eludir el comentario político!) en estos tiempos de cambios, las cosas cambien para bien, por ellos y por el resto del mundo ya que estamos a su merced.
Lo que hace una taza de café.
Lo que hace una taza de café.
Asistencia técnica
¿ALGUIEN PODRÍA POR FAVOR DECIRME DÓNDE DOMONIOS HAY QUE PICARLE AL MALDITO FACEBOOK PARA PODER VER LAS SOLICITUDES DE AMIGOS PENDIENTES??????
gracias
gracias
Tuesday, June 10, 2008
Yuyo en el supermercado o una probadita de escasez
Parece que España aterrizó en la realidad. La huelga del transporte llegó al supermercado, pero no porque los víveres no estén alcanzando a tiempo las tiendas, sino porque los compradores empanicados las están vaciando a la velocidad de la luz. Los supers están haciendo su agosto en pleno junio y las gasolineras también. Los productores, cazadores y recolectores de alimento españoles reclaman ayudas alegando que con la subida del combustible ya no les queda ni pa comer. Y el resto de los transportistas se solidarizan.
Total, que ayer voy a Mercadona (el súper de casa) a hacer la compra de la semana y ¡horror! Nada de azúcar (morena), nada de lechuga, nada de papel del baño, casi nada de pescado, cero arroz (blanco), unos cuantos paquetes de pasta. Las colas de caja del lunes por la tarde eran las correspondientes al viernes o sábado y los carritos parecían montañas de mercancía ambulantes. La gente se abalanzaba sobre los productos como sobrela última coca del desierto y las cajeras sudaban mientras pasaban por el tí tí infrarrojo compras familiares que más bien parecían militares. Yo compré lo de la semana con cierta inquietud y me fui pensando: ¡el fin del mundo! (dicen los informados que hay una crisis energética inminente y que quienes no sean capaces de autoabastecerse se van a chingar, con perdón). Pero no nos pongamos apocalípticos.
Se desinfla la "burbuja inmobiliaria", el paro (seguro de desempleo, ¡por lo menos tienen!) sube un 60% con el sector de la construcción (o algo así, no me hagan mucho caso pero de todas maneras los periódicos manejan esta clase de cifras escandalosas), la gasolina y sus amigos andan por las nubes. Es lo que se llama: crisis. Así está el mundo, pero acá se creen que viven en el penhouse de la economía mundial y ya le está cayendo el veinte de que no. O sea, a los medios, al gobierno, a los sectores tururú, porque las amas de casa ya sabían de sobra que llegar a fin de mes estaba cada vez más chungo. O sea, que la economía familiar anda desde hace rato por los suelos. (¿qué tal mis salpicones de arrabalería gachupina?).
APROVECHO para contarles que una legendaria valquiria de los talleres literarios regiomontanos ha vuelto a las andandas. Dice que su tema es poco poético, pero lo aborda con su característica y deliciosa inteligencia, así que aunque hable de cosas que se encuentran por las esquinas da gusto volver a leerla. La tienen en http://domadoresdeleuro.wordpress.com/ Ahí tienen una nota bastante más coherente que la mía.
En fin, así está el mercado del abarrote, nunca mejor dicho.
Total, que ayer voy a Mercadona (el súper de casa) a hacer la compra de la semana y ¡horror! Nada de azúcar (morena), nada de lechuga, nada de papel del baño, casi nada de pescado, cero arroz (blanco), unos cuantos paquetes de pasta. Las colas de caja del lunes por la tarde eran las correspondientes al viernes o sábado y los carritos parecían montañas de mercancía ambulantes. La gente se abalanzaba sobre los productos como sobrela última coca del desierto y las cajeras sudaban mientras pasaban por el tí tí infrarrojo compras familiares que más bien parecían militares. Yo compré lo de la semana con cierta inquietud y me fui pensando: ¡el fin del mundo! (dicen los informados que hay una crisis energética inminente y que quienes no sean capaces de autoabastecerse se van a chingar, con perdón). Pero no nos pongamos apocalípticos.
Se desinfla la "burbuja inmobiliaria", el paro (seguro de desempleo, ¡por lo menos tienen!) sube un 60% con el sector de la construcción (o algo así, no me hagan mucho caso pero de todas maneras los periódicos manejan esta clase de cifras escandalosas), la gasolina y sus amigos andan por las nubes. Es lo que se llama: crisis. Así está el mundo, pero acá se creen que viven en el penhouse de la economía mundial y ya le está cayendo el veinte de que no. O sea, a los medios, al gobierno, a los sectores tururú, porque las amas de casa ya sabían de sobra que llegar a fin de mes estaba cada vez más chungo. O sea, que la economía familiar anda desde hace rato por los suelos. (¿qué tal mis salpicones de arrabalería gachupina?).
APROVECHO para contarles que una legendaria valquiria de los talleres literarios regiomontanos ha vuelto a las andandas. Dice que su tema es poco poético, pero lo aborda con su característica y deliciosa inteligencia, así que aunque hable de cosas que se encuentran por las esquinas da gusto volver a leerla. La tienen en http://domadoresdeleuro.wordpress.com/ Ahí tienen una nota bastante más coherente que la mía.
En fin, así está el mercado del abarrote, nunca mejor dicho.
Friday, June 06, 2008
Otro viernes: el camello.
No es que el viernes pasado no hubiera guardería, es que estaba recuperando otra antigua actividad: corregir. Nuestro amigo Burhanuddin Herrman (enamórense: www.sufiway.it) recopiló las enseñanzas de los seminarios que da alrededor del mundo, en un librito llamado El Camello sobre el Tejado (nada que ver con el violinista, lo juro). El libro apareció primero en italiano y tuvo un éxito colosal, ahora van a publicarlo en español y adivinen a quién le tocó formar parte del equipo de correctores. Lo complicado fue que había que revisar 440 páginas en 4 días con una niña de casi dos años a cuestas (la mía). Esa semana Halima vio más peliculas juntas que las que había visto en toda su vida, y yo dormí todavía menos que de costumbre. Bastante menos. Así que al final conseguimo corregir el libro y un catarro bastante feo por transgredir insistentemente los límites del cuerpo.
La lectura del Camello resultó deslumbrante. Trae al contexto moderno las antiguas enseñanzas sufis y las aplica a la vida cotidiana de muchas personas en occidente. Fue como estar de seminario una semana entera, mientras duró la lectura. Es un libro que te hace mirarte a ti mismo con ojos de descubrir cosas que limpiar dentro, o sea, que tiene una parte que tal vez no resulte muy cómoda o pero sí muy práctica. Y luego habla de cómo aplicar las herramientas del sufismo para "iluminar" nuestras vida, no iluminar como se iluminó Buda, sino simplemente ponerle luz, color, amor, sentido, dirección, compasión, disfrute, alegría, a nuestros días. O dicho de otro modo: cómo ser más humanos. Tampoco es tarea fácil. Quizá el libro esté un pelín demasiado centrado en la problemática concreta de las Europas donde, a menos que sea una ilusión mía, el factor humano está realmente muy muy maltrecho, bastante más que en el contexto latinoamericano que tengo de referencia. Pero aún así, hay secciones que seguramente se convertirán en un tesoro para cualquier lector de cualquier lugar del mundo, por ejemplo, la que habla de las prácticas, donde Burhanuddin desvela el sentido interior (¡y la belleza!) de las oraciones, la meditación y la cara más sagrada de lugares como la Kaaba, la Casa de la Luz en Meca. Es un libro para enamorarse.
Creo que lo más sorprendente fue encontrar respuestas tan concretas a preguntas que quise hacer a Mawlana en el último viaje a Chipre y que no alcancé a formular de viva voz. Y todavía más: encontrar las claves de un sueño que tuve hace casi diez años y que me dejó en shock. Aunque parezca mentira, cada elemento de aquel sueño está desarrollado y explicado cuidadosamente en el libro, casi con las mismas palabras con las que lo escribí para no perder detalle. Mágico ¿no? Por si me quedaba alguna duda.
Así que el viernes pasado fue de leer y no de escribir, pero dio muchos frutos. Ya quiero tener el libro publicado en mis manos. No sé si van a distribuirlo inmediatamente a América latina. Espero que sí.
La lectura del Camello resultó deslumbrante. Trae al contexto moderno las antiguas enseñanzas sufis y las aplica a la vida cotidiana de muchas personas en occidente. Fue como estar de seminario una semana entera, mientras duró la lectura. Es un libro que te hace mirarte a ti mismo con ojos de descubrir cosas que limpiar dentro, o sea, que tiene una parte que tal vez no resulte muy cómoda o pero sí muy práctica. Y luego habla de cómo aplicar las herramientas del sufismo para "iluminar" nuestras vida, no iluminar como se iluminó Buda, sino simplemente ponerle luz, color, amor, sentido, dirección, compasión, disfrute, alegría, a nuestros días. O dicho de otro modo: cómo ser más humanos. Tampoco es tarea fácil. Quizá el libro esté un pelín demasiado centrado en la problemática concreta de las Europas donde, a menos que sea una ilusión mía, el factor humano está realmente muy muy maltrecho, bastante más que en el contexto latinoamericano que tengo de referencia. Pero aún así, hay secciones que seguramente se convertirán en un tesoro para cualquier lector de cualquier lugar del mundo, por ejemplo, la que habla de las prácticas, donde Burhanuddin desvela el sentido interior (¡y la belleza!) de las oraciones, la meditación y la cara más sagrada de lugares como la Kaaba, la Casa de la Luz en Meca. Es un libro para enamorarse.
Creo que lo más sorprendente fue encontrar respuestas tan concretas a preguntas que quise hacer a Mawlana en el último viaje a Chipre y que no alcancé a formular de viva voz. Y todavía más: encontrar las claves de un sueño que tuve hace casi diez años y que me dejó en shock. Aunque parezca mentira, cada elemento de aquel sueño está desarrollado y explicado cuidadosamente en el libro, casi con las mismas palabras con las que lo escribí para no perder detalle. Mágico ¿no? Por si me quedaba alguna duda.
Así que el viernes pasado fue de leer y no de escribir, pero dio muchos frutos. Ya quiero tener el libro publicado en mis manos. No sé si van a distribuirlo inmediatamente a América latina. Espero que sí.
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