Cambio el cuaderno de notas y la libreta con dibujitos por la página electrónica. Experiencia, experimento, experimiento. La libreta de mis sueños la seguiré guardando en mi cajón, pero aquí trazaré (trataré) la crónica de mis ensueños.
Friday, July 31, 2009
Tuesday, July 28, 2009
Aventuras poéticas
Me he quedado en la encrucijada de un poema. Y mi buen mánager me sugiere leer a Pellicer. Pellicer, mi viejo amigo. En otro tiempo leí los poemas marinos de Pellicer e incluso trabajé con él (es decir, con sus textos) en algún taller de poesía para niños. Pellicer es grande y me gusta mucho, pero no tengo nada suyo. Voy a la biblio de Azuqueca segura de encontrar aunque sea una vil antología si no sus obras completas y lo único que encuentro son un par de libros para niños ¡TOING! Una selección de versos ilustrados muy bonita y otro que ya conocía: Julieta y su caja de colores. Busco en las grandes librerías de mi confianza y encuentro como mucho un par de antologías ¿y yo cómo sé si están ahí todos los poemas marinos??? La obra completa que publicara Conaculta-FCE-noséquiénmás ni sus luces.
Total que no parece nada interesante ni digno de mención. Es sólo que ahora que estoy desesperadamente tejiendo un espacio para mí, excavando para darle cauce a un pequeño manatial que me alimente a mí y sólo a mí antes de volverme nuevamente la alimentadora universal, me sabe a encontrarme piedras en vez de tierra blanda. Y nada de agua.
A veces me dan ganas de irme un par de días, solita y mi alma, a Lisboa. Sólo estuve un par de días con Lucerito hace algunos años. Pero el sitio me pareció tan máxico (así mismo), tan evocador, tan impregnado de Pessoa, tan lleno de fados, tan acuático, que lo tengo en la memoria como el sitio perfecto para una retirada poética. Aunque seguramente con mis bajadas de tensión, hambre constante y frecuentes visitas al baño no iba a disfrutar ni las plazas ni el castillo ni los sitios para comer ni pensión alguna.
Me voy a hacer una muralla con las piezas de contrucción de Hali y voy a meterme ahí muchos días, con provisiones. A lo mejor empiezan a venir mágicamente todos los poemas que he leído desde niña en mi auxilio.
A lo mejor encuentro algo, algo como unos fados en internet que me sustituyan el mar de Pellicer y las calles de Pessoa. A lo mejor hasta me los puedo grabar y logro unas horas para mí, docoro mi cuarto con telas azules, sazono la bañera con sal e invito a mis amados compañeros de casa a irse al cine solos.
Meterme dentro de mí es lo que necesito. Espacio-tiempo-energía-libertad para sumergirme de una vez a sacar las fuerzas que necesitaré pronto. Y debería ahora mismo hacer una de mis magias, invocar máxicamente a la Poesía. Le prometeré no dejarla más de lado. Le prometeré el sacrificio de horas de sueño, le juraré fidelidad y haré voto de procurarla devotamente a cualquier hora del día (y buscaré un maldito portal de internet que me traiga los libros que yo quiera hasta mi casa y que SÍ tenga poesía).
Total que no parece nada interesante ni digno de mención. Es sólo que ahora que estoy desesperadamente tejiendo un espacio para mí, excavando para darle cauce a un pequeño manatial que me alimente a mí y sólo a mí antes de volverme nuevamente la alimentadora universal, me sabe a encontrarme piedras en vez de tierra blanda. Y nada de agua.
A veces me dan ganas de irme un par de días, solita y mi alma, a Lisboa. Sólo estuve un par de días con Lucerito hace algunos años. Pero el sitio me pareció tan máxico (así mismo), tan evocador, tan impregnado de Pessoa, tan lleno de fados, tan acuático, que lo tengo en la memoria como el sitio perfecto para una retirada poética. Aunque seguramente con mis bajadas de tensión, hambre constante y frecuentes visitas al baño no iba a disfrutar ni las plazas ni el castillo ni los sitios para comer ni pensión alguna.
Me voy a hacer una muralla con las piezas de contrucción de Hali y voy a meterme ahí muchos días, con provisiones. A lo mejor empiezan a venir mágicamente todos los poemas que he leído desde niña en mi auxilio.
A lo mejor encuentro algo, algo como unos fados en internet que me sustituyan el mar de Pellicer y las calles de Pessoa. A lo mejor hasta me los puedo grabar y logro unas horas para mí, docoro mi cuarto con telas azules, sazono la bañera con sal e invito a mis amados compañeros de casa a irse al cine solos.
Meterme dentro de mí es lo que necesito. Espacio-tiempo-energía-libertad para sumergirme de una vez a sacar las fuerzas que necesitaré pronto. Y debería ahora mismo hacer una de mis magias, invocar máxicamente a la Poesía. Le prometeré no dejarla más de lado. Le prometeré el sacrificio de horas de sueño, le juraré fidelidad y haré voto de procurarla devotamente a cualquier hora del día (y buscaré un maldito portal de internet que me traiga los libros que yo quiera hasta mi casa y que SÍ tenga poesía).
Thursday, July 16, 2009
...andaba de parranda
De algún lugar salieron las energías y nos lanzamos a Málaga unos días con las niñas. Yo en mi fase de soloquieroestarenmicasa y nomeaguantonisola al final he recortado los 15 días de vacaciones a una semanita un poquito sufrida (dice Sol que las hormonas) y mucho muy disfrutada, porque ver a Hali jugar con sus tatas o pasar una tarde tumbada frente al mar o UNA CENA ROMÁNTICA EN PAREJA después de miles y millones de años compensa el mal dormir, los trajines, los cambios de horario y hasta los berriches callejeros y ensolados de Halimona.
A veces se hace cierto eso de "there's no place like home" y lo chido es que ese home es mi casa mía con mi habibi y mi Halima, con mis planes de arreglijos caseros y embellecimientos, con mis amigas de cole de Hali y mis cartas bajo la manga para sortear el cansancio, las hormonas, la crisis y todo lo demás.
Agradecimiento es lo que siento además de la revoltura interna (ahora estoy poseida por Lupe Garnacha) de tener una familia (pequeña y extensa y adoptiva y de cariño) tan chida y una vida tan chida y sueños tan chidos y opciones tan chidas etc, etc, etc. Me siento como una oruguita en plena confección de su encierro (qué falta me hace y qué difícil me resulta). Este año cuando lleguen a Monterrey las monarcas, de la celda tejida saldremos dos, dos flores de fuego, dos voladoras. Chidas las transfiguraciones. ¡Salud!
A veces se hace cierto eso de "there's no place like home" y lo chido es que ese home es mi casa mía con mi habibi y mi Halima, con mis planes de arreglijos caseros y embellecimientos, con mis amigas de cole de Hali y mis cartas bajo la manga para sortear el cansancio, las hormonas, la crisis y todo lo demás.
Agradecimiento es lo que siento además de la revoltura interna (ahora estoy poseida por Lupe Garnacha) de tener una familia (pequeña y extensa y adoptiva y de cariño) tan chida y una vida tan chida y sueños tan chidos y opciones tan chidas etc, etc, etc. Me siento como una oruguita en plena confección de su encierro (qué falta me hace y qué difícil me resulta). Este año cuando lleguen a Monterrey las monarcas, de la celda tejida saldremos dos, dos flores de fuego, dos voladoras. Chidas las transfiguraciones. ¡Salud!
Thursday, July 02, 2009
Un poquito de belleza por favor
Tengo un par de amigos que son hermanos. Uno canta canciones capaces de atravesar montañas y mares y corazones. El otro es capaz de convocar a todos los seres de este mundo y del otro con sus textos. Los dos tienen algo de diablero, como su abuelo. Los soñé a los dos. Uno estaba siempre conmigo, con su mochilapartedesuorganismo, su cuadernito y su pluma otoñal. El otro se escabullía por entre los lugares más imposibles de plazas y teatros. Eran la energía creativa y la energía interpretativa.
Y así estoy, con una energía creativa cargada de cosas y la energía "interpretativa" o "productiva" que nomás no alcanzo a atrapar. Siento la imperiosa necesidad de ocuparme en crear algo de belleza, pero no con la cabeza (aunque el librito sigue creciendo) sino con las puras manos, con la pura intuición. Me cansan las palabras y añoro sonidos, colores, pero no tengo fuerza para ir a buscar alguna actividad (ni aunque sea de mera espectadora) que calme esa sed.
Quiero ser como esas mujeres que de pronto descubren que hacer cobijas de retazos es la onda. O muñecas de trapo, o postales con collage. Quiero escaparme a un corredor infinito de imágenes y música. Encontrar el álbum de mi vida. Recuperar alguna perla perdida...Pero me canso tanto que ya ni los sabores me consuelan.
A lo mejor consigo que alguien me lleve cargando hasta algún río fresquito entre los árboles uno de estos días de aplastante verano, y con eso veo la luz.
¡Salud! ¡Por los amigos! ¡AY HOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOMBE!
Y así estoy, con una energía creativa cargada de cosas y la energía "interpretativa" o "productiva" que nomás no alcanzo a atrapar. Siento la imperiosa necesidad de ocuparme en crear algo de belleza, pero no con la cabeza (aunque el librito sigue creciendo) sino con las puras manos, con la pura intuición. Me cansan las palabras y añoro sonidos, colores, pero no tengo fuerza para ir a buscar alguna actividad (ni aunque sea de mera espectadora) que calme esa sed.
Quiero ser como esas mujeres que de pronto descubren que hacer cobijas de retazos es la onda. O muñecas de trapo, o postales con collage. Quiero escaparme a un corredor infinito de imágenes y música. Encontrar el álbum de mi vida. Recuperar alguna perla perdida...Pero me canso tanto que ya ni los sabores me consuelan.
A lo mejor consigo que alguien me lleve cargando hasta algún río fresquito entre los árboles uno de estos días de aplastante verano, y con eso veo la luz.
¡Salud! ¡Por los amigos! ¡AY HOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOMBE!
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