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Friday, May 06, 2016

Mayo florido y hermoso

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"Marzo ventoso, abril lluvioso: mayo florido y hermoso" dicen aquí, y así ha sido la partida del invierno y la llegada de la primavera. El campo luce sus más bellos verdes y espléndidas flores asoman por doquier. Los vecinos de Almodóvar pintan sus casas, vacían sus armarios, se ocupan en sendas limpiezas de primavera.

Para mí la" limpieza de primavera" va siendo, más bien, una "limpieza del mes de Rajab", en consonancia con el universo. Hace unas tres semanas empezó el mes de Rajab y llegó con el disolvente y el estropajo en ristre. ¿O serán las prácticas especiales que estamos intentando hacer en casa? La cuestión es que el armario de las emociones viejas está dando mucho que limpiar, las estanterías del agradecimiento están siendo renovadas y la casa del corazón se va quedando más ordenada.

Como hace muchos meses que no escribo (que no escribo el blog, porque he estado escribiendo otras cosas) recapitulo:

Marzo: Diario de un ama de casa desquiciada
Es penúltimo libro de Club de Lectura de la Biblioteca de mi pueblo, al que tuve el acierto de apuntarme hace unos meses.

El título no era muy inspirador, pero saqué mi disciplina de antigua estudiante de letras y me lancé a la lectura: una mujer cuyo rol de ama de casa le da motivos para quedar atrapada en la ansiedad y la angustia. ¿Y EN QUÉ MOMENTO ME CONVERTÍ YO EN ELLA???? Pensé con verdadera preocupación. ¡Ah sí! En el momento en que dejé de ser maestra Waldorf en el Caribe para encerrarme en mi idílico retiro andaluz.

No se pueden imaginar el horror (y el alivio) de sentirme identificada con la protagonista: sus esfuerzos heróicos para conseguir logros tan estúpidos como comprar la caja de cereales que les gustan a sus niñas o teminar de lavar y guardar la ropa de la temporada anterior; sus sudores fríos al tener que lidiar con amenzadoras mujeres de la limpieza o señores de mantenimiento; los escenarios de su propia muerte que se le aparecen sólo por sentarse en la silla del dentista o tomar un taxi; sus multitud de miedos.

¡Ah! ESO es lo que me pasa, solo necesito encontrar un nuevo equilibrio y darle un sentido nuevo a mi vida. ¡Menos mal! Después de tanta mudanza he descubierto que cumplir seis meses en un sitio es un momento peliagudo. Las reservas de cariño y seguridad de la situación anterior ya se han terminado, la maravilla del asombro constante ya no opera, y aún queda todo por construir: amistades profundas (la red de salvación), actividades que le den sentido a estar aquí en este momento, proyectos que inyecten entusiasmo a la vida diaria.

Así que a la pregunta de ¿De verdad vine desde México para terminar encerrada en mi casa haciendo el aseo???? Me respondí: ¡Pues no! Desde luego que una de las razones de volver a España era no vernos obligados a estar ambos fuera de casa trabajando a tiempo completo para sostener a nuestra familia, pero me lo imaginaba más como un periodo sabático que como una vuelta al trabajo peor reconocido del mundo: el de ama de casa. Estar en casa es una bendición, pero depende cómo.

De manera que tuve que darle la vuelta, preguntarme realmente qué quería hacer con mi tiempo: conectar conmigo misma, recuperar mi faceta de escritora, buscar la manera de aportar algo a la comunidad donde vivo y al mismo tiempo hacerme mi propia comunidad: descubrir gente afín. Bastante más interesante que "hacer la compra", "cocinar", "guardar la ropa limpia".

Así que me hice un horario para limpiar, comprar, cocinar y me dejé un buen hueco cada día para escribir (que algunas semanas se convirtió, felizmente, en la actividad principal de la mañana). Concebí un par de proyectos que me permitan colaborar con mi comunidad y poner en práctica mis saberes y como broche de oro, me uní a un par de hadas para participar en la Feria Medieval.

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Abril: Una mujer medieval
Cada año, Almodóvar celebra el Zoco de la Encantá, recordando una antigua leyenda del tiempo de los moros, en la que una princesa se tira de las torres de NUESTRO (jeje) castillo, al saber que su amado ha muerto en la batalla contra los almorávides.

La explanada del castillo se transforma en mercado, el cerro se convierte en campo de tiro al arco, la gente se disfraza. Halima cantó en el pasacalles y yo junto con Flora y Fauna monté un puestecillo en el mercadito.

En el pasacalles descubrí que las mujeres de Almodóvar no saben ulular. Con tantas semejanzas como tiene la sociedad andaluza con la musulmana, estaba segura de que al lanzar mi grito ¡LULULULULULULÚ! todas las almodovareñas corearían con furor. Pero no, todos los almodovareños guardaron silencio y todas sus miradas se dirigieron al sitio de donde había salido aquél aullido. ¿Cómo es posible que las mujeres del pueblo no sepan ulular???? Me quejé amargamente a mi vecina unas calles más adelante. ¡Así que eras tú!! Se rió con ganas. Yo sí sé, me dijo, pero me pillaste desprevenida. Y me contó que durante una larga temporada, su familia recibió a una niña saharahui que venía a a pasar las vacaciones con ellos, y le enseñó. No es la única familia que ha recibido a lo largo del tiempo a niños saharahuis que vienen a pasar "vacaciones de paz" a España y eso me parece muy bonito.

Otro descubrimiento fue que, en realidad, soy una mujer medieval. Mi "disfraz" para el mercadillo, no fue sino mi ropa de sunna, mis pantalones bombachos y mis pañuelos de rezar. Yo me vestí como si estuviera en Chipre visitando a mi maestro, con todo y el turbante. JA. Es una maravilla que el medievo andaluz sea un crisol de culturas: judío, cristiano y esplendorosamente musulmán.

Me divertí mucho cosiendo y hablando con mis dos hadas cómplices. Me encantó participar en la fiesta popular. Se me ocurrieron un millón de ideas de actividades qué organizar con niños para aprovechar la riqueza cultural de este sitio. Saldo positivo.

El regalo de abril es la reunión de mujeres de los jueves. Algunas veces hemos sido dos, otras veces hemos sido hasta seis, pero el número de asistentes no importa. Lo maravilloso es tener un día en mi semana para preparar mi casa y dedicarle un par de horas a alimentar el corazón con cantos y oraciones. Es una suerte increíble tener tan cerca a más mujeres musulmanas dispuestas a reunirse con el mismo fin. De verdad, una delicia.

Mayo florido y hermoso
Ya va despertando ese furioso sol cordobés, aunque todavía alguna nube lo devuelve a su siesta. El cielo está lleno de golondrinas. El ciclo escolar ya declina (gracias a Dios), muy pronto estará aquí Ramadán y, con ello, cerramos nuestro ciclo lunar. Un año lunar de haber dejado México para trasladarnos de nuevo a España.

Ya no sueño cada día con nuestra escuelita de la selva y nuestros amigos, pero extraño mucho, muchísimo, mi tierra. Como antídoto mayo me ha regalado (hasta ahora, ¡y eso que va empezando!) reencuentros hermosos con personas de mi corazón.

El calendario avanza cumpliendo los ciclos y yo tengo muchas ganas de ver los momentos del año que nos falta conocer por aquí. De todas formas, ya estoy segura de que este es un buen sitio, alhamduliLah.

Imégenes tomadas de florespedia.com y localpaperalmodova.es

Wednesday, September 02, 2015

1200 mts sobre el nivel del mar

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Después de ajustar nuestras válvulas para vivir al nivel del mar, las estamos reajustando a 1200 mts de altura, en este precioso pueblo de la Sierra de Madrid que tan amorosamente no ha acogido. El verano español nos pareció demasiado luminoso con su crepúsculo tardío, demasiado frío con los vientos que se levantan por la noche y los días de otoño que se cuelan entre la semana, demasiado distendido con oficinas cerradas, personas ilocalizables y paseantes muy nocturnos, demasiado bello (nunca es demasiado) con sus bosques, fuentes, crestas pedregosas, árboles infinitos, pueblitos de cuento, reencuentros felices y demás aventuras.

Todavía no podemos decir que hayamos recuperado o creado un ritmo, ni siquiera un ritmo vacacional. Vamos tratando de fluir con los tiempos del aquí, de construir una pequeña vida en el espacio estricto del ahora. ¡Pero no es fácil! Nos comen la impaciencia y la curiosidad, a ratos incluso se asoman la ansiedad y la duda ¿y si...y si....? Aunque dentro de nosotros vive un lago de paz y de confianza al que siempre volvemos a sentarnos y pronunciar "todo irá bien, sea lo que sea que suceda sabremos construir algo bueno con ello, con la ayuda del mundo espiritual". Es un buen ejercicio la incertidumbre, el no saber, para anclarse a la fe, mantenerse atento.

La Biblioteca
Muchas cosas nos han hecho sentir en casa desde que llegamos: la avalancha de amigos con los que nos hemos reencontrado, los sabores y olores de la comida (¡qué alegría volver a toparme con mis viejos y queridos ingredientes en las estanterías de un supermercado conocido!), la posibilidad de usar un horno ¡amo los hornos! (imposible antes por el tremendo calor), los conocidos acentos y adornitos del lenguaje, poder compartir los rezos y los cantos que tanto amamos con personas que tanto amamos.

Pero el momento definitivo de decir "estamos en casa" fue la biblioteca. Una hermosa, enorme, luminosa, amorosa biblioteca, con sección de niños y de bebés, con libros nuevos y sorprendentes y otros viejos conocidos, con bibliotecarias simpáticas y muchos usuarios.

Su olor a papel, a tinta, su silencio acogedor...nada más entrar las tres corrimos a los estantes, nos sentamos en el mismo suelo, y nos pusimos a explorar. ¡Hay tantas cosas maravillosas, tantas posibilidades para alimentar el alma con diferentes sabores, colores, sensaciones; tantas historias por contar, personajes por conocer o reencontrar!

Después de vivir tres años sin biblioteca, tener una a la mano a dónde poder ir a descansar nuestros corazones y nutrir nuestros sueños es, simplemente, un regalo del Cielo.

Ya decía Michellle Petit que la lectura nos permite a construir nuestro espacio interior, nos lleva como una linterna en la oscuridad a reconocernos, a ver lo que hay dentro de nosotros y a colocarlo donde mejor esté, a recorrer nuestras experiencias, a atesorar nuestras memorias, a descubrir nuestros anhelos. La biblioteca es el templo de ese encuentro la propia alma que se puede dar en la lectura.

Los Caballos
Otro ingrediente especial de nuestro verano español han sido las clases de montar a caballo a las que van las niñas cada fin de semana. De por sí el mero hecho de montar a caballo es algo especial. En alguna visita de un maravilloso médico antroposófico a la escuelita, nos explicaba lo importante que podía ser para un niño montar a caballo, todo lo que puede llegar a procesar, transformar, aprender en el proceso de cuidar de un caballo y montarlo. Con esta actividad los niños logran integrar su sensorialidad, logran liberar estrés si es que lo tienen, aprenden a dominarse a sí mismos (a su ego, diríamos espiritualmente hablando) al tiempo que aprenden a entenderse con el animal. Desarrolla en equilibrio, hacen ejercicio, respiran aire limpio del campo.

Además, en nuestro caso, los caballos tienen un aliciente extra que es la maestra, una amiga nuestra muy entrañable y querida con la que además pueden compartir este amor por los caballos y pasar un tiempo juntas cada fin de semana. Otro regalazo.

El Otoño y el trabajo
Por aquí ya empieza a pardear el otoño, ya va lloviendo, ya va soplando el viento del norte con más fuerza. El primero de septiembre las cosas empezaron a volver a la normalidad. Y nosotros cumplimos cuarenta días de haber aterrizado. Insha'Allah durante los próximos días ya podamos saber dónde vamos a establecernos y en qué nos va a tocar trabajar.

En este curioso ejercicio de rehacer el currículum en busca de espacios para colaborar o trabajar he encontrado que eso de cocinar es más importante para mí de lo que yo pensaba, tanto así que merece al menos una mención en mi hoja de vida.

Y otro hallazgo: ¡ya sé lo que soy! Tantas vueltas durante tantos años al rededor de las palabras, la cultura, lo social, la estética, la religión, la educación, me habían despistado, pero creo que finalmente tengo un nombre para mi tarea: soy Profesional de la Lectura ¿verdad que se oye bonito? A ver cuánto me dura.

¡Un abrazo general!

Sunday, November 30, 2014

Hacer, pensar, sentir: Antroposofía e Islam



Los seis ejercicios subsidiarios de R. Steiner
La semana pasada suspendimos las clases en la escuela y tuvimos un pequeño curso de formación de seis días. Tengo la suerte de estar en una escuela donde los maestro estudian y se forman TODO EL TIEMPO, a veces juntos, a veces por separado, siempre los aprendizajes confluyen y enriquecen a toda la facultad.Uno de los temas que abarcaron los tres primeros días fue una práctica para fortalecer el Pensamiento, el Sentimiento y la Voluntad, que son las tres facultades del alma según R. Steiner con las que el hombre (o mujer) responde al mundo: "los seis ejercicios subsidiarios".

¿Por qué o para qué son esos ejercicios? Steiner los dejó bajo la premisa de que nada externo vendrá a traerte "súper poderes" para afrontar los retos de tu vida, esos "poderes" ya están en cada uno de nosotros, sólo tenemos que aprender a desarrollarlos, y el primer paso para ello es tener un pensamiento claro, una voluntad firme y un sentimiento equilibrado.

Se trata de seis ejercicios sencillos: observar un objeto durante 5 minutos y desarrollar una línea de pensamiento estructurado EXCLUSIVAMENTE SOBRE EL OBJETO durante ese tiempo, proponerse hacer un movimiento INÚTIL, todos los días a la misma hora; poner atención a las emociones que se despiertan en uno mismo a lo largo del día y NO REACCIONAR en ese momento, sino cuando lo DECIDAMOS; encontrar lo positivo en una experiencia que parece negativa; abrirse a considerar lo imposible; practicar y practicar hasta obtener una masa lisa y suave: armonizar.

Dicho de otra manera, se trata de poner voluntad en el pensar, voluntad en el hacer, voluntad en el sentir, pensamiento en el sentir, pensamiento en el hacer, armonía entre todos ellos.

La Teoría de la Taza
La primera vez que escuché hablar de estos ejercicios me cayeron gordos. Me parecieron muy prácticos pero muy, muuuuuuy desangelados. Claro que yo siempre he sido rebelde a toda imposición, así que la sola expectativa de que como maestra Waldorf pusiera los ejercicios en mi agenda, me hacía la misma gracia que me hizo visualizar la gran cantidad de prácticas que como musulmana DEBERÍA realizar: ninguna.

Un día, un querido amigo nuestro que viaja por todo el mundo enseñando "sufismo para la vida cotidiana", nos dejó una imagen que me gustó: la religión, o forma externa del sentimiento espiritual, no es más que la taza. Dios (sustituya por el término de su preferencia: Amor absoluto, Luz, Ser, Divinidad) es el té ardiendete. Si no tienes taza ¿cómo te bebes el té ardiente? Sólo te quemas y tienes que dejarlo escapar.

Además, por supuesto, el islam tiene formas HERMOSAS, y aunque me resultaba muy antipático el "deber hacer" opté por poner mi antención en la belleza de la forma (recitaciones, movimientos, cantos, versos, rituales, ceremonias, meditaciones). Me contectaban tan poderosamente con la belleza del sentimiento que poco a poco tuve que aceptar que no era una obligación sino una libre elección, y aunque no todas las formas consitutivas de la "taza" me gustaran tanto como las otras, de seguro me harían bien.

Gracias a la Teoría de la Taza de Burhannuddin, en el momento en que tuve que hacerme cargo de cosas fuertes, fueron mis prácticas espirituales las que me permitieron llevar a cabo mis tareas y reconocer sus enormes bendiciones.

Hacer, pensar, sentir.
La mente es como una pulga que salta sin cesar de un pensamiento a otro de modo inevitable. Cuando leí esta frase en "El libro tibetano de la vida y la muerte" me sentí descrita. Será la genética o será la falta de entrenamiento, la cosa es que de hace unos meses para acá me di cuenta que necesito desesperadamente entrenar a la pulga, para bien de mi cuerpo y de mi alma. Debo confesar que con el pretexto de todo el "servicio" que hago como mamá (ya saben, trabajo de 24 horas) no necesito tanta tanta "devoción" (oraciones, meditaciones, etc). El resultado es que después de muchos años de islam soy simplemente una musulmana "chambona": perezosa y despistada. Así pues retomé la práctica, ahora sí con mucha Voluntad y poco a poco va dando muy buenos resultados.

Cuando me enteré de que nuestro tan esperado curso de formación de noviembre era sobre los "ejercicios" casi me vomito ¡tres días desperdiciados! pensé para mí. Pero la verdad es que, esta vez, los vi muy útiles para mis propósitos. Y también empecé a descubrir cómo se relacionan con mis propias prácticas espirituales en relación con el fortalecimiento de estos tres aspectos: el hacer, el pensar y el sentir.

  • Salat
Para empezar las cinco oraciones del día se hacen a una hora fija, como el ejercicio del movimiento inútil, o mejor dicho, en una posición fija del sol. Al principio hay que recordarlo con algo externo, pero finalmente se integra el momento de cada oración por la sensación de luz: uno reconoce la hora del magrib u ocaso, uno "siente" sol en el cenit que indica la hora del duhur. Y definitivamente alistarse para el salat (dejar lo que estás haciendo sea lo que sea, hacer la ablución, despejar tu cabeza y ponerte a rezar es un GRAN GRAN esfuerzo de voluntad que después de un tiempo se vuelve parte de tus ritmos naturales y se integra. Los movimientos tampoco parecen tener un sentido práctico, sencillamente se reproducen porque así están establecidos (aunque también llega un momento en que esos movimientos cobran un sentido).

Luego, el pensar: durante todo el salat (que dura unos 5 minutos) el objeto del pensamiento TIENE QUE SER la propia oración: en cada momento hay recitacitaciones fijas y otras opcionales pero que tienen un  orden y secuencia. Y el ejercicio es, por supuesto, no estar pensando en qué vas a hacer de comer o qué cuento vas a contarle a tus alumnos mientras recitas mecánicamente tus oraciones, sino ESTAR EN TU PENSAR mientras recitas con tu memoria y además atiendes a tus movimientos, no se vale estar papando moscas mientras reproduces la secuencia de movmientos corporales del salat.

Al final cuando has terminado el protocolo le llega el turno al sentimiento: abres tu corazón para agradecer y pedir, ahora sí con tus propias palabras e inspiración.Los avanzados también pueden tener en cuenta un orden en estas expresiones.

  • Diker
El diker es la recitación de los Bellos Nombres de Allah, cada uno corresponde a un atributo de la divinidad y su recitación tiene también una secuencia determinada. Al recitar se apela a la memoria (de la secuencia y de los Nombres) y al sentimiento, puesto que hay que recitar con un corazón ardiente, así se invita a esos atributos a vivir en ti, he aquí también el sentimiento

  • Estar retirado en la multitud
Se trata de mantenerse en un estado de separación entre lo que ocurre a tu alrededor y tus emociones, como si estuvieras en oración en una cueva aunque llevando a cabo tus actividades diarias. Así tus respuestas no son impulsivas e irreflexivas, sino que vienen de la claridad de mente y de corazón.

  • Considerar lo imposible
"Tawakalna ala Allah" ( lo dejo todo en manos de Allah), una premisa básica: para Allah todo es posible.

  • Ver lo positivo en lo negativo
Todo viene de Allah y vuelve a Allah. Cuando te viene algo que te gusta, lo abrazas y cuando te viene algo que no te gusta, piensas cómo eso puede ser un beneficio para ti, te esmeras en descubrir el regalo (aprendizaje, protección, etc) que se esconde en ello.

Haciendo puentes
Me parece que las prácticas de toda tradición tienen, por lo menos en parte, la función de entrenar la voluntad, el pensar y el sentir del devoto, para que funcionen en equilibrio y armonía en beneficio del hombre (o mujer) y no en su contra. como muchas veces sucede.

Y también me parece que una de mis tareas en esta vida es la de hacer puentes, la de intentar comprender cosas aparentemente muy diferentes y encontrar su punto de unión. Finalmente todo es Uno, sólo hay que descubrir las conexiones.

Aquí queda mi esbozo de este trocito de antroposofía y de práctica espiritual ¡espero que aparezcan muchos más y que un día pueda escribir un hermoso libro al respecto con acuarelas de plantas, ja!

Foto tomada de: http://mirandoalmundoconsentimientos.blogspot.mx/2013/05/el-puente-colgante-de-capilano.html

Sunday, August 17, 2014

Un día con Tamara Chubarovsky



 El cuerpo y la palabra
Ayer fue un día mágico para mí, pude por fin participar en una formación específica sobre el lenguaje en la pedagogía Waldorf y para mí no es poca cosa, es un posibiidad de conectar uno de los motores de mi vida (la palabra) con mi momento presente y un caminito que la Vida me está ofreciendo para seguir creciendo y aprendido, el sistema Waldorf.

Hace unos meses supe que Tamara Chubarovsky iba a estar en San Miguel de Allende en la formación para maestros dando un curso de una semana, y me retorcí de frustración y tristeza por no poder ir. Sentía que si alguien podía descubrirme mi verdadero sitio en estos mares antroposóficos era justamente ella y me la iba a perder. ¡Qué emoción cuando me enteré de que venía a Cancún! ¡Aquí, al lado de mi casa prácticamente, un curso chiquito que yo podía pagar y organizar con mi vida familiar! Reservé mi plaza hace más de un mes y este sábado me lancé con mis compañeros (oh feliz reencuentro) a Ximbal, una de las iniciativas Waldorf de la zona ¡otra escuelita de la selva!

Casi todo el curso pensé en mi querida hermana Yusra (es que tengo hermanas sufis tan mágicas) y el maravilloso trabajo que hace apoyando a niños con capacidades especiales en su desarrollo. Sentí que estaba sentada a mi ladito y me la imaginé trabajando con sus niños con toda devoción, suavidad, cariño. Me sentí tan agradecida de conocerla y de que haya personas como ella trabajando por los demás. Yusra nos regaló hace tiempo un DVD con rimas, juegos y canciones que hemos contado, cantado y gestuado hasta el cansancio. Así que casi todas las rimas y cuentitos que trajo Tamara al curso yo ya los conocía, pero pude descubrir su profundidad, su poder terapéutico, su función en el sano desarrollo del niño a nivel físico, emocional, intelectual, afectivo. ¡Cuánta riqueza en un sencillo verso que nombra y toca las partes del cuerpo! ¡Cuántas capacidades para desarrollar en el niño pequeño y qué oportunidad más preciosa para transmitir al niño contención, centro, amparo, cariño, presencia! (Aquí el link para verlo en videito: https://www.youtube.com/watch?v=-roU5m6CADs)

Es algo que me gusta mucho de la pedagogía Waldorf: se aprende con el cuerpo, se busca el desarrollo armónico de cuerpo, mente, alma (como sentimiento) y espíritu. Así la palabra entra por el cuerpo, como sucede en realidad de manera natural: cuando bebés mecemos y cantamos, cuando el niño crece un poquito más compartimos juegos con su cuerpecito (cinco lobitos, pon-pon-pon, aserrín aserrán), luego cuando ya tienen edad de explorar solitos el mundo las rondas involucran todo el cuerpo y ahí también va la palabra.

Esta sabuduría tradicional Tamara Chubarovsky la ha observado a la luz de las aportaciones de Rudolf Steiner sobre la cualidad de los sonidos y la esencia profunda de las letras, y ha desarrollado un método propio sobre cómo trabajar desde el lenguaje con los sentidos vitales del ser humano, tanto en niños como en adultos.

Además de gustarme sus descubrimientos me gustó su presencia, su energía para compartir lo que sabe, su fuerza y su sencillez. Sencillez en el sentido de claridad. Cuando uno tiene claras las cosas no hace falta dar vueltas, sabe lo que tiene que hacer, sabe cómo, con quién y con qué lo tiene qué hacer, el mensaje llega directo, sin interferencia. Un gran trabajo.

Preguntas en el espejo
¿Y yo? me hizo preguntarme ¿yo qué tengo para compartir? ¿qué hay en mí que pueda enriquecer la vida de los demás? En realidad es una pregunta que lleva un mes dando vueltas dentro de mí, desde que soñé a una amiga de mi mamá, una mujer que ha sido muy importante en mi vida, casi un arquetipo, que me decía: ¿Y tú qué es lo que EN REALIDAD quieres hacer con tu vida? Desde lo profundo de mí salía un grito prísitino y potente: AYUDAR ¡YO QUIERO AYUDAR! Ella respondía: pero ¿quién va a querer que le ayudes si no sabes hacer nada?

Y llevo un mes dándole vueltas al asunto. En realidad creo que es un adelanto de la mi crisis de los cuarenta: ¿quién soy, qué he hecho con mi vida, hacia dónde voy, qué dirección debo tomar AHORA? Es decir, todos tenemos un don. Nuestra presencia en este mundo tiene el sentido de que aprendamos para seguir creciendo y acercándonos al Corazón del Cielo y de la Tierra, pero también para que aportemos lo que Dios nos ha dado, para contribuir al bien de todo y de todos en nuestra minúscula medida pero ¿y a mí qué me toca hacer? ¿con criar a mis hijas es sufciente aportación a la humanidad? ¿con tratar de ser buena persona basta? De verdad llevo días y días rebuscándole el sentido a mi vida hasta que por fin, esta misma mañana di con la piedra angular. Es una piedra pequeñiiiita, muy simplona, muy sin chiste, pero que seguro puede llegar a rellenar alguna grietita en la pared del Alma y hacerla más bella.

Yo sé usar las palabras. Amo leer, amo cocinar, amo estar con otras personas y compartir lo que he aprendido. También amo el camino espiritual que me han regalado, que empezaron a trazar mis abuelos y mis padres y que finalmente mi Maestro puso entre mis manos. Así que con una combinación de las anteriores algo bueno podré hacer con las personas que me rodean, creo que eso bastará. ¡Por lo menos me he quedado más tranquila de sentir que sí tengo algo para ayudar, aunque sea una sopa, o un verso, o unas palabras mágicas de las que le he robado al islam!

El verano se desliza hacia su final, el curso empieza con grandes retos y sorpresas, nos preparamos para empezar un nuevo ciclo. El ciclo anterior llevaba por nombre: "Hazlo bien". Fue muy pedagógico pero tremendamente sufridor. Este se llama: "relájate y disfruta", algo totalmente nuevo en mi vida pero que seguramente dará frutos nutritivos y delicioso ¡y si no, cambiamos de lema!

Buen inicio de ciclo para tod@s.

Wednesday, September 11, 2013

Mamá trabaja



El texto de Ramadán se me quedó enterito en el cybertintero. Ya escrito, pero era demasiado largo y denso, y en espera de correcciones pasó su momento. Creo que lo esencial fue en realidad la maravillosa sensación de conexión (sentarse a rezar y sentir un ventanal a la Belleza más absoluta del universo, como una sonrisa envolvente, eterna y llena de amor) en contraste con lo incómodo de ayunar en el Caribe. Y además los "nuevos sentidos" que me regaló este mes de ayuno: comer con consciencia (¿qué quiero, qué necesito?), moverme por la vida con atención a mis necesidades (descanso, actividad, distracción, trabajo, compañía, soledad), AGRADECIMIENTO (de verdad que eso de poder comer y beber es una INMENSA bendición).

Unos días después nos vimos irremediablemente proyectados a la vida laboral, con un marido en cama (10 días le duró) y la arraigada costumbre familiar de que mamá cocina, cuida, compra, lava, limpia, levanta, acuesta, pone y quita. Así pues, las primeras semanas han sido una AUTÉNTICA locura. Llegué a sentirme verdaderamente al límite de mis fuerzas y a replantearme todo nuestro proyecto actual de vida.

Creo que todos nos sentimos un poco abandonados y hasta ahora no me había dado cuenta de hasta qué punto mi trabajo en casa (ese que hacemos todas las mamás y que nadie reconoce, ni nosotras mismas) es importante. Yo soy el corazón de mi hogar, yo soy el calor de este fueguito en el que todos nos podemos sentir abrazados. No yo sola, claro, pero sí sentí muy claramente que muchísimas bendiciones llegan a la familia a través de la presencia de la mamá en la casa. Y me sentí un poco Eva expulsada del paraíso compliendo jornadas laborales en vez de cuidando mi casa y a mi familia.

Gracias a Dios, en los días siguientes hemos logrado ir acomodando cosas, repartiendo tareas, ajustando el reloj, consiguiendo más ayuda. Vamos logrando hacer cambios para que todos podamos estar bien atendidos y cuidados, pero sí ha requerido redefinir nuestros roles y expectativas a fondo, lo cual no es nada fácil pero está muy bien.

Nos quedan muchas cosas por terminar de afinar para que la música de "mamá trabaja" suene del todo bien. Pero en las poquitas semanas que llevamos danzando a este nuevo compás ya nos ha dejado avances que enriquecen muchísimo nuestra vida, por ejemplo: tiempo SOLOS para papá y mamá, tiempo para hacer cosas felices LOS CUATRO y TIEMPO PARA MÏIIIIIII. Sí aunque parezca contradictorio, ahora que trabajo fuera de casa siento que tengo tiempo ¡para mi!, porque lo que estoy haciendo me gusta TANTO que lo gozo como un pasatiempo (eso lo aprendí de mi sabio padre: dedícate a algo que AMAS y NUNCA tendrás que "trabajar"). También reconozco que esta inmersión a las profundidaes antroposóficas me ha dejado algunos ahogos y que extraño mucho otras lecturas y mis propias escribideras y conjuros...pero ya llegará, ya llegará.

Por lo pronto mañana es mi cumple. Y es el primer cumple que celebro en México desde hace...¿ocho años??? Quiero tamales. Quiero pasar tiempo con mi marido y mis niñas, y también ver a las personas queridas de por aquí. Esa es otra cosa que adoro de mi trabajo: mis compañer@s son personas MARAVILLOSAS. Sí que tengo suerte.

Gracias a ustedes por estar ahí. Reciban un abrazo con amor, M

Wednesday, June 19, 2013

¿A qué me dedico?

Adivina adivinador, a partir de lo que hice el día de hoy:

Esta mañana, como todos los días, entonamos cantos para saludar al sol, a la tierra, al viento, al agua y a todos los seres. Recitamos poemas para empezar el día y practicamos nuestras alabanzas al glorioso Apolo. Revisamos temas de historia antigua, botánica, geografía y geometría. Marinamos peces, ayudé a encender un fuego maravilloso para cocinarlo todo. Ensayamos una pieza teatral. terminé la carita y aprendí a hacer el pelo de un muñeco precioso con aguja y gancho. Participé en un fantástico banquete. Terminé mi cuento de la Princesa Jabón y su amiga Cuchicuchi en el Taller de Escritores.

Elige de entre las siguientes opciones:

1. Sacerdotiza maya
2. Sierva de Apolo
3. Cocinera en un castillo perdido en el tiempo
4. Institutriz
5. Artesana
6. Escritora
7. Todas las anteriores: ¡maestra de primaria Waldorf!

¡Acertaron! Empieza una nueva vida para mí: formación, trabajo, selva, arte, aprender, enseñar, crear y recrear. Cerquita de mis hijas, vecina de un mar turquesa, entre gente maravillosa. ¡GRACIAS GRACIAS GRACIAS!

Me esperan muchas lecturas apasionantes y muuuchos retos. Muchas risas, seguro que también muchas frustraciones y esfuerzo. Habrá que reformular tooodas las dinámicas familiares, reinventar nuestras relaciones, descubrir hasta dónde llegan nuestra creatividad y nestras fuerzas. Le doy la bienvenida con los brazos abiertos. AlhamduliLah wa shukrliLah y que Diosito nos ampare. ¡Cantos, gritos, saltos de felicidad! ¡Voy a ser maestra Waldorf!!!!!!!!!

Tuesday, October 30, 2012

Que veinte años no es nada

 ¿Cuántos amores, cuántos lugares, cuántos amigos, cuántas hermanas del alma, cuántos descubrimientos, cuántos viajes, cuántos cafés, cuántas conversaciones, cuántos besos y abrazos, cuántas lágrimas, cuántos sueños, cuántos logros, cuántos caminos recorridos, cuántos encuentros, cuántas preguntas, cuántas certezas, cuántas transformaciones, cuántos reencuentros, cuántas despedidas, cuántos pájaros, cuántos horizontes, cuántos regalos preciosos, cuántas joyas nos han traído estos veinte años sin mi madre?

Mi hermana y yo somos unas supervivientes. Y aunque somos muy distintas siempre habrá entre nosotras un vínculo más allá de la sangre y el apellido. Hemos llegado hasta aquí con nuestra herencia, hemos amado y engendrado, ha triunfado el amor en nuestras vidas. ¡No lo hemos logrado solas! Cientos de ángeles visibles e intuibles nos han acompañado por el camino: un papito amoroso, una madrastra asesina que vale su peso en oro, unos tíos y tías y primos que nos han llevado en su bolsa cual marsupiales, unos amigos y amigas y mamadres y profes y marido e hijitos, ¡un Maestro! Un ejército de luces, vamos.

Gracias Jefa por todo lo que nos enseñaste, rezo porque estés rodeada de Amor y de Luz allí donde te encuentres. Da una llamadita de vez en cuando (ya sabes, un sueño, un Carlos V, una de tus canciones, un guiño basta), que te extrañamos. Gracias Diosito por la mamá que nos diste, aunque nos haya durado tan poquito (da igual cuanto haya durado, de lo bueno uno siempre quiere más).

Ella dijo que siempre estaríamos juntas y luego desapareció. Bonita maniobra. He tardado veinte años en darme cuenta de que tenía razón, en el Amor no hay distancia (lo difícil es quedarse a vivir en el Amor, claro).

Hoy comparto este poema para quienes la amaron tanto como nosotras (pensándolo bien no sé si alguien la amó más que nosotras en verdad), pero sobretodo para mi hermanita.

Avena

He aquí el mismo amor de hace tantísimos años
tu mejilla,
entonces oscura,
guarda el mismo calor.

Tu cuerpo, tu tibia compañía,
en el campo arropado de avena.
El poblado allí, ladera abajo.
Yo, sentada sobre la tierra
hay algo que no comprendo.

De pronto
la danza del viento
el cielo de plomo
el follaje profundo recortado contra el cielo
abren un claro
y me doy cuenta.

Puedo escuchar tus palabras,
como entonces,
aunque no entiendo tu lengua.
Tu voz resuena como los cantos en el arroyo
como ramitas quebradas.
Tu voz es la tierra.

Hay tanto amor en este instante
brota un manantial de alegría serena
la ternura que se palpa en el aire
teje espigas ahonda raíces empuja nubes
acaricia ramas y hojas
pule destellos
predice estrellas.

¡Cuánto tiempo!
Y estamos aquí juntas
detenidas en este pequeño milagro
de la tarde entre la avena.

Tu voz sigue siendo la misma,
no hay nada que ame más
que tu mejilla morena.

Brilla en el silencio todo tu amor,
en una espiga
amarillo tierno
late tu presencia.

Friday, October 12, 2012

Crónica de un desencuentro anunciado

No he venido a cambiar nada, excepto a mí misma.
No tengo el poder de cambiar a los demás, aunque me gustaría. Pensándolo bien, con el índice de fracasos que acumulo conmigo misma mejor no agregarle la responsabilidad de lo pueda no-hacer con los demás.

Lo que pasa es que a veces parece tan claro que hay un modo mejor de hacer, de sentir, de pensar que cuesta un montón entender porqué el otro (o la otra) no lo ve igual Y CAMBIA. Pero decirle al otro lo que está haciendo mal (o sea, lo que yo creo que hace mal) SI ÉL NO LO HA PREGUNTADO ANTES es una falta de respeto que sólo lleva a otra y otra más. Como mucho, uno puede colaborar con alguien que sueña para el mismo lado.

Sí qué bonita la teoría, ya me la soltaron una vez cuando andaba de "trabajadora comunitaria" y otra vez cuando entre a una terapia fregona y otra más cuando entré al camino sufi y, por si no fuera suficiente, cuando empecé a descubrir lo que el cariño puede hacer por la mente y el cuerpo.

Y nuevamente la vida me da la oportunidad de practicar (porque claramente no he aprendido la lección del todo) en un nuevo continente. Y aunque para mí esté claro que 20 niños de 3 años NO PUEDEN estar toda la mañana encerrados, sentaditos, quietecitos, calladitos, intentando escribir la A y luego el Alif y luego el 1; yo no puedo hacer que eso cambie, como mucho lo pueden hacer ellos, los libios, las profes, la directora, los papás.

El cole de Fati
Cuando conocimos la escuelita de Fátima y Halima yo había preparado un currículum y una carta donde decía que yo sé enseñar a los demás a enseñar desde una perspectiva estética (desde la experiencia y la sensibilidad) y que buscaba una escuelita amigable donde pudiera compartir espacio con mis hijas, compartir mis experiencias y conocimientos, y aprender de lo que hacen aquí.

Luego, es decir la semana pasada, me di cuenta de que habíamos hecho acuerdos bastante aéreos a basados en el "teléfono descumpuesto": dile a la directora que yo digo que tal, y dice Leyla que la directora dijo que te digamos que cual. Así me econtré con que tenía que ser profe de artísticas de todo el cole y no la ayudante de manualidades y decoración como yo había entendido. Después de tres "happenings" en plan: pasa, vas a dar clase a los de primero (¡sin programa, sin material, sin árabe!!!) le dije a la directora que sintiéndolo mucho no podía responsabilizarme ni de una materia ni de un grupo sin saber el idioma. Y la dejé tirada, astagfiruLah. Pero le propuse apoyar a las profes de kinder y trabajar con las de inglés y francés en sus asignaturas.

PERO yo no contaba con que la dinámica de kinder en Libia no es dinámica sino estática. Los niños entran al salón y la profe va, uno por uno, pidiéndole el cuaderno donde dibuja cuadritos o flores vacías donde el niño debe copiar la letra o el número indicado. Luego se espera con él hasta que ha rellenado todos los espacios, le pone una pegatina muy chula, le dice campeón y llama al siguiente. Y mientras tanto ¿qué hacen los demás? NADA. Y una vez que termina ¿qué puede hacer? NADA.

¡El kinder es para jugar, para moverse, para desarrollar habilidades y actitudes PRACTICANDO! Pues aquí todos los kinders hacen lo mismo, empezar a escribir los números y las letras. Y no me importa el tema sino el método, la adquisición de la escritura conlleva un proceso no sólo físico (motriz) sino psicológico y emocional que se puede favorecer, acompañar, incluso apurar un poco ¡pero no me pongan a un niño de tres años que no sabe ni coger el lápiz a dibujar As diminutas en cuadrículas diminutas con una profesora histérica gritándole por encima! ¡Eso es pura violencia!

Aprender, pensar, sentir.
El vacío y la violencia. Eso fueron mis dos semanas de cole, enfrentarme al vacío y violencia que viví siendo niña en una escuela masificada donde yo no era más que el número 19, el cariño, la alegría, la belleza brillaban por su asusencia y todo lo conocido (mis papás, mi hermana, mi casa) quedaba muy lejos.

Odiaba la escuela, la odiaba con toda mi alma hasta que me cambiaron a una escuela más amable (escuela activa bendito Dios) donde seguí sufriendo porque era incapaz de tener relaciones normales con los niños de mi edad pero por lo menos tenía retos que me emocionaban y material que me interesaba y había adultos atentos. En primero de primaria me quedaba en el salón a la hora del recreo a comerme mi sandwich y jugar con las baldosas como si de un tablero se tratara. Tenía la inteligencia mental de una niña mucho mayor y la inteligencia emocional de un bebé. Un desastre.

Y eso es lo que pasa cuando se fuerza la maquinaria mental, SIEMPRE es en prejuicio de la maquinaria física y emocional. Cuando encontré la teoría de las escuelas Waldorf que sostiene que no se debe empezar a trabajar la lecto-escritura hasta que los niños cumplen los 7 años fue como encontrar la explicación a una etapa muy triste de mi vida: la escuela. Hasta los 7 años la energía vital de los niños debería estar encaminada a terminar de afirmar el cuerpo y las emociones. Luego puede empezar a trabajarse con el conocimiento abstracto.

Eso no quiere decir que los niños no PUEDAN aprender a leer o cualquier otra cosa antes de los 7, quiere decir que no debería forzárseles a aprender de manera abstracta. Los niños (y también los adultos, de hecho) aprenden MUCHO MEJOR (más rápido, más firme, más profundo) CON EL CUERPO, por medio de los sentidos (y cada persona tiene un estilo distinto de aprendizaje según cuál de sus sentidos es el predominante pero eso ya es demasiada teoría para lo que nos ocupa.)

Total, que verme obligada a colaborar en lo que para mí es el colmo de la violencia (forzar a una personita a hacer totalmente lo contrario de lo que necesita) sabiendo además que eso puede producirle muchísimo daño a futuro Y TODO ESO CON FATI EN RASTRAS, me resultó insoportable.

Algún día traté de contar cuentos, hacer juegos de corro, incluso hacer alguna manualidad, pero no vi la manera de integrar lo que yo podía dar al sistema que manejan. Y en la indecisión de si abandonar por mi salud y la de Fati o perserverar por el bien de la humanidad, me llamaron por el teléfono descompuesto a decirme que no me molestara en aparecer al día siguiente.

Malentendidos y puertas abiertas
Por supuesto aquello fue para mí un shock. Mi marido me espetó que era el resultado de mi poca paciencia y mucha resitencia al asunto escolar (claro, es que no vive en mi pellejo para saber lo que yo he sentido y siento) y yo me senté conmigo misma a ponerme las cosas claras. Me sentí traicionada. Mi precioso reporte con ideas para faciliar el trabajo de niños y profes lo habían leído a mis espaldas y ahora ni siquiera me citaban para echarme. También me sentí culpable ¿será que Diosito me había puesto en ese lugar para que los niños tuvieran por lo menos alguien que los abrazara mientras lloraban o que a mediano plazo pudiera aportar cosas buenas y yo lo había tirado todo por la borda con mis ideas fijas y mis traumas infantiles?

Decidí que no estaba capacitada para escrutar la voluntad divina y me conformé con seguir las enseñanzas de mi bendito Maestro (que Allah esté satisfecho con él y le de la mejor de las bendiciones en este mundo y en el otro): Mawlana nos ha enseñado que al retirarnos debemos 1. Despedirnos, 2. Pedir perdón, 3. Dar las gracias.

Así que hice acopio de toda la humildad que pude y pensé qué razones tenía para pedir perdón (encontré varias por cierto), qué razones tenía para darle las gracias a la directora (muchas también) y al día siguiente me presenté en el cole para despedirme.

Resultó muy positivo, la direc me dijo que le encantaban mis ideas pero que antes de empezar a revolucionar el sistema escolar libio tenía que afianzar su escuelita ganándose la confianza de los padres (sí, parece que son los padres los que piden que sus bebés de tres años escriban mucho en el cole y lleven tarea para hacer en casa, horror). También dijo que se daba cuenta que yo estaba muy incómoda con la situación actual (lo cual le da la razón a mi santo marido de que la "jeta" jugó a favor del despido) y que le apenaba mucho no poder ofrecerme en este momento un espacio para desarrollar mis ideas con los niños.

Una conversación bastante comprensiva y sincera, creo, de los dos lados que me ayudó sobretodo a entenderme a mí misma. Puede ser muy loable querer colaborar en cambiar las cosas, pero antes que "aportar" necesito mis energías para "aportarme" a mí misma, darme tiempo para aprender el idioma, adaptarme al clima, la ciudad, conocer las costumbres, rodearme de un grupo de apoyo (amigas y rincones felices totalmente míos). Acepto que para la personita que soy en esta versión de mi alma, el cambio que acabamos de hacer es GIGANTESCO y no se me va a dar tan fácil. Tengo muchas cosas que aprender, muchas cosas que ajustar y si no le doy prioridad a mis necesidades más básicas no voy a lograrlo.

Así que insha'Allah tengo una nueva oportunidad para plantearme la aventura libia. Gracias a todos y todas las que han estado ahí estas semanas con sus consejos, sus cariños, sus bromas, su presencia, al fin y al cabo. Y gracias a Dios porque aquí seguimos, estamos juntos y estamos bien.

Hoy es el cumpleaños de Fati ¡que Dios la bendiga siempre!

Un abrazo general.


Sunday, August 05, 2012

Familia feliz (y más estampas de Ramadán)




17 de ramadán (consejos atrasados)
La vida sigue en Benghazi mientras Ramadán llega al día 17. Como bien dice mi amiga Sandrita, hay pequeñas cosas que olvidamos todo el año y luego la experiencia del ayuno nos va recordando: no dejes de levantarte a comer antes de la salida del sol aunque todavía no tengas hambre, tenemos los ojos más grandes que el estómago (no cocines de más), hay que beber por la noche (especialmente en este tiempo de calor) la cantidad de líquido que deberíamos beber durante el día, o sea, por lo menos dos litros.

Este año también será mejor prescindir de demasiados dulces fritos y extremos (como los que aparecen la última entrada del blog de cocina) y preferir dulces fresquitos y moderados (flanes, gelatinas, pudines, compotas, tartas de frutas, queso con membrillo...se me hace agua la boca....) y sobretodo mucha fruta y verdura fresca. No abuses de condimentos y sal porque durante el día lo lamentarás (muuuucha sed).

Y durante el día, tranquilidad, moderación también en el sentir y el hablar (no te monstruifiques, estás ayunando), paciencia con uno mismo y con los demás (tu cuerpo y tu alma están haciendo un trabajo muy especial).

Ramadán no sólo es ayuno, es alquimia, es magia del corazón, es limpieza profunda, es conexión extrema, es reconocimiento, es alegría y amor.

Nuestro propio ramadán
Por aquí las cosas van viento en popa, todo menos nuestra mudanza que no llegará hasta después del Eid, PORQUE en ramadán los horarios de este país cambian, la gente duerme hasta el medio día, las oficinas y trabajos no son lo que eran y MENOS el puerto de Benghazi. Resignación.

A diferencia del resto del mundo que pasa la noche sin dormir y luego se levanta pasado el medio día, en casa nos acostamos relativamente temprano (10 u 11 de la noche), nos levantamos a las 9 e INTENTAMOS dormir una siestesita después de la oración del medio día y la comida de las niñas. Parece que encontramos nuestro propio sistema.

Por las mañanas desayuno infatil, duchas, rato de dibujo para una y "jugar a las letras" para la otra (alifato y caligrafía). Por las tardes peli (ya tenemos tele pero no hemos logrado verla, esto de los modos satelitales requiere demasiada energía), juegar con los primos, ir con papá a dar un paseo. Y en uno de esos paseos ¡QUE DESCUBREN UNA PISCINA PARA NIÑOS AL LADO DE LA PLAYA! Los primos y el tío Qais las llevaron y fueron totalmente felices. Así que tenemos piscina en Benghazi para las niñas. Y otra revelación ¡también hay piscina para mamás! Un club muy mono donde sólo van mujeres (¡oh, la exclusividad!) y puedes nadar, darte masajitos, tomarte tesitos, meterte a la sauna, usar el gimnasio, etc. YO ME APUNTO.

¡Yo también voy al cole!
Una buena mañana la tía Leyla vino a llevarnos a una entrevista. Se trata de un cole de una amiga suya, profesora desde hace mucho tiempo. Llegamos a un barrio que me recordó a la Vista Hermosa de Monterrey, casas setenteras, grandes, con jardines, comercios...Pasando una calle de eucaliptos centenarios, una casa que es mitad cole y mitad vivienda: ¡nuestro cole!

 Desde que entramos se siente que le han puesto a ese proyecto todo el cariño. Hay un salón por cada grado de escolar y prescolar, y en cada uno hay cupo para 18 niños, a diferencia de los coles públicos donde hay 35. Es un cole normal (el niño es una caja vacía que hay que rellenar de cosas). Pero creo que incluso a eso peuden adaptarse mis hijas sin que se les muera el alma, siempre y cuando logren verlo como un juego y reciban de sus profes cariño y respeto. A ellas el espacio LES ENCANTÓ. Y ya eso es muy importante.

Lo mejor de todo es que ¡yo también voy al cole!!!! Iba a venderme como apoyo para departamento de inglés y francés, pero en un cole tan diminuto no aplica.  Lo lindo es que preparando mi currículum (que no llegué a usar) y mi carta de presentación, me di cuenta de algo importante que puedo aportar en casi cualquier comunidad educativa: APRENDER DESDE LA SENSIBILIDAD Y LA EXPERIENCIA PERSONAL. Es decir, la estética aplicada al proceso enseñanza-aprendizaje. Ahí se juntan mis 16 (sí señoras, 16 nada menos) años de tallerista, mi licenciatura en letras, mis cursos y diplomas, mi trabajo de escribidora, mis cursos de doctorado y hasta mis años de mamá Waldorf-Pestalozzi.

Así que hablando con Mabruka, la directora, llegamos a la conlcusión que puedo estar de apoyo para las profes de inglés y francés, y tener mis propias clases de "manualidades", que nosotros sabemos que es en realidad "educación artística". JA.  Bueno, como sea. También necesitan ayuda para "decorar" el cole. Así que me traje material a casa y le preparé un "adorno" adaptando La oruguita glotona de Eric Carle (me siento orgullosa). Y también le llevé un montón de prepuestas como un rincón de lectura y mesitas de estación para cada clase. Tengo la esperanza de poder ir haciendo pequeñas propuestas que cambien la perpectiva. Quiero un cole donde sepan que los niños son capaces de construir conocimiento por sí mismos, y que ese proceso puede Y DEBE ser difrutado. Y que no importa saberlo todo, sino saber cómo buscar lo que necesitas y saber cómo usarlo.

Insha'Allah Halima y Fati tengan profes cariñosas y despiertas, en el sentido más extenso de la palabra.

De noche
Me falta la reseña de anoche. No tengo fotos pero sin duda es la mejor noche de ramadán: cenamos con mi cuñada Leyla, compramos zapatos para las niñas, fuimos a una cafetería linda con terraza y juegos para las niñas (en ese orden) y volvimos a casa a la 1 de la mañana. Como una familia libia común y corriente.

Antes del amanecer logré hacer mis oraciones y fue tan pero tan bello, estar ahí, despierta, en el silencio de la noche, las estrellas brillando sobre mi cabeza, mis jijitas respirando plácidamente y yo en el centro del mundo, rodeada de tanto amor, tanta dulzura, tanta cercanía, conmigo misma, preparándome interiormente para otra jornada de ayuno y dando gracias por éste hermoso regalo que es la vida.

Saturday, September 10, 2011

5 años


Han pasado tantas cosas en cinco años. Cambios de casa, cambios de estado, cambios de espíritu, hijo perdido, hija nacida. Proyectos abandonados, sueños replanteados, descubrimientos, sorpresas, despedidas. Aprendizajes, des-aprendizajes.

Hali cumple 5 y yo 35. Estos cinco años que hemos andado juntas son sin duda, con su luz y su sombra, los más preciosos de mi vida. ¡Gracias Halima!

Sunday, May 29, 2011

Madres desesperadas

Hace unos días "hablaba" (conversación virtual, que son las únicas que puedo permitirme últimamente) con una amiga que admiro: madre de tres niñas, energética, entusiasta, inteligente, talentosa, ingeniosa como pocas, con sentido del humor. Y esta mujer maravillosa me decía literalmente que está consumida por la rutina, la casa, las niñas e infinitamente etcétera.

Lo terrible es que no es la única. Muchas de mis amigas en periodo de crianza están así. Y si al mucho trabajo y poco descanso (y nulo reconocimiento porque en realidad "no hacemos nada más que cuidar de los niños") le agregamos la falta de ESPACIO para encontrarnos con nosotroas mismas, con nuestros compañeros y con nuestras semejantes, se vuelve un coctel molotov.

Por supuesto, el agotamiento materno es un cúmulo, a ratos un Everest, de factores: físicos, sociales, emocionales ¡espirituales! Pero yo he comprobado que atacando por distintos flancos la cosa mejora muy rápido y te permite recuperar las energías mínimas para hacer los cambios NECESARIOS y revertir estas dinámicas de explotación que casi siempre nos autoimponemos las mamás para detrimento de nuestros cuerpos, mentes, espíritus, relaciones y TAMBIÉN DE NUESTROS HIJOS que aprenden que las necesidades de los demás son más importantes que las suyas propias ¡toma!

Bueno, lo que yo quiero es compartir algunas de las cosas que me sacan de mis infiernos cuando ya no puedo más, por si alguno les gusta o les sirve:

1. REMEDIO RESCATE: Para quien nunca haya oído hablar de las Flores de Bach sólo diré que son esencias de flores en una dilución casi homeopática. Se ponen unas gotitas en un vasito con agua y vas dando sorbitos, primero cada dos minutos, lugo cada cinco y así vas espaciando a medida que vas notando el efecto. El remedio rescate es una combinación de flores que te ayuda a superar momentos críticos así que yo lo tengo siempre en casa para casos de emergencias. Se compra en herbolarios. Es para esos momentos en que verdaderamente tirarías a tus hijos por la ventana, cogerías tus maletas, o te meterías bajos las mantas para siempre jamás.

2. ALGA ESPIRULINA: Son unas alguitas que venden en comprimidos, dan muchísima energía porque son una fuente importante de vitamina B12 cuyo consumo se DUPLICA durante el embarazo y la lactancia. ¡A ver si tanto cansancio va a ser falta de B12! La B12 es la encargada de sintetizar la energía de los alimentos que consumimos, así que si comes muy bien pero no tienes suficiente B12, pues apaga y vámonos.

3. CHYAVANAPRASHA: Este es un remedio ayurvédico que acabo de descubrir. Es una combinación de plantas, especias y semillas, con miel de abeja. Da muchísmas energías y por lo visto pone a tono todos los sitemas de cuerpecín. Lo produce una casa que se llama Himalaya Herbal Healthcare y FUNCIONA.

4. DIKER: En mi última crisis de madre desesperada (o sea, antes de ayer) acudí a un querido amigo diciéndole que no podía más con mi vida y que necesitaba ayuda. Me dio un diker, una frasesita para repetir 300 veces todos los días: LA HAULA WA LA QWATA ILA BILAHI LALI AL ATHIM (no hay fuerza ni poder sino en Allah el Altísimo). Y aunque usted no lo crea se nota MUCHIIIIIISIMO la diferencia. Es un fortalecedor IMPRESIONANTE. Si nunca has hecho diker y la frase te resulta demasiado extraña, date un poquito de tiempo para aprenderla, y una vez que la tengas hazte un collar con 100 cuentas, verás que darle tres veces la vueltas (mientras pastoreas a tus jijos en el parque o buscas la lata de tomate en el súper) no te toma nada y te da mucho muchísimo, insha'Allah.

5. MEDITACIÓN: A veces trato de acostarme un ratitín mientras las niñas juegan o ven tele o bailan. PERO resulta que podría pasarme una hora acostada y mi cabeza repasando toooodo lo que queda por hacer, preparar, preever and so on...Entonces lo que hago es buscarme un ratito (a veces incluso de madrugada cuando todos están dormiditos) para sentarme, respirar, hacer mi ejercicio de centrarme en el corazón y entonces hago lo siguiente: Tomo el agradecimiento, es decir, la sensación de agradecimiento (de amor, de alegría de estar viva, de cariño por mí misma) y con ella voy empapando cada órgano: empiezo por el corazón, lo envuelvo, lo abrazo, lo apapacho, le sonrío, le canto ¡lo que haga falta! y cuando siento que sonríe sigo con los pulmones, con el hígado, el estómago y así con todas las partes de mi cuerpo. Esto me lleva como media horita.

Otra manera de hacerlo, quizá más rápido, es una que se describe en COME, REZA, AMA (libro muuuuuuy recomndable, por cierto): Sonríe con la boca, ahora sonríe con la mente (es decir, siente cómo tu mente sonríe), ahora sonríe con el hígado, ahora sonríe con el corazón, y así hasta que termines por sonreir con toooodo tu cuerpo. Entra una sensación de bienestar que de pronto ni te acuerdas por qué estabas tan enfadada, abrumada, desesperada. Claro, hasta que la bebé te echa de menos y empieza a pedir ¡teta, teta! Pero entonces ya te vas a la cama con gusto, la enchufas a la teta y, ahora sí, a dormir.

6. DESAYUNO CONMIGO MISMA: Hace unos meses que trato de instaurar una costumbre en casa: los domingos me levanto, me baño y me voy a desayunar fuera. Las niñas desayunan con su padre y luego me da igual lo que hagan hasta que yo vuelva (como si tienen un maratón de tele). A lo mejor es un café de 30 minutos en la esquina de mi casa, pero eso de sentirme a mí misma por unos minutos, sin nadie en los brazos, sin nadie que se tira de la silla, se lanza a la calle, me jala hacia los columpios ¡es todo un lujo! A veces me llevo un libro, a veces me llevo un cuaderno de notas. A veces hasta me compro una revista. Es refrescante y me hace recordar que soy una persona individual, que soy una mujer, antes de todo lo demás. Por 1 euro 20 a la semana supongo que no está mal ¿cierto?

7. INTERCAMBIOS: Más de una vez mis amigas me salvan la vida de DOS modos diferentes (bueno, de más, pero hablo de los intercambios). Unas veces invitan a mis hijas a comer a su casa o a pasar la tarde. A veces yo las acompaño y, mientras ellas juegan yo me tomo un té con mis amigas y HABLAMOS ¡oh bendición! Intercambiamos experiencias, ideas, recetas, cariños. Un verdadero bálsamo. A veces se quedan sólo las niñas y yo tengo tiempo LIBRE para dormir o ir a la pelu (casi nunca) o ir a la osteópata (una vez al mes) o lo que necesite. Otra versión es traerme yo a las hijas de alguna amiga. Más trabajo, dirá usted. Pero no. Cuando hay más niños para jugar se entretienen ellos solitos sin demandar tanta atención. Sólo hay que echarles un ojo supervisor y listo. Tener amigos en casa es una alegría para todas.

También les recomiendo ampliamente "arrejuntarse" a alguna asociación de personas que tengan más o menos sus mismos intereses. Da igual un grupo de crianza que un grupo de consumo. Porque entre muchos es más fácil organizar cosas divertidas y refrescantes. Y es que no se puede criar con felicidad cada una encerrada en su casa. Si no tienes una tribu ¡consíguela! Yo estoy pensando seriamente anunciar las reuniones de nuestro grupo como "Reunión de madres desesperadas", porque sé que ahí fuera hay muchas, muchas de ellas.

¡Ánimo! Como dice el célebre cuento sufi del rey y el anillo "ESTO TAMBIÉN PASARÁ"

Tuesday, May 10, 2011

Ni madre

Para mí hoy era el día de la madre. Aunque no lo fuera para nadie más en mi entorno, porque aquí en el Azuquekistán se celebró el domingo pasado, o el anterior, ya no me acuerdo. Total que dije: voy a desayunar delicios para celebrarme, y me preparé unos tacos de picadillo (bueno, chapatis con guisito de soja) y un café de olla (ok, sucedáneo, pero rico también). Iba a darle el primer bocado a mi taquito cuando me interrumpe el ruido cristales que se rompen. Halima estaba jaloneando el mantelito individual de Fati y tiró el plato del yogur. Las tres descalzas en la cocina. Salté los vidrios, traje las pantuflas de las niñas, les puse musiquita en la sala y me dispuse a barrer a fondo. En el proceso tuve que echar a Fati de la cocina por lo menos tres veces.

Cuando la cocina por fin estuvo recogida volví a sentarme ante mi desayuno ya frío y me dije: no importa, me lo voy a comer esta vez sin interrupciones y lo voy a disfrutar. En eso se oyó la puerta, llegaba mi excelso marido. Fati volvió a la cocina y se empeñó en sentarse en mis piernas. ¡No puedo más! Proferí en voz alta. Lo que quería decir, obviamente ¡quitenme a esta niña de encima que por un día en la vida me gustaría desayunar con tranquilidad! Ante lo cual el progenitor de la criatura tuvo a bien señalarme mis fallos en el método cuidador de hijas que son, claro está, la causa de mi agotamiento y frustración.

Senté a Fati en mis piernas y se dedicó a picar de mis taquitos y mi café. Cuando se aburrió y se fue a comer con Hali lo único que yo DE VERDAD quería era coger el dinero del mes e irme yo solita a las Bahamas. Pero no pude porque las niñas tenían Bebeteca y si faltamos nos sacan del grupo porque hay lista de espera y además había que comprarles zapatitos de entretiempo para que no se les cocinen los pies con los calores nacientes...

Ya en la biblio envié mensajitos a mis amigas diciendo: ¿alguien puede hacerse cargo de mis hijas unas horas porque no soy capaz? ¡y tres de ellas contestaron! Luego encontré unos libros preciosos con discos de canciones infantiles del mundo y ya no tenía tantas ganas de dejar a mis hijas, sino de venir corriendo a casa a cantar y bailar. Además encontramos unas zapatillas preciosas rosas con florecitas y eso ya fue el colmo de la felicidad. A lo mejor no me voy a Bahamas, pensaba ya para entonces, nada más me escapo una semana a Barcelona con todo y niñas para despejarnos un poquito en el mar. O me alquilo una casita en la Sierra de Gata para unas semanas ¡y hasta invito a mis amigas!

Finalmente Halima se fue a comer con sus amiguitas y Fátima y yo dormimos dos horas seguidas. ¡Bendición! El mundo empezaba a verse distinto. Ballet, pilates, compra, parque. Y de vuelta a casa cena con tortilla española cortesía del egregio marido y pimientos asados. Sin llantos, sin gritos, sin amenazas, sin berrinches, sin ruido de cristales ni niña en las piernas ni cápsulas didácticas ¡maravilloso!

Dios quiera que la guerra en Libia acabe pronto, porque es una nube negra que a ratos vuelve  irrespirable la atmósfera de casa, que a Fati le terminen de salir de una vez los dientes, porque las noches en vela y el embrasilamiento masivo me van muy mal y que de todo esto podamos sacar algo positivo, amén. ¡Ah! Y que Dios vendiga a Moni, que esta tarde me salvó la vida, a mi papá que siempre está listo para ayudar, a la Gungui que siempre reza por nosotros, a mi mamá que brilla con todo su amor allá en el cielo, a mi carnala, a mis primas, a mis tías y a todas mis amigas.

Y ya que andamos de pedinches que Dios bendiga a todas las mamás, y que nos dé paciencia, sabiduría, mucha luz para guiar a nuestros pitufos y mucha inteligencia para hacer buen equipo con nuestros compañeros. Y como este año he sido buena también voy a pedir salud y larga vida para Mawlana Sheikh Nazim (que Allah santifique su secreto)

al-faaaaatiha.

Sunday, May 01, 2011

¿Me acompañas? Te acompaño: conclusiones de un mes sin cole.




Después de un mes de "home schooling" he decidido seguir con la experiencia por lo menos hasta el verano. Con la salvedad de que Hali irá a Las Ardillas (falta hablar con sus súper profes) los viernes. Así tiene un espacio de autonomía e independecia, mantiene el vínculo con sus profes y sus amiguitos y yo conservo la aguda "observación" de Carmen y Begoña que ponen mucha atención en los asuntos emocionales y maduracionales, cosa que a mí me falla.

No logré hacer un esquemita que le diera un ritmo constante a nuestras jornadas sino hasta la última semana, pero la cosa quedaría más o menos así:

Las mañanas son bastante iguales, todos los días nos levantamos, recogemos, nos vestimos y desayunamos. Luego las niñas tienen un rato de juego libre con musiquita. Yo las acompaño un ratín, las "encarrilo" y luego recojo un poquito la casa y nos preparamos para salir.

LUNES: Compra y parque
MARTES: Bebeteca y parque
MIERCOLES: Jardinería
JUEVES: Actividad compartida con otros amiguitos que no van al cole (visita a casa, al zoo, al jardín botánico, a una granja escuela, excursión al campo, etc.)
VIERNES: Ardillas

A la 1 volvemos a casa, preparo la comida y comemos. Después viene un ratito de actividad creativa y relajada que sustituye el momento "tele":

LUNES: Hacemos pan o repostería y luego tenemos la tarde libre para lo que surja.
MARTES: Trabajos creativos con lana, fieltros, telas, costura...Y más tarde Hali va a baile y yo a pilates.
MIERCOLES: Alguna actividad plástica: pintar, jugar con plastilina, hacer collares, etc. Y luego parque con los amigos.
JUEVES: ¡Empezar nuestro mini huerto de ventana! Y luego otra vez baile y pilates.
VIERNES: Nos falta algo para después de comer, y luego por la tarde biblioteca.

Todos los días hay un momento de cuentos, todos los días bailamos juntas un rato, y todos los días hacemos juegos de corro, canciones de gestos y un poquito de "lengua extranjera". Ahora, por ejemplo, hemos sacado de la biblio un disco PRECIOSO con canciones infantiles de Brasil y Portugal y jugando jugando Halima ya se sabe dos o tres. No es para que hable idiomas ya de los yas, pero sí para que su oído, su lengua y su cabeza vayan extendiendo fronteras.

Bueno, más comprensible en una tablita, pero ¡lo siento! no tengo ni idea de cómo poner tablitas en esta cosa y la compu está tan pero taaaaaaaaaaaaaaan lenta que casi acaba con la inspiración de este post.


Lo más difícil:
1. Encontrar un rato de atención exclusiva para Halima.
2. Encontrar un rato de oxigenación exclusiva para la mamá.
3. Darle a Halima herramientas para lidiar con su hermana pequeña.
4. Encauzar la parte "emocional" (enfados, frustraciones, etc.)

Lo más satisfactorio:
Observar cómo Hali va logrando cosas nuevas por sí misma, y cómo va experimentando. Compartir juegos, bailes, canciones, y un sinfín de momentos deliciosos. CAMBIAR LA CASA PARA ADECUARLA A LA NUEVA DINÁMICA ¡viva la redecoración!!!!

Las asignaturas pendientes:
Conseguir un ratito para mí, lograr que las niñas jueguen solas con la PRESENCIA de su madre pero sin intervención (¡cómo me persiguen las canijas!), establecer la rutina de manera rítmica, orgánica, mágica y musical.

El mayor hallazgo:
Descubrir que este modo de crianza que quiero hacer no se trata de hacer todas tus cosas rápido para luego poder estar relajadamente con los críos, sino hacer todas tus cosas relajadamente con los críos para disfrutar de ello. Invitarlos a hacer las cosas con nosotros y acompañarlos a hacer las suyas con cariño y alegría.

Continuará...

Tuesday, April 12, 2011

Hali deja el cole




En un tiempo y lugar donde la mayoría de las mamás quieren dejar a sus niños en una guardería o escuelita para tener un respiro en su agotadora labor de 28 horas al día, esta madre (o sea yo) decide sacar a su niña del cole.

Normalmente, Hali va a un cole precioso en un lugar precioso, con dos profes amorosas y respetuosas que siguen una pedagogía también amorosa y respetuosa, una "escuela abierta" que se llama Las Ardillas. Las Ardillas nos gusta mucho, PERO el mes de marzo cambió nuestras vidas.

Resulta que entre la guerra en Libia (padre en estado psicológico crítico, madre encartada en malabarista, horarios alterados en función de la emisión de noticias) y el virus de la tos que en Azuqueca dura un mes entero impidiendo dormir a padres e hijos, Halima no fue al cole más que una vez por semana y alguna semana ni siquiera se molestó. Además de los factores logísticos, el conflicto libio nos deja una sensación que no creo que podamos quitarnos nunca más, quién sabe, de "fin del mundo".

Explico: antes de las revueltas del 16 de febrero, ningún libio se imaginaba que las cosas pudiesen cambiar tan radicalmente en tan poco tiempo. En cuestión de días la gente pasó de hacer su vida normal a tener que tomar decisiones de vida o muerte, a exponer sus vidas, a huir, a llorar a familiares y vecinos...Aquí (digo, en mi casa) gracias a Dios no está pasando nada terrible. Pero nunca se sabe. Y no es que a partir de ahora vayamos a vivir con miedo, esperando lo peor, es que a partir de ahora voy a vivir con la mayor alegría y entusiasmo que pueda. No hace falta que acontezca ninguna desgracia, sencillamente cuando acabe el día de hoy habrá pasado para siempre. Y Halima no volverá a tener cuatro años nunca más.

Porque la gran sorpresa de esta madre agobiada por sus dos hijas fue que, en lugar de estresarme, agobiarme, desesperarme teniendo a Fátima y Halima ami cargo todo el santo día ¡LO DISFRUTÉ!

En lugar de levantarnos con prisa, desayunar con prisa, salir corriendo y volver a casa con Fati una hora más tarde, nos levantamos, recogemos, nos vestimos y le dedicamos la hora de coche a desayunar. Hacemos tortillas de harina, o pan, o cualquier cosa. Halima juega, o ayuda, o pinta, o ve cuentos. Desayunamos tranquilas. Volvemos a recoger y nos vamos a la calle, a comprar y al parque (o se van al parque con Nora ¡Dios bendiga a Nora!). Cuando volvemos de la calle hay otro ratito de recogimiento (hacer rompecabezas, jugar a la casita...) mientras pongo la comida (nos ahorramos otra hora de coche Fátima y yo, y el planeta). Descanso y por la tarde actividades: clase de baile, parque con los amigos, merienditas fuera, biblioteca, etc. También hacemos proyectos creativos como un collage grandote para pegar en la pared, cambiar la mesita de estación...Y juegos divertidos como disfrazarnos, organizar un desfile de hadas, bailar las tres juntas.

Halima tenía la edad de Fati cuando empezó a ir a la escuelita Waldorf. Entonces yo no sabía qué hacer con ella, estaba agobiada con la maternidad, con la soledad, con la yoedad. Soñaba que mi marido se divorciaba de mí para casarse con la profe de Hali que sabría criarla mejor que yo ¡y además yo le estaba agradecida por el cambio! Qué poquito capaz me sentía de acompañar a mi jija en su crecimiento, qué poquitas herramientas tenía, qué poquito me quería. Ahora me siento de otra manera. Creo que nadie mejor que yo para acompañar a Hali y que el tiempo que pase conmigo (siempre que logremos hacerlo positivo, sano, equilibrado) puede volverse oro puro en términos de su seguridad personal, de su amor por sí misma, de su sostén emocional.

Cuido algunos conceptos que he aprendido de los Waldorf, aunque si quiero continuar con la experiencia tengo que ponerme a estudiar de verdad el tema del "primer septenio", la educación de los niños de 0 a 7 años. Procuro resptar el ritmo natural de expansión-concentración: aire libre-espacio cerrado, actividad introspectiva-actividad física, movimiento-tranquilidad. Procuro que Halima use más el cuerpo y las sensaciones que la cabezota porque sé que tiende demasiado a lo intelectual (¡ejém!). Procuro darle pequeñas responsabilidades a la medida de su edad, dejo que haga lo más posible ella misma sin intervenir, trato de respetar sus "burbujas" de juego o de silencio, que tome pequeñas decisiones y se haga cargo de ellas totalmente. También hemos puesto en el salón un librerito con materiales diferentes para que tanto ella como Fati puedan elegir cositas para hacer.

Antes todo el tiempo le exigía: que se diera prisa, que se vistiera, que desayunara, que se quedara en el cole, que se aguantara el hambre, que tuviera paciencia. Ahora todo el tiempo le doy: le doy espacio, le doy presencia, le doy tranquilidad, le permito enfrentarse a retos por ella misma, le doy herramientas para resolver situaciones y, sobretodo, LA DEJO QUE BUSQUE POR ELLA MISMA, o por lo menos lo intento. La observo, trato de acompañarla sin interferir sus procesos. Porque ya no voy corriendo.  

En fin, el mes de abril era el experimento para ver si lo alargábamos hasta el verano y ya ha pasado casi la mitad sin darnos cuenta. Si terminamos bien el mes me gustaría que las dos pitufas fueran una vez por semana a Las Ardillas y el resto de los días que estén conmigo en casa. Y septiembre...septiembre está muy lejos todavía.

Friday, January 28, 2011

Tu comida sabe a restaurante



....Y eso no es precisamente bueno. Quiere decir que a la comida le falta baraka, bendiciones, cariñito, en suma, el poder alimenticio del Amor. Eso dice mi marido de los platos carnívoros que preparo desde que soy vegetariana. No debe andar muy errado, porque efectivamente lo que me inspira la carne, es pena.

Secretos sufis
Mientras más información tengo de cómo se trata a la comida de comemos desde la siembra (o cría) hasta el mercado estoy más convencida de que si nos alimenta es por pura Gracia Divina, por el agradecimiento que expresamos al comerla, por la alegría que sentimos al compartirla, por las intenciones y la presencia que ponemos al cocinarla.

Para mí la cocina es alquimia, es poema, es suma de sensaciones, es entrega: vida que se entrega en favor de la vida (da igual que sea de origen animal o vegetal), creatividad puesta al servicio del paladar, del disfrute, ofrenda. Cocinar es consagrar. Ser cocinera es ser oficiante a caballo entre la Madre Tierra y el río de vida que es el ser humano en su camino al Padre Cielo (esto suena a Tai Chi). Así que para tan importante trabajo (nutrir, ¡nutrir!) no está mal saber algunos secretos:

1. Antes de empezar hay que lavarse, de cuerpo, de cabeza y de corazón. De preferencia estar en estado de ablución o crearse su propia limpieza ritual. Esto ayuda a estar PRESENTE mientras cocinamos y no echar en el caldito la rabieta del vecino, el gruñido de la cajera, el agobio de la compra, el estrés de la mañana, etc).
2. Mezclar siempre en contra de las manecillas del reloj. Como el giro de los derviches.
3. Recitar mientras cocinas. Si sabes hacer diker, haces diker. Si conoces algún mantra que te guste, lo repites. Si amas la poesía, elige un poema que convoque a lo más grande que conozcas (o a lo más pequeño, a lo más bello, más querido, más positivo). Si te gusta cantar, canta pues, pero canta algo FELIZ.
4. Cuando comas da gracias y bendice la mesa según el código que más te agrade.
5. Toma un granito de sal antes y después de comer, esto previene un montón de enfermedades digestivas.
6. Come con la mano derecha.
7. Haz honor a tu comida, sea lo que sea.

¿Y los animales?
Pues a lo mejor los animales tendrá que cocinarlos a partir de ahora mi excelso marido, porque él todavía es capaz de convocar las bendiciones sobre ellos y la verdad le quedan retebuenos. Ya les seguiré contando.

Wednesday, November 03, 2010

Honguito


Está muy muy lejos del honguito original que aparece en www.thelittlehousebythesea.wordpress.com ver: mushrooms/toadhouse (una verdadera obra de arte), pero es mi primera aproximación a las casas de duendes del bosque y la verdad es que quedó bastante bien. Tan bien, que mis amigas no creían que lo hubiera hecho yo solita.

Otro elemento más para la mesita de estación. Ahora voy a intentar duplicar el tamaño y, por supuesto, pasar una tarde cosiendo honguitos con las chicas (niños jugando, mamás platicando y tomando un tesito ¡viva la vida!).

Gracias muchas gracias Calypso por tu generosidad al poner todo el proceso paso a paso y los patrones. Ha sido una gran momento de la "fieltroterapia".

Friday, October 22, 2010

Nuestros primeros enanitos waldorf



Los hicimos para el cumple de Isis basándonos en unos que Hali recibió cuando cumplió dos años. Yo cosí y Hali rellenó con lanita. Estoy muy orgullosa porque yo solita le inteligí a la puntada y logré sacarla (¡JA!). Luego se me ocurrió hacerles una cestita manzanosa para transportarllos.

Como ven están totalmente en la onda de no poner detalles para que los niños los pongan cada vez con su imaginación, así que es una forma muy básica. El duendecito naranja que aparece a la izquierda es el que sirvió de modelo. A mí me gustan aunque los míos quedaron medio Ku Klux Klan... Es cosa de ir practicando para hacerlos menos puntiagudos y más redonditos y entrañables.

En cuando pueda quiero hacer un "tutorial" como ponen los blogs profesionales, un cursito ilustrado paso a paso para que las mesitas de estación de se llenen de duendes hechos en casa. ¿A que es buena idea?

Sunday, October 17, 2010

La Waldorfisación del hogar y otras cositas pendientes.






1. De cómo Cabrera Infante me arruinó el verano.

Trato de retomar el hilo después de siglos sin escribir. Creo que recordar que el verano estuvo marcado por la amargura y desolación. Parte del problema fue la circuntanstancia veraniega, pero el desencadenante anímico fue, sin lugar a dudas, Cabrera Infante.

Con ganas de seguir en la frecuencia caribeña en la que Zarité (Isabel Allende) me había dejado, encargué al Círculo de Lectores La Ninfa Inconstante. Recuerdo Tres Tristes Tigres como una de las novelas que mejor saber me han dejado, tan absolutamente cubana, tan musical, tan callejera, tan "idiosincrática". Pero La Ninfa, en vez de recordarme mis paseos por la Habana, me recordó esa época en la que yo era inteligente, o dejémoslo en intelectual. Esa época en la que disfrutaba con ingeniosidades lingüísticas, en la que tenía amigos llenos de citas librescas, en la que yo misma podía medirme casi con cualquiera en acervo y acidez. Era el tiempo en que el cine Buñuel pasaba películas que ningún otro cine ponía en Monterrey, y yo entraba con mi carnet de estudiante pagando la mitad de nada, compraba mis palomitas y tenía toda la sala para mí solita. Era el tiempo de tener muchos amigos y admiradores, y de tirar babas por algún pintor, o baterista, o escritor, o sociólogo, o lo que fuera. De escribir a todas horas, de devorar libros, de tomar cafés y disfrutar de conversaciones inteligentes...

Y resulta que me costó trabajo seguir el ritmo del libro, que tanta cita y tanto jugo lingüístico me empalagaron, que tanto romance a lo tonto me resultó futil y que terminé de leer por pura disciplina. No me gustó. Me dejó amargor en la boca. Yo es que no sé separar la vida de la literatura, y nunca lo sabré.

2. Y de cómo Salman Rushdie me salvó la vida
En el colmo de la deseperación se me ocurre refugiarme en la biblioteca, que siempre visito para mis hijas pero nunca para mí. Y me atreví, a pesar de los Ayatolas, a sacar un libro de Rushdie: La Encantadora de Venecia. Y lo hice únicamente porque me di cuenta de que contaba la historia de Jodhaa Akbar. Bueno, tangencialmente habla de Jodhaa Akbar y mucho de Yalaludin Muhammad Akbar, un gran emperador musulmán que unificó un montón de señoríos en el muy antiguo Indostán. ¿Y porqué me interesa a mí esa historia? ¡PORQUE ES MI PELÍCULA FAVORITA DE BOLIWOOD! Oh sí, yo soy una gran gran admiradora de las películas de Boliwood, aunque todavía no he tenido oportunidad de zambullirme en esa pasión.

De todas maneras, en esa película está la mujer más hermosa del mundo y el actor de cine más hermoso del mundo. Es una historia épica, llena de belleza y con un trasfondo espiritual que a mi me pareció delicioso. Si quieren echar un ojo, la página oficial de la peli es www.jodhaakbar.com

TOTAL, que La Encantadora de Venecia fue exactamente lo que yo necesitaba para reconectar con la belleza, con la magia, con el misterio. Rushdie escribe igual para niños que para adultos, y eso me gustó. Es un mago para crear atmósferas, parece un tejedor de alfombras persas más que un escritor: colorea, pone los detalles justos y dibuja incluso algún fallo porque sólo Allah es perfecto. El libro me pareció maravilloso en toda la extensión de la palabra. Sus personajes tienen alma. El héroe es un viajero que tiene que contar una historia, su historia. Y su historia es de trascendencia universal. Jodhaa es una reina imaginaria. Yalaludin Akbar es un rey que se pregunta quién es. ¡Encantador! Me reconcilió conmigo misma y con la vida en general. Me supo a curry, a las berenjenas con miel de Afi nuestra amiga persa, a la sopa de Chipre. Me remitió a mis propias manos teñidas con henna. Me puso en mi sitio, AlhamduliLah.

3. Y por fin llegó el otoño
Con un cargamento de libros de la Editoria Rudolf Steiner. Como extraño mucho la escuelita de Cristina decidí que esas cosas que me faltaban las tendría que incorporar por mí misma a nuestra vida cotidiana. Encargué un montón de libros sobre el juego infantil, cuentos, juguetes hechos por los padres, etc. Llegaron unas cosas preciosas, llenas de ideas para hacer proyectos creativos a la medida de Hali. Y también me ayudo mucho hablar con mi amiga Anne que se ha metido de lleno al mundo Waldorf (aunque en realidad ya estaba bastante más metida que yo).

Lo primero que decidí es pasar todo el tiempo que pueda cerca de la naturaleza con las niñas (de perdis en el parque). Los antroposofos lo dicen pero no hay más que observar para comprobarlo: cuando los niños están al aire libre están BIEN. Hace unos días pasamos una tarde deliciosa en una casita de pueblo con un jardín de pueblo (leña, trastos, árboles frutales, agua, piedritas, etc). Halima estuvo el día entero atareada, descubriendo, disfrutando. Y yo tranquiiiiiilaaaaaaaaaa. Así que ahora estamos disfrutando unos días soleados de otoño pasados por hierba, tierra, palitos, etc.

Lo segundo que decidí fue quitar juguetes. Algunos se van para siempre, otros se quedan guardados para ir rotando y otros los tengo yo para sacar en momentos especiales. Me gusta esa idea de que lo que más permite desarrollar la creatividad es lo que menos "terminado" está: una muñeca de tela, troncos y piedras para hacer construcciones, telas para hacer casitas, disfraces... Así que me he propuesto ofrecerles a las pitufas una gama más amplia de sensaciones y experiencias (peso, equilibrio, tacto, olor, etc) quitando cositas de plástico y poniendo cestas, piñas, cositos de madera y cosas por el estilo para jugar.

Lo tercero ha sido poner una casita en la habitación. ¡Es genial! Halima se entretiene un montón en su casita y hasta a mí me dan ganas de sentarme ahí con ellas a tomar el té. De pronto coge una cestita y ya es la cuna del osito. El fin de semana pasado que estábamos todas malas pusimos ahí dentro el DVD, hicimos palomitas y fue una sesión de cine totalmente mágica.

Porque esa es la cuarta decisión: se acabó la tele. O sea, no se acabó se acabó, pero sí se acabó el ratito de tele mañanero (que empezó porque Hali madrugaba mucho y yo no lograba espabilarme), se acabó el ratito de tele siestero (que empezó porque yo necesitaba desesperadamente descansar un ratito y Hali no duerme siesta) y dejaremos la tele para el fin de semana. En vez de ver la tele en la mañana jugamos (o juegan) un ratito en la casita, y en vez de ver la tele a medio día buscaremos una actividad feliz y tranquila para compartir: salir a buscar tesoros al parque, hacer pan o galletas, ver revistas y en realidad lo que más más me gustaría es hacer alguno de los proyectos creativos del libro: caballitos de fieltro, una mochila para llevar las muñecas, trabajar con lanita de colores (chicas: ¡me tienen que enseñar!). Esta semana logramos 2 días enteritos sin tele, no parece nada pero para mí es todo un triunfo dejar de depender de la niñera electrónica.

Y cinco: ¡por fin tenemos mesita de estación! Los Waldorf dicen que es importante seguir los ritmos de la naturaleza, desde nuestra propia respiración hasta el continuo de las estaciones del año. Así que cada estación ponen una mesita alusiva. Nosotros okupamos la parte de arriba de un librerito del estudio y violà! Hojitas secas, piedritas, piñas, un par de duendes, el farolito de otoño. Nos falta hacer una seta preciosa que vi en una página de manualidades muy muy MUY bonita que encotré en internet (www.thelittlehousebythesea.wordpress.com) y agregar algunas cositas que trajimos del paseo por el bosque del sábado.

Y ahí la llevamos. Ya les contaré más cosas otro día.

¡Un abrazo con amor!

Thursday, August 26, 2010