Monday, October 26, 2009

¡SubhanAllah AlhamduliLah lLa illaha illa Allah Alahuekbar!


Mi Lluvia entró en el mundo el segundo lunes de octubre con un parto mágico, milagroso y tremendo, como todo ritual de paso, en el que los ángeles y las personas nos dimos la mano para abrir y cerrar las puertas, y fuimos partícipes de la belleza de los umbrales.

La acompaña el nombre de Fátima, hija del Profeta Muhammad (swt) quien representa en el esoterismo islámico la Sabiduría Perenne. Su mano protege a la comunidad de Muhammad porque tiene como don el diker SubhanAllah-AlhamduliLah-Allahu Akbar.

Fue un tránsito exigente (presencia absoluta y trabajo del corazón en todo momento) tal como lo está siendo el posparto, verdadero aterrizaje en estos planos de la existencia, pero hermoso a más no poder.

Ya les seguiremos contando cuando nos vuelvan las fuerzas al cuerpo. Por lo pronto la vida se va reproduciendo también entre los libros (yo no sabía que los poemas tenían hijos).

Este, de Miel:

Yo le pertrenezco
y aún no puedo dormir entre sus brazos

ha engendrado uno nuevo (nuevo libro ¡viva!):

Cada noche duermo entre sus brazos
y aún no me había dado cuenta

Amín.

Sunday, October 04, 2009

Que sí, que no, que sí, que no

Pues ya pensábamos que el viernes por la noche nos poníamos de parto. Barrí toda mi casa, colgué mis fotos inspiradoras y el cartel de bienvenida, jugué un buen rato con Halima, ¡encargué sushi!, puse todo a punto, estaba sintiéndome tan contena, fuerte y paridora que hasta me bajé con Hali al súper a comprar zanahorias para un buen jugo y brownies para celebrar el aguacero.

Y luego a las doce de la noche ni campanadas, ni contracciones, ni aguas, ni niña, ni ná de ná. Mi pobre matrona se la pasó dando vueltas en la cama toda la noche. Yo dormí como piedra hasta las 5 de la mañana. Y luego nada más. Hasta ahora.

A ver si en un día o dos, o una noche de estas se vuelven a alinear los astros y el bebé quiere venir al mundo. Ya se siente la magia de su llegada en el aire como una lluvia de polvos de oro, de gotas de música. Insha'Allah.

Lo muy bonito del parto frustrado son toooodas las inesperadas expresiones de amor y de apoyo, todas las oraciones, cariño y toda la fuerza que hemos recibido y estamos recibiendo de la gente con la que hacemos la vida por aquí. ¡Muchas gracias!