
Mi Lluvia entró en el mundo el segundo lunes de octubre con un parto mágico, milagroso y tremendo, como todo ritual de paso, en el que los ángeles y las personas nos dimos la mano para abrir y cerrar las puertas, y fuimos partícipes de la belleza de los umbrales.
La acompaña el nombre de Fátima, hija del Profeta Muhammad (swt) quien representa en el esoterismo islámico la Sabiduría Perenne. Su mano protege a la comunidad de Muhammad porque tiene como don el diker SubhanAllah-AlhamduliLah-Allahu Akbar.
Fue un tránsito exigente (presencia absoluta y trabajo del corazón en todo momento) tal como lo está siendo el posparto, verdadero aterrizaje en estos planos de la existencia, pero hermoso a más no poder.
Ya les seguiremos contando cuando nos vuelvan las fuerzas al cuerpo. Por lo pronto la vida se va reproduciendo también entre los libros (yo no sabía que los poemas tenían hijos).
Este, de Miel:
Yo le pertrenezco
y aún no puedo dormir entre sus brazos
ha engendrado uno nuevo (nuevo libro ¡viva!):
Cada noche duermo entre sus brazos
y aún no me había dado cuenta
Amín.
La acompaña el nombre de Fátima, hija del Profeta Muhammad (swt) quien representa en el esoterismo islámico la Sabiduría Perenne. Su mano protege a la comunidad de Muhammad porque tiene como don el diker SubhanAllah-AlhamduliLah-Allahu Akbar.
Fue un tránsito exigente (presencia absoluta y trabajo del corazón en todo momento) tal como lo está siendo el posparto, verdadero aterrizaje en estos planos de la existencia, pero hermoso a más no poder.
Ya les seguiremos contando cuando nos vuelvan las fuerzas al cuerpo. Por lo pronto la vida se va reproduciendo también entre los libros (yo no sabía que los poemas tenían hijos).
Este, de Miel:
Yo le pertrenezco
y aún no puedo dormir entre sus brazos
ha engendrado uno nuevo (nuevo libro ¡viva!):
Cada noche duermo entre sus brazos
y aún no me había dado cuenta
Amín.