Thursday, August 26, 2010

Sunday, August 22, 2010

Estampas del verano 2: saladmasterizada (una de obsesiones alimentarias)


Como bien saben, desde que volví de Chipre estoy sientiendo que lo que como no me alimenta. Parte de la obsesión es que le falta la baraka (regalos divinos, bendiciones, etc) de la comida que se prepara en casa de Mawlana, pero otra parte bien importante, que la comida del súper de producción masiva, transgénica, brutal es también desabrida y falta de nutrientes.

También me andaba rondando la idea de cambiar mis ollas por ollas de hierro para no tragarme todos los días silenciosas dosis de aluminio y otros metales que un día me asalten por sorpresa en forma de grave enfermedad. Y resulta que justo me voy a Hoyos con Aliya y nos invitan a una cena de demostración de Saladmaster, las baterías de mis sueños. ¿Por qué? Porque están hechas de un material que no contamina nos alimentos, permite cocinar a bajas temperatura con lo cual se conservan hasta un 95% de los nutrientes, y TODO el sabor de lo que eches a la olla (IMPRESIONANTE).

Como no destruye los alimentos, la comida rinde MUCHO más (¡como el doble!), no hace falta usar grasa ni sal porque la comida no se pega, te ahorra una lana en luz/gas porque todo se hace de volada con el mínimo de calor y te la garantizan de por vida. ¡Bendito sea Dios, la respuesta a mis oraciones! Ahora vcada vez que caliento agua en mi ollita desconchinflada de IKEA me sabe a rayos (porque las de Saladmaster no alteran el sabor de los alimentos) y siento que me estoy tragando un caldito de clavos.

Claro que sí, vale una lana en cómodas mensualidades, pero se supone que con lo que te vas ahorrando de súper y luz o gas se paga prácticamente sola. Además como es una americanada en un descuido me hago distribuidora o me pongo a organizar cenitas y me sale gratis. O hasta me hago de un dinerito piramidal nada despreciable.

Lo único que me falta es convencer al dueño de mis quincenas. Por eso cuando vayan a la demostración (ya invitaré no se preocupen) es mejor que vayan EN PAREJA. Ya les iré contando.

Friday, August 20, 2010

Estampas del verano I: Hali se baña en camiseta (una de salud y petroquímicos)

Vino una chica muy maja de Greenpeace a contarnos los horrores de la confabulación Industria Farmacéutica - Industria Petroquímica. ¿Vieron la peli (o leyeron el libro) del Jardinero Fiel? Pues maomeno sólo que en dosis lentas con resultados inexplicables. En resúmen la cosa es que TODAS toditas todititas las cosas de cosmética, higiene personal, higiene del hogar y muchos productos más de uso cotidiano llevan derivados del petróleo que no son en modo alguno inocuos, sino que van haciendo mella en nuestra salud sin que nos demos cuenta.

Ustedes nada más echen un ojo a los ingredientes de lo primero que encuentren en el baño: parafinum, parafinum líquidum, aceite mineral, parfum, vaselina, y una amplia gama de parabenos (methylparaben, cuchicuchiparaben, chucuchucuparaben...) Lo gacho es el "efecto plástico" (porque ES plástico) por fuera se queda la piel lisita, brillante, estiradita. Pero POR DENTRO, los petroquímicos pasan a nuestros órganos y los fastidian.

Para no saturarlos de información, les cuento únicamente que los hijos de esta chica tenían dermatitis y se les quitó cuando dejó de haber en casa cosas de uso personal con petroquímicos (jabón, shampoo, cremitas, protección solar, jabón de platos, detergente, etc, etc, etc). Y como la economía familiar no daba para estar comprando productos ecologicos, ella y otra amiga se pusieron a fabricar caseramente sus propios cositos de perfumería, cosmética e higiene personal 100% natural. Lo MEJOR es que hacen de más para vender a otras madres que quieran evitar los petroquímicos en su vida íntima.

Total, que le puse a Hali el fabuloso protector solar 100% natural, pantalla 30, de aceite de sésamo y esencia de naranja. PERO SE ME OLVIDÓ que los remedios naturales requieren una constancia de la que yo carezco. Así que en vez de secarla y embadurnarla cada vez que salía de la piscina, le eché nomás dos o tres veces y se achicharró. Resultado: ahora se mete a la alberca con camista de surf y le pongo protector del súper jurando y perjurando que en cuanto se pase el verano no le vuelvo a embarrar nada industrial.

¡Tan tan!

Monday, August 16, 2010

Borrada o Las pitirosas tienen muchos colores


A Hali le gusta mucho pintarse la cara (y todo lo demás). Uno de sus diseños favoritos es el de mariposa con muchos colores, y no le bastan alitas con diseño mariposil, ella EXIGE que le llene la cara de color porque "las pitirosas tienen muchos colores".

Esta vez yo empecé con el dibujo y ella le dio los toques finales. Cuando la vi pensé que estaba viendo a una de mis ancestras, una Borrada, una Rayada, una de esas nómadas de mi tierra que llevaban la cara y el cuerpo tan tatuados que se les difuminaban los rasgos. ¡AY WEY! Esa pielecita tostada y esos ojos hondos, como de otro tiempo.

Luego me acordé también de un comentario de Sol (la mamá de las tatas), de que las abuelas de Mahmud llevaban la cara tatuada. ¡TOING!

¿De dónde vienes Halima? Aridoamérica y el Magreb se juntan en los dibujos de tu cara. ¡Que vivan las mujeres tatuadas!

Tuesday, August 10, 2010

Amargura estival





Considero que la felicidad o la infelicidad son una condición casi exclusivamente interior, es decir, que las condiciones exteriores no determinan (aunque puedan influir) el ánimo, sino lo que uno tiene dentro. Y es por eso mismo que me fastidia tanto seguir en la misma onda nefasta desde hace casi un mes cuando escribí el post anterior.

Como se podrán imaginar no he conseguido tener ni un segundo de ese tiempo "sagrado" para mí misma. Descubrí (o redescubrí) que estar fuera con bebés es casi peor que estar sola en casa. Los días se hacen eternos con dos niñas que no duermen siesta y sin amigos en el panorama. Estoy hasta el chongo del verano, de mis hijas, de mi casa, de Azuqueca y de mí misma. Ya me harté de arrastrarme por el calor y de tratar de sobrevivir al caos veraniego, de ser incapaz de poner horarios para estructurar nuestro día ni de inventar actividades felices para hacer con estas dos. No he podido ni siquiera sacar el costurero-terapéutico. Y además estoy cansada de sentirme todo el tiempo quejumbrosa y gruñona.

Pues sí, soy un pozo de mal rollo y amargura estival. Y da igual que tenga cosas chidas a mi alrededor (como una biblioteca infantil abierta todas las mañanas, o una piscina detrás de casa, o una casa que se puede cerrar al calor de la tarde, incluso alguna amiga dispuesta a compartir actividad) todo me parece asqueroso, feo y fatal. Con decirles que hoy empieza Ramadán y tengo ganas de llorar por no poder hacer ayuno otro año consecutivo (porque soy una ñoña y no me atrevo a ayunar 16 horas al día dando teta intensivamente).

Lo bueno, las niñas están bien y bonitas (bonitas fieras). Por fin tengo un libro que me hace feliz: La Nieta de la Maharaní, aunque tenga que ir leyendo de párrafo en párrafo cada vez que me siento a hacer pis (frustrante). Empecé el libro de Rebeca Wild sobre las "escuelas abiertas". Me gusta mucho su teoría y me gusta más que han seguido un proceso teoría-práctica-sistematización-sabiduría y pido a Dios que las chicas del cole nuevo de Hali tengan tanta dedicación y fidelidad al ideal para que puedan seguir este mismo proceso en beneficio de todos, especialmente de los niños (la mala noticia es que el Mater, mi alma mater, también era una escuela activa en la que no todos los profesores tenían el mismo compromiso y el resultado era niños y niñas creyéndose los amos del mundo, dictadores, prepotentes y poco sensibles ¿o eso no es culpa de la escuela quizá?). Las malagueñas también están muy bonitas aunque muy ocupadas (por no hablar de la incertidumbre sobre el futuro ocupacional de D, dejémoslo así). El 1 de septiembre empiezan las clases ¡y puedo dejar a Fati unas horitas! para darle ayuda de urgencia (oxígeno básicamente) a mi apachurrado corazón.

Y en fin, me toca sobrevivir 20 días de la manera que sea y luego ponerme las pilas: mimarme un poquito yo para quitarme la mugre interior, dejar espacio para crear cosas importantes como un proyecto que rescate a las mamás modernas de su soledad, el libro de poemas, el árbol de la vida y alguna cosa que apacigüe mi maltrecha "conciencia social" (para bonita cosa sirve cuando uno se deja apachurrar por un poco de basurilla interior, será el exceso de comodidad).

Pues sí, tantas cosas chidas en mi vida y yo metida en la agriedad ¡POR FAVOR, UN POCO MÁS DE AZÚCAR PARA ESTE YOGUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUR!