La frase "cadena de oración" me saca ronchas. Supongo que en memoria de mis tiempos anticlericales y de escasa confianza en el no visto. También supongo que mis gérmenes socialoides me susurraban algo como: claro, eso es para no hacer nada y fingir que haces algo, qué poco compromiso. Pero ahora tengo una amiga que me invita (a mí y a todos mis amigos) a unirme a una cadena de buena vibra (sigamos eludiendo la roña). Cada viernes, un grupo de gente alrededor del mundo se une para ofrecer un poquito de nuestra energía en forma de plegaria, poema, visión, canción, etc. por una causa, es decir, por otro grupo de personas del mundo que necesiten refuerzos.
La idea me gusta mucho, porque realmente, es poco o nada más que eso lo que puedo hacer por los niños palestinos y su sufrimiento me resulta intolerable. Porque pensándolo bien, yo creo, sí creo, en la Magia (o como cada uno lo quiera llamar) y creo, sí creo, que el poder de las palabras aunque se pronuncien en silencio, trasciende el espacio. Y si al final la materia es energía, de algo servirá mandar buena energía focalizadamente y cuantos más seamos mejor ¿no?
Así que quedan invitados para este viernes a mandar lucesita a los niños de Gaza (¿por los niños de Gaza?) Y ya les iré avisando de la propuesta de cada viernes. O también se pueden unir al grupo innocent call en facebook.
Y Car: ¡qué viva el contagio!
Cambio el cuaderno de notas y la libreta con dibujitos por la página electrónica. Experiencia, experimento, experimiento. La libreta de mis sueños la seguiré guardando en mi cajón, pero aquí trazaré (trataré) la crónica de mis ensueños.
Wednesday, January 28, 2009
Friday, January 23, 2009
Una racha de sueños
En el último me quedo atrapada en un elevador de Soriana Lincon con Felipe Montes y Gaby Márquez. Están cerrando, bajamos por el coche al estacionamiento subterráneo y crac, el elevador baja demasiado deprisa (y demasiados pisos) y luego cae torcido. Además es fin de semana así que podríamos quedarnos 3 días ahí encerrados (como si los súpers de México también cerrarn tantos días) No hay luz ni botón de ayuda ni nada. Luego estamos los tres paseando por un cerro que es al mismo tiempo el Obispado, la loma del lado de Sierra Ventana muy cerquita de Revu, Chipinque y La Silla por donde viven Omar y Mabya. César Porras y Arturo Porra vienen comiendo elotes y nos saludan pero nos ven raro, y entonces nos damos cuenta de que seguimos atrapados en el elevador aunque nos han dejado salir de alguna forma para avisar a alguien que venga a ayudarnos. Felipe le pide a Arturo, con una metáfora de un niño enterrado, que avise a Soriana que estamos ahí y que si no nos rescatan ese elevador será nuestra tumba. Me da un escalofrío y pienso si no estaremos relamente muertos ya que nuestras almas andan de paseo. Seguimos bajando hacia la escuela de Revu, es esa hora de la tarde cuando el sol ya se ha puesto pero sigue habiendo luz. El cielo está lleno de nubes. Tratamos de pedir ayuda a alguien más pero nadie nos ve. Entonces pienso que sólo Gaby Márquez puede ayudarnos porque ella sí se puede comunicar con los espíritus. Pero está con nosotros. Terror. Entonces Xiomara, que es chamana. Pero vive muy lejos, nunca llegaremos a tiempo.
Friday, January 09, 2009
El hada del invierno
Tuesday, January 06, 2009
El collage de los deseos

Este es un ritual pagano que procuro hacer cada principio de año. Bueno, en realidad no es tan pagano porque se trata de definir las cosas que quieres lograr o recibir durante el año y al final se puede agregar una pequeña oración o petición para que los dioses, el Dios, o a quien cada uno prefiera encomendarse den su bendición a estos deseos-proyectos.
Creo que lo que me resulta más rico de todo el asunto es: 1. Juntarme a recortar, pegar, soñar, vibrar con otras mujeres que amo y expresar juntas nuestros deseos. 2. Poner el collage en una pared donde pueda verlo todos los días para recordar lo que he deseado, ponerle energía y disfrutar del caminito que voy haciendo al andar como dijo el poeta.
Este es mi collage de este año, herencia de Lucía y de Rocío, pero que celebra mis lazos de amor con todas las mujeres que me rodean. Este año quiero florecer y que formen parte de ello todos los aspectos de mi vida: mi pareja, mi trabajo (me tomaré la literatura como un trabajo), mis amigas y amigos, mis raíces, mis sueños, mi rol de mami, mi espiritualidad. Quiero vivir en un lugar encantador rodeado de naturaleza y con otras mamás que me acompañen en la aventura de criar hijos. Quiero amigas cómplices. Quiero dejarme seducir por la alquimia de la cocina y compartirlo con otros. Quiero consagrarme como bruja del vientre (a tu salud, querida Car), quiero estar cerca de la familia que vive lejos, quiero nuevamente ser testigo de la Creación en mi propia piel. ¡Ah! Y quiero publicar los poemas que tengo en el cajón y sacar adelante el proyecto de las princesas. Y todo ello con sonrisa y con amor.
Aquí está el resultado plástico del ejercicio de año nuevo. Y de verdad lo recomiendo, hagan su propio collage, seguro que la experiencia les va a gustar. ¡Buen año para todos!
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