




Después de una semana de ausencia vuelvo con las fotos de Los Giles, un rincón de la Sierra del Segura, muy cerca de donde nace el Mundo (¡es un río!) a donde nos queremos ir a vivir algún día con nuestros suficuates y amigos que los acompañan. No me di cuenta hasta que vi las fotos, que me siento tan bien en este sitio porque me recuerda a los caminos de la Sierra Madre que nos parió, a los Hualahuises years, a Iturbide, los perros puma, los gigantes dormidos, las excursiones a Rayones, los días en que conocí a Paurake, Chucho y otra mucha banda que tiene su huella bien puesta en mi corazón, las noches en que me salieron alas y aprendí el arte del vuelo, la Casa de las Historias, los grabados silvestres, los bailes infinitos y todos sus cuentos. La cabra tira pal monte y a mí, no lo puedo negar, lo que me gustan son los puertos, ¡manque sean de montaña! Gracias a nuestros anfitriones, de uno y otro lado.