Cambio el cuaderno de notas y la libreta con dibujitos por la página electrónica. Experiencia, experimento, experimiento. La libreta de mis sueños la seguiré guardando en mi cajón, pero aquí trazaré (trataré) la crónica de mis ensueños.
Thursday, October 20, 2005
Cotidiana o La pantera mambo
Hace días que no tengo teléfono ni internet y me quedan otros tantos. Creo que la mitad de mi vida la hago por internet. Anoche soñé con un Monterrey inundado de ríos y calles levantadas. Iba a comer a casa de mi tía Chela y pasaba la tarde con Yayis y Paola y cuando era hora de irse las calles eran corrientes de agua. Gerardo me grabó un disco absolutamente genial: La 33. Hay que oirlos. Hoy compré mangos y jugo de guayaba en el nuevo paraíso de Azuqueca: una tienda árabe. El 2 de noviembre empiezo natación, me tengo que comprar un traje de baño. Mañana me voy a un concierto a Salamanca. El Señor Gilson (de nombre Etienne) es de una inteligencia absolutamente absoluta. Su exposición sobre la teología mística de San Bernardo es deslumbrante. La lavandería está cerrada y mi edredón adentro. Los sufis de Barcelona toman té hasta altas horas. Mireia se va para Brasil a encontrarse. Magali viene a México. Libia no tiene relaciones con México (eso dice el gobierno). Tengo que hacer una cola muy larga para ir a la boda de mi hermana ¡pero lo lograré! Que se contengan las aguas: en tres semanas estaré comiendo tacos en algún lugar de mi tierra. Aquí dicen que llegó el otoño, pero la verdad es que llegó el invierno. Para sentarse a estudiar es imprescindible enrollarse en una cobija. Manos mal que tengo "La panteeeeeeeera mambo" y La 33 para rato.
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