No es que el viernes pasado no hubiera guardería, es que estaba recuperando otra antigua actividad: corregir. Nuestro amigo Burhanuddin Herrman (enamórense: www.sufiway.it) recopiló las enseñanzas de los seminarios que da alrededor del mundo, en un librito llamado El Camello sobre el Tejado (nada que ver con el violinista, lo juro). El libro apareció primero en italiano y tuvo un éxito colosal, ahora van a publicarlo en español y adivinen a quién le tocó formar parte del equipo de correctores. Lo complicado fue que había que revisar 440 páginas en 4 días con una niña de casi dos años a cuestas (la mía). Esa semana Halima vio más peliculas juntas que las que había visto en toda su vida, y yo dormí todavía menos que de costumbre. Bastante menos. Así que al final conseguimo corregir el libro y un catarro bastante feo por transgredir insistentemente los límites del cuerpo.
La lectura del Camello resultó deslumbrante. Trae al contexto moderno las antiguas enseñanzas sufis y las aplica a la vida cotidiana de muchas personas en occidente. Fue como estar de seminario una semana entera, mientras duró la lectura. Es un libro que te hace mirarte a ti mismo con ojos de descubrir cosas que limpiar dentro, o sea, que tiene una parte que tal vez no resulte muy cómoda o pero sí muy práctica. Y luego habla de cómo aplicar las herramientas del sufismo para "iluminar" nuestras vida, no iluminar como se iluminó Buda, sino simplemente ponerle luz, color, amor, sentido, dirección, compasión, disfrute, alegría, a nuestros días. O dicho de otro modo: cómo ser más humanos. Tampoco es tarea fácil. Quizá el libro esté un pelín demasiado centrado en la problemática concreta de las Europas donde, a menos que sea una ilusión mía, el factor humano está realmente muy muy maltrecho, bastante más que en el contexto latinoamericano que tengo de referencia. Pero aún así, hay secciones que seguramente se convertirán en un tesoro para cualquier lector de cualquier lugar del mundo, por ejemplo, la que habla de las prácticas, donde Burhanuddin desvela el sentido interior (¡y la belleza!) de las oraciones, la meditación y la cara más sagrada de lugares como la Kaaba, la Casa de la Luz en Meca. Es un libro para enamorarse.
Creo que lo más sorprendente fue encontrar respuestas tan concretas a preguntas que quise hacer a Mawlana en el último viaje a Chipre y que no alcancé a formular de viva voz. Y todavía más: encontrar las claves de un sueño que tuve hace casi diez años y que me dejó en shock. Aunque parezca mentira, cada elemento de aquel sueño está desarrollado y explicado cuidadosamente en el libro, casi con las mismas palabras con las que lo escribí para no perder detalle. Mágico ¿no? Por si me quedaba alguna duda.
Así que el viernes pasado fue de leer y no de escribir, pero dio muchos frutos. Ya quiero tener el libro publicado en mis manos. No sé si van a distribuirlo inmediatamente a América latina. Espero que sí.
3 comments:
Lo del libro y el sueño y todo lo demás se oye interesante, esperemos a que se publique y llegue por estas dunas.
Lo de Chipre también, ¡qué divertida se han de haber dado! De los consejos para educar críos y no morir en el intento, ¿hay algo nuevo? A ver si luego los vas platicando. No es que esté pensando en educar hijos (cuando lo hice las maleduqué y ahora son bastante felices), nomás para saber qué nuevas recetas mágicas hay.
¡Besos!
¡Ahora cuenta el sueño!¡Anímate! Qué bueno que Hali está contentis en la guarde para que al menos el viernes escribas en el blog. ¡BESO!
Hola, está muy interesante. Entré a los links que pegaste. Qué cosa tan maravillosa. Quiero el libro, quiero saber más y desarrollar una parte espiritual que no he atendido como me gustaría.
Un abrazo, Mar.
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