Últimamente me siento dentro de una lavadora emocional. Lo más frustrante es que cuando el chocolate ya se ha ido y pienso que me puedo poner mi nuevo yo, reluciente y limpiecito, sale la mancha de grasa de debajo. Y así again and again. Claro que hay dos maneras de verlo: "el cuento de nunca acabar" o "siempre se puede estar mejor".
Lo bueno es que cuando logro que la mugre (viejas tristezas, pleitos añejos, enfados caducos)realmente desaparezca me quedo más ligerita y más contenta, y seguro que hasta más guapa. Ahora mismo estoy de pleito con mi yo adolescente del pasado, cargador de responsabilidades que no le tocaban, acumulador de estrategias de chantaje malignas (digna herencia de madre, abuela, bisabuela, tatarabuela), sufridor de a madre. Mientras las niñas de mi edad se divertían, salían, ligaban, hacían tonterías, yo me cargué con la obligación de cuidar de mi mamá y de mi hermana (y eso que había un papá y un marido y unas cuantas amigas y un par de tías protectoras y un grupito de taller literario bien chido). Ahora ya sé por qué me cuesta tanto pedir y recibir ayuda (de tal madre...), y por qué me siento una madre incompetente (claro está: la primera hija se me murió y la segunda sólo tenía un año nueve meses menos que yo, ¿qué podía hacer?)
Así que he tenido que asumir a fuerza de espumarajos y revoltijos que a mí no me tocaba cuidar de mi mamá (ni de mi hermana) y que es un tristeza, pero una tristeza pasada, que no me haya sentido cuidada en ese momento de la vida. Y que AHORA SÍ soy la mamá pero ÚNICAMENTE de Halima (bueno y del/la que viene en camino). Que ahora sí tengo la edad, la madurez, las herramientas para ser la mamá más chingona posible de MIS hijitos y que ADEMÁS, aun siendo La Mamá, SÍ TENGO quién me ayude y me apoye y me cuide también a mí.
Dicen que algunos detergentes hacen que después del lavado los colores brillen más que antes, y uno de esos colores que ahora estoy disfrutando más que nunca es el color de la hospitalidad. Sí, suena muy cursi. Pero he descubierto que ese color le da sentido a mi vida desde hace mucho. ¿Qué hubiera sido de mí sin la hospitalidad de los Lobatón? ¿qué hubiera pasado con nosotras si José no hubiera querido dejar su cuarto para irse a no sé dónde o si a mis primas les hubiera dado muchísima flojera compartir su cuarto y su vida con nosotras, o si a mi Tía Yvonne le hubiera pesado cargar con la manutención de tres bocas más, o si mi Tía Chela y familia le hubieran hecho ascos a meterse con nosotras en una casita pequeña y reinventarse el destino en una nueva ciudad?
Afortunadamente después no estuve nunca obligada a compartir casa con quien no quería, ni nunca un compañero/a de casa me secuestró el hogar, ni nada por el estilo. Así que lo de recibir y visitar, proteger en mis dominios y refugiarme en las cuevas de otros se me quedó con un acontecimiento feliz, un regalo, una descarga, una bendición. Tenemos un depa grande porque aunque somos tres (y medio) nuestras visitas "viven" con nosotros. Tenemos una sala enorme (ok, grandecita) decorada con alfombras, cojines y colchonetas para que puedan venir 12 personas sin previo aviso (pero con saco de dormir) y encuentren un sitio. Tengo una cocina gigantesca (bueno, más grande de lo habitual) y ollas XL (además de un talento innato, también hay que decirlo) para poder ofrecer una buena sopa a viajantes y visiteros. Y nos da igual apretujarnos, perder la intimidad por unos días, y estar obligados a organizarnos con otros por el placer de recibir (que, dicho sea de paso, nos gusta más que visitar). Curioso cómo esta predisposición vital encaja perfectamente en la tradición sufi para la cual ofrecer hospitalidad es sagrado. ¡AlhamudiliLah!
Y tooooooooodo este ciclo de lavado lleva el patrocinio de mi hermana. Será porque es más chingona que yo, o porque le tocaron los tortazos más tiernita, o porque fue a terapia más oportunamente. Será el sereno, pero aprendió a poner sus límites y no abusar de sí misma y sus necesidades "en favor" (y pongo comillas porque ahí está el busilis de la cuestión hereditaria chantajera) de nadie (o por lo menos así parece desde este lado del mar). Una mancha necia que todavía tengo que tallar un poco más y un músculo (el músculo respetador de los propios límites) que acabo de descubrir y tengo que ejercitar. Lo único que lamento es que a los más cercanos les toca siempre la salpicadera del agua sucia. Pero con el producto adecuado y un poquito de paciencia seguro que las manchitas que deja también se pueden quitar sin maltratar la prenda.
A ver si con todo esto logro dejarle a mis hijos una conciencia más limpia y una capacidad de ser felices, de amar y amarse más eficaz. ¡Ay Dios mío! ¿Todo esto será consecuencia del embarazo o de haberme topado en la vida espiritual con el auténtico Maestro Limpio?
6 comments:
Podría ser un poco de las dos.
Bien por las bendiciones.
Bien por ejercitar ese músculo
Bien por atravesarseme este texto precisamente hoy que traigo vivo un tema semejante.
Mariana!
¿No crees que todo empezò desde hace un poco màs de tiempo y que es consecuencia de haberte topado con MAO-limpio???
Bendiciones,
Montserrat
Qué bueno que entiendas que tú solita te enjaretaste obligaciones que no te correspondían; se siente re-gacho aceptar que parte de los malestares nos los provocamos al suponer o asumir ciertas actitudes. Si te sirve de consuelo, las niñas que a esa edad tu supones que llevaban una vida "más divertida" también tenían sus problemas (objetivamente no se podría decir que problemas menos jodedores, un pequeño problema puede ser tragedia para quien lo vive). A lo mejor es que algunas de ellas podían balancear sus problemas adolescentes u ocultarlos totalmente y olvidarlos.
En ese entonces yo envidiaba secretamente (jajaaja) tu capacidad de poder divertirte, salir, ligar y hacer tonterías a pesar de tu muy personal tragedia. Envidiaba también tu independencia y esas ganas de vivir que te empujaban a salir del país, a tener aventuras. ¡Así que no te azotes recordando sólo los aspectos negativos de tu adolescente, que en aquel entonces tu adolescente no era tan sombrío!
Eres una buena madre, y lo serías de todos modos si tus 16 años hubieran sido más felices.
Un abrazo.
¡Ja Ja! Me río por tu habilidad de hablar los problemas con parábolas, pero es risa con admiración, porque en esa forma puedes ir sacando a asolear los trapos sucios que inevitablemente se acumulan a lo largo de la vida. Otras personas hacen su lavado con palabras más directas, y hay quienes no saben cómo lavar sus mugreros, y otras pobres ni siquiera se dan cuenta de las manchas que terminan percudiendo la vida.
Dicen que no es lo mismo ver los toros desde la barrera, cuando estás en el ruedo los cuernotes se ven inmensos. Igual, cuando estamos metidos en situaciones difíciles nos parece el fin del mundo pero, como te has dado cuenta, a fin de cuentas (redundancia intencional) acaba uno por crecer y superar las cosas.
Quizá una de las manchas más tercas sea la de las culpas -reales o imaginadas- pero creo que estás aprendiendo a aplicarles su buen cloralex, y con varias lavadas acabarás por tener tus "garritas" relucientes y disfrutables. ¡Felicidades, matadora!
Muak.
Gracias y gracias. Tiene usted toda la razón querida Zafia, toda adolescente tiene su propia tragedia personal, sea la que sea, lo que pasa es que algunas las usamos para sufrir el resto de nuestra vida, jajajajajajaja. Bueno, no tampoco tanto. Todo es cosa de reconocer la mugre y mandarla a la m.
Y qué porras tan chidas papi!!!! Muchas gracias. Sí parece que ahí la voy llevando en ese tema de aligerar el equipaje. Arrieros somos...
Oh sí, mi Montse, si no fuera por el Mao a saber cómo y de qué forma andaría encontrándome conmigo misma. Es una suerte tener un compañero tan paciente, apoyador y equilibrado.
yo me he vuelto muy valemadrista sabes...fue fàcil:terminé por hartarme de rumiar mi "mugrero" como dice el buen checo. De machacarlo, de estar talle y talle...hay manchas que ya no se quitan, simplemente la prenda se va "desgastando" y eso fue lo que me pasò...me desgasté, me cansé y ahora luzco mis manchitas (que se notan menos por el desgaste antes dicho)como quien se le va el hilo de la media y se rìe! a propos, ahora van mucho asì, y los vestidos floreados (que aunque estén manchados no se les nota!!!) jajaja
quién sabe si me expliqué??
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