Me he quedado en la encrucijada de un poema. Y mi buen mánager me sugiere leer a Pellicer. Pellicer, mi viejo amigo. En otro tiempo leí los poemas marinos de Pellicer e incluso trabajé con él (es decir, con sus textos) en algún taller de poesía para niños. Pellicer es grande y me gusta mucho, pero no tengo nada suyo. Voy a la biblio de Azuqueca segura de encontrar aunque sea una vil antología si no sus obras completas y lo único que encuentro son un par de libros para niños ¡TOING! Una selección de versos ilustrados muy bonita y otro que ya conocía: Julieta y su caja de colores. Busco en las grandes librerías de mi confianza y encuentro como mucho un par de antologías ¿y yo cómo sé si están ahí todos los poemas marinos??? La obra completa que publicara Conaculta-FCE-noséquiénmás ni sus luces.
Total que no parece nada interesante ni digno de mención. Es sólo que ahora que estoy desesperadamente tejiendo un espacio para mí, excavando para darle cauce a un pequeño manatial que me alimente a mí y sólo a mí antes de volverme nuevamente la alimentadora universal, me sabe a encontrarme piedras en vez de tierra blanda. Y nada de agua.
A veces me dan ganas de irme un par de días, solita y mi alma, a Lisboa. Sólo estuve un par de días con Lucerito hace algunos años. Pero el sitio me pareció tan máxico (así mismo), tan evocador, tan impregnado de Pessoa, tan lleno de fados, tan acuático, que lo tengo en la memoria como el sitio perfecto para una retirada poética. Aunque seguramente con mis bajadas de tensión, hambre constante y frecuentes visitas al baño no iba a disfrutar ni las plazas ni el castillo ni los sitios para comer ni pensión alguna.
Me voy a hacer una muralla con las piezas de contrucción de Hali y voy a meterme ahí muchos días, con provisiones. A lo mejor empiezan a venir mágicamente todos los poemas que he leído desde niña en mi auxilio.
A lo mejor encuentro algo, algo como unos fados en internet que me sustituyan el mar de Pellicer y las calles de Pessoa. A lo mejor hasta me los puedo grabar y logro unas horas para mí, docoro mi cuarto con telas azules, sazono la bañera con sal e invito a mis amados compañeros de casa a irse al cine solos.
Meterme dentro de mí es lo que necesito. Espacio-tiempo-energía-libertad para sumergirme de una vez a sacar las fuerzas que necesitaré pronto. Y debería ahora mismo hacer una de mis magias, invocar máxicamente a la Poesía. Le prometeré no dejarla más de lado. Le prometeré el sacrificio de horas de sueño, le juraré fidelidad y haré voto de procurarla devotamente a cualquier hora del día (y buscaré un maldito portal de internet que me traiga los libros que yo quiera hasta mi casa y que SÍ tenga poesía).
5 comments:
¡Pues a abordar esos Barcos legendarios, mi reina! Alza las velas, sube el ancla y retoma tu puesto de Navegante, viento en popa y a toda vela no surca el mar sino vuela en tu velero bergantín, alegre y fantástico.
Porque tú y yo (y muchos que te queremos)sabemos que esa nave no solo navega el mar sino también vuela en los océanos del espíritu cuando quieres.
¡TE QUIERO PÁ!
ay que asco me dan
JAJAJAJAJAJA
Mariana preciosa!
Todo lo que quiero decirte ya fue escrito en un hermoso poema, así que te lo transcribo (bueno un pedacito de él)
"Cierra los ojos:
tu mar es profundo,
azul como las cuentas de un collar.
En él reposan islas silenciosas,
islas de luz, vibrantes y dulces,
y sus playas como vientres lisos reciben a las naves"
Cuídate mucho y recibe toda mi buena energía para que puedas continuar creando cosas tan bellas.
Un abrazo grande para tí solita.
Te quiere,
Montserrat.
Pd. Me encantó Barcos :)
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