Wednesday, January 12, 2011

La comida y el espítiru (sic)



De pronto vegetariana
Pues que de pronto me hago vegetariana. A mí me encantaban los hígados, las patas de vaca, que me desayunaba una lata de atún, comía pechuga y cenaba hamburguesa, a mí que tengo en el lugar más alto de mi corazón los tacos de barbacoa, las chuletitas de cordero, ¡los mariscos! Ahora resulta que no me entra nada, nada que haya tenido madre (como dice Leticia). O mejor dicho, nada que se haya muerto, porque tampoco las conchitas (con lo buenos que están los mejillones, las ostras, ¡las chirlas!)

Ya lo intenté varias veces y no hay manera. No es una idea, es una sensación, una reacción física, como si tratara de comerme un zapato, o un cuaderno. Dentro de mí hay una certeza absoluta de que ESO NO SE COME. Y ya sé que las plantas también están vivas, pero bendito sea Dios todavía tengo permiso de comerlas.

Hace muuuuchos años, cuando me inicié con un grupo hindú de meditación, dejé de comer animales por pura convicción. Bueno, y por respeto a la tradición y porque asumí que si quería participar de ciertas "energías" tenía que confiar en las recomendaciones adjuntas o arriesgarme a un "corto circuito". La verdad es que me sentía muy bien, y cuando dejaba mi súper dieta para tragarme unos sushis notaba como si me pusieran una piedrota en los pies, me notaba más densa, me costaba mucho más hacer mis prácticas y volver a mi rutina alimentaria.

Entonces no pensé que volvería a ser carnívora, pero paulatinamente empecé a cambiar. Primero me hice "puerco-lacto-vegetariana". Es decir, que de vez en cuando me comía unos frijoles con chorizo o unas quesadillas con tocinito (chom), lo cual se agravó cuando llegué a España, porque aquí, el cerdo es el rey (de la comida, no vaya usté a pensar). Si pides una ensalada te la traen con jamón, si quieres unas alcachofas de primero, llevan también jamón, y ya si nos metemos en los platos típicos, creo que los que se escapan se pueden contar con los dedos de una mano.

La muerte que trae la vida
Total que en aras de la cultura (culinaria) volví a comer animales. Y cuando empecé a acercarme al sufismo dejé el chanchito primero, y la carne que no hubiera tenido una muerte digna después. Y en verdad empecé a pensar que el hombre (y la mujer) tiene permitido disponer de un alimalito (sic) de vez en cuando. Lo creo todavía. También creo que abusamos muchisimo de la carne y que no es sano. Eso de quitar la vida para conservar la vida para mí tiene sentido según cómo, o mejor dicho, según dónde. ¿Qué va a comer un esquimal sino focas o pescados? ¿Qué va a hacer un tuareg si se queda atrapado en el desierto y tiene a mano una joroba llena de agua y un poco de pellejo?

En el islam hay una tradición que antes me parecía incomprensible y es la de ofrecer por las ocasiones especiales, por las Gracias o las desgracias, el sacrificio de un animal, generalmente un cordero. Al principio me resultaba una barbaridad y aún ahora no sé si sabré explicarlo bien. Pero puedo contar lo que sentí cuando nos tocó ofrecer un cordero: yo había perdido un bebé y cuando pedimos consejo nos indicaron que podíamos ofrecer un cordero (para dar gracias de que yo estaba viva, pedir por el almita que había seguido su camino y pedir salud para que viniera otro bebé).

Mi santo marido contactó con unos hermanos naqshbandis que ayudan en comunidades empobrecidas en Nigeria. Les mandó el dinero, compraron el cordero a algún pastor de la zona, sacrificaron en nuestro nombre y lo repartieron entre la gente. ¡Maravilla! Nuestra desgracia se había convertido en una bendición para otras personas: ingresos, comida... Y su alegría volvió en oraciones para nosotros. Baraka, pura baraka, puras bendiciones. AlhmaduliLah.

En fin, que ahora que ando haciendo trabajos del alma muy intensos puede se que mi cuerpo esté aprovechando para desintoxicarse de tanta muerte. O que la mirada de esas vaquitas de Nueva Vrajamandala se me haya quedado clavada en el corazón. O que muy pronto empieze a flotar por falta de la "densidad" de la carne. O que me vaya volviendo una persona más amorosa y menos violenta. O que mi marido pida el divorcio porque ya no puede comer mis maravillosos guisos carnívoros. ¡O que acabe por hacerse vegeariano! Ah, no, ¡si es libio!

Pero mientras sabemos cómo terminará esta historia yo estoy aprovechando para explorar y descubrir nuevas recetas y nuevos sabores. Ya hasta tengo diseñado un sistema para la felicidad alimenticia del hogar, es decir, para que cada uno coma como le gusta sin que yo tenga que pasarme todo el día y toda la noche cocinando, ¡insha'Allah! Pero eso lo cuento otro día.

Receta
Las recetas nuevas las pongo, cuando pueda, en el blog de cocina, PERO no dejen de probar este delicioso invento: 150grs de aceitunas verdes rellenas de jalapeño, 100grs de anacardos (nueces de la india), 1 cucharada de alcaparras. Triturar y untar ¡chacháaaaaan! Ahi me cuentan. Aaaaarroz.

5 comments:

Anonymous said...

ALHAMDULILLAh Querida Hermana Najmah !!!! gracias por darnos noticias tuyas. La foto e de tu casa o de la guesthouse ?? Me entra la duda!!! Inshaa Allah estais bien, seguramente esta nueva comida dará nuevos sabores a tu vida. Un abrazo de amor para ti y las nias. Mouna

Mariana/Nashma said...

Es la Guesthouse claro está!!!! Muchas gracias por estar ahí, querida. Un beso muy grande y mi cariño para tu familia :)

Anonymous said...

Hermosa la historia de tu (nuestra) desgracia convirtiéndose en bendiciones y fiesta para otros. Qué forma hermosa de dejar morir para dar paso a la vida... en tantos sentidos. Te amo hermana, vegetariana carnívora faquir o lo que tú quieras, yo te amo.

Maryam Rosello said...

Salam Nashma, para mi lo mas compicado de no comer carne es lo de compaginarlo con el resto de la familia.
Es verdad que cuando comes"menos carne " te sientes mucho mejor en todos los aspectos y cada vez te viene mas a contrapelo comer algo animal...Gracias por estar ahi refrescando, al pie del cañón!.Abrazooosss.

Mariana/Nashma said...

Kermit! Gracias por tu hermoso comentario, yo te amo también!!! Ojala´pudiera expresar lo del sacrificio en toda su profundidad...

Maryam:ya verás lo de la compaginación, en cuanto tenga un ratito escribo mi sistema, parece que ya lo vamos logrando, tú piensa que yo tengo un marido que quiere todos los días guisos de carne para mojar pan!!!!!

Besos hermosas!