Sunday, November 20, 2011





Caminaba por el Cerro del Obispado. Era de día. Las casonas eran trozos del palacio de la Alhambra, todas con jardines, fuentes, pilas, espejos de agua, albercas, sistemas de riego, acequias, setos, naranjos, palmeras. Todas interconectadas, todas vivas. Estaban llenas de turistas, transeúntes, funcionarios, trabajadores, familias. Yo entraba y salía de las casas y de los piscinas como encantada. Recorría pasillos, patios, pasadizos como llevando a cabo algún tipo de ritual, volviendo a casa. Tenía entre las manos una plantita germinada dentro de una esfera de luz. ¿Una ofrenda, una limpia, una siembra? ¿Un fantasma, un hada, una sacerdotisa?

2 comments:

Sandra Ortiz said...

Me conecta amiguita!!! un beso!

Mariana/Nashma said...

:D sí verdad?, algo retumba por ahí...