
La mañana del 25 de diciembre abrí los ojos cuando la luz todavía era gris. Había algo nuevo en el aire. Salí de mi habitación, caminé de puntillas entre el silencio de la casa y salí al balcón. Abajo se extendía un mar calmo, el sol se desperezaba entre la bruma. Era evidente que había algo nuevo en el aire, una luz recién nacida lo llenaba todo, se podía oler y casi tocar en el aire. La tierra, el agua, el aire estaban completamente empapados de algo maravilloso, la esperanza se podía palpar. Se sentía como si alguien le hubiera dado la vuelta a una llave mágica y hubiera habierto de par en par la casa de las Bendiciones.
Sentí (y sigo sintiendo) que todos mis errores, desaciertos, negligencias habían sido borrados de un plumazo. Todo resentimiento, toda sensación de soledad, abandono, vergüenza, culpa, dolor, enfando se había esfumando. Se quedó sólo la sabiduría de haber pasado por ahí, pero de la cicatriz emocional ya no quedaba rastro. Me sentí, por tanto, libre y en pleno derecho de abrazar todo lo bueno: limpia, digna de formar parte de aquella luz. Y no solo me sentí "en posibilidad de...", me reconocí "parte de...", una con esa magia.
Sentí (sigo sintiendo) que no me hace falta feisbuc, juatsap, jotmeil, celular ¡nada!, ni avión, tren, coche, para ir en un segundo de España a Australia, de Autralia a Argentina, de Argentina a Malasya, de Malasya a Italia, de Italia al Caribe, del Caribe a San Francisco. Puedo hacerlo en un instante transportada por el cariño que me une a las personas de mi corazón.
Sentí (y siento) que la luz nació ese día de verdad entre nosotros, de forma totalmente real y plausible. Que el Mawlid y la Navidad que este año juntaron el calendario cristiano y el musulmán, no han sido simples celebraciones, rituales, memoria, alegoría, sino la pura verdad, el anuncio de la realidad más auténtica y que la presencia de los Grandes Maestros está a partir de ahora con nosotros, entre nosotros, codo a codo, completita.
¡AlhamduliLah wa shukrliLah! A partir del 25 he sido testigo de un milagro tras otro, pequeños milagros de andar por casa, y milagros maravillosos que cambian la vida de las personas que los reciben. Estoy llena de asombro y de agradecimiento. Es como si cada oración recibiera una respuesta inmediata y evidente. Es verdad que cada mañana ES en sí misma un renacimiento. Dice la tradición sufi que cada noche Dios toma nuestra alma y la guarda bajo su trono, para entregárnosla de nuevo por la mañana, lista para hacer frente a un nuevo día en la dimensión terrenal. Pero esta mañana en el especial del 25 de diciembre se sintió como si todo hubiera despertado conmigo para no volver a adormecerse más.
Así que ¡permanezcamos despiert@s! ¡Sigamos atent@s, cultivemos el cariño, cuidémonos, apapachemos a todo aquello que tenemos alrededor! Miremos hacia adentro, donde está nuestra conexión ¿con qué? Con el Amor, con la Felicidad, con Todaslasrespuestasquenecesitoparahacerdemividaunaobradearte.
Desperecémonos y acometamos el día a día con pequeño gestos en favor de la vida: comamos más sano, ensuciemos menos, seamos más amables (también con nosotros mismos), pongámonos en paz y busquemos a otros y otras con quienes ir haciendo en armonía. No dejemos pasar esta oportunidad. El mundo es nuevo y está ahí como un gran abrazo, listo para estrecharnos.
Foto tomada prestada de www.luimalaga.com
4 comments:
Que bello, y sí. La luz ha renacido y está aquí, dentro y fuera de cada uno, para ayudarnos a reconocernos. Un enorme abrazo a toda la familia.
Mariana querida,
Gracias por este texto tan hermoso. Tu eres una luz brillante y enriquecedora que ilumina la vida de quienes te conocemos.
No sé si te lo he dicho, pero mi vida cambió a partir de un post tuyo en el que hablabas de que uno/una debería de tratarse a si mismo como si uno fuera su major amigo. Obvio, los cambios no fueron de golpe, pero gradualmente empecé a concientizarme sobre ese asunto, y poco a poco fui mas tolerante y mas cariñosa conmigo. Empecé a echarme porras, a darme animo, a preguntarme porque queria tomar tal o cual decision y todo, todo fue mas facil. Ahora sé que mi mejor amiga soy yo, y que siempre estaré conmigo, 24/7 para abrazarme o darme una palabra de aliento. Y a pesar de ello, sigo necesitando -y bendiciendo- el cariño de las terceras personas que son mis amigos.
Gracias por tanto, Mar! Este año 2015, que fue particularmente dificil, lo hubiera sido aun mas, si no hubiera tenido esa revelacion años atrás.
En todas las penas, ahi estabamos yo y yo, para platicarnos y escucharnos y decirnos que todo iba a ser para bien.
y en los logros, tambien estabamos yo y yo, para abrazarnos, y sonreirnos, y decirnos que estabamos orgullosas de nosotras.
Que bonita es la vida, cuando uno logra eso, Mar!!! Gracias siempre!
Gracias tambien por perdonarte, por dejar ir, por renovarte y por compatirte.
Te deseo el mayor de los parabienes.
Te quiero siempre!
Gracias siempre!
Montserrat-
¡Amigas hermosas! ¡¡Muchas gracias!!! No había vuelto a entrar en el blog hasta hoy. Siobhan un abrazo fuertísimo para ustedes, siempre están en mi corazón y los veo cada noche entre mis sueños. Montse ¡qué sabia!!! Ese talento para hacer tuyas las cosas, sembrarlas dentro de ti, regarlas, cuidarlas, alimentarlas y cultivarlas hasta que florecen y dan frutos es mérito tuyo y solo tuyo. Par amí es una bendición tenerte cerquita y disfrutar con el perfume de tus logros y tus sonrisas. Te quiero mucho mucho!!!
Mariana, escribe más seguido por favor, tus palabras son aliento.
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