Cambio el cuaderno de notas y la libreta con dibujitos por la página electrónica. Experiencia, experimento, experimiento. La libreta de mis sueños la seguiré guardando en mi cajón, pero aquí trazaré (trataré) la crónica de mis ensueños.
Thursday, August 25, 2005
Encuentros IV: Sebastián en Guadalajara
Cogí el tren en Azuqueca y después de 10 minutos de campos y naves industriales me bajé en Guadalajara (ya lo sé, venir desde México para terminar viviendo en Guadalajara... no cabe duda que el destino tiene sentido del humor). Saliendo de la estación me dispuse a esperar el bus número 2 que me llevaría hasta el Palacio del Infantado. Cuando se abrió la puerta me quedé estupefacta: sentado frente al volante estaba mi primo Sebastián. Debía tener unos años más porque estaba un poco cachetón, y algunos centímetros menos (sea porque adquirieron el síndrome de Torre Eiffel, o debido a sus intelectos de altos vuelos, los Peguez-Duagte han alcanzado las alturas, excepto Nonor que como toda chica de bien ha optado por una estatura discreta recordando tal vez la famosa frase de Napoleón). No me atreví a decirle nada, pagué mi billete y me quedé mirándolo por el retrovisor hasta que llegué a mi parada. De regreso me tocó el mismo conductor, pero ya no era Sebastián, sólo una mala copia aunque, eso sí, muy amable. Ya había oído eso de que los clones se degradan muy pronto. Antes de entrar a la estación de RENFE Pancho Villa me miró desde un anuncio de Ducados. No era la mirada felina que mi bisabuelo tuvo que enfrentar al decirle al general que no se quedaba de médico de su tribu porque tenía familia, sino una mirada nostálgica y casi avergonzada que declaraba con pena: ¡mira hasta dónde hemos llegado!
Friday, August 19, 2005
El horóscopo de Madame Najmah
Aries 21 de mar. - 19 de abr.
Giras porque estás encrucijado de estrellas. Sin embargo unas cuantas monedas en los bolsillos te afirmarán en tierra. Desconfía de los relojes de sol si has de mirar la hora.
Tauro 20 de abr. - 20 de may.
Pájaros en la cabeza. Acércate a la estufa y frota sus manos, lo necesita. Súbete a la bicicleta, mejorará tu situación laboral. Vientos favorables.
Géminis 21 de may. - 21 de jun.
Muchos pares de ojos te observan desde adentro, contesta de una vez. Refúgiate en los brazos abiertos. El sillón de casa te espera. Posibilidad de precipitaciones en el patio.
Cáncer 22 de jun. - 22 de jul.
Surgirán buenas nociones para hacer crecer las flores. Vendrán gatos imprevistos, prepárate. Se presentarán enredos de vehículos y vecinos incómodos. No descuides la trastienda.
Leo 23 de jul. - 22 de ago.
Llegará un cíclope propicio para pareja. Te conviene corromper a tus compañeros de trabajo. Nuevas propuestas llegarán en misivas. Tu aroma: rosas en el mar.
Virgo 23 de ago. - 22 de sep.
Una actitud retardada en el amor te traerá hijos. En lo profesional, será una época para ampliar tu plantación. Opina con prudencia en contra de los tiempos. Evita molestar a las abejas.
Libra 23 de sep. - 22 de oct.
Ese semáforo no está en rojo. El amor entra en la casa de los espejos, no te confundas. Para los días de dualidades pon en práctica tu espíritu. Es hora de dar mantenimiento a tus dos pares de alas.
Escorpión 23 de oct. - 21 de nov.
Las actitudes intransigentes te harán perder el conocimiento. En el aspecto laboral podrá coleccionar actividades siempre y cuando no te introduzcas en la jaula de los leones. Todo lo que digas será al revés.
Sagitario 22 de nov. - 20 de dic.
Sentirás que tienes en la venas tu vida sentimental. Evita los teléfonos y el trabajo, prefiere la sopa de pescado. Solucionarás asuntos prominentes y te aproximarás a cielos más distendidos.
Capricornio 21 de dic. - 20 de ene.
Sigue el camino del corazón. Surgirán seres alados con las llaves de tus proyectos. Momento ideal para ponerte en marcha y fortalecer tus lazos aéreos. Come la fruta de la pasión.
Acuario 21 de ene. - 18 de feb.
Si tienes pareja, deja de buscar la última palabra. Este es el mejor momento para ir de pesca. Se anuncian cielos medio nublados con un alto grado de pisteabilidad a la sombra.
Piscis 19 de feb. - 20 de mar.
Es una semana propicia para los recuerdos en la región septentrional. Contarás hasta cien para salir adelante: no te dejes intimidar por las olas. Evita paseos por los lugares fríos de la memoria.
Giras porque estás encrucijado de estrellas. Sin embargo unas cuantas monedas en los bolsillos te afirmarán en tierra. Desconfía de los relojes de sol si has de mirar la hora.
Tauro 20 de abr. - 20 de may.
Pájaros en la cabeza. Acércate a la estufa y frota sus manos, lo necesita. Súbete a la bicicleta, mejorará tu situación laboral. Vientos favorables.
Géminis 21 de may. - 21 de jun.
Muchos pares de ojos te observan desde adentro, contesta de una vez. Refúgiate en los brazos abiertos. El sillón de casa te espera. Posibilidad de precipitaciones en el patio.
Cáncer 22 de jun. - 22 de jul.
Surgirán buenas nociones para hacer crecer las flores. Vendrán gatos imprevistos, prepárate. Se presentarán enredos de vehículos y vecinos incómodos. No descuides la trastienda.
Leo 23 de jul. - 22 de ago.
Llegará un cíclope propicio para pareja. Te conviene corromper a tus compañeros de trabajo. Nuevas propuestas llegarán en misivas. Tu aroma: rosas en el mar.
Virgo 23 de ago. - 22 de sep.
Una actitud retardada en el amor te traerá hijos. En lo profesional, será una época para ampliar tu plantación. Opina con prudencia en contra de los tiempos. Evita molestar a las abejas.
Libra 23 de sep. - 22 de oct.
Ese semáforo no está en rojo. El amor entra en la casa de los espejos, no te confundas. Para los días de dualidades pon en práctica tu espíritu. Es hora de dar mantenimiento a tus dos pares de alas.
Escorpión 23 de oct. - 21 de nov.
Las actitudes intransigentes te harán perder el conocimiento. En el aspecto laboral podrá coleccionar actividades siempre y cuando no te introduzcas en la jaula de los leones. Todo lo que digas será al revés.
Sagitario 22 de nov. - 20 de dic.
Sentirás que tienes en la venas tu vida sentimental. Evita los teléfonos y el trabajo, prefiere la sopa de pescado. Solucionarás asuntos prominentes y te aproximarás a cielos más distendidos.
Capricornio 21 de dic. - 20 de ene.
Sigue el camino del corazón. Surgirán seres alados con las llaves de tus proyectos. Momento ideal para ponerte en marcha y fortalecer tus lazos aéreos. Come la fruta de la pasión.
Acuario 21 de ene. - 18 de feb.
Si tienes pareja, deja de buscar la última palabra. Este es el mejor momento para ir de pesca. Se anuncian cielos medio nublados con un alto grado de pisteabilidad a la sombra.
Piscis 19 de feb. - 20 de mar.
Es una semana propicia para los recuerdos en la región septentrional. Contarás hasta cien para salir adelante: no te dejes intimidar por las olas. Evita paseos por los lugares fríos de la memoria.
Thursday, August 18, 2005
Teologal
Un presentador de televisión intentaba llevar a cabo un debate entre niños de siete u ocho años. La pregunta del millón era ¿Dios existe? De un lado estaban dos niños creyentes y del otro dos niños no creyentes. En un momento, el presentador le pregunta a los niños creyentes que si, ya que creen en Dios, lo quieren más que a sus papás. Entonces la niña contesta: "no no no no (como diciendo: pobre inepto no has entendido nada), es que Dios ES parte de ese amor que yo siento por mis papás". ¿Cómo les quedó el ojo?
Tuesday, August 16, 2005
Cuatro
Mientras fui estudiante de letras y luego mientras fui profesora, pasé cada día frente a la Cervecería Cuahutémoc de camino a la Universidad. Fue entonces cuando desarrollé la teoría de los cuatro pulmones como respuesta a la falta de capacidad inhaladora. Porque resulta que la fabricación de la cerveza, lanza a la atmósfera toneladas y toneladas de un delicioso aroma que un solo par de pulmones no puede abarcar. En cambio, si tuviéramos cuatro, podríamos exhalar con un par mientras seguimos inhalando con el otro y el disfrute sería máximo. Si se mira bien no es tan descabellado, después de todo las vacas tienen no sé cuántos estómagos...
Wednesday, August 10, 2005
Blas
Dice Blas que los árboles son exactamente iguales que nosotros, la única diferencia es que ellos tienen muchos corazones.
Tuesday, August 09, 2005
Galletas
Y aquí está la respuesta de Neiman Marcus. ¡Gracias Lucía!
An urban myth is a modern folk tale, its origins unknown, its believability enhanced simply by the frequency with which it is repeated. Our signature chocolate chip cookie is the subject of one such myth. If you haven't heard the story, we won't perpetuate it here. If you have, the recipe below should serve to refute it. Copy it, print it out, pass it along to friends and family. It's a terrific recipe. And it's absolutely free.
Ingredients
1/2 cup unsalted butter, softened
1 cup brown sugar
3 tablespoons granulated sugar
1 egg
2 teaspoons vanilla extract
1/2 teaspoon baking soda
1/2 teaspoon baking powder
1/2 teaspoon salt
1-3/4 cups flour
1-1/2 teaspoons instant espresso powder, slightly crushed
8 ounces semisweet chocolate chips
Directions
Cream the butter with the sugars until fluffy.
Beat in the egg and the vanilla extract.
Combine the dry ingredients and beat into the butter mixture. Stir in the chocolate chips.
Drop by large spoonfuls onto a greased cookie sheet. Bake at 375 degrees for 8 to 10 minutes, or 10 to 12 minutes for a crispier cookie. Makes 12 to 15 large cookies.
An urban myth is a modern folk tale, its origins unknown, its believability enhanced simply by the frequency with which it is repeated. Our signature chocolate chip cookie is the subject of one such myth. If you haven't heard the story, we won't perpetuate it here. If you have, the recipe below should serve to refute it. Copy it, print it out, pass it along to friends and family. It's a terrific recipe. And it's absolutely free.
Ingredients
1/2 cup unsalted butter, softened
1 cup brown sugar
3 tablespoons granulated sugar
1 egg
2 teaspoons vanilla extract
1/2 teaspoon baking soda
1/2 teaspoon baking powder
1/2 teaspoon salt
1-3/4 cups flour
1-1/2 teaspoons instant espresso powder, slightly crushed
8 ounces semisweet chocolate chips
Directions
Cream the butter with the sugars until fluffy.
Beat in the egg and the vanilla extract.
Combine the dry ingredients and beat into the butter mixture. Stir in the chocolate chips.
Drop by large spoonfuls onto a greased cookie sheet. Bake at 375 degrees for 8 to 10 minutes, or 10 to 12 minutes for a crispier cookie. Makes 12 to 15 large cookies.
Monday, August 08, 2005
Daniel en Barcelona (visita virtual)
Mi primo Daniel está en Barcelona. Quienes me conocen dirán que tal primo Daniel no existe, pero sí que existe, porque lo dice él y porque lo digo yo. Así que aquí hay algunos consejillos de cosas que no hay que perderse en Barcelona. Con cariño para mi primo Daniel:
El banquete
Paqui: Bueno, bonito y barato. Lassani, en Nou de la Rambla pasando el Palau Guell. Menú de buen precio con todo incluido.
Pizzas: Las mejores del mundo, sabiamente recomendada por la gente del Local. Carrer de la Cera casi llegando a Ronda San Antoni. Se venden por raciones y cada una es más buena que la otra. No dejes por nada del mundo de probar el delicioso flan de queso, una experiencia absolutamente deliciosa.
Restaurante guay: Iposa (que by the way sale en la peli Una casa de locos con Audrey Tatoo) Menú barato con platos originales y muy pero muy buenos. Nunca supe cómo se llama ese parque, pero yendo desde las Ramblas por el Carme es en el primer parque a la izq, o bien detrás del Mercat de la Boquería, donde termina el estacionamiento a la derecha.
Caelum: en el Carrer de la Palla, al que accedes por la plaza de la catedral o por la plaza del Pi. Un lugar muy especial para merendar o tomar un aperitivo, todo está hecho por manos santas. Mira con cuidado la carta, tienes los no poco extraños nombres de un montón de órdenes españolas ¡y los nombres de las especialidades son una delicia!
Crosantería del Pi: En el carrer del Pi, excelente para desayunar.
El Clandestino (¿la clandestina?) Una tetería muy especial. Bajando desde Sant Just por el Carre Lladó la encontrarás a mano derecha, y si sigues bajando un poco más te toparás con un pedazo de la antigua muralla.
Pescaíto: En carrer Ample y Platas (muy cerca de correos)
Champañería: Detrás de los arcos que quedan justo al lado de Pla de Palau (junto a la estació de frança y la delegación de gobierno) Calle Reina Cristina. Ve un día que te toque comer tempra porque se llena escandalosamente. Te puedes beber una botella de cava por 1.20 y los bocadillos son mmmmmmm!
Abre los ojos
Las columnas de la calle del paraíso (detrás de la catedral), ve al fondo de la calle y entra al patio de la asociación catalana de excursionistas, aunque no lo creas.
La plaza de San Felipe Neri (al lado de la catedral, sigue la calle que sale a la altura de la entrada del claustro y llegarás).
Lo que queda del call (la antigua judería). El carrer de la fruita hay una pequeña sinagoga que se puede visitar.
La casa del alquimista. En la calle San Ramón del Call donde dobla y se abre a una pequeña explanada. La casa abandonada. Lleva siglos así. Dicen que ahí vivía un alquimista. Un día un joven le pidió un filtro de amor para una doncella y el sabio se lo dio sin sospechar que la doncella en cuestión era su propia hija. Así que maldijo la casa y desde entonces nadie ha podido vivir ahí, ni prosperar, ni hacer fortuna.
La plaza de San Just. Casi nadie la conoce, está detrás del ayuntamiento por el Carrer de la Daguería o bien por el Carrer de la Ciutat y luego dobla por Hércules. Si sigues bajando por la calle St Just que luego se convierte en Palma llegarás al Pati Llimona. El lugar es muy bonito y suelen tener exposiciones. El acceso es gratuito.
La iglesia de Santa María del Mar junto al paseo del Borne.
El parque de la ciudadela.
El parque del laberinto. Toma la línea verde de metro hacia el velódromo. El parque está justo detrás.
Tan cerca y tan lejos
Si quieres una playa muy pero muy bonita y tranquila vete a Calafell. Los trenes salen de Paseo de Gracia cada media hora. Si es fin de semana vete a comer a Angelitos Negros y saluda de mi parte a Silvia y Carlos, y si se te hace de noche siempre puedes pasar a tomarte un drink a la barra. Es un lugar muy original.
Girona. Vale mucho mucho la pena.
Tarragona. Si te gustan las ruinas romanas es excepcional.
Figueras: El museo Gala.
Cadaques: Aquí se llegan a enteder esos cielos desquiciados de Dalí. Vale la pena ver la casa pero tienes que hacer cita un día antes, en la página web tienes los datos. Hay salidas de autobús desde la estación del norte.
Para el buen paseador la ciudad puede ser infinita, pero desafortunadamente mi memoria no lo es, así que si brota algo más de mis archivos ya lo escribiré. ¡Feliz estancia!
El banquete
Paqui: Bueno, bonito y barato. Lassani, en Nou de la Rambla pasando el Palau Guell. Menú de buen precio con todo incluido.
Pizzas: Las mejores del mundo, sabiamente recomendada por la gente del Local. Carrer de la Cera casi llegando a Ronda San Antoni. Se venden por raciones y cada una es más buena que la otra. No dejes por nada del mundo de probar el delicioso flan de queso, una experiencia absolutamente deliciosa.
Restaurante guay: Iposa (que by the way sale en la peli Una casa de locos con Audrey Tatoo) Menú barato con platos originales y muy pero muy buenos. Nunca supe cómo se llama ese parque, pero yendo desde las Ramblas por el Carme es en el primer parque a la izq, o bien detrás del Mercat de la Boquería, donde termina el estacionamiento a la derecha.
Caelum: en el Carrer de la Palla, al que accedes por la plaza de la catedral o por la plaza del Pi. Un lugar muy especial para merendar o tomar un aperitivo, todo está hecho por manos santas. Mira con cuidado la carta, tienes los no poco extraños nombres de un montón de órdenes españolas ¡y los nombres de las especialidades son una delicia!
Crosantería del Pi: En el carrer del Pi, excelente para desayunar.
El Clandestino (¿la clandestina?) Una tetería muy especial. Bajando desde Sant Just por el Carre Lladó la encontrarás a mano derecha, y si sigues bajando un poco más te toparás con un pedazo de la antigua muralla.
Pescaíto: En carrer Ample y Platas (muy cerca de correos)
Champañería: Detrás de los arcos que quedan justo al lado de Pla de Palau (junto a la estació de frança y la delegación de gobierno) Calle Reina Cristina. Ve un día que te toque comer tempra porque se llena escandalosamente. Te puedes beber una botella de cava por 1.20 y los bocadillos son mmmmmmm!
Abre los ojos
Las columnas de la calle del paraíso (detrás de la catedral), ve al fondo de la calle y entra al patio de la asociación catalana de excursionistas, aunque no lo creas.
La plaza de San Felipe Neri (al lado de la catedral, sigue la calle que sale a la altura de la entrada del claustro y llegarás).
Lo que queda del call (la antigua judería). El carrer de la fruita hay una pequeña sinagoga que se puede visitar.
La casa del alquimista. En la calle San Ramón del Call donde dobla y se abre a una pequeña explanada. La casa abandonada. Lleva siglos así. Dicen que ahí vivía un alquimista. Un día un joven le pidió un filtro de amor para una doncella y el sabio se lo dio sin sospechar que la doncella en cuestión era su propia hija. Así que maldijo la casa y desde entonces nadie ha podido vivir ahí, ni prosperar, ni hacer fortuna.
La plaza de San Just. Casi nadie la conoce, está detrás del ayuntamiento por el Carrer de la Daguería o bien por el Carrer de la Ciutat y luego dobla por Hércules. Si sigues bajando por la calle St Just que luego se convierte en Palma llegarás al Pati Llimona. El lugar es muy bonito y suelen tener exposiciones. El acceso es gratuito.
La iglesia de Santa María del Mar junto al paseo del Borne.
El parque de la ciudadela.
El parque del laberinto. Toma la línea verde de metro hacia el velódromo. El parque está justo detrás.
Tan cerca y tan lejos
Si quieres una playa muy pero muy bonita y tranquila vete a Calafell. Los trenes salen de Paseo de Gracia cada media hora. Si es fin de semana vete a comer a Angelitos Negros y saluda de mi parte a Silvia y Carlos, y si se te hace de noche siempre puedes pasar a tomarte un drink a la barra. Es un lugar muy original.
Girona. Vale mucho mucho la pena.
Tarragona. Si te gustan las ruinas romanas es excepcional.
Figueras: El museo Gala.
Cadaques: Aquí se llegan a enteder esos cielos desquiciados de Dalí. Vale la pena ver la casa pero tienes que hacer cita un día antes, en la página web tienes los datos. Hay salidas de autobús desde la estación del norte.
Para el buen paseador la ciudad puede ser infinita, pero desafortunadamente mi memoria no lo es, así que si brota algo más de mis archivos ya lo escribiré. ¡Feliz estancia!
Encuentros III: El Chino en El Tiempo
De tanto en tanto, cuando me entra la nostalgia latinoamericana, me asomo a El Tiempo, el periódico en línea de Colombia. Uribe, la guerrilla, el narco, los para, son los personajes habituales de la portada. Hoy descubrí una sección llamada “Vallenato social club”. Lo único que no esperaba era encontrarme amigos de Monterrey. Pero ahí estaba el Chino, con todo y su coche vendido para ir a Colombia, su deslumbrón vallenato, sus parrandas tradicionales, su hijo Diomeditos y su Virgen de Guadalupe de un metro veinte para Diomedes Díaz. No cabe duda, sin importar en qué valle hayamos nacido (en el de Upar o en el de Santa Lucía) semos vallenateiros. AYOOOOOOOMBE.
Wednesday, August 03, 2005
Forward
Odio los forwards. Confieso que la mayor parte ni siquiera los leo. Y como yo los odio procuro no hacer reenvíos ni participar en cadenas. Incluso en las buenas. Más de una vez he comprobado que son mentiras y en alguna ocasión mi amigo Raúl, entonces administrador de redes, me explicó el extraño porqué de este tipo de envíos, que yo sería incapaz de reproducir. Total, que por error abrí este y saqué premio, porque trae una receta de hacer galletas que se ve muy buena. No sé si efectivamente sea la receta de las galletas de Neiman-Marcus y si realmente le cobraron por ella alevosamente 250 dólares a un pobre mexicanito. Lo que sí sé es que en su nota vengativa discrimina a los hombres porque evidentemente no los ve capaces ni de seguir estas simples instrucciones para darse un gusto. De hecho también las personas solteras salen discriminadas y...bueno de eso hablamos otro día. En todo caso reproduzco aquí la receta (con todo y su encabezamiento vengador). Si alguien la prepara me cuenta cómo salieron las galles, y si algún experto puede contarme qué es la "soda" (¿acaso bicarbonato de sodio?) también se lo agradeceré. ¡Provecho!
Pagué $250.00 por esto y no quiero que Neiman-Marcus obtenga ni un centavo más de esta receta, así es que aquí les va. Si son mujeres, les garantizo que les Fascinaran a sus esposos. Si son hombres, díganles a sus esposas que se las preparen, les encantaran.
Neiman-Marcus Cookies House Recipe
2 tazas de mantequilla
4 tazas de harina
2 cucharadas de soda
2 tazas de azúcar
5 tazas de avena licuada (mida la avena y luego lacuela hasta convertirla en polvo)
24 oz. de chispas de chocolate
2 tazas de azúcar moscabada
1 cucharada de sal
1 barra de chocolate Hershey de 8oz. (rallada)
4 huevos
2 cucharadas de polvo de hornear
2 cucharadas de vainilla
3 tazas de nueces trituradas (si lo desea)
Bata hasta hacer una crema con la mantequilla y las dos azucares. Añada los huevos y la vainilla. Mézclelos con la harina, la avena, la sal, el polvo de hornear y la soda. Agregue las chispas, la barra de chocolate y las nueces. Haga pequeñas pelotillas y colóquelas con una separación de dos pulgadas entre sí, sobre una bandeja para hornear galletas. Hornee por 10 minutos a 375 grados. Rinde para 112 galletas. Que las disfrute.
Pagué $250.00 por esto y no quiero que Neiman-Marcus obtenga ni un centavo más de esta receta, así es que aquí les va. Si son mujeres, les garantizo que les Fascinaran a sus esposos. Si son hombres, díganles a sus esposas que se las preparen, les encantaran.
Neiman-Marcus Cookies House Recipe
2 tazas de mantequilla
4 tazas de harina
2 cucharadas de soda
2 tazas de azúcar
5 tazas de avena licuada (mida la avena y luego lacuela hasta convertirla en polvo)
24 oz. de chispas de chocolate
2 tazas de azúcar moscabada
1 cucharada de sal
1 barra de chocolate Hershey de 8oz. (rallada)
4 huevos
2 cucharadas de polvo de hornear
2 cucharadas de vainilla
3 tazas de nueces trituradas (si lo desea)
Bata hasta hacer una crema con la mantequilla y las dos azucares. Añada los huevos y la vainilla. Mézclelos con la harina, la avena, la sal, el polvo de hornear y la soda. Agregue las chispas, la barra de chocolate y las nueces. Haga pequeñas pelotillas y colóquelas con una separación de dos pulgadas entre sí, sobre una bandeja para hornear galletas. Hornee por 10 minutos a 375 grados. Rinde para 112 galletas. Que las disfrute.
Monday, August 01, 2005
Culinaria
Uno con miel de abeja, otro de maple, otro con miel Karo, otro con cajeta, uno más con mantequilla y mermelada, otro con esa miel de piloncillo que hacía mi abuela, otro con leche condensada. Esos eran los hotcakes que se comía mi papá. Y si cada uno de sus 5 hermanos se comía otros tantos no quiero imaginarme la montaña que mi abuelita preparaba religiosamente cada domingo y fiestas de guardar. Lo milagroso es que a pesar de estos opíparos desayunos hayan seguido siendo todos flacos.
Cuando Lucía y yo éramos pequeñas, los domingos se inauguraban con un desfile de personajes en masa de hotcakes: era la felicidad, qué les untáramos era francamente lo de menos. Mi papá es un artista en eso de dibujar con masa, sabe dar efectos de color y toda la cosa. Lo mejor era tener una gran M en el plato y mirarla mucho antes de devorarla.
Después con el paso de los años la tradición se perdió. En estas tierras gachupinas ni siquiera venden harina de hotcakes. ¿Cómo pueden vivir sin la negrita que a todos encanta? ¿Sin la tía Yemina? ¡Generaciones y generaciones de niños inocentes crecen sin haberse llevado a la boca un tenedorazo de tres pisos embarrados de miel y chorreando mielecita. Pero por fin descubrí cómo hacerlos yo misma. Y ahora cada domingo el Mao y yo nos comemos uno con maple, uno con tahina, uno con mermelada...
Lo bonito del asunto es que a Kalthomy le encantaron, aprendió a prepararlos y este domingo que además era cumpleaños de su mamá todos en su casa disfrutaron de la tradición familiar. Y así seguirá, pasando de generación en generación.
Cuando Lucía y yo éramos pequeñas, los domingos se inauguraban con un desfile de personajes en masa de hotcakes: era la felicidad, qué les untáramos era francamente lo de menos. Mi papá es un artista en eso de dibujar con masa, sabe dar efectos de color y toda la cosa. Lo mejor era tener una gran M en el plato y mirarla mucho antes de devorarla.
Después con el paso de los años la tradición se perdió. En estas tierras gachupinas ni siquiera venden harina de hotcakes. ¿Cómo pueden vivir sin la negrita que a todos encanta? ¿Sin la tía Yemina? ¡Generaciones y generaciones de niños inocentes crecen sin haberse llevado a la boca un tenedorazo de tres pisos embarrados de miel y chorreando mielecita. Pero por fin descubrí cómo hacerlos yo misma. Y ahora cada domingo el Mao y yo nos comemos uno con maple, uno con tahina, uno con mermelada...
Lo bonito del asunto es que a Kalthomy le encantaron, aprendió a prepararlos y este domingo que además era cumpleaños de su mamá todos en su casa disfrutaron de la tradición familiar. Y así seguirá, pasando de generación en generación.
Saturday, July 30, 2005
Sufi I
En el libro: Sheikh Nazim, la prueba de la generosidad (Editions du Relié, Paris 1997), Philippe de Vos hace este relato sobre el primer viaje de Mawlana a Estados Unidos:
Cuando le piden que hable, después de los ministros, cuenta que un día el Profeta (sobre él las oraciones y la paz) estaba entre sus compañeros cuando vieron pasar un cortejo fúnebre. El Profeta (sobre él las oraciones y la paz) en ese instante se levantó haciendo que todos lo que estaban con él se levantaran. Algunos de sus más próximos exclamaron sorprendidos: “¡Pero si este hombre no es un musulmán!” El Profeta (sobre él las oraciones y la paz) respondió: “Si yo veo que un hombre es acompañado por la luz o por los ángeles, eso me basta como prueba de lo que él es.”
Sheikh Nazim osaba decir en esta noble asamblea de representantes de la educación islámica en el mundo (muchos de ellos ministros de asuntos religiosos), que es así como hay que juzgar, por los frutos de luz producidos y no en función de una pertenencia o de una apariencia religiosa.
Cuando le piden que hable, después de los ministros, cuenta que un día el Profeta (sobre él las oraciones y la paz) estaba entre sus compañeros cuando vieron pasar un cortejo fúnebre. El Profeta (sobre él las oraciones y la paz) en ese instante se levantó haciendo que todos lo que estaban con él se levantaran. Algunos de sus más próximos exclamaron sorprendidos: “¡Pero si este hombre no es un musulmán!” El Profeta (sobre él las oraciones y la paz) respondió: “Si yo veo que un hombre es acompañado por la luz o por los ángeles, eso me basta como prueba de lo que él es.”
Sheikh Nazim osaba decir en esta noble asamblea de representantes de la educación islámica en el mundo (muchos de ellos ministros de asuntos religiosos), que es así como hay que juzgar, por los frutos de luz producidos y no en función de una pertenencia o de una apariencia religiosa.
Thursday, July 28, 2005
Perfume de Nador
Hoy los niños del taller le pusieron música al poema de Gorostiza. Construyeron sus propios instrumentos, le hicieron al poema los arreglos necesarios (por ejemplo, multiplicar el estribillo) y cantaron con todas sus ganas. El vocalista fue Moisés, un niño marroquí, acompañado en la guitarra de cartón por Ayoub, en las maracas de yogurt por Dani de Rumania y Adri de aquí, en la caja por Mansi, de la India, y en el palo de agua por Telmo, también de aquí.
En la voz de Moisés las varas de nardo se transformaron en barcas de Nador (la ciudad donde nació), un solo aroma se convirtió en un solo amor y las blancas varas desprendidas en des-perdidas. Magia de la mejor.
Al final todos exigieron su copia de la canción para poder cantar ad infinitum que se alegra el mar se alegra el mar se alegra el mar se alegra el mar...
En la voz de Moisés las varas de nardo se transformaron en barcas de Nador (la ciudad donde nació), un solo aroma se convirtió en un solo amor y las blancas varas desprendidas en des-perdidas. Magia de la mejor.
Al final todos exigieron su copia de la canción para poder cantar ad infinitum que se alegra el mar se alegra el mar se alegra el mar se alegra el mar...
Tuesday, July 26, 2005
Laberinto (poema en piezas) II
Cada puerta un atavío
un vestido nuevo
un rostro distinto
todos el mío.
Está el corredor angosto,
la garganta de bosque y laja
muros de noche espesa
donde los cocuyos arden
telegráficamente
desenfrenadamente
y la marea de estrellas bate sobre el cañón.
Mi voz es el grito del tiempo
soy la que trae la lluvia
india que huele sangre
hacha de la tormenta
ofrenda de cuarzo entre las peñas,
beso secreto junto al pozo
travesía, tibio pecho.
Soy por el pasillo de edificios
reina del asfalto
incomparable Ariadna del subsuelo
profetisa del ocaso en chimeneas.
Guío los pasos de los coches
descifro las venas mortales
bailo con dragones
acaricio los dedos de navaja
trazo con mis pies caseríos y cerros
mi aliento enciende las velas
miro yo a través de los faroles,
en cada parquímetro mi corazón se agota.
Conozco el camino de las peñas
las calles de lodo,
conozco el paseo por el mármol
he volado sobre el suelo blanco
con zapatos de princesa.
No voy a ninguna parte.
un vestido nuevo
un rostro distinto
todos el mío.
Está el corredor angosto,
la garganta de bosque y laja
muros de noche espesa
donde los cocuyos arden
telegráficamente
desenfrenadamente
y la marea de estrellas bate sobre el cañón.
Mi voz es el grito del tiempo
soy la que trae la lluvia
india que huele sangre
hacha de la tormenta
ofrenda de cuarzo entre las peñas,
beso secreto junto al pozo
travesía, tibio pecho.
Soy por el pasillo de edificios
reina del asfalto
incomparable Ariadna del subsuelo
profetisa del ocaso en chimeneas.
Guío los pasos de los coches
descifro las venas mortales
bailo con dragones
acaricio los dedos de navaja
trazo con mis pies caseríos y cerros
mi aliento enciende las velas
miro yo a través de los faroles,
en cada parquímetro mi corazón se agota.
Conozco el camino de las peñas
las calles de lodo,
conozco el paseo por el mármol
he volado sobre el suelo blanco
con zapatos de princesa.
No voy a ninguna parte.
Wednesday, July 20, 2005
Cuando yo era colombiana
Todo empezó con Verito. Nos reconocimos apenas mirarnos de un extremo al otro del salón de clases. Luego todo fue armar y desarmar palíndromos, conversar largas horas acodadas en la mesa de los sueños, recorrer laberintos, descansar sobre la arena, helarnos en patios poéticos, ir a la caza de poemas sobre los pies, besar hombres en las esquinas de la discordia, mirarnos a través del espejo. Hermanas idénticas y distintas, dos versiones de la misma cosa. De Verito me viene lo rola, las palabras andén y tenaz. ¡Rolísima! me diría una noche de esas un colombiano en una pizzería, ¿ay cómo así? –respondí yo- ¡mexicanísima! No me creyó.
Luego vino Esteban y sus flores de San Jordi, sus enormes ojos de melaza, sus historias, su capacidad de asombro, su voz tímida y acogedora, su solicitud, Barcelona desde su terraza. Después, en los días terribles, Gerardo. Si no me ahogué fue por Gerardo. Y luego muchos otros. Encarnada Bogotá, Tunja, Santa Marta, Cali, Bucaramanga (sí, ese lugar existe), Pasto, Medellín, Barranquilla: Colombia se volvió mi patria.
Llegué a verme ahí, montando en buseta por Bogotá, con un saquito en la mochila, escuchando salsa, bebiéndome la cadencia de las conversaciones, trabajadora de la cultura, bailadora, enamorada. Hasta que soñé que mi mamá no estaba muerta sino que la tenía la guerrilla colombiana y me di cuenta que no quería un marido con el secuestro asumido como riesgo laboral, ni coches bomba frente a los bares. De todas maneras, el que hubiera sido mi mejor pretexto acabó por disolverse entre botellas de whisky y un sinfín de piernas (ajenas).
A decir verdad, todo empezó con Luz Helena. Creo que fue ella la que me reconoció en ese otro salón de clases. Contra mi ingenuidad extrema, su mala leche. La vi soñar muchas veces y llorar sólo una. Pero hierba mala nunca muere. Sus interminables siestas vespertinas y un cambio de clima la acabaron de curar. Nos fue uniendo una larga historia de complicidades y al final un vínculo indisoluble: hermanas de saliva, gracias a la amable colaboración de...dejémoslo así.
Cuando me admitió en su casa su madre pasó a ser mi madre y las noches de Monterrey empezaron a sonar a salsa y cosas peores. ¿Cómo no iban a serlo con una madre caleña y solitaria? El mismo swing, la misma nostalgia transformada en energía vital, las mismas ganas de sacudirnos algo de cuerpo, de tocar algo más.
Pero si lo pienso bien, lo cierto es que el primer flechazo fue vallenato. Sobre el escenario del Obispado un jugador de americano, rubio, piel dorada, ojos azules y gorra de los Yanquis encarnaba al Rey Vallenato de turno. Nada que ver con lo que esperábamos: ni tez morena, ni sombrerito llanero, ni mochila colombiana. Eso sí, como digno heredero de Francisco el Hombre tocaba endemoniadamente. Nos enamoramos del paseo, quedamos deslumbrados con el son, enloquecimos con el merengue, y nos heló la puya.
Ese fue un sueño del Chino Mitotes hecho realidad: una semana de escenarios regiomontanos tomados por el vallenato y la raza colombia, una semana de parranda ininterrumpida con los hijos del Valle. Yo me quedé con un hermano: Ñeco Montenegro, una dedicatoria susurrada al oído que cualquier chica hubiera deseado, amigos queridísimos y una nostalgia irreparable.
Dos años después, tal vez tres, en un avión de Mexicana leí el asesinato de la Cacica y le devolví las lágrimas que lloró con mis poemas. Su entierro legendario me lo contó Lourdes al teléfono, pero yo ya lo había leído en los Cuentos de la Mamá Grande.
En realidad, como muchos otros en Monterrey, empecé a ser colombiana sentada en las esquinas de la ciudad, escuchando cintas rebajadas compradas en el río y hablando de muchas cosas. Una tarde tras otra me empapé del miedo, del dolor, de la alegría, del recuerdo, de la vida, del vértigo. Veía los toros desde la barrera, pero aún así el vallenato reiterado me dejó la marca de las muchas voces y las muchas vidas que pude rozar, de las calles empinadas de Revu, de los secretos grabados por las chicas de Escobedo, de las pintas en la pared, de las carreras, de la cárcel, de los muertos, de los vivos que siguen bailando en círculo y repiten los pasos cortos de las cadenas de antaño a miles de kilómetros de distancia.
¿Y tú de qué parte de Colombia eres? me preguntaban cada vez que me sacaban a bailar. De Monterrey, decía yo. O directamente me tomaban por rola o por santanderina. Ya no hago arepas (¡Verito!), ni como sancocho (¡Gerardo!), ni bebo aguardiente en vasos chiquiticos (¡Luz!). No hablo de usted, no bailo salsa, no me junto con amigos el 20 de julio. Sigo sin poner un pie en Colombia porque me da miedo: el día que vaya me quedo. Pero dentro tengo el zarpazo. Acordeones de aquí y de allá cantan en mi pecho.
“Te vas, te vas y no la olvidas” dicen los Aterciopelados. Yo ni voy ni la olvido, pero no se me cura con nada. Cuando la dejo un poco me empieza a gritar por dentro, me reclama. Será que me la he imaginado demasiado, que la sueño paraíso perdido, destino ineludible. Será que en otra vida fui colombiana.
Luego vino Esteban y sus flores de San Jordi, sus enormes ojos de melaza, sus historias, su capacidad de asombro, su voz tímida y acogedora, su solicitud, Barcelona desde su terraza. Después, en los días terribles, Gerardo. Si no me ahogué fue por Gerardo. Y luego muchos otros. Encarnada Bogotá, Tunja, Santa Marta, Cali, Bucaramanga (sí, ese lugar existe), Pasto, Medellín, Barranquilla: Colombia se volvió mi patria.
Llegué a verme ahí, montando en buseta por Bogotá, con un saquito en la mochila, escuchando salsa, bebiéndome la cadencia de las conversaciones, trabajadora de la cultura, bailadora, enamorada. Hasta que soñé que mi mamá no estaba muerta sino que la tenía la guerrilla colombiana y me di cuenta que no quería un marido con el secuestro asumido como riesgo laboral, ni coches bomba frente a los bares. De todas maneras, el que hubiera sido mi mejor pretexto acabó por disolverse entre botellas de whisky y un sinfín de piernas (ajenas).
A decir verdad, todo empezó con Luz Helena. Creo que fue ella la que me reconoció en ese otro salón de clases. Contra mi ingenuidad extrema, su mala leche. La vi soñar muchas veces y llorar sólo una. Pero hierba mala nunca muere. Sus interminables siestas vespertinas y un cambio de clima la acabaron de curar. Nos fue uniendo una larga historia de complicidades y al final un vínculo indisoluble: hermanas de saliva, gracias a la amable colaboración de...dejémoslo así.
Cuando me admitió en su casa su madre pasó a ser mi madre y las noches de Monterrey empezaron a sonar a salsa y cosas peores. ¿Cómo no iban a serlo con una madre caleña y solitaria? El mismo swing, la misma nostalgia transformada en energía vital, las mismas ganas de sacudirnos algo de cuerpo, de tocar algo más.
Pero si lo pienso bien, lo cierto es que el primer flechazo fue vallenato. Sobre el escenario del Obispado un jugador de americano, rubio, piel dorada, ojos azules y gorra de los Yanquis encarnaba al Rey Vallenato de turno. Nada que ver con lo que esperábamos: ni tez morena, ni sombrerito llanero, ni mochila colombiana. Eso sí, como digno heredero de Francisco el Hombre tocaba endemoniadamente. Nos enamoramos del paseo, quedamos deslumbrados con el son, enloquecimos con el merengue, y nos heló la puya.
Ese fue un sueño del Chino Mitotes hecho realidad: una semana de escenarios regiomontanos tomados por el vallenato y la raza colombia, una semana de parranda ininterrumpida con los hijos del Valle. Yo me quedé con un hermano: Ñeco Montenegro, una dedicatoria susurrada al oído que cualquier chica hubiera deseado, amigos queridísimos y una nostalgia irreparable.
Dos años después, tal vez tres, en un avión de Mexicana leí el asesinato de la Cacica y le devolví las lágrimas que lloró con mis poemas. Su entierro legendario me lo contó Lourdes al teléfono, pero yo ya lo había leído en los Cuentos de la Mamá Grande.
En realidad, como muchos otros en Monterrey, empecé a ser colombiana sentada en las esquinas de la ciudad, escuchando cintas rebajadas compradas en el río y hablando de muchas cosas. Una tarde tras otra me empapé del miedo, del dolor, de la alegría, del recuerdo, de la vida, del vértigo. Veía los toros desde la barrera, pero aún así el vallenato reiterado me dejó la marca de las muchas voces y las muchas vidas que pude rozar, de las calles empinadas de Revu, de los secretos grabados por las chicas de Escobedo, de las pintas en la pared, de las carreras, de la cárcel, de los muertos, de los vivos que siguen bailando en círculo y repiten los pasos cortos de las cadenas de antaño a miles de kilómetros de distancia.
¿Y tú de qué parte de Colombia eres? me preguntaban cada vez que me sacaban a bailar. De Monterrey, decía yo. O directamente me tomaban por rola o por santanderina. Ya no hago arepas (¡Verito!), ni como sancocho (¡Gerardo!), ni bebo aguardiente en vasos chiquiticos (¡Luz!). No hablo de usted, no bailo salsa, no me junto con amigos el 20 de julio. Sigo sin poner un pie en Colombia porque me da miedo: el día que vaya me quedo. Pero dentro tengo el zarpazo. Acordeones de aquí y de allá cantan en mi pecho.
“Te vas, te vas y no la olvidas” dicen los Aterciopelados. Yo ni voy ni la olvido, pero no se me cura con nada. Cuando la dejo un poco me empieza a gritar por dentro, me reclama. Será que me la he imaginado demasiado, que la sueño paraíso perdido, destino ineludible. Será que en otra vida fui colombiana.
Monday, July 04, 2005
Encuentros II: Verito en Barranquilla
En el Museo de Arte Contemporáneo de Barranquilla hay una exposición sobre Fernando Botero, en la exposición hay una sala climatizada y en la sala climatizada hay un video sobre la vida de Botero. En el video hay imágenes de cuando Botero era profesor de la Universidad de los Andes. En las imágenes de la Universidad de los Andes hay unas escaleras y en las escaleras está sentada Verito. Ella no lo sabía, ni nunca lo ha visto, pero por una de esas casualidades que nunca son casualidad, Estéban la vio y se lo contó, mientras ella estaba sentada en la sala de computadoras de la Universidad Pompeu Fabra en Barcelona.
Encuentros I: un regio en el metro de madrid
Lo vi nada más subir al vagón en Avenida de América. Logré aproximarme entre la gente y me tenía una historia curiosísima que le ocurrió al ir a buscar las fotos de su pasaporte. La historia ya era suficientemente simpática como para alegrarme el día, pero lo que no esperaba era ver al final del cartelito pegado junto a la puerta, la firma de Alfonso Reyes. ¡Pero si eres tú! pensé ¿también por aquí? ¿te sigue todavía ese sol de Monterrey, despeinado y amarillo? A mí sí.
Tuesday, June 21, 2005
Luciérnaga
Hace tiempo escribí esto sobre mi hermanita (la única de sangre, porque tengo otras muchas adoptivas):
Lucía se desmayaba con el olor a hospital. Diez años de tener una madre enferma hacen eso. Se fue del norte porque lo encontraba imposible de abrazar y en la capital estudió Pedagogía, eso también por influencia de su madre. Un día empezó a encontrarse bien en los hospitales, tal vez de tantas horas de acompañar a Juan mientas estaba en coma. Otro día descubrió que armada con una nariz roja y una bata de doctor podía curarle el ánimo a los enfermos. Desde entonces es payaso de hospital, o dicho más correctamente “médico de la risa”. Al principio fue duro pero poco a poco ha aprendido que donde no cabe la risa cabe la caricia y que cuando todo pasa se vale llorar.
Y antes, como parte de una letanía de hermanas, había escrito esto otro:
Lucía vaivén de flores,
colección de alas,
concha
pan dulce
¿qué decirte a ti
brillo
luz en ti misma
huracán ráfaga refuego?
Difusa y clara
complejísima
amada hermana
Lucía de la panza fría
Luciana
memoria
¿tú contarás nuestra historia?
Cuando pienso en ella lo primero que se me viene a la mente es un cuento para niños, algo como:
Cuando era pequeña le gustaba ponerse el plato con huevo de sombrero y correr por los pasillos al ritmo de sus pañales. Parecía una oruguita satisfecha y gordinflona. Luego le salieron resortes en las patas y cola de chango, con lo cual andaba todo el día colgada de los árboles, de los columpios, de las lámparas. Más tarde las patas se le pusieron peludas y blanditas y se convirtió en osito. En ese entonces todavía me daba calor que se me encaramara durante horas y horas. Hasta que por fin se convirtió en lo que estaba llamada a ser: una hermosa luciérnaga, una luna con alas, una princesa caramelo. Ahora podemos hablar y hablar durante horas, cantar canciones, bailar, dibujar, jugar, inventar cosas, llorar juntas, y cuando estamos lejos una de la otra, mi hermana, que es dueña de la luz, lanza señales que cruzan el mar y la tierra, alumbran mi corazón e iluminan mis sueños. ¡Mi hermana es la mejor del mundo!
Me lo imagino con pasta dura y hojas brillantes, letras grandes e ilustraciones de colores que den mucha risa.
Definitivamente, si algo tengo que agradecerle a la vida (bueno, y a mi mamá y a mi papá), es tener una hermana como la mía. La quiero tanto tanto que a veces no he sabido cómo quererla (entrarle a mordiscos no siempre es lo más conveniente). Pero ella sigue ahí, luminosa, reídora, poderosa, poniéndole azúcar a mi vida. ¡Te quiero germana, feliz cumpleaños!
Lucía se desmayaba con el olor a hospital. Diez años de tener una madre enferma hacen eso. Se fue del norte porque lo encontraba imposible de abrazar y en la capital estudió Pedagogía, eso también por influencia de su madre. Un día empezó a encontrarse bien en los hospitales, tal vez de tantas horas de acompañar a Juan mientas estaba en coma. Otro día descubrió que armada con una nariz roja y una bata de doctor podía curarle el ánimo a los enfermos. Desde entonces es payaso de hospital, o dicho más correctamente “médico de la risa”. Al principio fue duro pero poco a poco ha aprendido que donde no cabe la risa cabe la caricia y que cuando todo pasa se vale llorar.
Y antes, como parte de una letanía de hermanas, había escrito esto otro:
Lucía vaivén de flores,
colección de alas,
concha
pan dulce
¿qué decirte a ti
brillo
luz en ti misma
huracán ráfaga refuego?
Difusa y clara
complejísima
amada hermana
Lucía de la panza fría
Luciana
memoria
¿tú contarás nuestra historia?
Cuando pienso en ella lo primero que se me viene a la mente es un cuento para niños, algo como:
Cuando era pequeña le gustaba ponerse el plato con huevo de sombrero y correr por los pasillos al ritmo de sus pañales. Parecía una oruguita satisfecha y gordinflona. Luego le salieron resortes en las patas y cola de chango, con lo cual andaba todo el día colgada de los árboles, de los columpios, de las lámparas. Más tarde las patas se le pusieron peludas y blanditas y se convirtió en osito. En ese entonces todavía me daba calor que se me encaramara durante horas y horas. Hasta que por fin se convirtió en lo que estaba llamada a ser: una hermosa luciérnaga, una luna con alas, una princesa caramelo. Ahora podemos hablar y hablar durante horas, cantar canciones, bailar, dibujar, jugar, inventar cosas, llorar juntas, y cuando estamos lejos una de la otra, mi hermana, que es dueña de la luz, lanza señales que cruzan el mar y la tierra, alumbran mi corazón e iluminan mis sueños. ¡Mi hermana es la mejor del mundo!
Me lo imagino con pasta dura y hojas brillantes, letras grandes e ilustraciones de colores que den mucha risa.
Definitivamente, si algo tengo que agradecerle a la vida (bueno, y a mi mamá y a mi papá), es tener una hermana como la mía. La quiero tanto tanto que a veces no he sabido cómo quererla (entrarle a mordiscos no siempre es lo más conveniente). Pero ella sigue ahí, luminosa, reídora, poderosa, poniéndole azúcar a mi vida. ¡Te quiero germana, feliz cumpleaños!
Monday, June 13, 2005
Bailandonsonsito in the street again and again
Bailábamos cualquier cosa. Un mambo en medio de la lluvia, mi primer vallenato en una cancha de basketball, ska sobre las azoteas, una cumbia matona entre las piedras de un estacionamiento. Era escandaloso, todos los sentidos alerta, el de la ironía y el de la intuición incluidos. Improvisar, brincar, girar, retar, atacar, esquivar, reírse del mundo, sintonizarse, volar, hacerse un solo movimiento. Improvisábamos siempre, sólo con mirarnos sabíamos exactamente qué hacer, hacia dónde ir, qué extremidad lanzar, cuánta fuerza o cuanta suavidad imprimir en el paso siguiente. Podíamos recorrer una gran distancia bailoteando o hacer las evoluciones más arriesgadas sin movernos de un punto fijo. Podíamos invitar a la fiesta a todo el cuerpo o bailar sólo con gestos. Nunca más he tenido esa capacidad de anticipación, de improvisación, de conexión. Nunca hemos vuelto a hacerlo. Nos pudieron los años o la distancia o las circunstancias. No hemos vuelto a bailar. Pero cada vez que suenan los himnos de entonces es como volver a bailar, a amigarnos, a hacernos cómplices a borrar el mundo alrededor y ser un solo planeta girando. Aunque estemos a miles de kilómetros sobre este planeta.
Sunday, June 12, 2005
Laberinto (poema en piezas)
Huí de todas las ciudades
corrí por todas las calles
brinqué todas las vallas
me escurrí por todas las puertas.
Transité los pasadizos
seduje las cerraduras
violenté todos los candados
atravesé todas las cámaras
recorrí todos los cuartos.
Salté de lecho en lecho
mi sangre tiñendo el suelo
abrí todas las rejas
mi piel en sus filos.
Huí como todas las princesas
en lomos de todos los caballos
crucé los bosques
nadé los ríos
sobrevolé los pantanos.
Ardí en todas las hogueras
me escondí en todos los cuerpos
ovillo fui de todas las cocinas
pájaro de todos los brazos
estrella fugaz de los labios.
No guardé de mis viajes apunte alguno
no reviví jamás en la hoja mis días.
Cada ciudad fue una ciudad perdida,
cada paso dejado atrás,
cicatriz cada mordedura.
Correr,
correr siempre
con la mano de Ulises devastar ciudades.
No voy a ninguna parte.
corrí por todas las calles
brinqué todas las vallas
me escurrí por todas las puertas.
Transité los pasadizos
seduje las cerraduras
violenté todos los candados
atravesé todas las cámaras
recorrí todos los cuartos.
Salté de lecho en lecho
mi sangre tiñendo el suelo
abrí todas las rejas
mi piel en sus filos.
Huí como todas las princesas
en lomos de todos los caballos
crucé los bosques
nadé los ríos
sobrevolé los pantanos.
Ardí en todas las hogueras
me escondí en todos los cuerpos
ovillo fui de todas las cocinas
pájaro de todos los brazos
estrella fugaz de los labios.
No guardé de mis viajes apunte alguno
no reviví jamás en la hoja mis días.
Cada ciudad fue una ciudad perdida,
cada paso dejado atrás,
cicatriz cada mordedura.
Correr,
correr siempre
con la mano de Ulises devastar ciudades.
No voy a ninguna parte.
Wednesday, June 08, 2005
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