Creo que la pregunta del millón es ¿qué es ser escritor? y la del medio millón: ¿qué es triunfar como escritor? Como dice el famoso proverbio: si un árbol cae en medio de la selva sin que nadie lo escuche ¿el árbol cae? o bien: ¿basta escribir maravillosamente para ser escritor, o hace falta también ser leído para ser escritor? ¿existe realmente una literatura del norte o del sur, una literatura mexicana, latinoamericana, etcétera, etcétera e infinitamente etcétera? ¿o existen simplemente los motivos, los temas, los tópicos, los paisajes (geográficos, culturales, personales, imaginarios)? Y eso por no preguntar ¿existe realmente la literatura? No es simple retórica, pregunten si no a los teóricos de la literatura comparada para que les contagien un poco de su angustia ante el desplazamiento de las definiciones y el derribo de los sistemas de clasificación literaria.
El lugar de enunciación, he ahí el dilema, el temor de ser “provincianos” (bastante provinciano, por cierto), la repulsa a la candidez, a la rusticidad, la huída del margen. “¿Para ser escritor es necesario irse a vivir al DF?” Afirmo que para ser escritor es necesario irse a vivir, así, a secas. Es decir, la experiencia es algo ineludible, estés donde estés. Pretender escribir sin sentir (sin haber sentido) es un camino cerrado. Si nos decantamos por el lado de la escritura per se (es decir: para ser escritor basta con escribir maravillosamente) me parece que se escribe igualmente bien entre cualquier par de meridianos, aunque hay que reconocer que unos serán más estimulantes que otros según para quién. Lo que se necesita para escribir maravillosamente se lleva dentro, te muevas o no por la circunferencia terrestre. Si preferimos eso de que para ser escritor hay que ser leído, definitivamente algo habrá que acercarse a los centros de difusión de la literatura, físicamente, pero también en tema, tono, género y otro largo etcétera.
¿Por qué los escritores del norte buscan el centro? ¿porque les falta literatura? No: porque les falta infraestructura: lectora, editora, difusora, crítica, académica. “Donde empieza la carne asada se acaba la civilización” dijo el que todos sabemos. ¿Se constituirá el norte en ese “tema emergente en las letras mexicanas” del que habla Minerva Reynosa? Tijuana tal vez, pero Monterrey no creo. No mientras la “ciudad del conocimiento” siga pensando desde sus jerarquías que la cultura no produce nada, que la literatura sirve para que las señoritas tengan tema de conversación, y que es posible generar conocimiento ignorando deliberadamente amplios segmentos de la realidad. Lo que quiero decir es: podrá haber maravillosos escritores regiomontanos, norteños, maravillosamente leídos, pero de ahí a que el norte se convierta en una fuerza literaria hay una grandísima distancia. Aunque también puede ser que Minerva Reynosa no se refiriera a eso.
(Para coger el hilo vea la página de Antonio Ramos)
1 comment:
En muy mi opinion...
La literatura, la verdadera, no es aquella que encontramos pasmada en letras, no es esa que se lee.
La literatura se vive.
asi que; los escritores son aquellos que realmente VIVEN
independientemente del lugar espacio y tiempo.
oh y perdon por husmear tu blog.
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