Monday, August 24, 2009

De vuelta a la realidad

Para tranquilidad de los amables lectores les informo que ya estoy de vuelta en la realidad gracias a una amorosa y prductiva conversación con mi súper habibi, una concienzuda lectura de mi guru la Dra. Christiane Northrup (¡por favor, chicas, todas, tengan o no tengan hijos, les ruego encarecidamente que lean Madres e Hijas, es revelador), flores de bach, prácticas espirituales redobladas y bendiciones del mes de Ramadán. No puedo decir que todo sea felicidad pero ya van volviendo las aguas a su cauce y tal como lo había pronosticado, al día siguiente de mi queja masiva ya quería escribir odas y cantares.

Por lo pronto creo que voy bien: primera fase de libro terminada (28 poemas irregulares y una "invocación" que tengo que dejar madurar un poquillo para luego corregir y mandar a mi editor), panza creciendo a buen ritmo, marido ejemplar prodigándome todos los cuidados posibles y asumiendo casi todas las tareas caseras con todo y sus ayunos de 16 horas, Halima durmiendo casi toda la noche, y 40 días enteros (número mágico) a partir del 30 de septiembre para ponerme en forma, agarrar aire, terminar mi árbol de la vida en fieltro y preparar las cositas del bebé.

Una cosa sigue faltando en mi vida y mis sueños me la reprochan: bailar. Porque lo malo es que el género musical que a mí me gusta se baila en pareja: vallenato, salsa, merengue, bachata no tienen chiste bailando de a uno. Los ambientes salseros (discos, bares, etc) me dan infinita flojera y no tengo un grupo de amigos salseros como tenía en Barcelona. Algo inventaré en otro momento de mi vida. Por ahora tendré que conformarme con poner la música alta y cantar con todas mis juerzas.

La gran hazaña del fin de semana: ¡unas deliciosas patas de vaca a la libia! Habibi es un gran cocinero, pero NUNCA pensé que me comería un platote de patas de NADA en lo absoluto y que además lo disfrutaría. Pues mi amado preparó unas alubias con patas de vaca que bien podrían ser el equivalente a los firjoles charros con manita de cerdo. Sí, son gelatinosas y suavesonas, es un plato contundente, picosito ¡y lo disfruté como una enana!

Agradecimiento público a mi marido que es un hit. Por las patas y por todo todo TODO lo demás. Y gracias a los amables lectores por las porras y buenas vibras, llegaron íntegros hasta acá.

4 comments:

Anonymous said...

eeew las patas.
que estos 40 días te sean muy ligeros y cargados de amorrrres y más comida deliciosa, oh sí. y que todo salga perfecto el día mágico.

cAlanís said...

benditas sean nuestras hormonas que nos hacen ir de un sitio a otro! VIVA!

La lluvia verde said...

eeew las patas, tal cual.
feliz cuaresma!!!! te mandaré cosas. te quierooooo!!!!

Montserrat said...

Aplausos al habibi por su amor y su comida, aunque también pienso que eeeeew las patas, pero bueno, los guisos caldudos y calientes son buenisimos para reconfortarse.
Cuidate mucho, Mariana!

Bendiciones!
M.-

Pd.- en efecto, mi hija Marianita es tu tocaya =) porque ella se llama así x tí.