Sunday, August 02, 2009

Yo quiero ser como Miss Potter

En una de mis excursiones salvadoras de la creatividad personal saqué de la biblio la peli Miss Potter y es absolutamente encantadora. Había visto los dibujos de esta escritora mientras cuidaba niños en Francia hace muchos años y me habían parecido románticos y un poco demasiado clásicos. Confieso que nunca leí uno de sus cuentos ni llegué siquiera a hojear sus libros. Pero ahora, su mundo y su vida me parecieron fascinantes. Esta mujer, fue de editor en editor con sus dibujitos en mano hasta que encontró quien la publicara. No se quedó encerrada en su casa pintando para sí misma ni dejó que alguien más le dijera lo que valía su trabajo, sencillamente salió a probar y triunfó.

La película la enfoca cuando, con 32 años, los mismos que tengo yo, encuentra finalmente a su editor. Su primer libro es un éxito y luego de manera natural vienen los demás. Yo también quiero un editor que se enamore de mis libros y me anime a escribir más y a publicar más. Yo también quiero darle vida a mis cuentos para niños y que se vayan metiendo en la imaginación de muchos otros y otras. Yo también quiero que mi mundo creativo baste y sobre para alimentarme y retroalimentarme en el plano del espíritu y en el material. Pero supongo que ese es el sueño de todo artista. Y supongo que en la feria de las elecciones siempre catafixié la escritura (o las entradas al mundillo literario) por cosas que me parecían más reales y emocionantes: viajes, amigos, amor, hijos.

Me gusta la facilidad con la que B. Potter se convierte en una autora publicada, me gusta la candidez y la pureza que dibuja la película sobre "el negocio editorial". Quizá sea mi imaginación, pero a veces me parece que publicar hoy en día es como venderle el alma al diablo, entrarle a una serie de recochineos, de compraventa de influencias, de quedabienes y relaciones que me dan infinita pereza. Mis dos libritos (tanto en México como en España) los he hecho con amigos, editores mimosos que francamente creo (y eso no quiere decir que mi trabajo sea malo ni mucho menos) que me han publicado por amistad.

Envidio un universo creativo tan amigable y tierno como el Potter, me gustaría ser capaz de ejercer la ternura de esa misma manera y que además diera tantos frutos en todos los planos, pero me resulta reconfortante saber que está y que nos lo ha dejado para ir a refugiarnos cada vez que nos apetezca.

Siguiente paso: volver a la biblioteca por todos los libros de Beatriz Potter.

No comments: