A Hali le gusta mucho pintarse la cara (y todo lo demás). Uno de sus diseños favoritos es el de mariposa con muchos colores, y no le bastan alitas con diseño mariposil, ella EXIGE que le llene la cara de color porque "las pitirosas tienen muchos colores".
Esta vez yo empecé con el dibujo y ella le dio los toques finales. Cuando la vi pensé que estaba viendo a una de mis ancestras, una Borrada, una Rayada, una de esas nómadas de mi tierra que llevaban la cara y el cuerpo tan tatuados que se les difuminaban los rasgos. ¡AY WEY! Esa pielecita tostada y esos ojos hondos, como de otro tiempo.
Luego me acordé también de un comentario de Sol (la mamá de las tatas), de que las abuelas de Mahmud llevaban la cara tatuada. ¡TOING!
¿De dónde vienes Halima? Aridoamérica y el Magreb se juntan en los dibujos de tu cara. ¡Que vivan las mujeres tatuadas!
2 comments:
Te diré: no comparto lo de los tatuajes, incluso los no visibles (es decir, en lugares no visibles), y a veces ni los maquillajes exagerados que ocultan o distorsionan la belleza natural, pero está chula la Hali, y sobre todo qué iniciativa tan original. ¡Besos!
Ay pero qué guapa-guapísima!!! Besos para las tres alegres comadres...
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