Tuesday, January 17, 2012

Cyrene








El mármol sigue vivo abrigado entre la hierba después de tantos años,
allá abajo el mar se baña en luz dorada,
subiendo la colina, en cuevas cinceladas duermen los esclavos.
Yo, sierva de Apolo, recojo el agua delos baños.

¡Oh, Cyrene, te he extrañado tanto!
Desnuda entre tus columnas soy yo de nuevo.
Aquí el agua sigue manando,
el abrazo verde de las hojas es el mismo,
la piedra sigue siendo suave y fuerte.

Descubro que en mi caso nada es nuevo
solamente recuerdos muy antiguos
de vez en cuando resplandecen
y los pesca en la corriente
mi mano de sacedotiza.

Urnas de mármol, columnas, mosaicos
y esta luz que reverbera entre palmeras y pinos.

¡Oh, Cyrene, te he extrañado tanto!

2 comments:

Anonymous said...

¡Ha vuelto nuestra escritora poética, aleluya!
(Luego comento, no he podido leer con calma)

Maryam Rosello said...

Mas MashAllah!!