Thursday, August 16, 2012

40 días y leyendo, es decir, contando.





Hoy cumplimos 40 días en Libia. Hace una semana que tenemos una profe de árabe para Halima y para mí, una bendición de mujer que viene a casa de mi cuñada una hora y media cada día. Hoy he terminado el alifato (alfabeto árabe). Ya puedo empezar a descifrar dibujitos.

 El alifato
Las letras árabes tienen la característica de cambiar de forma según su posición en la palabra, si están al principio, si están en medio o si están al final. Al contrario de nuestro alfabeto que puede elegir entre letra cursiva o de imprenta, las letras árabes siempre juegan al corro en la palabra, andan siempre tocándose unas con otras aunque no todas dan la misma mano, unas se juntan con las demás por la derecha pero no por la izquierda, otras a la inversa, otras son unas sobonas irrevocables y dan la mano por ambos lados, y otras son un poco autistas y no dan ninguna (ahora que lo he escrito lo duda, pero creo que alguna así).

A mí me encantan, estos días dibujando letritas me la he pasado riendome sola. Hay una que parece una duna con luna, y otra un señor corriendo detrás de una estrella, hay alguna más que es tal cual una florecita creciendo y alguna que mira a lo lejos. Hay unas letras que hacen cosquillas al dibujarlas, otras que son un auténtico paseo (ahora por aquí, ahora para allá, da la vuelta y fuera). Esto de escribir es mágico, nunca lo había pensado. Quiero decir que es mágico en sí mismo, este ejercicio de dibujar hormigas con sentido, bichos pequeños capaces de significar es precioso. Aunque por ahora sea sólo dibujar.

Quien no se crea eso de que enseñar a leer y escribir tal y como lo hacemos es una maroma complicadísima del pensamiento abstracto no apta para menores, que se ponga a aprender un alfabeto nuevo. ¿Qué tiene que ver el nombre Alif, con ese palito con sombrero y ese sonido que no acaba de ser ni una E ni una A ni una O sino todo lo contrario????? Tenemos además el hecho de que la memoria en los niños menores de 7 años no es voluntaria. No pueden decidir como usted y como yo recordar la receta de la abuela, ir al fichero fulano que se encuentra en tal lugar de nuestra cabeza y extraer la infromación. Ellos piensan con el cuerpo, o sea, sienten, y así es como aprenden. Cosa que por otra parte es común a los seres de toda edad, pero que vamos bloqueando con el abuso del aprendizaje frío y abstracto que por desgracia acostumbramos. Decía que los niños necesitan "recordadores" potentes y sensoriales, caminitos sensitivos que vinculen la información de manera automática para poder acceder a ella cuando la necesiten.

Por eso, además del método tradicional (alif-bat-ta-za-yim...) del que no podemos escapar, he inventado o reciclado algunos métodos que me han parecido "más mejores" para Halima y para mí. Para empezar unas tarjetas en las que dibujé cada letra (vamos de 5 en 5) y Halima dibujó una forma (personaje, objeto, situación) que le recordara EL NOMBRE de la letra a ella y nada más que a ella. Como hay muchas que se parecen entre ellas (son primas, decimos) hicimos, en algunos casos, historias para saber cuál llegaba primero y distinguirlas. Así, la Tata Karen (una de las varias Tés que es muy alta) juega a los Dados (otras cuantas con De, tenemos), mientras que un sapo (Saad) quiere la merienda y una mosca se la Da (otra De que es el mismo dibujito de saad pero con puntito arriba y se llama Daad). Detrás de cada letra escribimos una palabra que empieza con esa letra y debajo la transliteración (el sonido con nuestras letras, para mí) y el significado en español.

Ahora que ya estamos con vocabulario hice unas muñequitas de papel con ropita de colores, así practicamos los colores, las prendas de vestir y podemos hacer pequeñas frases y empezar a conjugar (ella lleva una blusa azul, tú llevas un pantalón café, yo llevo un vestido rojo). Hicimos una Halima y una Fátima, a nuestra profe le gustaron y a las enanas también.

Y lo que sigue es un juego de las parejas (memorama) en el que las parejas las forman un dibujito (un puerta) y la palabra escrita en árabe (beb), así nos obligamos a leer palabritas muy simples para saber si hemos encontrado la pareja correcta o no.

¡Ésto de volver a aprender a leer y escribir me está gsutando muchísimo, mucho más que la primera vez, QUE SUERTE!!!!!

Armando nuestra vida
 Otro motivo de felicidad me lo da que poco a poco vamos armando nuestra nueva vida a base de pequeños detalles muy significativos. Ya tenemos tela de alambre en las ventanas (¡gracias marido, adión moscas!) , ya entregué mi primer trabajito (nubes con letras de colores para muro del cole) Y ME PAGAROOOOOONNNNNNN. Un cosita de nada pero qué rico tener un sobrecito todo mío en mis manos y poder invitar a mi cuñada Leyla a mi cafetería preferida. Los uniformes de las nenas y están siendo cortados y cosidos por un sastre egipcio muy cerca de la escuela. Ramadán está a punto de terminar.

Éstos últimos días han sido intensos, ramadán limpia con ganas y no sólo a nivel físico porque el físico no vive solo, sino muy juntito con nuestras emociones, experiencias, pensamientos...Así que un día estuve endemoniada por nada en especial, otro día llorando por los rincones, otros tres días con colitis (pobre pancita) y así....Tratando de practicar todos mis aprendizajes sobre higiene emocional, física y mental...Parece que no llegó la sangre al río pero casi casi (¡lo siento Tatjumi! ¿sabes que la letra Ta tiene rizos de Ta-tajumi?????).

Ahora estamos trabajando mucho (delicioso trabajo, por cierto) preparando los dulces del Eid que regalaremos a los niños y a las visitas de ese día. Halima y Fátima son felices con muuuucho magrud (pastas de dátil) en casa.

Lucimos ya un poco de cansancio por los horarios locos, por el trabajo que ramadán conlleva a muchos niveles, por no tener neustras cosas y por lo que meternos en nuestra vida libia representa de alejarnos de nuestra vida española. Lo que daríamos por una tarde de piscina y amigas, o por unas tostadas con tomate azuquecanas, por un raito en nuestra antigua casa, por una llamada baratita a las tatas...De mis amigas me hace falta un buen abrazo de una, unas carcajadas de otra, una mirada de aquella, una aventura de la otra, una visita inesperada de la de más allá, una sonrisa de ésta, una infusión de la de más acá, una reflexión o un experimento culinario de alguna más, un suspiro, un paseo en silencio, un cacareo alegre y desentonado, una confesión sorprendente por mutua... Si es que al final las tengo a todas conmigo. Creo que voy a cargar mi telefono y voy a llamar a cada una aunque sea sólo a decirle Hola.

Total, que seguimos con nuestra aventura, aunque un pelín cansados la alegría todavía nos alcanza para seguir armando nuestra vida en este lugar.

Un abrazo muy grande, feliz Eid y que las bendiciones de este mes los alcancen donde quiera que estén, queridos lectores.

3 comments:

Sandra Ortiz said...

que emocion amiguita!!!! bueno eso de aprender letras arabes es muy divertido, yo recuerdo mi suegra tirada en el piso de la risa porque yo me burlaba de la ga'ain!!!! todo con la garanta, me tenia como loca!!! casi no hablaba ingles (mi suegra) y yo nada de arabe, asi nos hablabamos con las manos y sonidos, aun asi pasamos una noche de carcajadas!! un beso amiguita!!!

Cha' Alma Libre said...

oye que interesante!!! como ha cambiado tu vida. La mía también se ha transformado, pero ando tan atareada viviendola que ni he podido escribir nada. Que interesante lo que platicas del árabe. Bendiciones para ti y para tu familia. Ana.

Mariana/Nashma said...

Sandrita: qué comico las suegras, la mía tampoco habla ingles pero se da a entender perfectamente con señas y palabras salpicadas de muchos idiomas, es la bomba!!!!

Ana: ¡gracias!!!!! qué padre que la vida cambie y nos soprenda. Que estén muy bien y sigan disfrutando :)