Aquí algunas imágenes de la fiesta del domingo. Un alemán tocaba la tabla india, un gitano la darbuka, otro gitano un violín que más que sonar, cantaba. Entre los invitados españoles: catalanes, vascos, madrileños, murcianos, extremeños, mallorquines. Entre los extranjeros: marroquís, pakistanís, rumanos, peruanos, chilenos, mexicanos y libios of course. Y todos a coro cantando los hits de la Dergah de Sheik Nazim en Chipre. Diverso, divertido.
Cambio el cuaderno de notas y la libreta con dibujitos por la página electrónica. Experiencia, experimento, experimiento. La libreta de mis sueños la seguiré guardando en mi cajón, pero aquí trazaré (trataré) la crónica de mis ensueños.
Tuesday, April 01, 2008
Sunday, March 30, 2008
Diker (o happening musical en plena sala de mi casa)
Diker es una palabra en árabe que significa recuerdo, también es una de las principales prácticas sufis, el recuerdo de Allah, que se lleva a cabo recitando lo que la tradición ha guardado como "los 99 bellos nombres", los atributos de lo divino a través de los cuales podemos acceder a ello (la Belleza, la Luz, la Compasión, la Bondad, etc.) Dicha recitación puede ser silenciosa, o bien cantada, acompañada por intrumentos diversos como flautas, laúdes, violines y otros instrumentos de cuerda, y varios tipos de percusiones que esta mañana se dieron cita en la sala de mi casa.
Cuarenta "derviches" y "dervichas" se pusieron a cantar al son de sus instrumentos, con un corazón apasionado y el terror de su anfitriona. Porque ya se sabe que cuando uno tiene vecinos arriba, abajo, a un lado y al otro cualquiera pueda saltar de su sillón y molestarse si le insisten con darbuka, tabla india, daf, armonium, violín, palmas y voces entusiasmadas más de unos cuantos minutos. Y lo malo no es molestar, si no que luego vengan a molestarte diciéndote que qué ocurrencias y qué falta de respeto y que te van a mandar a la guardia civil. Además de nuestro "recuerdo" los vecinos estarán recordando intensamente a nuestras mamacitas, me decía.
Total que después del acceso de terror pensé que en realidad esta sesión de música extática no era más que una especie de karaoke mediooriental, mediomultitudinario y a mediodía. Con lo cual, no permita Dios que molestemos a nadie y si lo hacemos ya nos tocará pedir disculpas y llevar galletitas. Afortunadamente (o lo que sea) parece que no molestamos a nadie y el relajo tampoco duró tanto, nomás lo suficiente para disfrutarlo un montonononononononón, ver bailar a Halima y bebés que la acompañaban, reirnos mucho y admirarnos de cómo en una simple sala de un simple depa de un simple pueblo pueden tener lugar esta clase de maravillas. ¡AlhamdiliLlah!
Luego, sentados en picnic, comimos deliciosamente, tomamos té y nos despedimos. Las visitas, por este fin de semana, se fueron. Pero nos queda el recuerdo.
Cuarenta "derviches" y "dervichas" se pusieron a cantar al son de sus instrumentos, con un corazón apasionado y el terror de su anfitriona. Porque ya se sabe que cuando uno tiene vecinos arriba, abajo, a un lado y al otro cualquiera pueda saltar de su sillón y molestarse si le insisten con darbuka, tabla india, daf, armonium, violín, palmas y voces entusiasmadas más de unos cuantos minutos. Y lo malo no es molestar, si no que luego vengan a molestarte diciéndote que qué ocurrencias y qué falta de respeto y que te van a mandar a la guardia civil. Además de nuestro "recuerdo" los vecinos estarán recordando intensamente a nuestras mamacitas, me decía.
Total que después del acceso de terror pensé que en realidad esta sesión de música extática no era más que una especie de karaoke mediooriental, mediomultitudinario y a mediodía. Con lo cual, no permita Dios que molestemos a nadie y si lo hacemos ya nos tocará pedir disculpas y llevar galletitas. Afortunadamente (o lo que sea) parece que no molestamos a nadie y el relajo tampoco duró tanto, nomás lo suficiente para disfrutarlo un montonononononononón, ver bailar a Halima y bebés que la acompañaban, reirnos mucho y admirarnos de cómo en una simple sala de un simple depa de un simple pueblo pueden tener lugar esta clase de maravillas. ¡AlhamdiliLlah!
Luego, sentados en picnic, comimos deliciosamente, tomamos té y nos despedimos. Las visitas, por este fin de semana, se fueron. Pero nos queda el recuerdo.
Tuesday, March 25, 2008
Universos
A veces me parece que el único conocimiento posible es el conocimiento de uno mismo (de mí misma), y que cuando exploramos otros universos (de sentido, es decir, otras culturas, otros idiomas, otros sueños, otras vidas, otras historias) es simplemente para poder explorar y descubrir a manera de espejo nuestros propios universos interiores que, de otra manera, seguirían para siempre durmiendo en la oscuridad.
Saturday, March 22, 2008
Magrud
En un video de hace como 15 años, una Kalthumy diminuta se acerca ala cocina a toda velocidad sobre su triciclo, abre una enorme caja de plástico y extrae un trocito de dulce que saborea mientras vuelve a alejarse a toda velocidad (ya desde entonces le gustaban las carreras, creo). En ese bote había magrud, un dulce tradicional libio que sus tías y abuela le preparan por kilos cada vez que la van a ver. Allí es el dulce de las fiestas, de las bodas, del Id de ramadán.
Esta semana santa tuvimos en casa a Saddik, el mejor amigo de Mao de la infancia y su madre, Hajja Baharia. De compras en la tienda marroquí se le ocurrió decirme: mira, sémola ¿quieres que te enseñe a hacer magrud? Me sentí sorprendida, honrada y feliz de compartir esa tradición.
Una buena mañana nos pusimos manos a la obra, aunque con un solo kilo y no seis o siete como hacen ellas, y el resultado fue maravilloso. El magrud se deshace en la boca como un trozo de arena dulce con corazón de dátil. Ahora podré hacer magrud para la familia de este lado del Mediterráneo y, lo que es mejor, enseñar a mi Halima (y a Karen que es una gran cocinera y a lo mejor también a Marisol que es toda una artista internacional en esto de los sabores y con mucha suerta hasta a Kalthumy aunque no le gusta nada cocinar) a preparar este dulce tradicional que es, al fin y al cabo, parte de su herencia árabe. ¡Qué honor! Y qué delicia. Ser cocinera es ser también transmisora. A ver si consigo ponerme también las pilas con recetas mexicanas. menos mal que tengo por ahí el libro de mi propia abuelita.
La receta y las fotos del proceso en: http://www.lacocinaespontanea.blogspot.com/
Esta semana santa tuvimos en casa a Saddik, el mejor amigo de Mao de la infancia y su madre, Hajja Baharia. De compras en la tienda marroquí se le ocurrió decirme: mira, sémola ¿quieres que te enseñe a hacer magrud? Me sentí sorprendida, honrada y feliz de compartir esa tradición.
Una buena mañana nos pusimos manos a la obra, aunque con un solo kilo y no seis o siete como hacen ellas, y el resultado fue maravilloso. El magrud se deshace en la boca como un trozo de arena dulce con corazón de dátil. Ahora podré hacer magrud para la familia de este lado del Mediterráneo y, lo que es mejor, enseñar a mi Halima (y a Karen que es una gran cocinera y a lo mejor también a Marisol que es toda una artista internacional en esto de los sabores y con mucha suerta hasta a Kalthumy aunque no le gusta nada cocinar) a preparar este dulce tradicional que es, al fin y al cabo, parte de su herencia árabe. ¡Qué honor! Y qué delicia. Ser cocinera es ser también transmisora. A ver si consigo ponerme también las pilas con recetas mexicanas. menos mal que tengo por ahí el libro de mi propia abuelita.
La receta y las fotos del proceso en: http://www.lacocinaespontanea.blogspot.com/
Monday, March 17, 2008
Los Giles





Después de una semana de ausencia vuelvo con las fotos de Los Giles, un rincón de la Sierra del Segura, muy cerca de donde nace el Mundo (¡es un río!) a donde nos queremos ir a vivir algún día con nuestros suficuates y amigos que los acompañan. No me di cuenta hasta que vi las fotos, que me siento tan bien en este sitio porque me recuerda a los caminos de la Sierra Madre que nos parió, a los Hualahuises years, a Iturbide, los perros puma, los gigantes dormidos, las excursiones a Rayones, los días en que conocí a Paurake, Chucho y otra mucha banda que tiene su huella bien puesta en mi corazón, las noches en que me salieron alas y aprendí el arte del vuelo, la Casa de las Historias, los grabados silvestres, los bailes infinitos y todos sus cuentos. La cabra tira pal monte y a mí, no lo puedo negar, lo que me gustan son los puertos, ¡manque sean de montaña! Gracias a nuestros anfitriones, de uno y otro lado.
Friday, March 07, 2008
Flores
Hoy compré flores para mi amiga de Azuqueca. El motivo: su bebé cumple un año y creo que la verdadera artífice es ella (además, por supuesto, de Dios, la Vida, el Destino o como queramos llamar a esa fuerza primigenia que todo lo mueve). Subí hasta la plaza de la floristería, en cuanto entramos nos recibió el perfume vegetal. Todo me gustaba así que decdí dejárselo al artista especializado, el dueño de la tienda. Nos hizo un ramo precioso y en una tarjetita pusimos un recadito con nuestro amor (el de Hali va siempre pegado al mío). Luego subimos por las calles del pueblo hasta la oficina de la felicitada e hicimos la feliz entrega.
Mientras avanzaba entre calles en construcción, pasos peatonales, parques, empujando el carrito de Hali y con mi súper ramillete en la mano, la gente miraba con curiosidad y sonreía. Supongo que hacíamos un cuadro simpático: Hali, las flores y yo. No nos encontramos con ningún otro ramo de flores por el camino, pero yo me acordé de un lejano día en un ruta 17 de camino a la Universidad. Me habían regalado con un besito un HERMOSO alcatraz. Y él solito se robaba toda la luz del día. La gente nos miraba, igual que ahora, sólo que entonces más de una persona se acercó a decirme que qué bonita flor y hacer indagaciones simpáticas. Yo me sentía como una niña pequeña con una estrella en la frente, no sólo como alguien muy especial, sino como alguien que todos saben que es muy especial con sólo mirarla.
En todo caso, eso es lo que quería decirle a mi amiga, que es muy especial para mí, y creo que lo logré. Ni siquiera le hizo falta leer la tarjeta para saberlo. ¡Me encantan las flores!
Mientras avanzaba entre calles en construcción, pasos peatonales, parques, empujando el carrito de Hali y con mi súper ramillete en la mano, la gente miraba con curiosidad y sonreía. Supongo que hacíamos un cuadro simpático: Hali, las flores y yo. No nos encontramos con ningún otro ramo de flores por el camino, pero yo me acordé de un lejano día en un ruta 17 de camino a la Universidad. Me habían regalado con un besito un HERMOSO alcatraz. Y él solito se robaba toda la luz del día. La gente nos miraba, igual que ahora, sólo que entonces más de una persona se acercó a decirme que qué bonita flor y hacer indagaciones simpáticas. Yo me sentía como una niña pequeña con una estrella en la frente, no sólo como alguien muy especial, sino como alguien que todos saben que es muy especial con sólo mirarla.
En todo caso, eso es lo que quería decirle a mi amiga, que es muy especial para mí, y creo que lo logré. Ni siquiera le hizo falta leer la tarjeta para saberlo. ¡Me encantan las flores!
Wednesday, March 05, 2008
Comentarios
Para mí, lo mejor de este blog, son los comentarios. Cada "post" es como una botella al mar, escribo sin saber quiénes, cómo y cuándo leerán. Cuando encuentro respuestas es como un milagro. Es como creerse en una isla deshabitada y encontrarse un día una fogata, otro día olor a pan, otro día risas conocidas, otro día cartas en el buzón. Muchas gracias a los que pasan por aquí y dejan su huella, por los ánimos, los guiños, los consejos, los intertextos. Oye, Carmen: tienes que decirme dónde puedo leerte además de en los comentarios de mi bolg. Dense por besadas y besados todos los que silenciosa o textualmente forman parte de este blog. Seguiremos escribiendo.
Tuesday, March 04, 2008
otra rama
Este poema me gusta mucho y me parece que no se ha publicado todavía, aunque es de la época de la Sierra. Por eso forma también parte del Árbol. Releyendo me gustó descubrir que ya entonces había frutos de fuego en los árboles. Me gusta que sean nueces, me recuerdan a mi abuelita María Aurora. El oasis donde nació sigue cubierto de nogales.
Arrullo para la noche de Hualahuises
La casa de la noche es azul
y la noche es una mujer negra
que se mece en su hamaca negra
entre dos nogales del solar.
En su jardín hay nísperos y granadas,
gatos,
gallinas que cantan como gallos
cuando alguien se va a morir.
El jardín de la noche es de hojas secas
que hacen ruido de grillos bajo los pies.
Cuando la noche mira los árboles
recostada en su hamaca
descubre frutos brillantes
que cuelgan de las ramas.
La noche canta con voz negra
un arrullo que adormece la luz
y los frutos bajan de sus ramas
convertidos en luciérnagas
a prenderse de la espesa cabellera de la noche.
La noche es una mujer grande y hermosa
con tigres en el cabello.
Mientras se mece en su hamaca
los tigres vagan por el jardín.
La cabellera de la noche huele a viento,
huele a agua,
guarda entre sus olas islas,
peces,
barcos perdidos,
sirenas.
El cabello de la noche huele a hierbas.
Se mece la noche gorda,
la noche ciega,
la noche dulce,
hasta que huele la canela hirviendo sobre su estufa.
Entonces se incorpora,
recoge la fauna,
apaga lentamente sus linternas.
Deja su hamaca entre nogales,
deja la brisa fresca de su cabello,
entra en su casa.
Duerme la noche, la noche negra.
El jardín de la noche despierta.
Arrullo para la noche de Hualahuises
La casa de la noche es azul
y la noche es una mujer negra
que se mece en su hamaca negra
entre dos nogales del solar.
En su jardín hay nísperos y granadas,
gatos,
gallinas que cantan como gallos
cuando alguien se va a morir.
El jardín de la noche es de hojas secas
que hacen ruido de grillos bajo los pies.
Cuando la noche mira los árboles
recostada en su hamaca
descubre frutos brillantes
que cuelgan de las ramas.
La noche canta con voz negra
un arrullo que adormece la luz
y los frutos bajan de sus ramas
convertidos en luciérnagas
a prenderse de la espesa cabellera de la noche.
La noche es una mujer grande y hermosa
con tigres en el cabello.
Mientras se mece en su hamaca
los tigres vagan por el jardín.
La cabellera de la noche huele a viento,
huele a agua,
guarda entre sus olas islas,
peces,
barcos perdidos,
sirenas.
El cabello de la noche huele a hierbas.
Se mece la noche gorda,
la noche ciega,
la noche dulce,
hasta que huele la canela hirviendo sobre su estufa.
Entonces se incorpora,
recoge la fauna,
apaga lentamente sus linternas.
Deja su hamaca entre nogales,
deja la brisa fresca de su cabello,
entra en su casa.
Duerme la noche, la noche negra.
El jardín de la noche despierta.
Saturday, March 01, 2008
Hacia el árbol de la añoranza
La persecución de Tanit me ha obligado a asomarme a mi mitopoética. Ahí encontré abandonado el árbol de la añoranza. Una parte suya la conforma ésta estrofa de Reyes (Sol de Monterrey):
En los árboles ardían
las ascuas de las naranjas
y la huerta en lumbre viva
se doraba
Otra gran parte la conforman lo viajes por la Sierra Madre que nos parió, las alianzas que ahí se fundaron (aquí hago una larga pausa porque el mar de los recuerdos parece infinito), los paseos por Lefke, la presencia de Mawlana.
De pronto me parece haber encontrado un camino hacia Mí misma. Yo soy el Árbol de la Añoranza. Una vez dijo Felipe: la estrella, el estanque, los caminos de agua que lo alimentan, los peces que viven en él, las algas del fondo, las piedrecitas, el viento que riza su superficie. Esa Estrella flotando en un estanque, ahora lo sé, no es más que una naranja de fuego entre el follaje.
En los árboles ardían
las ascuas de las naranjas
y la huerta en lumbre viva
se doraba
Otra gran parte la conforman lo viajes por la Sierra Madre que nos parió, las alianzas que ahí se fundaron (aquí hago una larga pausa porque el mar de los recuerdos parece infinito), los paseos por Lefke, la presencia de Mawlana.
De pronto me parece haber encontrado un camino hacia Mí misma. Yo soy el Árbol de la Añoranza. Una vez dijo Felipe: la estrella, el estanque, los caminos de agua que lo alimentan, los peces que viven en él, las algas del fondo, las piedrecitas, el viento que riza su superficie. Esa Estrella flotando en un estanque, ahora lo sé, no es más que una naranja de fuego entre el follaje.
Thursday, February 28, 2008
Oro
Dice un dicho famoso de la tariqa Naqshbandi: Donde la palabra es plata, el silecio es oro. ¿Será por eso que últimamente escribo a cuentagotas? O será más bien por lo que dice Rumi:
Hay un mar que no está lejos de nosotros.
Es invisible, pero no está oculto.
Está prohibido hablar de él,
pero, al mismo tiempo,
es un pecado, y una ingratitud
no hacerlo.
Hay un mar que no está lejos de nosotros.
Es invisible, pero no está oculto.
Está prohibido hablar de él,
pero, al mismo tiempo,
es un pecado, y una ingratitud
no hacerlo.
Monday, February 25, 2008
Amo esta isla, soy del caribe...
Cuba siempre ha estado en el escenario de mi vida. Cuando era un canto en las voces de la trova nos parecía el paraíso en la tierra: hermandad, igualdad, fraternidad, etc. Cuando por fin cumplí el sueño de ir a Cuba con el cuerpo y no sólo con el alma, primero me sentí en shock. El ideal no se correspondía en absoluto con la realidad, la Cuba turística nos pareció vacía y triste. Luego, bendito sea el Dios (como dice mi hermana), nos dimos cuenta de que Cuba era el heroísmo: que el ideal sobrevivía en el corazón de muchos cubanos con sudor y sacrificio, pero que la cosa no era fácil ni gratuita. En ese tiempo me contaron el chiste de que el que es socialista y es honesto no es listo; el que es socialista y es listo no es honesto; y el que es listo y es honesto no es socialista. (Después había que agregar para más risas "¡yo no dije eso!" como si hubiera micrófonos debajo de la mesa). También en ese tiempo soñamos con vivir en el Vedado y, en más de una manera, nos enamoramos y tendimos lazos infinitos que aún persisten. Luego, ya en España, descubrimos una pieza más de la complejísima Cuba: la del exilio, la del recuerdo, la maldita, la añorada...Ahora hace años que no hemos vuelto a pisar la isla, ni a llenar los ojos de emoción a la vista del aeropuerto José Martí. Espero que los nuevos tiempos hagan la vida más fácil para quienes viven en Cuba o fuera de Cuba pero aman de un modo o de otro y son parte de Cuba.
Wednesday, February 20, 2008
Este es el tipo de mamá que quiero ser (pero es muy difícil!!!!!)
Principios de la Educación Consciente
por Aletha Solter, Ph.D.
Los padres conscientes satisfacen las necesidades de contacto físico de sus niños y saben que no los van "estropear" o a "malcriar" de esta manera.
Los padres conscientes aceptan toda la gama de emociones de sus hijos y los escuchan sin juzgarlos, permitiendo las expresiones de sus sentimientos. Se dan cuenta de que no pueden prevenir toda la tristeza, la rabia o la frustración de sus hijos, y no intentan parar las manifestaciones de sus sensaciones dolorosas, expresadas a través del llanto o las rabietas.
Los padres conscientes ofrecen el estímulo apropiado en función de la edad de sus hijos, y confían en la habilidad de sus hijos para aprender a su manera y a su propio ritmo. No intentan apresurar a sus hijos rápidamente hacia nuevas etapas en su desarrollo.
Los padres conscientes ofrecen motivación a sus hijos para que aprendan nuevas habilidades, pero no juzgan sus logros con críticas o "alabanzas evaluativas".
Los padres conscientes pasan tiempo todos los días con sus hijos, dándoles su completa atención. Durante este tiempo especial y cualitativo, observan, escuchan, responden, y participan en el juego de sus hijos (cuando son invitados), pero evitan dirigir sus actividades.
Los padres conscientes protegen a sus hijos contra los peligros, pero no intentan prevenir todos los errores, problemas, o conflictos de sus hijos.
Los padres conscientes animan a sus hijos a resolver sus problemas de forma autónoma y les ayudan solamente cuando están necesitados. No solucionan los problemas de sus hijos para su propia satisfacción.
Los padres conscientes fijan fronteras y límites razonables, dirigen suavemente a sus hijos hacia comportamientos aceptables, y consideran las necesidades de todos cuando solucionan un conflicto. No controlan a sus hijos con sobornos, recompensas, amenazas, o castigo de ninguna clase.
Los padres conscientes saben cuidar de sí mismos, y son honestos con sus propias necesidades y sentimientos. No se sacrifican hasta el punto volverse resentidos.
Los padres conscientes se esfuerzan en darse cuenta de las maneras en las cuales su propio dolor de la niñez interfiere con su capacidad para ser buenos padres, y hacen esfuerzos conscientes para evitar pasar sus propias desdichas a sus hijos.
www.awareparenting.com
Se encuentra una descripción de esta filosofía de la educación en los tres libros de Aletha Solter: Mi bebé lo entiende todo, Mi niño lo entiende todo, LLantos y rabietas. Fecha de publicación: 2002, Ediciones Medici, Barcelona, España. (Titulos en inglés: The Aware Baby, Helping Young Children Flourish, y Tears and Tantrums.)
por Aletha Solter, Ph.D.
Los padres conscientes satisfacen las necesidades de contacto físico de sus niños y saben que no los van "estropear" o a "malcriar" de esta manera.
Los padres conscientes aceptan toda la gama de emociones de sus hijos y los escuchan sin juzgarlos, permitiendo las expresiones de sus sentimientos. Se dan cuenta de que no pueden prevenir toda la tristeza, la rabia o la frustración de sus hijos, y no intentan parar las manifestaciones de sus sensaciones dolorosas, expresadas a través del llanto o las rabietas.
Los padres conscientes ofrecen el estímulo apropiado en función de la edad de sus hijos, y confían en la habilidad de sus hijos para aprender a su manera y a su propio ritmo. No intentan apresurar a sus hijos rápidamente hacia nuevas etapas en su desarrollo.
Los padres conscientes ofrecen motivación a sus hijos para que aprendan nuevas habilidades, pero no juzgan sus logros con críticas o "alabanzas evaluativas".
Los padres conscientes pasan tiempo todos los días con sus hijos, dándoles su completa atención. Durante este tiempo especial y cualitativo, observan, escuchan, responden, y participan en el juego de sus hijos (cuando son invitados), pero evitan dirigir sus actividades.
Los padres conscientes protegen a sus hijos contra los peligros, pero no intentan prevenir todos los errores, problemas, o conflictos de sus hijos.
Los padres conscientes animan a sus hijos a resolver sus problemas de forma autónoma y les ayudan solamente cuando están necesitados. No solucionan los problemas de sus hijos para su propia satisfacción.
Los padres conscientes fijan fronteras y límites razonables, dirigen suavemente a sus hijos hacia comportamientos aceptables, y consideran las necesidades de todos cuando solucionan un conflicto. No controlan a sus hijos con sobornos, recompensas, amenazas, o castigo de ninguna clase.
Los padres conscientes saben cuidar de sí mismos, y son honestos con sus propias necesidades y sentimientos. No se sacrifican hasta el punto volverse resentidos.
Los padres conscientes se esfuerzan en darse cuenta de las maneras en las cuales su propio dolor de la niñez interfiere con su capacidad para ser buenos padres, y hacen esfuerzos conscientes para evitar pasar sus propias desdichas a sus hijos.
www.awareparenting.com
Se encuentra una descripción de esta filosofía de la educación en los tres libros de Aletha Solter: Mi bebé lo entiende todo, Mi niño lo entiende todo, LLantos y rabietas. Fecha de publicación: 2002, Ediciones Medici, Barcelona, España. (Titulos en inglés: The Aware Baby, Helping Young Children Flourish, y Tears and Tantrums.)
Thursday, February 14, 2008
Wednesday, February 13, 2008
En busca de Tanit
Primero en Ibiza, luego en el desierto libio, la diosa de la fertilidad, de la oscuridad, de la magia, la que llora, la que alimenta, la que amamanta, la cartaginesa, la bereber, la que derrumba su cueva para que no sea saqueada, la que se cobra con sangre las promesas incumplidas se me aparece. Cualquier información que ayude a disipar la bruma que la rodea será tenida en alta consideración.
Monday, February 11, 2008
Estampas de Ibiza (divertimento, andar fodongamente por las rimas)
Sobre el mar montañas de bruma
entre el campo nubes de almendro
las casas juegan escondidas entre los huertos
huele a mar
viento fresco
humedad
Halima dormida
palmeras y pajaritos
nopales y pinos
veredas desiertas
Halima despierta.
Cala salada
Halima traviesa
pies en el agua
Olas de paraulas
que hace tiempo
no usaba
Cantan las ranas
silencio:
la garza
(este seguro lo escribió Tablada antes que yo)
Entre las algas del vaso
un hombre se baña
La nopalera esconde
una señora sentada
Los corazones se acercan
al abrigo de las plantas
Dentro del cuarto noche de humo
árbol sentado sobre la piedra
entre uno y otro: estrellas
Una tortuga con piel prestada
silencio de oro
en sus entrañas
Cielo de Ibiza
las nubes son islas
entre el campo nubes de almendro
las casas juegan escondidas entre los huertos
huele a mar
viento fresco
humedad
Halima dormida
palmeras y pajaritos
nopales y pinos
veredas desiertas
Halima despierta.
Cala salada
Halima traviesa
pies en el agua
Olas de paraulas
que hace tiempo
no usaba
Cantan las ranas
silencio:
la garza
(este seguro lo escribió Tablada antes que yo)
Entre las algas del vaso
un hombre se baña
La nopalera esconde
una señora sentada
Los corazones se acercan
al abrigo de las plantas
Dentro del cuarto noche de humo
árbol sentado sobre la piedra
entre uno y otro: estrellas
Una tortuga con piel prestada
silencio de oro
en sus entrañas
Cielo de Ibiza
las nubes son islas
Monday, February 04, 2008
Té de lágrimas
Es un cuento, ¿o un poema? de Arnold Lobel, un escritor norteamericano de cosas para niños, muy recomendable. Éste va de un búho que decide hacerse un té de lágrimas, se sienta tetera en mano y empieza a pensar en las cosas más tristes del mundo, como hermosos amaneceres que nadie vio, cucharas que han caído detrás de la estufa y que nadie encontrará jamás, lápices tan pequeños que ya nadie volverá a escribir con ellos...y llora. Cuando la jarra se ha llenado, se sirve su té, se lo toma y se queda tan contento. Estas son las cosas que hacen tan importante para mí mi taller de cuentacuentos. Aprendo cosas fundamentales sobre la vida como: si estás triste llora y luego sé feliz otra vez. Ese es el tipo de cosas que me gustaría hacer bien como mamá, darle a Halima una buena educación emocional, pero como yo no la tuve (no porque mis papás no me la quisieran dar sino porque ellos tampoco la tuvieron y así ad infinitum) pues me toca, como dicen acá "currármelo" es decir, aprender primero yo a manejar mis emociones y no que ellas me manejen a mí, para luego poder enseñárselo a Halima. Yo creo que para esto la literatura ayuda, sólo hay que saber elegir el texto (y para eso hay que leer mucho mucho mucho y ponerse de corazón en ello).
Saturday, February 02, 2008
Desmadres (breviario de lenguaje florido y monotema maternidad)
Como en esto de hacerse pendeja soy realmente insuperable, he tenido que esperar a que mi hermana se enfrente a su embarazo para poner en voz alta y procesar cosas a las que yo me enfrenté con mi propio embarazo y volví a refundir en un rincón de mí misma. Por ejemplo: el saber que la relación madre-hija dura demasiado poco y deja huecos imposibles de llenar. Así que, lo problemático del caso no es tanto no tener una referencia “directa” de cómo hicieron contigo (porque la memoria de los papás nunca es la de las mamás, aunque se agradece igualmente) y por lo tanto de cómo quieres o no quieres hacer con tu retoño, lo terrible es ese miedo de no llegar a ver crecer a tu pequeña maravilla, no acompañarla suficiente, no poder estar con ella cuando más te necesite, etc, etc, etc ¿Y qué hace una? Pues como decía Marina: ¡sufriiiiiiiiiiiir! Y lo peor peor peor es no tener a la mano con quién compartir tus tonterías porque es como muy raro llamar de buenas a primeras a las amigas que hace siglos que no llamas para contarles estas cosas y peor tantito, para llorarles en el teléfono.
Manos mal que está el grupo de Mercedes donde van muchas mamás con muchos problemas y, como dice el dicho, mal de muchos consuelo de tontos, o sea, no es que yo esté tan pero tan mal, es que esto de ser mamá está bien pero bien cabrón. Y menos mal que está mi amiga Wafa que comparte mis cotidianidades y que aunque es 10 años más joven que yo, en muchas cosas es 10 años más lista que yo.
Total que tendremos, es decir, tendré que superar (otra vez) mis antiguos dolores para afirmar: ahora la mamá soy yo y por lo pronto no tengo planes de morirme. Si me toca, Diosito la cuidará y yo ya he tenido buen cuidado de procurarle el mejor padre posible (eso también lo aprendí de mi mamá) para que la acompañe hasta donde se deje y la apoye y todas esas cosas. Desaprender cuesta más que aprender y yo tengo que borrarme esa información de mi cassette porque en lugar de servirme para ser feliz me amarga la vida. ¿Cómo lo haré? No lo sé: lloraré, escribiré, visualizaré, soplaré y soplaré y la casa derribaré porque, como bien dice Memo el gran desapendejador: la simbiosis es la forma de amor más pinche.
¡Qué rechulo es el lenguaje florido para expresar estas cosas!
Ah, por cierto, el ánimo va bastante mejor, mis propósitos de la felicidad van funcionando.
Manos mal que está el grupo de Mercedes donde van muchas mamás con muchos problemas y, como dice el dicho, mal de muchos consuelo de tontos, o sea, no es que yo esté tan pero tan mal, es que esto de ser mamá está bien pero bien cabrón. Y menos mal que está mi amiga Wafa que comparte mis cotidianidades y que aunque es 10 años más joven que yo, en muchas cosas es 10 años más lista que yo.
Total que tendremos, es decir, tendré que superar (otra vez) mis antiguos dolores para afirmar: ahora la mamá soy yo y por lo pronto no tengo planes de morirme. Si me toca, Diosito la cuidará y yo ya he tenido buen cuidado de procurarle el mejor padre posible (eso también lo aprendí de mi mamá) para que la acompañe hasta donde se deje y la apoye y todas esas cosas. Desaprender cuesta más que aprender y yo tengo que borrarme esa información de mi cassette porque en lugar de servirme para ser feliz me amarga la vida. ¿Cómo lo haré? No lo sé: lloraré, escribiré, visualizaré, soplaré y soplaré y la casa derribaré porque, como bien dice Memo el gran desapendejador: la simbiosis es la forma de amor más pinche.
¡Qué rechulo es el lenguaje florido para expresar estas cosas!
Ah, por cierto, el ánimo va bastante mejor, mis propósitos de la felicidad van funcionando.
Tuesday, January 29, 2008
Un libro con sonrisa
Suskind, el del Perfume, escribió otras cosas, y Mao tiene algunas en su biblioteca. El otro día, me decidí por uno con dibujos de Sempé (el del maravilloso Petit Nicolas que por cierto quiero conseguir en francés para desempolvar mis antiguos conocimientos): La historia del señor Sommer. A la segunda página me di cuenta de que, mientras leía, tenía una sonrisa en la boca, y me duró las ciento y pico páginas que tiene el libro. Es una historia simple y sencilla pero no por ello poco profunda, narrada con pulcritud y un buen humor...delicioso. Hacía tiempo que esa sensación de bienestar, de alegría sin complicaciones no me llenaba al leer. Me encantó reencontrarme con ella. Ahora voy por La Paloma, a ver qué más tiene qué decir este Suskind.
Friday, January 25, 2008
Conclusiones
Primero que nada hartas gracias a los amables lectores y lectoras que me dejaron, mandaron, telefonearon sus comentarios. Me pasaron muchos buenos consejos sobre cómo sobrevivir a la maternidad. De todas maneras, la semana que me pasé en cama me sirvió de retiro para llegar a estas conclusiones de cosas que debo hacer para mantenerme en mis cabales y que a lo mejor también le sirven a otras personas, aunque no sean mamás.
Casi todo se resume en cuidar más de mí misma y procurarme mi propia felicidad. Así que me he propuesto:
1. Todos los días llamar, escribir o mensajear a una persona importante para mí.
2. Todos los días poner una o varias canciones felices y, de ser posible, bailar, o cuando menos cantar a grito pelado.
3. Siempre tener un librito en proceso de lectura aunque vaya despacito, porque leer es estar conmigo misma y me hace muy feliz.
4. Una vez por semana escribir en el blog.
5. Por lo menos una vez cada 15 días sacar una peli para mí y para nadie más que para mí y sentarme a verla con todo y palomitas.
6. Mover el esqueleto: ¡nadar!
7. Conseguir ayuda para casa y para cuidar a Hali
8. Buscar actividades felices que hacer con Hali.
9. Pasar tiempo de novios con mi novio, perdón, flamante marido.
10. Una vez al mes hacer una excursión a la librería infantil La Ballena de los Cuentos.
Ya les iré contando los resultados, pero si alguien quiere agregar nuevas ideas a la lista de pequeñas felicidades, ¡adelante!
Casi todo se resume en cuidar más de mí misma y procurarme mi propia felicidad. Así que me he propuesto:
1. Todos los días llamar, escribir o mensajear a una persona importante para mí.
2. Todos los días poner una o varias canciones felices y, de ser posible, bailar, o cuando menos cantar a grito pelado.
3. Siempre tener un librito en proceso de lectura aunque vaya despacito, porque leer es estar conmigo misma y me hace muy feliz.
4. Una vez por semana escribir en el blog.
5. Por lo menos una vez cada 15 días sacar una peli para mí y para nadie más que para mí y sentarme a verla con todo y palomitas.
6. Mover el esqueleto: ¡nadar!
7. Conseguir ayuda para casa y para cuidar a Hali
8. Buscar actividades felices que hacer con Hali.
9. Pasar tiempo de novios con mi novio, perdón, flamante marido.
10. Una vez al mes hacer una excursión a la librería infantil La Ballena de los Cuentos.
Ya les iré contando los resultados, pero si alguien quiere agregar nuevas ideas a la lista de pequeñas felicidades, ¡adelante!
Tuesday, January 22, 2008
Me ahogo en un campo semántico
que es el de la puericultura y que me tiene hasta los mismísimos tompiates, porque además es un campo en el que me mono-ahogo, es decir, me ahogo yo solita, lo cual no tiene ninguna, ningunísima, gracia. Así que después de unos días de intensa felicidad y acompañamiento familiar multicultural (como han podido ver en las fotos), mi yo tribal se confabuló con mi yo-niño (¿debería decir niña?) y se pusieron a hacer pataleta porque sencillamente, eso de estar alejada tan alejada de la tribu no mola nada (¡es totalmente inaceptable aunque las buenas maneras obliguen a decir lo contrario y yo haga como que se me olvida con el pasar del tiempo!) y mucho menos eso de andar con un chango colgando 24 horas/ 24 horas. Total que estoy cansada de la palabra pañal, de biberón, y también de educación, crianza, bájate, cuidado, no-te-subas, patito, aceitito, baño y otras palabras pretenden que no pero que CLARAMENTE PERTENECEN al campo semántico de los bebés. Yo quiero OTRAS. Las MÍAS la que me gustaban, como amigas, café, salsa, cine, silencio, caracajearnos, platicar, y las que me gustaban muchísimo como golontrina, o libro, o perla o compartir. ¿Tendré que diseñarme mi propia tribu en la que pueda saltar de un campo semántico a otro CON OTRAS PERSONAS, y que me entiendan?¿Será eso posible?¿Tendré que poner toda mi energía en acercarme a los que ya son parte de mi tribu y pasar algún tiempo con ellos? ¿Tendré que desear con todas mis fuerzas que el destino me lleve al lugar de donde vine para ver si ahí sigue creciendo la mata de mis palabras? ¿O escribo un diario? ¿regalo a mi hija? bueno, ¿la presto?, ¿me gasto todos los fondos que encuentre en niñera o guardería? ¿me busco un trabajo? ¿me busco un taller? ¿un curso? ¿llamo a mi hermana? Quisiera que mis amigas mamás me dijeran cómo demonios le han hecho para que la maternidad no se cargue a su paso lo que ellas creían que eran ellas mismas. A ver si aprendo.
Sunday, January 06, 2008
Thursday, January 03, 2008
Aunque sea...
Wednesday, December 12, 2007
Cinco minutos
Milagrosamente encuentro cinco minutos para sentarme conmigo misma, es decir, sin nadie más. Aprovecho para hacer el balance de mi última lectura significativa: Sendas de Oku, de Basho. Me lo había regalado mi querido manager hace tiempo y no había podido sumergirme en su lectura hasta ahora. Es un maravilloso cuaderno de viaje con la mano transmisora de Octavio Paz de por medio. Como siempre, Paz me pareció excelente poeta como prosista. No es que la poesía excluya la prosa, sino que cuando Paz se dice poeta me resulta...frío. En cambio cuando es lector, ensayista, arde. Su comentario preeliminar es de una inteligencia apasionada, es iluminador en todos los sentidos, especialmente en aquel en que da luz sobre rincones de uno mismo que hasta ese momento permanecían sumergidos en la oscuridad.
En su diario, Basho relata las aventuras de su viaje, describe la belleza de lo que encuentra y acompaña sus relatos con poemas, con relámpagos. Basho se pasea por el límite entre la palabra y el silencio porque se pasea entre la Belleza.
Algunos apuntes del comentario de Paz:
En su diario, Basho relata las aventuras de su viaje, describe la belleza de lo que encuentra y acompaña sus relatos con poemas, con relámpagos. Basho se pasea por el límite entre la palabra y el silencio porque se pasea entre la Belleza.
Algunos apuntes del comentario de Paz:
- Lo que Tablada encontró en la poesía japonesa: economía verbal, humor, lenguaje coloquial, amor por la imagen exacta e insólita (yo quiero escribir así).
- La obra de Tablada extendió las fronteras de nuestra poesía: en el espacio, hacia otros mundos; en el tiempo, hacia el futuro (creo que la verdadera poesía es esto).
- Tablada concibe el haikú como la unión de dos realidades en unas cuantas palabras (me sorprende darme cuenta de cuánto me marcó la lectura de Tablada en mi infancia, su poética es casi casi lo que yo considero La Poética).
- Iluminaicón poética: volver al silencio del que partió el poema, sólo que ahora cargado de significación (algo en lo que meditar profundamente).
- Una aventura de veras importante: perdernos en lo cotidiano para encontrar lo maravilloso (apuesto por eso, ¡y con entusiasmo!).
Thursday, November 22, 2007
Anuncios
Miel ya está en librerías. En Monterrey, seguro seguro en la librería de CONARTE que si mal no recuerdo está en Fundidora. ¡Bieeeeeeeeeeeeeeeeeeen!
El arte de cocinar ya tiene sitio entre mis textos: http://www.lacocinaespontanea.blogspot.com/ Todavía está en construcción (¿o debería decir: en cocción?) pero les paso el dato para que podamos compartir el placer de comer y cocinar, aunque sea en línea. (El link sufrió un lugero cambio, ahora sí van a poder entrar, espero!)
Todavía no tenemos ilustrador para el libro de princesas. A ver quién se atreve. Nunca pensé que fuera tan desdeñable la idea de publicar un librito en España. Si saben de algún interesado por favor no dejen de avisarno (¡tanto al interesado como a mí!)
¡Ah! Y gracias a las chicas y esporádicos chicos que me dejan sus comentarios y hacen de esta página un verdadero vínculo con el más allá.
El arte de cocinar ya tiene sitio entre mis textos: http://www.lacocinaespontanea.blogspot.com/ Todavía está en construcción (¿o debería decir: en cocción?) pero les paso el dato para que podamos compartir el placer de comer y cocinar, aunque sea en línea. (El link sufrió un lugero cambio, ahora sí van a poder entrar, espero!)
Todavía no tenemos ilustrador para el libro de princesas. A ver quién se atreve. Nunca pensé que fuera tan desdeñable la idea de publicar un librito en España. Si saben de algún interesado por favor no dejen de avisarno (¡tanto al interesado como a mí!)
¡Ah! Y gracias a las chicas y esporádicos chicos que me dejan sus comentarios y hacen de esta página un verdadero vínculo con el más allá.
Monday, November 19, 2007
La taza de Diama
Esta mañana tenía que dejar a Halima por primera vez mientras me iba a tomar mi cursito de cuentacuentos. Antes se había quedado con Sushila o con Munira, pero eso no cuenta. Se quedaba en casa y las chicas son de la familia. Esta vez se quedaba en casa de Maria Jesús (mi compañera de curso) en compañía de la pequeña Gala (unos meses más grande que Hali) y su abuela. Desde que me levanté tenía dolor de estómago, por no hablar del resfriado marca diablo que me cargo. Incluso pensé en faltar a mi amado curso. Puse agüita a calentar y saqué mi taza térmica.
Entonces me acordé de Diama con su taza de un lado para otro (Monterrey, Nueva York, la UdeM, la Normal, con hijos, sin hijos, con chamba, sin chamba, con amigas, sin amigas y un largo etcétera), ya no sé si llena de té o de café, pero esa imagen me cambió el ánimo. Pensé en rellenar mi propia taza y salir a enfrentar el mundo.
Ese gesto de cargar con la taza me pareció de pronto como hacer una afirmación al mundo (en inglés me suena más: un "statement"): Aquí estoy, esto soy, esto tengo, esto quiero, y el hecho de cambiar de lugar no hace que eso cambie. Sentí esa taza de té caliente danzando conmigo de un lado para el otro como un trozo de calor de hogar, como un cacho de absoluta seguridad, y no sólo eso, sino de absoluta certeza, en mi mano.
Al final, como de costumbre, no alcancé a tomarme el té (por ello he merecido el apodo de Señora Dejatés, por parte de mi amiga Aliya) y tampoco me llevé la taza térmica porque ya llevaba a Halima, su mochila, su bolsa de juguetes, mi bolsa, mi carpeta del curso y unos papeles de Mao. Pero no importó, porque me llevé en el ánimo la taza de Diama que me hizo sentir bien durante tooooodo el día.
Epílogo: Halima estuvo feliz, mi curso estuvo genial y el próximo lunes ¡repetimos!
Gracias Diama, te quiero mucho.
Entonces me acordé de Diama con su taza de un lado para otro (Monterrey, Nueva York, la UdeM, la Normal, con hijos, sin hijos, con chamba, sin chamba, con amigas, sin amigas y un largo etcétera), ya no sé si llena de té o de café, pero esa imagen me cambió el ánimo. Pensé en rellenar mi propia taza y salir a enfrentar el mundo.
Ese gesto de cargar con la taza me pareció de pronto como hacer una afirmación al mundo (en inglés me suena más: un "statement"): Aquí estoy, esto soy, esto tengo, esto quiero, y el hecho de cambiar de lugar no hace que eso cambie. Sentí esa taza de té caliente danzando conmigo de un lado para el otro como un trozo de calor de hogar, como un cacho de absoluta seguridad, y no sólo eso, sino de absoluta certeza, en mi mano.
Al final, como de costumbre, no alcancé a tomarme el té (por ello he merecido el apodo de Señora Dejatés, por parte de mi amiga Aliya) y tampoco me llevé la taza térmica porque ya llevaba a Halima, su mochila, su bolsa de juguetes, mi bolsa, mi carpeta del curso y unos papeles de Mao. Pero no importó, porque me llevé en el ánimo la taza de Diama que me hizo sentir bien durante tooooodo el día.
Epílogo: Halima estuvo feliz, mi curso estuvo genial y el próximo lunes ¡repetimos!
Gracias Diama, te quiero mucho.
Tuesday, October 30, 2007
Unas cuantas fotos
Columna de espera, Kalthomy y yo en la playa, Halima con el papi, el tío Alí y Yasin, nuestro ángel de la guarda en Túnez; Nwara, la hermana mayor de Mahmud. ($%&%$&%$(/&(/$·"·!"!·"!·"!"·!¿?¿?=)!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! no se adjuntaron y ya es muy tarde para mí, otro día lo volvemos a inventar, digo, a intentar.
¡El lunes empiezo a entrenarme como cuentacuentos!!! De ahora en adelante cuando tenga que poner mi profesión en formatos oficiales y demás solicitudes diré: cuentera profesional. Seré discípula de la Bruja Rotundifolia, famosa por sus artes narrativas, y de Pep Bruno, cuentista y escritor. Mientras tanto Mónica, una madre envidiable, cuidará de Hali. Esperemos que se entiendan, que a Mónica no le falten las fuerzas, que Isis (la peque de dos semanas de nacida) no se ponga celosa de las atenciones de su súper mamá y que Hali se encuentré cómoda y no de mucha guerra para que la cosa aguante. Diosito siempre me manda ángeles, ¡alhamudiLah!
¡El lunes empiezo a entrenarme como cuentacuentos!!! De ahora en adelante cuando tenga que poner mi profesión en formatos oficiales y demás solicitudes diré: cuentera profesional. Seré discípula de la Bruja Rotundifolia, famosa por sus artes narrativas, y de Pep Bruno, cuentista y escritor. Mientras tanto Mónica, una madre envidiable, cuidará de Hali. Esperemos que se entiendan, que a Mónica no le falten las fuerzas, que Isis (la peque de dos semanas de nacida) no se ponga celosa de las atenciones de su súper mamá y que Hali se encuentré cómoda y no de mucha guerra para que la cosa aguante. Diosito siempre me manda ángeles, ¡alhamudiLah!
Tuesday, October 23, 2007
Túnez again
Llegamos del aeropuerto directo a la clínica dondo operaron a mi suegro de emergencia. A parte del susto médico, el viaje fue muy rico en experiencias (por ejemplo estar con los Ben Hmeid casi al completo, regatear en el mercado antiguo, visitar la mezquita de la Zeituna) y en anéctodas sumamente hilarantes (como la tarde en que por error le desee a mi suegra que se muriera, cosas del idioma) pero estoy malocha y tengo más ganas de dormir que de escribir. A pesar de que extraño las palabras (Renée! lo descubrí, eso es lo que extraño, las palabras) tal vez ahora mismo siga siendo tiempo de escuchar y de leer que de conversar. Tengo que buscarme un libro o conseguirme pelis chidas, de esas que cuentan historias deliciosas.
Mi suegro salió bien de la operación. Estamos a la espera de que los médicos indiquen el tratamiento. Nosotros llegamos traqueteados, pero sobreviviremos (Mao ya está pidiendo visa para el siguiente viaje y si yo encuentro enjundia me lanzo a Barcelona para no enloquecer solita con la Halimona).
Halima por fin tiene un diente (eso sí, en proceso, cuando acabe de asomar les mando la foto).
Mi prima Paulina se casa, qué envidia, me gustan las bodas. Hace unos días vi las imágenes de una novia con alitas. Me pareció sencillamente perfecto.
Bueno, un abrazo volador para mis queridos lectores.
Mi suegro salió bien de la operación. Estamos a la espera de que los médicos indiquen el tratamiento. Nosotros llegamos traqueteados, pero sobreviviremos (Mao ya está pidiendo visa para el siguiente viaje y si yo encuentro enjundia me lanzo a Barcelona para no enloquecer solita con la Halimona).
Halima por fin tiene un diente (eso sí, en proceso, cuando acabe de asomar les mando la foto).
Mi prima Paulina se casa, qué envidia, me gustan las bodas. Hace unos días vi las imágenes de una novia con alitas. Me pareció sencillamente perfecto.
Bueno, un abrazo volador para mis queridos lectores.
Friday, October 12, 2007
Las raíces del hielo
Cuano vi a Halima por primera vez pensé: parece una niña esquimal ¿de dónde habrá venido? y no volví a pensar en ello. Hoy, una libanesa que apareció por mi casa me dijo, dejándome boquiabierta y patitiesa: ¡qué linda! parece un bebé esquimal, tiene cara de uzbeka...o de mongola...¡de tártara! Y me acordé de mi primera impresión de Halima y la vi viniendo del hielo en una barca entre los poemas de Permafrost con una generación de mujeres mágicas (Marina, Amaru, Altai...) niñas con todos los cuentos en la mirada desde que nacieron y me acordé de Samarkanda (leer novela) y de mi cuento no-nato del Hombre que era un planeta y deseé releerme ese volúmen fabuloso de poemas del hielo del Paurake de mil batallas y leérselo a Halima para que sepa de dónde viene. También recordé a Hajja Amina, la mujer de Mawlana, venía de algún rincón de la región tártara aunque había salido de ahí siendo muy pequeña. La primera vez que estuve en Chipre, aparecieron por ahí dos mujeres que habían viajado durante días desde Kirguistán. Hablaban ruso, pero recordaban la lengua de los abuelos, y así pudieron pasar las tardes con Hajjiana, hablando tártaro, como antes.
Princesa solicita ilustrador (a) urgentemente
Princesa de cuento sufí solicita ilustrador para materializarse en edición española (ya tenemos editor). De hecho son como 7 princesas: unas del Chiquitiztán, una del norte de Europa, una Saboramericana transterrada, una del desierto, una perdida en Inglaterra, una que cambia de color, una que se casa.
Así que no sean tímidos (as) y apresúrense a acudir al llamado desesperado desde esta cibernética torre al borde del mar intermedio. Los únicos dragones que hay que combatir y los únicos fosos que hay que atravesar son los personales.
BismilLah.
Así que no sean tímidos (as) y apresúrense a acudir al llamado desesperado desde esta cibernética torre al borde del mar intermedio. Los únicos dragones que hay que combatir y los únicos fosos que hay que atravesar son los personales.
BismilLah.
El Rey Arturo
Mi querida Tania la Hormiga:
Tu pregunta sobre la fuente más antigua del ciclo del rey Arturo me hace recordar que una vez quise ser medievalista. En lugar de eso empecé a andar por las nervaduras de las novelas de caballería y me quedé a vivir en un cuento, whatever that means. En fin, las leyendas del rey Arturo y su corte o "materia de Bretaña" que a partir del siglo XI alimentarían romans franceses, alemanes e ingleses, tienen su origen en un rey Artus que aparentemente existió en el siglo V en Bretaña. Es muy curioso darse cuenta que los personajes y situaciones coinciden con textos de la misma época en el mundo islámico. Será cosa de los arquetipos, del inconsciente colectivo o sabrá Dios. Pero en resumidas cuentas, los textos más antiguos (por lo menos los relacionados directamente con la búsqueda del Grial) pertenecen al Ciclo de la Vulgata o Lanzarote-Grial cuyo primer manuscrito se remonte probablemente al siglo VIII: Estoire du Graal, Merlín, Lancelot du Lac, La Queste du Sant Graal, La Morte li Roi Artus.
Amin.
Y que venga a mis manos un Lancelot du Lac en versión original y traducida al español si es que eso existe.
Amin.
Tu pregunta sobre la fuente más antigua del ciclo del rey Arturo me hace recordar que una vez quise ser medievalista. En lugar de eso empecé a andar por las nervaduras de las novelas de caballería y me quedé a vivir en un cuento, whatever that means. En fin, las leyendas del rey Arturo y su corte o "materia de Bretaña" que a partir del siglo XI alimentarían romans franceses, alemanes e ingleses, tienen su origen en un rey Artus que aparentemente existió en el siglo V en Bretaña. Es muy curioso darse cuenta que los personajes y situaciones coinciden con textos de la misma época en el mundo islámico. Será cosa de los arquetipos, del inconsciente colectivo o sabrá Dios. Pero en resumidas cuentas, los textos más antiguos (por lo menos los relacionados directamente con la búsqueda del Grial) pertenecen al Ciclo de la Vulgata o Lanzarote-Grial cuyo primer manuscrito se remonte probablemente al siglo VIII: Estoire du Graal, Merlín, Lancelot du Lac, La Queste du Sant Graal, La Morte li Roi Artus.
Amin.
Y que venga a mis manos un Lancelot du Lac en versión original y traducida al español si es que eso existe.
Amin.
Tuesday, October 02, 2007
Más mandalas
Nunca me hubiera imaginado encontrar una artista como Mayra en un pueblito perdido de Extremadura. Los sueña, los percibe, los intuye, los inventa, los pinta en seda desde hace 7 años. Sus mandalas parecen ser infinitos. Cada uno admite infinitas miradas, produce infinitas sensaciones y recuerdos de un tiempo infinito. Forman ya una familia de cientos que parece perpetuarse.
Desde hace unos 4 años quiero encotrar el mío. Más de una vez me he puesto a hacer garabatos en una hoja poniendo cosas aquí, besos allá, calles por acullá. La vez que más me acerqué puse en el centro la capilla de los dulces nombres que tiene cara de Kaaba. Al rededor paseos en vaivén, presencias, hojas y frutos. Le faltaron muchas cosas y final lo dejé. Pero algo de mí sigue tratando de ver entre la niebla del espíritu el mandala que me corresponda.
Este, por lo pronto, (el que encontré en casa de Mayra, llegando a Portugal) me conmueve, me fascina, me hace sonreír. Es como un sol tierno, como una mañana cariñosa. Es una explosión de burbujeante vida, un concierto de flores, una mirada al principio de la creación.
El encuentro me ha dejado una sed de mandalas. Quisiera tenerlos todos y regalarle uno a cada una de las personas que me importan. Quisiera nadar en un río de mandalas y dejar que sus curvas me hagan cosquillas. Quisiera convertir mis poemas en mandalas ¿se podrá? A lo mejor Mayra puede, le vamos a preguntar.
Desde hace unos 4 años quiero encotrar el mío. Más de una vez me he puesto a hacer garabatos en una hoja poniendo cosas aquí, besos allá, calles por acullá. La vez que más me acerqué puse en el centro la capilla de los dulces nombres que tiene cara de Kaaba. Al rededor paseos en vaivén, presencias, hojas y frutos. Le faltaron muchas cosas y final lo dejé. Pero algo de mí sigue tratando de ver entre la niebla del espíritu el mandala que me corresponda.
Este, por lo pronto, (el que encontré en casa de Mayra, llegando a Portugal) me conmueve, me fascina, me hace sonreír. Es como un sol tierno, como una mañana cariñosa. Es una explosión de burbujeante vida, un concierto de flores, una mirada al principio de la creación.
El encuentro me ha dejado una sed de mandalas. Quisiera tenerlos todos y regalarle uno a cada una de las personas que me importan. Quisiera nadar en un río de mandalas y dejar que sus curvas me hagan cosquillas. Quisiera convertir mis poemas en mandalas ¿se podrá? A lo mejor Mayra puede, le vamos a preguntar.
Monday, October 01, 2007
Hoyos, ballenas y mandalas
Halima, Sushila y yo huímos a Cáceres, al pueblo de mi amiga-hermana Aliya. Hoyos flota entre los suaves montes de la Sierra de Gata. Cada vez que voy pienso en Oscar, seguramente porque es un sitio muy poético. Quería decir muchas cosas pero como tengo el seso sorbido sólo doy estampas:
En el salón de casa de Mayra encuentro mi corazón (un mandala precioso) http://www.mandalamayra.blogspot.com/
En el salón de casa de Alyia encuentro mis sueños y los de todos mis compañeros: Whale raider (South Pacific Productions) Es IMPRESCINDIBLE. Yo pensaba que eran míos pero me di cuenta que tenían copyright maorí. Bueno, es lo mismo. CRISTOBAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAL.
Entre la vida de Alyia encuentro mi propia vida, cosas que me gustan y que no me gustan, cosas que quiero cambiar.
Entre las callecitas de Hoyos encuentro una casa para bebés, la de Fátima y A. Haqq que son muy listos y tienen todo adaptado para la vida cachorril. YO TAMBIEN QUIEROOOOOOOOOOOOO.
Entre las casas hay huertas y entre las huertas hay higos.
Creo que ya empecé a desvariar, me voy a descansar.
Wednesday, September 26, 2007
Soy un corazón tendido al sol
Como si el horno estuviera para bollos o el agua para chocolate, Alyia se levanta esta mañana, y pone en su grabadora milenaria "Mucho más que dos": esa compilación de canciones, ¿qué digo? de HIMNOS entonados por voces que son como de la familia: la tía Ana Belén, el compadre Sabina y etc.
Yo me meto en la máquina del tiempo y viajo en un coche con Rocío y el Ratón, en el tiempo en el que mi hermana estaba enamorada de un cantante de ópera y yo de un pintor, o de uno tras otro. Y luego muchos años más atrás, en otro coche con una pequeña Lucía y mi mamá cantarina y feliz y Cuc al volante y seguramente todos a coro "uuuuuuuuuu su boca". Mi mamá sonriendo con todos sus dientes que tanto me gustan, mirándome desde el asiento del copiloto y cantando: niiiiiiña deaaaaaaaaaaaagua. Para llenar la copa de mi nostalgia vienen todas las canciones que ya sabemos y entre ellas Mediterráneo. "Nadie que no haya nacido en el Mediterráneo puede entender esta canción" dice Aliya que es igual que yo. Pero nadie puede entender que para mí esa canción es mi papá y el destino que me separa (aunque sólo sea geográficamente) de mi papá y sus bienamadas alitas.
Menos mal que entre el disco también está eso de: aunque soy un pobre diablo... especialmente cuando: si no fueeeeera porque creo en ti. Y en ese momento me he dado cuenta de que aunque yo también hay días que tiraría todos los versos que he escrito tengo un "ti" muy grande en el que creo, un Ti cósmico e infinito, originador, amante; un "ti" sapientísimo y protector, un "ti" de raíces y alas, muchos "tis" en mi pasado y en mi presente, y un "ti" que me digo al espejo y en el que creo con toda sinceridad.
Dice mi hermana que eso de sentirse alegre y triste al mismo tiempo no está tipificado psiquiátricamente, pero qué más dá. Yo le llamaría el síndrome de Navidad o de Cumpleaños Feliz. Debe ser la voracidad del alma de quererlo todo al mismo tiempo, todo el amor de toda la vida y de todas las vidas junto en un mismo momento.
En fin, que ya gasté mis horas de escribir y todavía no empiezo con mi chamba de Ecocentro. Pero quería decir que los extraño, que pienso en cada uno y cada una de mis amigas, que me hacen mucha falta y que daría cualquier cosa por una tamaliza familiar y una noche de contar y cantar, de bailar y pendejear fodongamente por cualquier vía láctea o cable de la luz. En México, eso sí.
Yo me meto en la máquina del tiempo y viajo en un coche con Rocío y el Ratón, en el tiempo en el que mi hermana estaba enamorada de un cantante de ópera y yo de un pintor, o de uno tras otro. Y luego muchos años más atrás, en otro coche con una pequeña Lucía y mi mamá cantarina y feliz y Cuc al volante y seguramente todos a coro "uuuuuuuuuu su boca". Mi mamá sonriendo con todos sus dientes que tanto me gustan, mirándome desde el asiento del copiloto y cantando: niiiiiiña deaaaaaaaaaaaagua. Para llenar la copa de mi nostalgia vienen todas las canciones que ya sabemos y entre ellas Mediterráneo. "Nadie que no haya nacido en el Mediterráneo puede entender esta canción" dice Aliya que es igual que yo. Pero nadie puede entender que para mí esa canción es mi papá y el destino que me separa (aunque sólo sea geográficamente) de mi papá y sus bienamadas alitas.
Menos mal que entre el disco también está eso de: aunque soy un pobre diablo... especialmente cuando: si no fueeeeera porque creo en ti. Y en ese momento me he dado cuenta de que aunque yo también hay días que tiraría todos los versos que he escrito tengo un "ti" muy grande en el que creo, un Ti cósmico e infinito, originador, amante; un "ti" sapientísimo y protector, un "ti" de raíces y alas, muchos "tis" en mi pasado y en mi presente, y un "ti" que me digo al espejo y en el que creo con toda sinceridad.
Dice mi hermana que eso de sentirse alegre y triste al mismo tiempo no está tipificado psiquiátricamente, pero qué más dá. Yo le llamaría el síndrome de Navidad o de Cumpleaños Feliz. Debe ser la voracidad del alma de quererlo todo al mismo tiempo, todo el amor de toda la vida y de todas las vidas junto en un mismo momento.
En fin, que ya gasté mis horas de escribir y todavía no empiezo con mi chamba de Ecocentro. Pero quería decir que los extraño, que pienso en cada uno y cada una de mis amigas, que me hacen mucha falta y que daría cualquier cosa por una tamaliza familiar y una noche de contar y cantar, de bailar y pendejear fodongamente por cualquier vía láctea o cable de la luz. En México, eso sí.
Monday, September 24, 2007
Cansancio crónico
Estoy muy pero muy cansada y todo me cuesta ¿será la edad, la maternidad, el otoño, la cruda del cumple, anemia, falta de vitaminas, falta de sueño, falta de sueños, exceso de responsabilidad, exceso de movimiento, bipolaridad, candidiasis crónica, pura flojera, ramadán, España, déficit de picante, falta de salsa, superávit de proyectos, mails acumulados desde la prehistoria...? Por cierto, gracias mil y mil por tan cálidas felicitaciones. Me voy a echar.
Wednesday, September 12, 2007
Sí soy
Feliz y treintayunera. Y me alegro mucho de sentir que este es uno de los momentos más felices de mi vida. ¡A su salud! (Las fotos del cumple y la velita mañana)
Sunday, September 09, 2007
Cumple uno





Para deleite de los abuelos y demás admiradores: Hali recibiendo felicitaciones, en su parquecito favorito, caminando en la hierba, soplando la velita y enchocolatada.
Monday, September 03, 2007
Reportaje gráfico
Leila y el abuelo o Un mes después
Nuestra larga ausencia, en esta ocasión, no se debe al trajín común y corriente de todos los días. Sino a la falta de internet. Un mes sin internet es como un mes en Siberia, para efectos de la comunicación cybernética, quiero decir. Quedó pendiente escribir sobre Chipre. Fue genial estar ahí con la familia de Mao, ver a mi suegra y a mi cuñada moverse como peces en un agua que me es tan familiar y querida. Eso de hablar árabe en casa de un mestro sufi por lo visto está muy bien cotizado, así que mis parientas se hicieron amigas en seguida de las hijas de Mawlana y de ahí en adelante todo fue cantar y coser. Lo único que hacía difícil la estancia era un calor insoportable con un 200% de humedad que me hizo comprender que "sudar a chorros" no es una expresión idomática ni mucho menos, es pura literalidad. Nunca habia tenido tanto calor en mi vida y eso que soy de Monterrey. Halima se la pasó remojada con agua de todos los grifos y del viaje le quedó la manía de meter la mano en los vasos de agua y sacarla chorreando para refresacarse y la cara, y en un gesto de infinita genorosidad, la de su mamá. El efecto no es tan bueno cuando se trata de un vaso de limonada o de coca cola pero en fin, se le agradece la buena intención.
Capítulo II: Albacete
Diez días después de volver de Chipre nos lanzamos a visitar a Sandra y Patricio que viven en el paraíso o por lo menos en una de sus sucursales. Un valle hermosísimo con canto de río, pajaritos, etc., etc. (curiosos visitar la página del Balneario de Tus). Como se me olvidó la cámara no quedó huella más que en mi propio disco duro de imégenes preciosas como los piecitos de Halima apoyados en las piedras del río, un picnic con nuestros anfitriones en el bosque, Halima jugando con los niños en la piscina, nosotras y una sonriente y embarazadísima desayunando bajo el nogal...
Capítulo III: Túnez
Al día siguiente de volver del paraíso de Tus nos fuiemos Túnez de emergencia. Mi cuñada se puso mal y amenazaron con operarla de la columna. Afortunadamente no fue necesario y después de un susto noctámbulo con todo y ataque de pánico empezó a ponerse bien. El viaje sirvió para que Hali se encontrara con su OTRO abuelo y que conociera a su tía Leila (si alcanzo les pongo unas fotos) quienes, como era de esperarse, se enamoraron locamente de ella. Túnez me fascinó, es la entrada perfecta al mundo árabe porque son bastante europeos, amables, abiertos y todo el mundo habla francés. Entre las visitas al hospital pudimos dar una vuelta por unas ruinas romanas, conocer un precioso barrio bohemio con vistas espectaculares al mar y, cómo no, ir de compras a los bazares. Lo más loco del viaje fue constatar que si los occidentales simpatizan con la Hali, los árabes ya de plano pierden la cabeza: hasta nos pedían permiso para darle besos y tomarse fotos con ella...aunque usted no lo crea.
Ya de vuelta en casa nos enfrentamos a la crisis computacional que parece por fin resuelta. Pero como nunca se sabe mejor subo ya este comentario y las fotos después. ¡Un abrazo general!
Capítulo II: Albacete
Diez días después de volver de Chipre nos lanzamos a visitar a Sandra y Patricio que viven en el paraíso o por lo menos en una de sus sucursales. Un valle hermosísimo con canto de río, pajaritos, etc., etc. (curiosos visitar la página del Balneario de Tus). Como se me olvidó la cámara no quedó huella más que en mi propio disco duro de imégenes preciosas como los piecitos de Halima apoyados en las piedras del río, un picnic con nuestros anfitriones en el bosque, Halima jugando con los niños en la piscina, nosotras y una sonriente y embarazadísima desayunando bajo el nogal...
Capítulo III: Túnez
Al día siguiente de volver del paraíso de Tus nos fuiemos Túnez de emergencia. Mi cuñada se puso mal y amenazaron con operarla de la columna. Afortunadamente no fue necesario y después de un susto noctámbulo con todo y ataque de pánico empezó a ponerse bien. El viaje sirvió para que Hali se encontrara con su OTRO abuelo y que conociera a su tía Leila (si alcanzo les pongo unas fotos) quienes, como era de esperarse, se enamoraron locamente de ella. Túnez me fascinó, es la entrada perfecta al mundo árabe porque son bastante europeos, amables, abiertos y todo el mundo habla francés. Entre las visitas al hospital pudimos dar una vuelta por unas ruinas romanas, conocer un precioso barrio bohemio con vistas espectaculares al mar y, cómo no, ir de compras a los bazares. Lo más loco del viaje fue constatar que si los occidentales simpatizan con la Hali, los árabes ya de plano pierden la cabeza: hasta nos pedían permiso para darle besos y tomarse fotos con ella...aunque usted no lo crea.
Ya de vuelta en casa nos enfrentamos a la crisis computacional que parece por fin resuelta. Pero como nunca se sabe mejor subo ya este comentario y las fotos después. ¡Un abrazo general!
Wednesday, August 08, 2007
El viaje a Chipre
Wednesday, July 18, 2007
¡Lo logramoooooooooooooos!
¡Gracias por sus contribuciones a la causa! Llegó toda la buena vibra y bajaron todas las bendiciones del cielo y fue muy fácil. La evaluadora fue un encanto, el tráfico se detuvo, no tuve que estacionarme en pendiente ni en cuesta y al final hasta me felicitaron por haber hecho un súper buen examen. Así que a partir de la próxima semana ya puedo tomar posesión de mi coche reciclé (o sea, el que ERA de Mao) y dirigirme al lugar de mis sueños con mi Halima: IKEEEEEEAAAAAAAAAAAAA. Ah y llevarla a sus clases de natación en la alberca techada. ¡Bieeeeeeeeeeen!
Tuesday, July 17, 2007
Se requiere urgentemente buena vibra
Para aprobar a la primera examen práctico de conducir y motorizarme de una vez. Así que porfa mándenme mucha buen onda telépática, crucen dedos, enciendan veladoras, digan oraciones y todo lo que se les ocurra.
Gracias de antemano, Nerviosa
Gracias de antemano, Nerviosa
Monday, July 09, 2007
Otro de princesas
La princesa y el perfume maravilloso
Esta es la historia de una princesa que vivía muy feliz con su padre el rey, su madre la reina y sus hermanos los princesitos. Era tan feliz en su palacio, que estaba segura (para tristeza de príncipes y caballeros) de que nunca se casaría y nunca se iría de allí. Se llamaba Nur, y era verdaderamente un rayo de luz. Andaba como un cascabel de aquí para allá y hacía brillar todo lo que tocaba. Cuantos la miraban se llenaban de una alegría dulce que se les quedaba dentro del pecho. Pero pocos sabían que Nur tenía un don muy especial: un olfato maravilloso. Su naricilla respingona podía detectar los aromas más extraños: descubría las mentiras porque olían a podrido, las sorpresas por su olor a pastel y las malas noticias le llenaban los pulmones de mar.
Una mañana despertó olfateando una mezcla de circo y chocolate. A las pocas horas, la visita de una gran reina se anunció en palacio. Su trono reposaba, como el mundo, sobre el lomo de un elefante. La acompañaba una enorme caravana de paquidermos y un cortejo grandísimo de servidores muy bien peinados que parecían figuras hechas con chocolate de todas clases: desde el más amargo hasta el más dulce. Sus turbantes, plumas y piedras preciosas hacían pensar en bombones de sabores: cerezas cubiertas, naranjas bañadas, hojas de limón, dulce de lavanda, pétalos de rosa. Mmmmmmmmmh, ¡qué aroma!
Como no cabían todos en palacio y las cuadras de los caballos les quedaban chicas a los elefantes, montaron un colorido campamento. A Nur le pareció lo más bonito que había visto en su vida.
Mientras celebraban un fabuloso banquete con la Reina de los Elefantes y su corte, Nur empezó a notar algo raro en la punta de la nariz. Era como un cosquilleo, como unas alitas despertando su olfato. No paraba de arrugar la nariz haciendo gestos. Por más que lo intentaba no podía definir aquel olor. Esto me huele mal, pensó y, después de pasar toda aquella noche estornudando, se decidió a averiguar de qué se trataba. Aunque la verdad era que olía muy pero muy bien.
Salió de casa siguiendo la estela de ese aroma y cuando se dio cuenta había cruzado las fronteras de su reino y se encontraba ante un castillo que brillaba como el sol. Estaba, de arriba abajo, hecho de cobre y flotaba como una isla sobre una marea de pasto casi azul. Huele a hierba, pensó Nur, a hierbabuena. Y se coló por la cocina.
Abrió las puertas de las alacenas y olfateó todos los saquitos, frascos y botes que encontró. Nada. Abrió la nevera y revolvió todo lo que había. Nada. Entró en la lavandería y escudriñó con su naricilla inquieta cada pomo, cada caja y cada pastilla de jabón. Nada de nada. Subió entonces por la escalera que llevaba a las habitaciones y, entonces sí, supo que lo había hallado. Transportada por el aroma, giró el picaporte y sin golpear entró en una cámara amplia y luminosa en la que un hada se perfumaba.
“¡As salam aleikum!” Dijo el Hada, mitad sorprendida y mitad divertida. Como Nur era muy bien educada sabía cómo contestar. Dijo “wa aleikum salam” en voz muy bajita con un poco de vergüenza y poniéndose colorada colorada. Pasa ¿quieres un poco? Nur corrió hasta el peinador donde el Hada se perfumaba y con dos gotitas de perfume en sus muñecas sintió como si un pájaro de fuego cantara en su pecho y amaneciera en algún lugar de su corazón.
¿Te gusta? Preguntó el Hada. Es un perfume especial que hace nuestro abuelo. Heredó la fórmula de su abuelo, y él del suyo hasta el principio de los tiempos. Nuestra familia guarda el secreto. Ahora mismo mi hijo está aprendiendo para seguir la tradición. ¿Quieres verlo trabajar?
En medio de la sala más amplia del castillo, un joven giraba sin descanso. A su alrededor un enjambre de astros, cometas y planetas diminutos iba y venía vertiendo esencias sobre una mano que sostenía en alto. Desde ahí, la mezcla bajaba por un caminito de cristal hasta su corazón donde cambiaba de color cuatro veces. Finalmente, el elixir descendía por su brazo izquierdo dejando una estela de oro. Se recogía en un frasquito muy singular que brillaba como una estrella.
Lleva así toda la mañana -le dijo al oído el Hada- estará a punto de terminar. Dicho y hecho: como una flor nocturna el muchacho cerró los brazos, hizo una reverencia y respiró agotado. Era un joven hermoso, tenía la mirada brillante, una melena de león color chocolate enmarcaba su cara. ¡Qué lástima que Nur había jurado no casarse! Si este príncipe se lo pidiera ¡sí que se casaría!
Khaidar se le quedó viendo muy extrañado. Estaba seguro que la había visto en alguna parte. Se acercó con pasos felinos y la saludó con un beso en la mano. Esa noche cenaron en familia. De postre todos tenían mouse de limón, menos Nur, que encontró en su plato un anillo de brillantes. Anoche, le dijo el príncipe giróvago, soñé que me casaba contigo, pero estabas rodeada de elefantes y tenías la nariz arrugada, por eso no te reconocí al instante. Si me aceptas, serás mi esposa.
Se pusieron de acuerdo y entre grandes honores el abuelo vino a oficiar la boda. Cuando entró en la gran sala rodeado del Consejo, se hizo el silencio. Todos se inclinaron respetuosamente menos los niños que corrieron a abrazarse de sus piernas. A su señal, un grupo de fuegos fatuos que hacían de secretarios, derramaron sobre ellos una lluvia de caramelos.
El abuelo parecía, a primera vista, redondo y chiquitín, pero enseguida se notaba cómo su presencia llenaba toda la sala, se extendía hasta abarcar el castillo, tomaba posesión de los jardines y se aposentaba en los prados.
La nariz de Nur dio un respingo. Al mirar detenidamente, notó que el abuelo brillaba igual que el cristal de estrella donde se guardaba el maravilloso perfume. Poniendo más atención, se podía ver bajo su juppa el movimiento de los planetas alrededor de su corazón, los destellos de color y el vaporcillo aromático subiendo hasta el gorro y haciendo girar la florecita de la punta.
El abuelo llamó a los chicos: Nur llevaba un vestido de pétalos de novia, un turbante de nube y una chaqueta de sol. Khaidar iba engalanado con un traje violeta de alas de mariposa, turbante de luna y estrellitas colgando de sus rizos. Cuando estuvieron casados, el padre del novio rugió de alegría. Las madres se abrazaron, el rey y los princesitos saltaron de gozo. De regalo, el abuelo hizo brotar rosas naturales en las cabezas de todo el mundo. Fue la mayor fiesta que se recuerde en ambos reinos que, desde entonces, forman un único y perfumado país.
Esta es la historia de una princesa que vivía muy feliz con su padre el rey, su madre la reina y sus hermanos los princesitos. Era tan feliz en su palacio, que estaba segura (para tristeza de príncipes y caballeros) de que nunca se casaría y nunca se iría de allí. Se llamaba Nur, y era verdaderamente un rayo de luz. Andaba como un cascabel de aquí para allá y hacía brillar todo lo que tocaba. Cuantos la miraban se llenaban de una alegría dulce que se les quedaba dentro del pecho. Pero pocos sabían que Nur tenía un don muy especial: un olfato maravilloso. Su naricilla respingona podía detectar los aromas más extraños: descubría las mentiras porque olían a podrido, las sorpresas por su olor a pastel y las malas noticias le llenaban los pulmones de mar.
Una mañana despertó olfateando una mezcla de circo y chocolate. A las pocas horas, la visita de una gran reina se anunció en palacio. Su trono reposaba, como el mundo, sobre el lomo de un elefante. La acompañaba una enorme caravana de paquidermos y un cortejo grandísimo de servidores muy bien peinados que parecían figuras hechas con chocolate de todas clases: desde el más amargo hasta el más dulce. Sus turbantes, plumas y piedras preciosas hacían pensar en bombones de sabores: cerezas cubiertas, naranjas bañadas, hojas de limón, dulce de lavanda, pétalos de rosa. Mmmmmmmmmh, ¡qué aroma!
Como no cabían todos en palacio y las cuadras de los caballos les quedaban chicas a los elefantes, montaron un colorido campamento. A Nur le pareció lo más bonito que había visto en su vida.
Mientras celebraban un fabuloso banquete con la Reina de los Elefantes y su corte, Nur empezó a notar algo raro en la punta de la nariz. Era como un cosquilleo, como unas alitas despertando su olfato. No paraba de arrugar la nariz haciendo gestos. Por más que lo intentaba no podía definir aquel olor. Esto me huele mal, pensó y, después de pasar toda aquella noche estornudando, se decidió a averiguar de qué se trataba. Aunque la verdad era que olía muy pero muy bien.
Salió de casa siguiendo la estela de ese aroma y cuando se dio cuenta había cruzado las fronteras de su reino y se encontraba ante un castillo que brillaba como el sol. Estaba, de arriba abajo, hecho de cobre y flotaba como una isla sobre una marea de pasto casi azul. Huele a hierba, pensó Nur, a hierbabuena. Y se coló por la cocina.
Abrió las puertas de las alacenas y olfateó todos los saquitos, frascos y botes que encontró. Nada. Abrió la nevera y revolvió todo lo que había. Nada. Entró en la lavandería y escudriñó con su naricilla inquieta cada pomo, cada caja y cada pastilla de jabón. Nada de nada. Subió entonces por la escalera que llevaba a las habitaciones y, entonces sí, supo que lo había hallado. Transportada por el aroma, giró el picaporte y sin golpear entró en una cámara amplia y luminosa en la que un hada se perfumaba.
“¡As salam aleikum!” Dijo el Hada, mitad sorprendida y mitad divertida. Como Nur era muy bien educada sabía cómo contestar. Dijo “wa aleikum salam” en voz muy bajita con un poco de vergüenza y poniéndose colorada colorada. Pasa ¿quieres un poco? Nur corrió hasta el peinador donde el Hada se perfumaba y con dos gotitas de perfume en sus muñecas sintió como si un pájaro de fuego cantara en su pecho y amaneciera en algún lugar de su corazón.
¿Te gusta? Preguntó el Hada. Es un perfume especial que hace nuestro abuelo. Heredó la fórmula de su abuelo, y él del suyo hasta el principio de los tiempos. Nuestra familia guarda el secreto. Ahora mismo mi hijo está aprendiendo para seguir la tradición. ¿Quieres verlo trabajar?
En medio de la sala más amplia del castillo, un joven giraba sin descanso. A su alrededor un enjambre de astros, cometas y planetas diminutos iba y venía vertiendo esencias sobre una mano que sostenía en alto. Desde ahí, la mezcla bajaba por un caminito de cristal hasta su corazón donde cambiaba de color cuatro veces. Finalmente, el elixir descendía por su brazo izquierdo dejando una estela de oro. Se recogía en un frasquito muy singular que brillaba como una estrella.
Lleva así toda la mañana -le dijo al oído el Hada- estará a punto de terminar. Dicho y hecho: como una flor nocturna el muchacho cerró los brazos, hizo una reverencia y respiró agotado. Era un joven hermoso, tenía la mirada brillante, una melena de león color chocolate enmarcaba su cara. ¡Qué lástima que Nur había jurado no casarse! Si este príncipe se lo pidiera ¡sí que se casaría!
Khaidar se le quedó viendo muy extrañado. Estaba seguro que la había visto en alguna parte. Se acercó con pasos felinos y la saludó con un beso en la mano. Esa noche cenaron en familia. De postre todos tenían mouse de limón, menos Nur, que encontró en su plato un anillo de brillantes. Anoche, le dijo el príncipe giróvago, soñé que me casaba contigo, pero estabas rodeada de elefantes y tenías la nariz arrugada, por eso no te reconocí al instante. Si me aceptas, serás mi esposa.
Se pusieron de acuerdo y entre grandes honores el abuelo vino a oficiar la boda. Cuando entró en la gran sala rodeado del Consejo, se hizo el silencio. Todos se inclinaron respetuosamente menos los niños que corrieron a abrazarse de sus piernas. A su señal, un grupo de fuegos fatuos que hacían de secretarios, derramaron sobre ellos una lluvia de caramelos.
El abuelo parecía, a primera vista, redondo y chiquitín, pero enseguida se notaba cómo su presencia llenaba toda la sala, se extendía hasta abarcar el castillo, tomaba posesión de los jardines y se aposentaba en los prados.
La nariz de Nur dio un respingo. Al mirar detenidamente, notó que el abuelo brillaba igual que el cristal de estrella donde se guardaba el maravilloso perfume. Poniendo más atención, se podía ver bajo su juppa el movimiento de los planetas alrededor de su corazón, los destellos de color y el vaporcillo aromático subiendo hasta el gorro y haciendo girar la florecita de la punta.
El abuelo llamó a los chicos: Nur llevaba un vestido de pétalos de novia, un turbante de nube y una chaqueta de sol. Khaidar iba engalanado con un traje violeta de alas de mariposa, turbante de luna y estrellitas colgando de sus rizos. Cuando estuvieron casados, el padre del novio rugió de alegría. Las madres se abrazaron, el rey y los princesitos saltaron de gozo. De regalo, el abuelo hizo brotar rosas naturales en las cabezas de todo el mundo. Fue la mayor fiesta que se recuerde en ambos reinos que, desde entonces, forman un único y perfumado país.
Thursday, July 05, 2007
Pirografismo
A veces, como al joven de la perla, se me olvida quién soy, pero cuando me releo me acuerdo:
Socorro
Explotó
como una estrella vieja
o un vaso que cae
el cuarto húmedo y tibio
los muebles durmiendo en sus sábanas.
En el atrio sombrío todo volaba
remolinos de mariposas
madera, tierra,
los bancos enanos donde comían,
el refri.
Entre el huracán los vestidos,
las sábanas de nata,
los libros
cerca del cielo fotografías
las flores del patio
cajitas llenas
pedazos de escalera.
Pequeños tornados
trepando por una cuerda
invisible hasta el cielo.
Ella, la niña,
miraba con cara gris
la fiesta de huracanes
de palabras que se iban
voces extintas
guitarras
piel, cabellos.
Tras la puerta de vidrio
y la explanada
un grupo negro miraba.
¿Por qué lloran?
¿Alguien ha muerto?
Los muros de la iglesia resplandecían de flores
era una de esas tardes amarillas.
Ella, la madre,
era la estatua de un ángel
recogiendo a los heridos en la guerra,
tenía una bandera en la mano,
a sus pies las maletas.
Ella, la niña vestida de negro,
sabía que el final de la tarde
era la orilla del mundo.
En la caja gris no estaba
sino su carne enferma,
su piel no tenía la sonrisa del sueño
por sus ojos
portones de acero
había salido la última luz
y había cerrado con llave.
Los cabellos de fuego
congelados
marchitos
no tenían más el ondular de las flores.
El hada se quitó el vestido
y lo puso a secar
en la tarde helada de octubre.
De fuego
Sólo yo puedo decir:
“Tengo un pájaro de fuego que me habita
se revuelve en mi fondo
ilumina mis llagas
se levanta de pronto
y sus plumas
despuntan en todos mis poros
gritan de fuego en todos mi poros
Tengo un ángel que me ronda
pesadamente
un ángel tan bello
y tan triste
como la muerte de una madre
me asomo en él a mi propio abismo
en el fondo hay un pájaro de fuego
y unos ojos que me miran
desde el principio del mundo”
Cautiva
¿Quién, si gritara yo, me escucharía entre los coros angélicos? R. M. Rilke
Me mirabas silencioso
desde la sombra.
A punto de dormir
entraste fijamente.
Tu figura se alargó por mis paredes.
Inmóvil sobre la cama
tu respiración.
A mis espaldas,
las manos atadas por tu mirada,
el corazón, el cuerpo,
había que atender,
dejarlo todo.
Asaltabas las puertas,
agujero negro.
La misma hora,
las mismas cosas convocaban
tu llegada,
tu temida, invisible
llegada sin nombre,
sin rostro,
sin manos que golpearan o acariciaran,
que escribieran en las paredes.
Y era mirarnos,
las horas enteras de la noche,
sentirte ahí
en la esquina del cuarto,
todos muertos sobre sus camas
y yo viva
sin preguntar,
o pedir tu voz
si la tenías,
o pedirte cerca,
ángel furioso,
sin saber si tu furia era conmigo
o contra mí.
Vencida al fin
bajo tu mirada
dormía.
A veces creía encontrarte,
acechando en el rincón
oscuro de la luz.
Nunca me atreví a pedir tus manos,
¡con cuánto amor
me hubieran destrozado!
Nunca me atreví a pedir tu nombre
¡hubiera resonado luminoso hasta matarme!
Y ahora
¡qué terrible don
sentir tus manos,
venidas para arrastrarme
manos de la sospecha helada!
¿Crees que sobrevivo a la visión?
¿Crees que el vértigo no mata?
¿Cómo viviré sin la asfixia,
sin respirar entre tus alas hasta ahogarme?
¿Cómo miraré la luz
si la noche de tus alas me ha cegado?
¿Por qué susurraste
tu nombre acantilado?
¿no sabías que ahora
seguiré cayendo,
mi sangre tiñendo las paredes,
anegando los bordes?
¿no sabías que caeré,
contra las peñas
mi corazón aquí,
mi piel allá,
el alma en cada golpe
de piedra
sin acabar de morir?
¿no sabías que entregaría todo a la caída?
¿qué te hizo mostrarme, ángel mío, tus ojos?
¿me querías cautiva, cayendo siempre?
¿Por qué tenías que ser
el ángel más terrible?
¿Por qué encontrarte oscuro
entre las sombras de mi noche?
Travesía
El cielo se deshace sobre mi techo,
moja mi paso por las calles
y quisiera
deshacerme en jirones como el cielo.
Camino y desde la acera
escucho el canto de las sirenas.
Nadan en charcos de aceite
y sus cuerpos se roban todos los colores,
sus largas cabelleras
sobre el pavimento flotan
y el viento las extiende por la superficie acuosa.
Una de ellas se peina
y la otra
nada hacia el poniente
diciendo adiós con la mano.
Sigo mi ruta y un par
de anónimos pretendientes
montados en su carro
suenan la bocina y saludan,
con largas sonrisas como escudo.
Una ambulancia
levanta en su carrera hojas caídas
y recuerdo en su grito mi propio llanto.
Circe cruza la calle:
su falda tan corta,
sus malditas caderas
hacen suspirar a los marinos
y les arrancan miradas
bastante puercas.
No quiero saber de las Circes
que cruzan tus calles.
La esperanza de un hijo
que cruce el mar para encontrarte
la ha echado por la borda
el tubo de Predictor
y finalmente mi propio cuerpo
que llega tarde a la cita
y llueve.
Ítaca
¿Volver?
¿Al esmog, los camiones,
las calles inundadas?
¿Volver con esta adicta a las apariencias,
envuelta en su traje glamoroso
de mundo primero?
¿Volver a la sordera de los hornos,
al mito del trabajo y el progreso,
a las chimeneas que se alzan
como miembros orgullosos?
¿Volver aquí donde los puros
se dan baños de cerveza,
donde la vida limpia vidrios
a cambio de miradas de dos pesos?
¿Volver donde te siembran
cicatrices de concreto en los pulmones
para que corran autos?
¿No sabes, Odiseo,
que en el mar
la vida es más sabrosa?
Si yo, como tú, fuera navegante
y flotara mi palacio entre las olas,
volver no estaría en mi diccionario.
A menos, por supuesto,
que una reina como yo,
estuviera esperándome en casa.
Sirenas
Ya ni siquiera cantan,
ahora bailan
y se desnudan
alrededor de cualquier mástil.
Penélope costurera
Para sacar al niño adelante
tuvo que pasar
su juventud cosiendo.
Textiles de Ítaca S.A.
A muchas las abandona el marido,
pero ésta
hizo de su consuelo un emporio.
Agamenón
¿Qué culpa tengo yo
de que la puta de mi cuñada
esté cogiendo con otro?
Víctima
El apuesto Paris me sedujo,
pero les juro
que yo no quería.
Pelea de barrio
Con la cadena que cuelga del pantalón
Teseo le dio muerte.
Ahora no puede volver al Laberinto,
lo busca la policía.
Polifemo
(...) y tú estás insensible, Galatea.Metamorfosis XIII, Ovidio
Era tu hado ser ciego,
que tu único ojo quedara
eclipsado por blanca mano.
Y no fue Galatea
luna bastante
acariciando de Acis el cuerpo,
no fue bastante blanco su seno
para oscurecer tu ojo.
Tuvo que ser Odiseo
el candente olivo
que abrasara tu sol de media frente.
Tu balido despierta, Polifemo
y son al unísono tus cabras
gimiendo ya no rojas
crepúsculo de sangre
sino más que nunca oscuras.
Nadie te ha cegado,
resuenan los montes fatigados
nadie escucha
y ha salido huyendo nadie de tu furia
de tu noche enloquecida.
Desplazas la roca
naces llorando de tu cueva
buscas, ciego, a nadie
das tumbos en tu carrera
vence la sombra tu cuerpo erguido
y manos en tierra
palpas,
buscas a nadie con tus dedos.
Los dioses conmovidos,
vuelven metal a los cíclopes durmientes
ponen línea recta a tu trayecto.
Abrazan tus miembros el riel frío
te precipitas
tus piernas encogidas ya son discos
tus brazos accionan sus nuevos mecanismos:
giran.
Tu ojo deslumbrante brilla herido,
del humo la columna no cesa
y la sangre al viento, vuelta rocío
sube al cielo y se dispersa.
“¡Nadie! ¡Nadie!” sobre las vías
“¡Nadie!” la máquina de tu cuerpo
tu ojo deslumbrante brilla herido
la mano de Ulises ciega al cielo
(cielo rojo, pardo, negro).
Asoma tatuado con la liebre
de insensible Galatea el blanco seno.
Socorro
Explotó
como una estrella vieja
o un vaso que cae
el cuarto húmedo y tibio
los muebles durmiendo en sus sábanas.
En el atrio sombrío todo volaba
remolinos de mariposas
madera, tierra,
los bancos enanos donde comían,
el refri.
Entre el huracán los vestidos,
las sábanas de nata,
los libros
cerca del cielo fotografías
las flores del patio
cajitas llenas
pedazos de escalera.
Pequeños tornados
trepando por una cuerda
invisible hasta el cielo.
Ella, la niña,
miraba con cara gris
la fiesta de huracanes
de palabras que se iban
voces extintas
guitarras
piel, cabellos.
Tras la puerta de vidrio
y la explanada
un grupo negro miraba.
¿Por qué lloran?
¿Alguien ha muerto?
Los muros de la iglesia resplandecían de flores
era una de esas tardes amarillas.
Ella, la madre,
era la estatua de un ángel
recogiendo a los heridos en la guerra,
tenía una bandera en la mano,
a sus pies las maletas.
Ella, la niña vestida de negro,
sabía que el final de la tarde
era la orilla del mundo.
En la caja gris no estaba
sino su carne enferma,
su piel no tenía la sonrisa del sueño
por sus ojos
portones de acero
había salido la última luz
y había cerrado con llave.
Los cabellos de fuego
congelados
marchitos
no tenían más el ondular de las flores.
El hada se quitó el vestido
y lo puso a secar
en la tarde helada de octubre.
De fuego
Sólo yo puedo decir:
“Tengo un pájaro de fuego que me habita
se revuelve en mi fondo
ilumina mis llagas
se levanta de pronto
y sus plumas
despuntan en todos mis poros
gritan de fuego en todos mi poros
Tengo un ángel que me ronda
pesadamente
un ángel tan bello
y tan triste
como la muerte de una madre
me asomo en él a mi propio abismo
en el fondo hay un pájaro de fuego
y unos ojos que me miran
desde el principio del mundo”
Cautiva
¿Quién, si gritara yo, me escucharía entre los coros angélicos? R. M. Rilke
Me mirabas silencioso
desde la sombra.
A punto de dormir
entraste fijamente.
Tu figura se alargó por mis paredes.
Inmóvil sobre la cama
tu respiración.
A mis espaldas,
las manos atadas por tu mirada,
el corazón, el cuerpo,
había que atender,
dejarlo todo.
Asaltabas las puertas,
agujero negro.
La misma hora,
las mismas cosas convocaban
tu llegada,
tu temida, invisible
llegada sin nombre,
sin rostro,
sin manos que golpearan o acariciaran,
que escribieran en las paredes.
Y era mirarnos,
las horas enteras de la noche,
sentirte ahí
en la esquina del cuarto,
todos muertos sobre sus camas
y yo viva
sin preguntar,
o pedir tu voz
si la tenías,
o pedirte cerca,
ángel furioso,
sin saber si tu furia era conmigo
o contra mí.
Vencida al fin
bajo tu mirada
dormía.
A veces creía encontrarte,
acechando en el rincón
oscuro de la luz.
Nunca me atreví a pedir tus manos,
¡con cuánto amor
me hubieran destrozado!
Nunca me atreví a pedir tu nombre
¡hubiera resonado luminoso hasta matarme!
Y ahora
¡qué terrible don
sentir tus manos,
venidas para arrastrarme
manos de la sospecha helada!
¿Crees que sobrevivo a la visión?
¿Crees que el vértigo no mata?
¿Cómo viviré sin la asfixia,
sin respirar entre tus alas hasta ahogarme?
¿Cómo miraré la luz
si la noche de tus alas me ha cegado?
¿Por qué susurraste
tu nombre acantilado?
¿no sabías que ahora
seguiré cayendo,
mi sangre tiñendo las paredes,
anegando los bordes?
¿no sabías que caeré,
contra las peñas
mi corazón aquí,
mi piel allá,
el alma en cada golpe
de piedra
sin acabar de morir?
¿no sabías que entregaría todo a la caída?
¿qué te hizo mostrarme, ángel mío, tus ojos?
¿me querías cautiva, cayendo siempre?
¿Por qué tenías que ser
el ángel más terrible?
¿Por qué encontrarte oscuro
entre las sombras de mi noche?
Travesía
El cielo se deshace sobre mi techo,
moja mi paso por las calles
y quisiera
deshacerme en jirones como el cielo.
Camino y desde la acera
escucho el canto de las sirenas.
Nadan en charcos de aceite
y sus cuerpos se roban todos los colores,
sus largas cabelleras
sobre el pavimento flotan
y el viento las extiende por la superficie acuosa.
Una de ellas se peina
y la otra
nada hacia el poniente
diciendo adiós con la mano.
Sigo mi ruta y un par
de anónimos pretendientes
montados en su carro
suenan la bocina y saludan,
con largas sonrisas como escudo.
Una ambulancia
levanta en su carrera hojas caídas
y recuerdo en su grito mi propio llanto.
Circe cruza la calle:
su falda tan corta,
sus malditas caderas
hacen suspirar a los marinos
y les arrancan miradas
bastante puercas.
No quiero saber de las Circes
que cruzan tus calles.
La esperanza de un hijo
que cruce el mar para encontrarte
la ha echado por la borda
el tubo de Predictor
y finalmente mi propio cuerpo
que llega tarde a la cita
y llueve.
Ítaca
¿Volver?
¿Al esmog, los camiones,
las calles inundadas?
¿Volver con esta adicta a las apariencias,
envuelta en su traje glamoroso
de mundo primero?
¿Volver a la sordera de los hornos,
al mito del trabajo y el progreso,
a las chimeneas que se alzan
como miembros orgullosos?
¿Volver aquí donde los puros
se dan baños de cerveza,
donde la vida limpia vidrios
a cambio de miradas de dos pesos?
¿Volver donde te siembran
cicatrices de concreto en los pulmones
para que corran autos?
¿No sabes, Odiseo,
que en el mar
la vida es más sabrosa?
Si yo, como tú, fuera navegante
y flotara mi palacio entre las olas,
volver no estaría en mi diccionario.
A menos, por supuesto,
que una reina como yo,
estuviera esperándome en casa.
Sirenas
Ya ni siquiera cantan,
ahora bailan
y se desnudan
alrededor de cualquier mástil.
Penélope costurera
Para sacar al niño adelante
tuvo que pasar
su juventud cosiendo.
Textiles de Ítaca S.A.
A muchas las abandona el marido,
pero ésta
hizo de su consuelo un emporio.
Agamenón
¿Qué culpa tengo yo
de que la puta de mi cuñada
esté cogiendo con otro?
Víctima
El apuesto Paris me sedujo,
pero les juro
que yo no quería.
Pelea de barrio
Con la cadena que cuelga del pantalón
Teseo le dio muerte.
Ahora no puede volver al Laberinto,
lo busca la policía.
Polifemo
(...) y tú estás insensible, Galatea.Metamorfosis XIII, Ovidio
Era tu hado ser ciego,
que tu único ojo quedara
eclipsado por blanca mano.
Y no fue Galatea
luna bastante
acariciando de Acis el cuerpo,
no fue bastante blanco su seno
para oscurecer tu ojo.
Tuvo que ser Odiseo
el candente olivo
que abrasara tu sol de media frente.
Tu balido despierta, Polifemo
y son al unísono tus cabras
gimiendo ya no rojas
crepúsculo de sangre
sino más que nunca oscuras.
Nadie te ha cegado,
resuenan los montes fatigados
nadie escucha
y ha salido huyendo nadie de tu furia
de tu noche enloquecida.
Desplazas la roca
naces llorando de tu cueva
buscas, ciego, a nadie
das tumbos en tu carrera
vence la sombra tu cuerpo erguido
y manos en tierra
palpas,
buscas a nadie con tus dedos.
Los dioses conmovidos,
vuelven metal a los cíclopes durmientes
ponen línea recta a tu trayecto.
Abrazan tus miembros el riel frío
te precipitas
tus piernas encogidas ya son discos
tus brazos accionan sus nuevos mecanismos:
giran.
Tu ojo deslumbrante brilla herido,
del humo la columna no cesa
y la sangre al viento, vuelta rocío
sube al cielo y se dispersa.
“¡Nadie! ¡Nadie!” sobre las vías
“¡Nadie!” la máquina de tu cuerpo
tu ojo deslumbrante brilla herido
la mano de Ulises ciega al cielo
(cielo rojo, pardo, negro).
Asoma tatuado con la liebre
de insensible Galatea el blanco seno.
Thursday, June 28, 2007
Casas cueva




Hasta los años 60 la gente en España vivía en cuevas. Se trata de excavaciones lomas de tierra seca e impermeable que dan como resultado unas casas frescas y bien aisladas del exterior. Cuando los andaluces de esta zona de Granada emigraron al norte en busca de trabajo las casa quedaron abandonadas. Ahora, los nuevos empresarios las están comprando a sus antiguos dueños y remodelando para alquilarlas totalmente equipadas como albergue rural. Échenles un ojo.
Monday, June 25, 2007
Una familia muy normal (chac chac)


La familia completa a lo Woody Allen: Nosotros con todas las niñas, los maridos de las niñas grandes y nuestros amabilísimos anfitriones, Sol y Clive.
Thursday, June 14, 2007
Wednesday, June 13, 2007
Jija (y nieta) de tigre...
Les iba a poner una foto de la Hali chupando un hueso de cordero al estilo libio y con su babero de capitán desde la cabina de pilotos, pero el p. blogger no me deja ¡jajajaja! así que ahí pa la próxima. Mientras les cuento que por acá todo bien, la gordis muy guapa con su nuevo guardarropa de verano (ya usa talla 18 meses), su mamá muy contenta con chambita para hacer desde casa, escribiendo y subiéndose las mangas para dar un curso de cocina internacional para niños en la biblioteca. Y eso es todo por hoy en estte blog que ya se convirtió en epistolario para familia y amigos.
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