Saturday, November 28, 2009

Parir en casa (parte 1 de 5)

¿Por qué y por qué?
¿Por qué una persona como yo, desconectada de mi cuerpo, poco conciente de mis emociones, aprehensiva, con serios atorones en las cuestiones relativas a la salud y a la enfermedad, mujer de poca fe, con un legado materno de ideas negativas respecto al embarazo, parto y lactancia, y gallinísima para el dolor, decide parir en casa?

En primerísimo lugar, porque no estoy en casa. Si estuviera en México, donde siento que tengo el control sobre mi vida, es decir, donde mi siento segura, hubiera hablado con mi maravillosa y ultrarespetuosa ginecóloga, y habríamos organizado un “parto no violento” (ver: Odent, Leboyer, Kitzinger) en cualquier hospital. Y me lo hubiera perdido, el parto verdaderamente “no violento”: el parto en casa (entrecomillo porque creo que ya de por sí el parto es un proceso sumamente violento para el cuerpo y para el alma, aunque en el sentido de fuerte, definitivo, etc).

En segundo lugar, porque estoy en España, el último de la lista en cuanto a atención en el parto en toda Europa junto con Grecia y Portugal. Y no sólo en España sino en Guadalajara, cuyo Hospital Universitario es el peor evaluado (vox populi) de toda Europa en la misma área. En España los médicos se creen que son Dios y que el enfermo es un objeto, no un sujeto. El enfermo, en este caso, es la parturienta y luego también su bebé.

No exagero. No sé qué acontecimientos históricos han llevado a los españoles a concebir la medicina tal y como la conciben, pero es un asco. El principal problema (en este caso) es que uno no puede elegir quién la atiende, es siempre el médico de turno, la matrona de turno, y el bendito protocolo que aplican religiosamente como si, no su vida, sino su vida eterna, dependiera de ello. Pero hay médicos y clínicas privados, dirá usted. Sí, pero pagando o sin pagar el problema es la mentalidad. Pero algún hospital, algún médico partidario del “parto no violento” habrá en la península, dirá usted. Sí, la maternidad Acuario, pero está a 500 km de mi casa y no le encuentro el sentido a tanto viaje con panza de 9 meses, niña de 3 años y luego bebé recién llegado. Por no hablar del precio.

En tercer lugar, porque Diosito me mandó a Mercedes Serrano que vive al lado de mi casa (5 km) y lleva 30 años atendiendo partos caseros, a un grupo de apoyo muy chido de mamás y niños dispuestos a acompañar y apoyar la experiencia (Lactavida y familias de la escuelita Waldorf), compañeras de parto perfectas y porque realmente creo que el mejor lugar para nacer es la propia casa, los brazos de tu madre y no los de una enfermera, el calor de tu madre y no el de un foco, el olor de tu hogar y no el de medicinas y desinfectantes, voces amorosas y suaves en vez de voces ajenas que van haciendo un “checklist” como si fueras un aparatejo y no ser humano recién llegado. Realmente creo que es la opción más amorosa que yo, mujer sana y dispuesta a hacerme responsable de mi salud (física, emocional, mental, espiritual) podía darle a mi hija y podía darme a mí misma.

¿Y por qué la vez anterior decidí finalmente irme al hospital? Porque la que yo era la vez pasada era absolutamente incapaz de hacerse responsable 100% de la llegada al mundo de su bebé. ¿Por qué? Muy sencillo: porque todavía no era mamá.


En el próximo capítulo: Madrugada

Saturday, November 21, 2009

¡Se acabó la cuarentena!



¡Hela aquí
La que habitaba mi mar interior
Una perla del río de nuestros sueños
Una gota de vida
Un susurro de Amor
Un beso de Dios
Un botón de estrella!
¡Hela aquí
Entre mis brazos
Mi niña pequeña!

Y ha sido muuuuuy feliz con muuuuucha ayuda. Cuando tenga dos manos les cuento. Aquí mis cachorritas.

Sunday, November 08, 2009

Alucines terapéuticos (mesoamericanos y chichimecas)

En este proceso de embarazo, parto y posparto ha habido un gran protagonista que es el poder de la Imaginación. Y hablo aquí de la Imaginación como órgano de conocimiento, aunque esta vez en sentido profano y no exactamente en el sentido sagrado del que habla Henri Corbin acercándonos a la doctrina del gran maestro Ibn al Arabi (según la cual la Imaginación nos permite penetrar en el mundus imaginalis, mundo intermedio entre la forma física y la forma puramente espiritual y donde tiene lugar el encuentro entre lo humano y lo divino, lugar de las visiones y los acontecimientos místicos). Conocimiento de sí mismo, que a fin de cuentas como bien dice el proverbio nos lleva al conocimiento de Dios.

La cosa es que, como ya sabrán, siempre me han latido ese tipo de terapias en las que uno mismo se hace cargo de su salud, casi siempre entrándole por el lado de tomar conciencia de la emoción y de “ver” y “reparar” las afecciones con la Imaginación (lo sigo poniendo en mayúscula para no confundirla con la simple fantasía). Después de años de terapia “memesca” que me sigue pareciendo la onda, descubrí hace muy poquito la terapia “mariamesca”. Está en la misma línea, pero tiene un margen de error mucho menor porque mete menos la cabeza en el proceso curativo (no trata de “ver” el órgano sino de “percibirlo”, no trata de “saber” qué le sucede, sólo lo repara ¡WOW!). Para mí es el descubrimiento del siglo y es lo que me ha salvado desde el final del embarazo. Eso sí, requiere mucho trabajo y trabajo “del corazón”. Es decir, para empezar a trabajar sobre el cuerpo hay que situarse sobre el corazón y eso a ratos cuesta un mucho.

Cuchillo de obsidiana
Soy incapaz de transmitir cómo funciona la terapia mariamesca, pero para dar una idea puedo contar que hay que ponerse en el corazón, desde ahí percibir la zona afectada y empaparla de cariño, por ridículo que parezca. Hay otras variantes, pero lo que quiero contar se entiende con esta.

Resulta que al empezar a darle el pecho a Fátima aparecieron las dolorosísimas grietas que la vez pasada me tuvieron sufriendo tres meses enteros. Y cuando empecé a aplicar el método de la percepción lo único que aparecía en el fondo de mi pecho era un cuchillo de obsidiana. Negro, pulido, casi reflectante. Evocador ¿cierto? Cuando se lo conté a Mariam fue ella la que terminó la descripción, ella también podía percibirlo, entonces era real. Tener eso en mi pecho no me gustó nada, ¿por qué un cuchillo de sacrificios y no una punta de flecha? ¿es por mi linaje materno mesoamericano? ¿es un resto de otra vida? ¿qué es?

Pero aquí no importaba lo que fuera sino que se fuera. Y yo no lograba empaparlo de nada. Era demasiado duro, demasiado pulido. Desde dentro, me dijo Mariam, tienes que empapar de dentro hacia fuera. Y así lo hice. Poco a poco el centro empezó a ponerse poroso y a dejarme empapar todo el cuchillo. Fue cambiando de negro a grisáceo y luego a blanco hasta que sólo quedó ceniza. Luego tuve que ocuparme de rellenar el hueco.

Cuando el cuchillo desapareció fue como si las grietas dejaran de tener sustento. Como si hubiesen estado enraizadas en ese filo y en esa obsidiana. Al mismo tiempo, y eso es lo más raro, sentí como si me hubieran desatado de la Lechuza. ¿Es que nuestro animal totémico nos deja alguna vez? ¿Que un trozo de nuestra alma esté vinculado con una forma animal es más un encierro que una expansión? ¿Mi ser lechucesco era un escondrijo de dolores y creencias nocivas? ¿La lechuza era una cárcel? ¿Ella me ha liberado a mí o yo la he liberado a ella? ¿Nos hemos separado de verdad? ¿Qué hay de dolor en esa imagen (mía) de bruja, de mujer que se transforma en ave, de noctámbula irredenta, de ser perseguido por las doce verdades del mundo?

La cosa es que empecé a sentirme más montaña, más nube descargando, más Rayones, más cañón, valle, piedra, árbol, quebrada, río, canto, rama, hoja, verde, sopla, fresco, viento, trueno, insecto, cauce, vapor de agua, neblina, cueva, luz, trino, casa. espíritu, que lechuza. Como si hubiera crecido tanto que ya no cupiera en un cuerpo tan chiquito.

Ofrendas de cuarzo
Ahí no acaba la cosa. Para reparar cada grieta en concreto empecé a empapar como me dijo Mariam desde el fondo hasta la superficie. Había en concreto una grieta que en vez de curarse se hacía cada vez más profunda. Cuando por fin logré empaparla y llegué hasta la superficie, salió de ella, pegado a un trozo de carne, un cuarzo. Transparente con vetas blancas. Lo mismo sucedió con otra pequeña herida que no lograba sanar y que me estaba volviendo loca del dolor. Otro cuarzo.

Si todo el mundo sabe que en el antiguo México los cuchillos de obsidiana se utilizaban para hacer ofrendas de sangre, quizá no todo el mundo sepa que en el antiguo Mar de Tetis, en los cañones de la Sierra Madre que nos parió, se han encontrado entierros con cuarzos como ofrenda. ¿Vuelvo a ser chichimeca? ¿he logrado sacar de mi cuerpo un poco de muerte? ¿son esos cuarzos pequeños pactos con la muerte de los que ahora me he deshecho? ¿mi nuevo tótem es la montaña, el cañón? ¿me he convertido en Sierra?¡Santo Dios!

Diker y dúa
Debo agregar, que la “orientación” y la fuerza para hacer todo este trabajo (que parece una tontería pero que a nivel energético, por lo menos a mí, me ha costado) han salido del diker (las repeticiones rituales de la tradición sufi) y del dúa (recitaciones y súplicas). El proceso de curación realmente no empezó a hacer efecto hasta que el Habibi hizo un dúa poderoso y sopló. Fue como si de Arriba hubieran dado permiso y entonces todo el bien se hubiera precipitado sin dilación. Como si la terapia fuera la puerta y la oración fuera la llave.

Nunca había hecho tanto diker y tanta oración en mi vida. Tampoco nunca me habia sentido tan conectada. Quizá estos achaques que en un principio me parecieron injustos y sumamente odiosos deban servir justamente para quitarme estas “piedritas” del Camino, para allanarlo, para hacerlo más suave y feliz. Será por eso que los musulmanes, les vaya bien o les vaya mal, siempre dicen AlhamduliLah (bendito sea Dios).



Bueno, si alguien puede responder a las preguntas formuladas a partir de esta experiencia, o si tienen textos, sueños, referencias que ayuden a echar un poco de luz sobre el asunto de los mitos, las heridas y las transfiguraciones, me dará mucho gusto saberlo.

Saturday, November 07, 2009

Ojitos moros

Mi Fátima tiene ojitos moros, igual que Hali, igual que Marcelito allá en San Pancho. Un día mi hermana me contó que le cantaba la canción de Duncan dhu a Marcelito para dormir. Quise copiarle la idea pero siempre termino llorando antes de acabar la canción así que siempre la canto mocha, además de que no me la sabía completa. Pero, bendito internet, hela aquí, completita y sin llorar, para todos los ojitos negros que andan por ahi.

Esos ojos negros,
esos ojos negros no los quiero ver llorar,
tan sólo quiero escuchar,
dime lo quiero oír,
dime que vas a reír, dime,
dime ahora que duerme la ciudad.

Hace ya algún tiempo,
hace ya algún tiempo
que tú voz parece ser
una pluma y un papel que cuentan
que vas a volar en sueños,
que serán tus ojos negros
los que me iluminen al andar.

La lluvia cae sobre el suelo gris,
el tiempo pasa y no puedo reír,
la noche es larga, mi voz, amarga.
Hoy he visto despertar el sol.
Y tus pupilas brillarán pero,
espera, descuida, y ya verás,
los buenos tiempos volverán.
Pero, espera, descuida, que ya vendrán,
la lluvia los devolverá.

···

La lluvia cae sobre el suelo gris,
el tiempo pasa y no puedo reír,
la noche es larga, mi voz, amarga.
Hoy he visto despertar el sol.
Y tus pupilas brillarán
pero, espera, descuida, y ya verás,
los buenos tiempos volverán.
Pero, espera, descuida, que ya vendrán,
la lluvia los devolverá.

Esos ojos negros,
esos ojos negros no los quiero ver llorar,
tan sólo quiero escuchar,
dime lo quiero oír,
dime que vas a reír, dime,
dime ahora que duerme la ciudad,
dime ahora que duerme la ciudad,
dime ahora que duerme la ciudad.

Tuesday, November 03, 2009

La anécdota

Cuenta la historia que cuando Seida Fátima (la hija del Profeta, la paz sea con él) iba a celebrar sus bodas con Seidna Alí, su padre le preguntó qué quería como regalo de bodas. Fátima contestó que la Umma de Muhammad (swt), lo que significa, que estuviera en su mano la salvación de toda la comunidad del Profeta. Entonces, se le concedió un diker o serie de repeticiones que se cuenta con los dedos de la mano: 33 SubhanAllah (Gloria a Dios), 33 AlhamduliLah (Bendito sea Dios), 33 Allahu Akbar (Dios es el más grande). Se cuentan 3 por cada dedo (tres falanges) dando dos vueltas a la mano y un dedo más.

Esta tradición ha pasado a la costumbre popular de poner manitas como protección en las puertas de las casas, en los coches, como colgantes, etc. Y el número cinco (hamsa en árabe), evocando los cinco dedos de esta santa mano, se usa también como protección.

Así que ya saben, los amigos de lejos pueden imprimir la manita de nuestra Fátima y ponerla en algún rinconcito de su casa. Así se acuerdan de nuestro amor y agradecimiento y de paso están protegidos.

P.D. Hoy ha sido mi primera mañana sin ayuda. Logré mandar a Hali al cole desayunada, vestida, PEINADA y con los dientes y la cara lavados ¡soy un hit!!!!!!

Semejanzas


Podrían ser Halima y Fátima, pero somos mi hermana y yo siglos atrás. ¿A que nos parecemos? (¡gracias por mandarlas mi Kermit!).

Sunday, November 01, 2009

GRACIAS


Sin mucho tiempo para escribir pero con tanto tanto que agradecer, de verdad siento que la feliz llegada de esta bebé ha sido fruto del trabajo en equipo: de cada palabra de amor y de aliento, de cada pensamiento de apoyo y cada mensaje de sustento, de cada oración y cada velita encendida. Es como haber extendido una red por toda la Tierra (España, Inglaterra, México, Libia, Siria, Egipto, EEUU, Chipre, etc) y el Cielo (Madres, Maestros, Ángeles, Bendiciones). Así que gracias a Los de arriba y a los y las de aquí abajo por formar parte de este sueñito hecho carne. Aquí una Mano de Fátima para recortar y pegar que hice inspirada en el parto y un poemita de entre las cosas que van saliendo. Con mucho amor y en agradecimiento.


Hamsa

Para mis compañeras de parto: La que está en Paz, La que escucha, La feliz, La madre de la Palabra.

Cinco para recibir
a una sexta,
cinco mágicas mujeres
abriendo las puertas,
cinco pares de brazos y manos,
cinco corazones a la espera.

De un lado y de otro
los ángeles se afanan,
los de luz
y los de carne,
y se alegran
en el roce de sus alas.
¡Cientos de ángeles
dentro de casa!

Giran los goznes
tal como avanza
el sol sobre la tierra.
Y luego tanta luz,
tantísima luz
de una cosa tan pequeña.

Bañadas del amor de los umbrales
nos nació dentro
un torrente de flores nuevas.

Cinco dedos protectores,
cinco pétales
para una perla.
En la palma de esta mano
brota el manantial de la belleza
y la vida se asoma
por el ojo de esta puerta.

Sea tu mano,
Fátima,
el sello de esta fecha:
¡SubhanAllah, AlhamduliLah,
La ilaha ilaLah, AllahuAkbar!

Monday, October 26, 2009

¡SubhanAllah AlhamduliLah lLa illaha illa Allah Alahuekbar!


Mi Lluvia entró en el mundo el segundo lunes de octubre con un parto mágico, milagroso y tremendo, como todo ritual de paso, en el que los ángeles y las personas nos dimos la mano para abrir y cerrar las puertas, y fuimos partícipes de la belleza de los umbrales.

La acompaña el nombre de Fátima, hija del Profeta Muhammad (swt) quien representa en el esoterismo islámico la Sabiduría Perenne. Su mano protege a la comunidad de Muhammad porque tiene como don el diker SubhanAllah-AlhamduliLah-Allahu Akbar.

Fue un tránsito exigente (presencia absoluta y trabajo del corazón en todo momento) tal como lo está siendo el posparto, verdadero aterrizaje en estos planos de la existencia, pero hermoso a más no poder.

Ya les seguiremos contando cuando nos vuelvan las fuerzas al cuerpo. Por lo pronto la vida se va reproduciendo también entre los libros (yo no sabía que los poemas tenían hijos).

Este, de Miel:

Yo le pertrenezco
y aún no puedo dormir entre sus brazos

ha engendrado uno nuevo (nuevo libro ¡viva!):

Cada noche duermo entre sus brazos
y aún no me había dado cuenta

Amín.

Sunday, October 04, 2009

Que sí, que no, que sí, que no

Pues ya pensábamos que el viernes por la noche nos poníamos de parto. Barrí toda mi casa, colgué mis fotos inspiradoras y el cartel de bienvenida, jugué un buen rato con Halima, ¡encargué sushi!, puse todo a punto, estaba sintiéndome tan contena, fuerte y paridora que hasta me bajé con Hali al súper a comprar zanahorias para un buen jugo y brownies para celebrar el aguacero.

Y luego a las doce de la noche ni campanadas, ni contracciones, ni aguas, ni niña, ni ná de ná. Mi pobre matrona se la pasó dando vueltas en la cama toda la noche. Yo dormí como piedra hasta las 5 de la mañana. Y luego nada más. Hasta ahora.

A ver si en un día o dos, o una noche de estas se vuelven a alinear los astros y el bebé quiere venir al mundo. Ya se siente la magia de su llegada en el aire como una lluvia de polvos de oro, de gotas de música. Insha'Allah.

Lo muy bonito del parto frustrado son toooodas las inesperadas expresiones de amor y de apoyo, todas las oraciones, cariño y toda la fuerza que hemos recibido y estamos recibiendo de la gente con la que hacemos la vida por aquí. ¡Muchas gracias!

Wednesday, September 30, 2009

Inspiración


La foto: de la Cocina de Blimunda (que está escribiendo mucha y muy buena poesía, por cierto, cuidado con esta poeta desbocada, al ratito nos sorprende con un libro para erizarse de placer, de belleza, de vida).
El poema, según la foto y los eventos a venir.



Lluvia
en la Sierra Madre que nos parió

Lloveré
como un cuenco gigante
sobre tu cuna de piedra tierna
lloveré hasta vaciarme de toda la vida que danza en mi vientre
y me volveré a llenar
nueva
en el suspiro siguiente.

Lloveré tormenta sobre la Sierra
y te acogerá, suavemente,
entre sus peñas.

Los puertos reclaman tu presencia,
entre montes abrirás dos ojos como estrellas
inspirarás el universo protegida por sus cuevas.

Árboles y raíces tejen tu bienvenida
todas las nubes sostienen mi cuerpo
rocas y troncos,
carreras y vuelos
un único grito de valle
cantos de Madre para mi esfuerzo.

Lloveré
de amor y de vida
y la tierra agradecida abrirá sus brazos
ofrecerá sus regalos
a esta madre
y esta niña.

Tuesday, September 22, 2009

Esporádica

Querida banda, les informo que a partir de ahora me parece que me voy a poner muy esporádica. A partir del 6 puede venir la Lluvia al mundo así que YA estamos de guardia aunque a mí me faltan doscientas cosas indispensables que preparar para su llegada (como pañales de recién nacido, aretitos, ropita limpia, etcétera, etcétera y eternamente etcétera). Además como ya saben estamos en modo "ahorro máximo de energía" aunque las visiones y porras que me han mandado van funcionando muy bien y seguro que mi sangre ya parece una jungla muy roja y repoblada por alucinantes criaturas en vez del aguachirris que se me quedó después de un verano a base de sandía. EN FIN. No se olviden de prender una velita (material o metafórica) cada día por nosotros y nomás pudiendo les avisaremos que ya hizo efecto y que somos un feliz feliz cuarteto. Abrazos enormes para todos.

Friday, September 11, 2009

9, 3, 12, 33, 36, 10, 21, 30

El cumple de Hali, sus años, mi cumple, los míos, las semanas que tengo de embarazo, la cantidad de hemoglobina que necesito para tener el parto que quiero, el día de septiembre que empezamos la "guardia", los días que me quedan para acabarme de arreglar.

¿Y qué contar? La intensísima felicidad por tener una Halima (y un Habibi), el profundísimo agradecimiento por mis años y mis vivencias, la inmensa alegría de este pez creciente que me va llenando el cuerpo y el alma, la angustia por el reto de fortalecer mi cuerpo, mantener mis emociones sanas, confiar en mí misma y en la protección y bienestar que me viene de Arriba; la ilusión y conciencia que necesito para construir ese caminito fuerte y flexible hasta el día del parto.

Así que nueva invitación: a poner velitas, meditar con nosotros, rezar con nosotros, imaginar con nosotros partos felices que abran la puerta a partos felices con mamá suficientemente fuerte, sana y alegre para abrazar a su bebé; bebé sana y fuerte para agarrarse al amor y a la vida; papá y hermanita felices todos listos para disfrutar de la vida juntos: y la vida regalándose bella y grande como es, en ese momento de nuestra historia.

De verdad, yo creo que esa fuerza de mandar señales juntos, de hacernos uno en una intención de fortalecer, apoyar, acariciar, proteger, hacer que algo suceda...yo creo que ESO hace toda la diferencia. Con lo cual: ¡apúntense al trabajo en equipo que este nacimiento puede ser obra de tod@s ! (aunque se encarne en nuestras simples personas). O dicho de otra manera, préstenme su fuerza, su cariño, su fe, su protección, su magia (que finalmente son LA Fuerza, EL Cariño, LA Fe, LA Protección, LA Magia) desde ahora, un poquito cada día, y hasta el día del parto. Yo les retribuiré con uno, no, con dos seres hermosos y nuevos, dos recién nacidos: ¡una madre y una hija llenas de luz y rellenas de belleza!

Gracias de antemano.

Con Amor.

Nashma (que es Mariana, pero florecida)

Wednesday, September 02, 2009

Convocatoria

Resulta que tengo una gran anemia y mi osteópata (que es una mujer ultra sabia) dice que el asunto es que la energía se me va en recuerdos y proyecciones (o sea, en pura e inútil pensadera). Que necesito taponar esa fuga con altas dosis de disfrute de la más simple y llana belleza, y anclándome en actividades que me mantengan en el presente y me hagan feliz (como coser el árbol de la vida). Así que además de altas dosis de hierro en la dieta, 8 horas diarias de reposo además de las horas de sueño y pastillitas de hierro en todas sus formas y colores, he pensado que podía llenarme de imágenes poderosas de la belleza conviertiéndose en hemoglobina y entrando a mi torrente sanguíneo para nutrirlo. Se me ocurrió un corazón (el mío, claro) que bombea rosas, en brazos de coral, bancos de rubís, vivísimos peces color granate nadando por mis venas.

Y puesto que la belleza es variadísima e infinita, las y los invito a dejarme una imagen colorada, de belleza sutil transformada en glóbulos rojos. Mi cuerpo se lo agradecerá.

Monday, August 31, 2009

Árbol de la Vida




Prometo en un post futuro hablar sobre los árboles de la vida, su contexto y significado. Por lo pronto ahí les va el avance del mío propio y personal. Ahi la llevo. Además una vista de mi "habitación propia" Una mesa de trabajo-mesita de noche que instalé junto a mi cama. ¡Todo un logro!!! Un rinconcito mío de mí dónde hacer mis cosas creativas. Bueno, va.


Friday, August 28, 2009

Qué es eso de Ramadán

Ayer escribí un largo largo post que luego se borró antes de publicarlo, grrrrrr. Así que hoy lo vuelvo a intentar más brevemente. Lo poquito que puedo contar proviene de mi curiosidad y de mi corta, cortísima experiencia, pero como ha resultado tan mágico para mí creo que merece ser compartido.

Ramadán es uno de los meses sagrados del Islam, que se caracteriza por que no se come ni se bebe entre la salida y la puesta del sol. Están excentos niños, ancianos, enfermos, mujeres embarazadas y dando el pecho. Claro que además de esta conocida práctica hay un Ramdán de prácticas espirituales redobladas y de abstinencias que casi son más importantes que la comida: enfados, críticas destructivas y actitudes poco amorosas en general. Ahí es donde pone difícil la cosa.

La pregunta del millón suele ser: ¿y por qué no se come? Hurgando por aquí y por allá yo he encontrado tres razones que me parecen más que meritorias:

1. La solidaridad con aquellos para quienes comer y beber no es una opción. Con nuestro ayuno voluntario acompañamos a quienes día a día se ven sometidos a un ayuno involuntario. Así, Ramadán se convierte en un mes de compasión y agradecimiento: nos hacemos conscientes de la situación en la viven los más pobres y nos llenamos de agradecimiento de tener qué llevarnos a la boca una vez que se pone el sol. Ante esta luz todo se revalora.

2. Tenemos un cuerpo físico y un cuerpo de luz. Durante las horas de luz dejamos que nuestro cuerpo de luz se alimente y le damos la preeminencia sobre el cuerpo físico ya que el resto del año lo tenemos prácticamente olvidado.

3. Nos conocemos a nosotros mismos (conócete a ti mismo y conocerás a tu Señor). Estar sin comer ni beber unas horas nos pone en estado de atención, nos obliga a observar nuestras reacciones, nuestras debilidades y nuestras fuerzas. El resultado final es verdaderamente asombroso.

El único mes de Ramadán que he podido ayunar ha sido sencillamente maravilloso. Lo empecé con reticencia pensando que no aguantaría, que iba a estar todo el día "mounstrificada" de hambre, que ni de chiste iba a aguantar las 12 horas que aquel otoño tocaban sin gota de agua. Pero la verdad es que fue todo lo contrario. Por la mañana me levantaba antes de que saliera el sol y me llenaba de provisiones, hacía la oración del amanecer (que verdaderamente sentía que me alimentaría durante todo el día) y regresaba a la cama. Luego pasaba todo el día bien, sin necesidad de dejar mis actividades, sólo con la cabeza un poco más lenta que de costumbre (¡libre de la pensadera, bendición!). Si sentía la boca muy seca me enjuagaba un poquito y listo. Así hasta la puesta del sol que rompíamos ayuno con agua y dátiles, y luego una deliciosa, y quiero decir DELICIOSA cena. Luego la oración especial de Ramadán se convertía en mi amuleto para lograr levantarme de madrugada a comer y beber.

Una de las cosas más alucinantes del ayuno es que recuperas el gusto: la comida SABE, pruebas una vil hojita de lechuga y notas absolutamente TOOOOOOOODOS sus matices saboríferos. Y eso para una glotona como yo es una gran gran gran experiencia. La segunda cosa que me impactó fue que, cada noche, al romper ayuno, sentía una inmensa satisfacción de mi misma y de mi extraordinario logro. Resultado: cada noche me sentía más chingona, tenía más confianza en mí misma y hasta me quería más. Una práctica verdaderamente "empoderadora". Claro que también hay cosas no tan fáciles: el cuerpo, por lo menos el mío, se pone muy sensible (para bien y para mal), las emociones están a flor de piel y la cabeza tarda un poquillo en reaccionar. Con los días me di cuenta de qué cosas o situaciones me sacaban de quicio y aprendí a observar el enfado y controlarlo. Fue un gran gran gran aprendizaje entre muchos otros.

Este Ramadán, como hace ya unos cuantos años, no puedo ayunar y, con toda honestidad, me gustaría. Hay una magia especial en ello. Una sensación de conexión y de fraternidad cuando piensas que compartes tu ayuno con millones de personas en todo el mundo.

Aquellas personas curiosas, exploradoras de sí mismas, experimentadoras de la vida pueden animarse a hacer un sólo día de Ramadán. Seguro que descubrirán muchísmo en esa vivencia.

Monday, August 24, 2009

De vuelta a la realidad

Para tranquilidad de los amables lectores les informo que ya estoy de vuelta en la realidad gracias a una amorosa y prductiva conversación con mi súper habibi, una concienzuda lectura de mi guru la Dra. Christiane Northrup (¡por favor, chicas, todas, tengan o no tengan hijos, les ruego encarecidamente que lean Madres e Hijas, es revelador), flores de bach, prácticas espirituales redobladas y bendiciones del mes de Ramadán. No puedo decir que todo sea felicidad pero ya van volviendo las aguas a su cauce y tal como lo había pronosticado, al día siguiente de mi queja masiva ya quería escribir odas y cantares.

Por lo pronto creo que voy bien: primera fase de libro terminada (28 poemas irregulares y una "invocación" que tengo que dejar madurar un poquillo para luego corregir y mandar a mi editor), panza creciendo a buen ritmo, marido ejemplar prodigándome todos los cuidados posibles y asumiendo casi todas las tareas caseras con todo y sus ayunos de 16 horas, Halima durmiendo casi toda la noche, y 40 días enteros (número mágico) a partir del 30 de septiembre para ponerme en forma, agarrar aire, terminar mi árbol de la vida en fieltro y preparar las cositas del bebé.

Una cosa sigue faltando en mi vida y mis sueños me la reprochan: bailar. Porque lo malo es que el género musical que a mí me gusta se baila en pareja: vallenato, salsa, merengue, bachata no tienen chiste bailando de a uno. Los ambientes salseros (discos, bares, etc) me dan infinita flojera y no tengo un grupo de amigos salseros como tenía en Barcelona. Algo inventaré en otro momento de mi vida. Por ahora tendré que conformarme con poner la música alta y cantar con todas mis juerzas.

La gran hazaña del fin de semana: ¡unas deliciosas patas de vaca a la libia! Habibi es un gran cocinero, pero NUNCA pensé que me comería un platote de patas de NADA en lo absoluto y que además lo disfrutaría. Pues mi amado preparó unas alubias con patas de vaca que bien podrían ser el equivalente a los firjoles charros con manita de cerdo. Sí, son gelatinosas y suavesonas, es un plato contundente, picosito ¡y lo disfruté como una enana!

Agradecimiento público a mi marido que es un hit. Por las patas y por todo todo TODO lo demás. Y gracias a los amables lectores por las porras y buenas vibras, llegaron íntegros hasta acá.

Thursday, August 20, 2009

Largo largo verano de angustia

Lo bueno es que al largo largo verano nomás le queda una semana y que la angustia no proviene de ninguna situación verdaderamente angustiante sino de mi simple y sencilla (y odiosa) incapacidad de equilibrar mis emociones que campan sueltas y salvajes, me muerden y me arañan y me arrancan la carne un rato sí y otro no.

Azuqueca arde a 40 grados a la sombra con lo cual no se puede estar fuera de casa con panza de 32 semanas y el saco del ánimo en rastras. Los juegos de los parques queman, no hay paseos sombreados y lo peor, no hay amigos a la mano. Los locales (sabiamente) se han vuelto animales nocturnos: duermen toda la tarde, TODA, cenan a las 9 y salen de casa con niños y lo que haga falta hasta las 12 de la noche o 1 de la mañana. Al día siguiente, of course, los niños se levantan tardísimo, hacen cualquier cosa por casa o las vueltas mínimas fuera de casa, comen y vuelta a empezar. Pero yo después de las 9 soy incapaz de salir a ningún sitio, mucho menos llevar a Halima a una guerra de globos en ningún jardín vecino.

Así que nadie por aquí, nadie por allá y estoy a punto de comprarme un boleto de tren a Barcelona para escaparme 3 días de mi casa. Me niego a pasar tardes enteras haciendo voz e inventando diálogos de alces y osos, me niego a pasar horas enteras manipulando muñequitos ni construyendo torres, ni jugando a la pelota. Mi propia niña interior (y no me refiero al/la que estoy gestando) me reclama a voces: NECESITO HACER COSAS QUE ME GUSTEN A MÍ Y SÓLO A MÍ, NECESITO IR A MI RITMO, NECESITO CONVIVIR, INTERCAMBIAR CONVERSACIONES CHIDAS Y TERNURA CON PERSONAS QUE ME IMPORTAN Y ME AGRADAN. ¿Y eso cómo se hace con una niña de 3 años y un marido que empieza uno de los ayunos de Ramadán más duros de los últimos años?

¡Vete, Mal Rollo! ¡Vengan a mí, Creatividad y Buen Humor! Pero lo único que realmente quisiera es estar en un sitio más fresquito, con buena compañía y sin tener que atender a nadie, NI A MÍ. Ahora ¿eso me ayudará a equilibrar mis telarañas internas y pasarme nuevamente al "lado OK"? Saaaaaabe. Pero me quedan 10 días que debo sobrevivir sin que mi estado emocional haga estragos en mi salud física, mi matrimonio, ni en Halima que todo lo cataliza.

Lo bueno de estar a merced de las hormonas es que mañana a esta misma hora estaré escribiendo una Oda a mi amado, un Regocijo por la maternidad, un Poema de amor a mí misma y a mi estado, una Celebración de mi rancho adoptivo y un Gracias a la vida sincero y lacrimoso. Y ahora mismo a lo mejor me como un rielito con sal y limón, mañana me voy a comprar fieltros nuevos para el árbol de la vida que ya tengo dibujado, como solita y mi alma en algún lugar rico y me voy al cine a ver cualquier cosa como cuando todavía existía el Cine Buñuel y la tarjeta de la Uni era un pase mágico a una sala vacía y fresca, a una historia hermosa y nueva para aderezar las tardes del verano regio (al que adivine cuántas "y" me cupieron en esa frase le doy un premio).

Thursday, August 13, 2009

Efecto Mallorca







A la vuelta de unos días maravillosos en Mallorca sufrimos el efecto "camino de santiago". Es decir, en lugar de tener cada día un objetivo bien fijo, además de placentero y delicioso (en nuestro caso descubrir una nueva playa hermosa, visitar un pueblito, encontrar horchata de almendras) hemos vuelto al único objetivo de sobrevivir al día.






Así que no es lo mismo prepararse cada mañana para una excursión en coche y luego toda una mañana de baños de agua transparente, arena fina y contemplación, que prepararse para inventar qué hacer con el calor y el tiempo libre de una niña de casi 3 (sé perfectamente qué hacer con el mío, tengo un libro y un árbol de la vida que terminar antes del 10 de octubre).






Casi siempre estoy lista para volver a casa, añorando mi cama, mi comida, mis olores domésticos. Pero esta vez podría haber aguantado una semana más de paraíso. La estancia fue más que fácil gracias a la hospitalidad y el cariño de Keiko y Sergio (sin olvidar la compañía de Sonia), la humedad me resultó acogedora, la rutina diaria una maravilla. Mi heróico habibi se levantó todas la mañana con Halima para que yo pudiera dormir, y se dedicó a jugar-nadar-pasearse todas las playas con la señorita Duracel para que yo pudiera recrearme en el paisaje. Cada tarde había una excursión a mi medida, un pueblo precioso, un granizado de almendra de campeonato. Gracias y gracias y gracias a mi amado, a nuestros anfitriones, a la providencia que nos regaló este súper viaje.






A la vuelta, no crean que no, me dio gusto reencontrarme con mi casa, con mis cosas, untarme mis aceites, echarme en mi cama. Pero veo más claro que el agua, que somos una familia hidrofílica, que junto al mar nos sentimos fuertes, alegres, con la pila cargada (y no son las vacaciones, así era también en Barcelona) y que aquí en el interior se nos queda un poco reseca el alma. Ojalá el destino nos lleve a vivir junto al mar (material y no sólo metafórico-espiritual como en el que ya vivimos), aunque no tenga las playas inmensas y transparentes de Mallorca (¡FATIHA!)






Sunday, August 02, 2009

Fieltroterapia


Por fin encontré una actividad que me permita verdaderamente materializar (el lenguaje no tiene bastante materia) lo que me anda rondando por dentro. Todavía no sé qué utilidad tendrán, si se transformarán en regalos, adornos, pequeños juguetes, pero por lo pronto me desahogan, me refuerzan, me hacen sentir capaz de concretar mis ensueños. Será cursi, será naif, será ñoño, pero para mí es medicinal y, francamente, me está gustando mucho.

Empecé con algunas de las figuras del Árbol y ya veremos lo que sale después. Aquí una mariposa terminada y un pez volador, en proceso.




Yo quiero ser como Miss Potter

En una de mis excursiones salvadoras de la creatividad personal saqué de la biblio la peli Miss Potter y es absolutamente encantadora. Había visto los dibujos de esta escritora mientras cuidaba niños en Francia hace muchos años y me habían parecido románticos y un poco demasiado clásicos. Confieso que nunca leí uno de sus cuentos ni llegué siquiera a hojear sus libros. Pero ahora, su mundo y su vida me parecieron fascinantes. Esta mujer, fue de editor en editor con sus dibujitos en mano hasta que encontró quien la publicara. No se quedó encerrada en su casa pintando para sí misma ni dejó que alguien más le dijera lo que valía su trabajo, sencillamente salió a probar y triunfó.

La película la enfoca cuando, con 32 años, los mismos que tengo yo, encuentra finalmente a su editor. Su primer libro es un éxito y luego de manera natural vienen los demás. Yo también quiero un editor que se enamore de mis libros y me anime a escribir más y a publicar más. Yo también quiero darle vida a mis cuentos para niños y que se vayan metiendo en la imaginación de muchos otros y otras. Yo también quiero que mi mundo creativo baste y sobre para alimentarme y retroalimentarme en el plano del espíritu y en el material. Pero supongo que ese es el sueño de todo artista. Y supongo que en la feria de las elecciones siempre catafixié la escritura (o las entradas al mundillo literario) por cosas que me parecían más reales y emocionantes: viajes, amigos, amor, hijos.

Me gusta la facilidad con la que B. Potter se convierte en una autora publicada, me gusta la candidez y la pureza que dibuja la película sobre "el negocio editorial". Quizá sea mi imaginación, pero a veces me parece que publicar hoy en día es como venderle el alma al diablo, entrarle a una serie de recochineos, de compraventa de influencias, de quedabienes y relaciones que me dan infinita pereza. Mis dos libritos (tanto en México como en España) los he hecho con amigos, editores mimosos que francamente creo (y eso no quiere decir que mi trabajo sea malo ni mucho menos) que me han publicado por amistad.

Envidio un universo creativo tan amigable y tierno como el Potter, me gustaría ser capaz de ejercer la ternura de esa misma manera y que además diera tantos frutos en todos los planos, pero me resulta reconfortante saber que está y que nos lo ha dejado para ir a refugiarnos cada vez que nos apetezca.

Siguiente paso: volver a la biblioteca por todos los libros de Beatriz Potter.