Cambio el cuaderno de notas y la libreta con dibujitos por la página electrónica. Experiencia, experimento, experimiento. La libreta de mis sueños la seguiré guardando en mi cajón, pero aquí trazaré (trataré) la crónica de mis ensueños.
Tuesday, August 17, 2010
Monday, August 16, 2010
Borrada o Las pitirosas tienen muchos colores
A Hali le gusta mucho pintarse la cara (y todo lo demás). Uno de sus diseños favoritos es el de mariposa con muchos colores, y no le bastan alitas con diseño mariposil, ella EXIGE que le llene la cara de color porque "las pitirosas tienen muchos colores".
Esta vez yo empecé con el dibujo y ella le dio los toques finales. Cuando la vi pensé que estaba viendo a una de mis ancestras, una Borrada, una Rayada, una de esas nómadas de mi tierra que llevaban la cara y el cuerpo tan tatuados que se les difuminaban los rasgos. ¡AY WEY! Esa pielecita tostada y esos ojos hondos, como de otro tiempo.
Luego me acordé también de un comentario de Sol (la mamá de las tatas), de que las abuelas de Mahmud llevaban la cara tatuada. ¡TOING!
¿De dónde vienes Halima? Aridoamérica y el Magreb se juntan en los dibujos de tu cara. ¡Que vivan las mujeres tatuadas!
Tuesday, August 10, 2010
Amargura estival
Considero que la felicidad o la infelicidad son una condición casi exclusivamente interior, es decir, que las condiciones exteriores no determinan (aunque puedan influir) el ánimo, sino lo que uno tiene dentro. Y es por eso mismo que me fastidia tanto seguir en la misma onda nefasta desde hace casi un mes cuando escribí el post anterior.
Como se podrán imaginar no he conseguido tener ni un segundo de ese tiempo "sagrado" para mí misma. Descubrí (o redescubrí) que estar fuera con bebés es casi peor que estar sola en casa. Los días se hacen eternos con dos niñas que no duermen siesta y sin amigos en el panorama. Estoy hasta el chongo del verano, de mis hijas, de mi casa, de Azuqueca y de mí misma. Ya me harté de arrastrarme por el calor y de tratar de sobrevivir al caos veraniego, de ser incapaz de poner horarios para estructurar nuestro día ni de inventar actividades felices para hacer con estas dos. No he podido ni siquiera sacar el costurero-terapéutico. Y además estoy cansada de sentirme todo el tiempo quejumbrosa y gruñona.
Pues sí, soy un pozo de mal rollo y amargura estival. Y da igual que tenga cosas chidas a mi alrededor (como una biblioteca infantil abierta todas las mañanas, o una piscina detrás de casa, o una casa que se puede cerrar al calor de la tarde, incluso alguna amiga dispuesta a compartir actividad) todo me parece asqueroso, feo y fatal. Con decirles que hoy empieza Ramadán y tengo ganas de llorar por no poder hacer ayuno otro año consecutivo (porque soy una ñoña y no me atrevo a ayunar 16 horas al día dando teta intensivamente).
Lo bueno, las niñas están bien y bonitas (bonitas fieras). Por fin tengo un libro que me hace feliz: La Nieta de la Maharaní, aunque tenga que ir leyendo de párrafo en párrafo cada vez que me siento a hacer pis (frustrante). Empecé el libro de Rebeca Wild sobre las "escuelas abiertas". Me gusta mucho su teoría y me gusta más que han seguido un proceso teoría-práctica-sistematización-sabiduría y pido a Dios que las chicas del cole nuevo de Hali tengan tanta dedicación y fidelidad al ideal para que puedan seguir este mismo proceso en beneficio de todos, especialmente de los niños (la mala noticia es que el Mater, mi alma mater, también era una escuela activa en la que no todos los profesores tenían el mismo compromiso y el resultado era niños y niñas creyéndose los amos del mundo, dictadores, prepotentes y poco sensibles ¿o eso no es culpa de la escuela quizá?). Las malagueñas también están muy bonitas aunque muy ocupadas (por no hablar de la incertidumbre sobre el futuro ocupacional de D, dejémoslo así). El 1 de septiembre empiezan las clases ¡y puedo dejar a Fati unas horitas! para darle ayuda de urgencia (oxígeno básicamente) a mi apachurrado corazón.
Y en fin, me toca sobrevivir 20 días de la manera que sea y luego ponerme las pilas: mimarme un poquito yo para quitarme la mugre interior, dejar espacio para crear cosas importantes como un proyecto que rescate a las mamás modernas de su soledad, el libro de poemas, el árbol de la vida y alguna cosa que apacigüe mi maltrecha "conciencia social" (para bonita cosa sirve cuando uno se deja apachurrar por un poco de basurilla interior, será el exceso de comodidad).
Pues sí, tantas cosas chidas en mi vida y yo metida en la agriedad ¡POR FAVOR, UN POCO MÁS DE AZÚCAR PARA ESTE YOGUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUR!
Saturday, July 17, 2010
¡QUIERO VOLVER A SER YO!

Friday, July 16, 2010
Good bye Mr. Steiner, Hello Mr. Wild
Wednesday, June 16, 2010
Halima dixit
La peli favorita de Halima es Mamma Mía y llevaba un mes pidiendo todos los días que se la compráramos hasta que por fin la encargamos al Círculo de Lectores que la tenía baratita.
Escena I
El señor del Círculo de Lectores: No he podido encargar Mamma Mía porque está agotada.
Yo: De acuerdo, mañana le llamo para encargar otra cosa en su lugar.
Escena II
Halima: Mami ¿por qué está malita Mamma Mía?
Yo: ¿Malitaaaaa? ¿Cómo que malita?
Halima: ¡Pues dijo el señor que estaba agotada!
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
Monday, June 14, 2010
Señoras y señores, llegó la hora

Sunday, June 13, 2010
Ésta es la mía
Saturday, June 05, 2010
Laura, Jean, Isabel, Julia y Julie o ¡viva la tarte tatin!

papilas. El próximo plato del menú es La ninfa inconstante de Cabrera Infante. Y van directo al blog las recetas de la France ¡Salud!
Monday, May 31, 2010
Mamás poderosas parte II: el diker
La primera vez que estuve en Chipre llegamos justamente a la hora del amanecer. Nos instalamos en la mezquita de la Guest House para no andar revolviendo entre la oscuridad. Khairía ya guiaba la oración, y parecía que los mismos ángeles habían bajado del cielo a rezar el fayer entre nosotras.
Sunday, May 30, 2010
Friday, May 28, 2010
Mamás poderosas parte I

¡Triunfamos!
Todavía no hacemos la "evaluación" todas juntas, pero creo que quedamos muy satisfechas. En cuanto a mí, me dio muchísima satisfacción idear una forma de trabajar poesía para bebés en el rincón de los cuentos, me encantó. Salió hasta mejor que los cuentos de los mayores (en la última sesión Hali se dedicó a sabotear el cuento, grrrr).
Vino mucha gente, se formó un ambiente muy bonito, los talleres estuvieron de lujo, tuvimos colaboradores estrella como una pareja que trajo información sobre cosmética natural y cositas para vender; Cristina la profe de Hali que presentó un teatrillo, Carmen de Lupiana que llegó a última hora con bizcocho casero y una tonelada de nocilla casera (¡quiero la recetaaaaaa!). La gente se veía contenta y relajada. Creo que logramos montar un verdadero espacio para compartir.
Me gustó mucho ver a los papás de nuestros hijos acompañándonos y apoyándonos, y sobretodo me gustó haber trabajado con las chicas y haber logrado juntas algo tan pero tan bonito. Me hubiera gustado ver también al resto de las chicas de la asociación, a las de Cabanillas, Guadalajara, que hubieran compartido con nosotras nuestro primer evento público. Seguro que habrá más ocasiones para invitarlas a nuestro "rancho".
Creo que nos quedamos con la ganancia de habernos acercado más entre nosotras, de ser un poquito más amigas que antes. Y, claro está, con muchos aprendizajes prácticos para futuras ocasiones.
El diker de mujeres lo cuento en el próximo post para ponerles ahora algunas fotitos.
Sunday, May 23, 2010
COMIDAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
La comida en Lefke está llena de bendiciones (baraka). Hablo, por supuesto, de la comida que viene de casa de Mawlana. Claro que los kebabs a las brasas y demás gusguerías turcas también están riquísimos (pregúntenle a Hali por los helados de pistacho). Pero la comida del Sheik es otra cosa.
Para empezar viene toda de huertas locales. Llega por cajas al patio central de la casa desde donde se distribuye a la mezquita, a la casa de las mujeres y a la de todos los demás naqshbandis del pueblo. Mawlana provee a todo el mundo. Comemos lo de la estación. Esta vez fueron coliflores, deliciosas, cocinadas de todas las maneras imaginables e inimaginables. A veces resultaba increíble que aquéllo también fuera coliflor por el sabor y consistencia que habían logrado darle. Todo se aprovecha. Para ello hay mil recetas y maneras de hacer.
Luego está la preparación. Antes, cuando vivía Hajja Amina la mujer de Mawlana, ella misma cocinaba para todo el mundo (qué regalazo). Ahora siguen cocinando un puñado de mujeres muy especiales. Hay un montón de pequeñas enseñanzas sufis sobre el momento de cocinar: estar en estado de ablución, recitar (canturrear como hago yo) nombres divinos o pequeñas oraciones melódicas, revolver siempre en contra de las agujas del reloj, usa la mano derecha. Quizá por eso el tiempo se detiene mientras saboreas una sopa en el patio de Mawlana o sentada en un sofá de la Guest House.
Y finalmente viene la forma de comer: siempre con agradecimiento ( y eso quiere decir comerlo TODO sin remilgos lo cual pone de nervios a unos cuantos), despacio, poniendo atención a la comida, haciéndole honor. Siempre se reza al comenzar y al terminar, y se toman unos granitos de sal en recuerdo del Profeta (la paz sea con él), que enseñaba que ese simple gesto nos protege de 70 enfermedades. Yo le creo.
Mawlana dice que comer nos quita muchísima energía (y cualquiera que ayune puede comprobarlo), por eso en Lekfe se come dos veces al día: un gran, GRAN desayuno a media mañana y una buena, BUENÍSIMA cena después de la oración del crepúsculo. Se empieza siempre por sopa en la que se echa el pan duro, y luego siguen guisos de verduras, a veces con un poquito de carne para saborear; pasta, arroz, bulgur u otro cereal, ensalada (una vez comí una que era puro cilantro fresco con limón, sal y aceitito ¡SUCULENTA!) y si hay suerte una probadita de postre.
Por lo general el desyuno se hace en la Guest House y la cena en casa del Sheik. Se montan tantas mesas como haga falta bajo los soportales del patio y ahí se acodan turcas y alemanas, americanas, europeas, asiáticas, africanas a presenciar el milagro de los panes y los peces una noche tras otra. ¡Subhan'Allah! Yo me sé el secreto: antes de servir cada cucharón hay que decir BismiLah a Rahman i Rahim. Magia: la sopa que habías hecho para 15 alcanza para 25 y a lo mejor hasta sobra.
Halima se comió toda la sopa que en casa no quiere ni ver. Y yo ni les cuento. Cuando estoy ahí me entra una voracidad impresionante. Sólo comparable a la de los primeros meses de embarazo. Puedo comer y comer y COMER. No me canso. Es como si mi cuerpo (y mi alma) quiseran aprovechar todas las bendiciones de la comida, todo el alimento físico y espiritual que tiene.
De este viaje volví con unos cuantos rollitos de más. Y es porque ADEMÁS de las suculencias del Sheik, tuvimos las suculencias de la abuela, que un día sí y otro también nos preparaba deliciosa comida libia, especiada, picantita. Un día se salía a recoger hojas de parra con Halima y al día siguiente nos las servía rellenas de arroz. Un día volvía de casa de Mawlana con alcachofas y, ya saben, el día de después tremendo guiso (luego les pongo la receta en el blog de cocina).
´
Durante los días que estuvimos en Lefke no tuve necesidad de vitaminas, hierro, algas ni ninguna de las mugritas nutricionales que me tomo en casa. Nada más llegar a Azuqueca tuve que atorarle otra vez a las pastillitas porque me caía. La comida de aquí no alimenta. Será que está genéticamente alterada, será que le falta la baraka. Será el sereno pero yo llevo 10 días muriéndome de hambre. Nada tiene el sabor de Lefke.
Este relato continuará...
Monday, May 17, 2010
Lefke, el lugar de mis nostalgias
Por fin, Lefke y la vida lefkiana
Y volvimos de Chipre. Hacía por lo menos dos años que no iba y tenía ya una sed tremenda de encontrarme con ese lugar y esas personas. Sobretodo con Mawlana Sheik Nazim, nuestro maestro.
Lo preparamos todo con mucho cariño y mucha precaución, previendo todas las situaciones posibles, lo que dio lugar a CUATRO maletas y tres mochilas de mano entre regalos, ropa, botiquín, cosas de aseo, etc. Lo divertido es que llegamos nosotros pero nuestras maletas no. JAJAJAJAJAJAJAJA. Gracias a Dios que entre las mochilas había un cambio de ropa para cada una. Al día siguiente nos duchamos, nos pusimos EL cambio de ropa y a lavar el usado, a mano, en el jardín de casa de Naíma y Malika donde nos hospedamos. ¿Angustia? No ¿Frustración? No ¿Pereza? No ¡Liberación!
¿Que no tengo desodorante? Pues limoncito en las axilas. ¿Que con qué nos lavamos el pelo? Con jabón de manos. ¿Que cómo sustituímos el antibichos? Nos untamos con aceitito de oliva de la cocina. ¡Oh felicidad! Denme un barreño y una cuerda de tender con harto sol y jardín de por medio y puedo hacer maravillas. Viva la vida sencilla, viva hacer las cosas con mis pripias manos y mis propias piernas, viva involucrar a mis pitufas en mis actividades esenciales y no estarme quebrando el coco con actividades específicas para niños.
Claro que luego llegaron las maletas y también me dio gusto ponerme mis garritas y aderezarme con mis cosas. Pero se me quedó la sensación de que si quiero una vida más sencilla, más modesta, más sana, más fácil, más real, no me hace falta irme a vivir a un pueblito sin servicio básicos, lo que necesito es empezar por acomodar mi casa y mi forma de vivir a ese estilo, al estilo "lefkiano". Insha'Allah.
Encuentros y hadas cantarinas
Lefke es un sitio de encuentros maravillosos, porque en el fondo, cada uno va a encontrarse consigo mismo, con su ser más profundo (porque Dios permanece como un tesoro oculto en el corazón del hombre, en este caso, de la mujer). Las personas, situaciones, circunstancias que se presentan están ahí para que cada uno pueda hacer ese trabajo.
Llegan y se van todos los días personas de todo el mundo. Esta vez había gente de Sudáfrica, Argentina, Turquía (las turcas son famosas por su contundencia), Alemania, Italia (divinas, tan afines a las españolas pero con su saborcillo particular), Rusia, y una buena panda de españolas, entre ellas Samia y Saída que vieron nacer a Fatimuchis. Nosotros íbamos en familia a encontrarnos también con mi suegra y mi cuñada Amal.
Esta vez, para facilitar la cosas y tener un espacio de intimidad familiar, no nos quedamos en la Guest House (la casa de las mujeres)sino una casita de alquiler con un jardín que parecía el paraíso: una huerta virgen que explorar y disfrutar.
Hace seis años, cuando estuve por primera vez, me impactó especialmente la imagen de una mujer bellísima, alemana, que mientras preparábamos algún desayuno acodadas en una mesa baja cantaba una melodía punzante por su belleza y suavidad (all I ask is be with me, be with me while I still alive, love, love, mmmmmm, mmmmmm). Había estado casada con un pakistaní y había vivido veinte años en Pakistán.
De pronto, mientras tomaba un té con menta del jardín en el patio de casa, la vi aparecer. Era como un sueño. Con sus ojos azules y su sari blanco. Su misma voz, su misma expresión amorosa. Me levanté inmediatamente para saludarla y aunque me parecía ridículo le conté que nos habíamos encontrado allí hacía seis años, que en aquél entonces yo me acababa de casar y que ahora tenía estas dos niñas. ¡Se acordó de mí! Nos abrazamos con mucho gusto y tuvimos ocasión de hablar más veces porque resultó que una de sus hijas se hospedaba en nuestra casa. A partir de ahí estuve todo el tiempo tarareando la cancioncilla y su hija recordó habérsela oído a su madre (no pueden imaginarse la belleza de esa chica mitad pakistaní mitad alemana). Otra noche, tomando juntas una té, le pedimos a la mamá que nos la volviera a cantar. Hacía años que no lo hacía. Pero nos cantó y fue hermosísimo, emocionante hasta las lágrimas ver el camino andando desde entonces y la felicidad que nos ha traído. Masha'Allah.
Entre las ramas ardían las ascuas de las narajas (A. Reyes)
Para mí Lefke es la tierra de mi renacimiento. Y me maravilla lo mucho que llega a parecerse a la tierra de mi nacimiento, a mi Monterrey. El vínculo mágico son las naranjas. Lefke está lleno de naranjos y limones. Yo me acerco a uno y me acerco a todos, el naranjo se me volvió el árbol de la añoranza porque los de Chipre son iguales a los de Nuevo León, y una huerta en Lefke me transporta a otra en Allende o Villa de Santiago.
El Chipre turco tiene montañas resecas, de matorral, aceras inclementes, soleadas hasta su madre, palmeras esporádicas, terrenos baldíos; es áspero. Pero luego tiene esos oasis como los que tiene Nuevo León.
Cuando estoy ahí me siento en casa. No sólo que me sienta cómoda, sino que mi corazón está en paz, está en su sitio. Siento la casa de Mawlana como sentía la casa de mi abuelita eMe: mía, propia, como si tuviera toda mi información kármica, genética, energética grabada en sus ladrillos, entre sus cimientos, colgada de sus vigas. No es mía mía, hay que andar con respeto. Es el lugar de la veneración, de admirar lo que soy y amar lo que soy y ver con amor y esperanza lo que puedo llegar a ser.
A veces me resulta incomprensible esa dualidad: ser de un clan genéticamente y de otro espiritualmente ¿cómo, dónde se junta mi mexicanidad, mis montañas, mi maíz, la voz de mi madre, los brazos de mi padre con la luz y el mar de Chipre, con los pasos de Mawlana, con sus enseñanzas y las de sus maestros, con ese amor y esa luz intensa que sale de su casa? Los maestros de nuestra tariqa se me aparecen en el corazón como abuelos: soy del daghestán, de siria, de irak, de uzbequistán así como soy de monterrey, de méxico, de pachuca, de yucatán, de francia, de españa.
Este post se hace muy largo y Fátima despierta, así que luego sigo con la crónica. A ver si logro ponerles unas fotos.
Sunday, April 25, 2010
El resto de la receta
5. Elogios: "qué bien" no es suficiente
Además se supone que en lugar de invitar a los niños a que sigan con lo que tan bien están haciendo, les cortamos el camino.
Aplicación:
hacer elogios descriptivos y no evaluativos, o sea, decir lo que veo y lo que me hace sentir. No identificar al niño con sus acciones, evitar etiquetas.
Ejemplo:
(del libro) una niña trae a enseñarme un dibujo. Si le digo "qué bonito" ahí se quedó el dibujo. Si le digo: veo una hoja llena de colores tan alegres que me dan ganas de sonreir, o mejor, veo una fiesta de colores que me hace sentir muy muy feliz, entoces la niña correrá a seguir dibujando.
Se supone que así no sólo mostramos nuestra aprobación sino que actuamos, nuevamente, como un espejo: le damos a nuestros hijos elementos sobre la realidad.
Calificar las acciones y no a los niños tampoco parece fácil puesto que habría que cambiar "qué rápido eres" por "qué rápido corres" o "qué lista" por "así que sabías cómo abrir esa puerta aún sin las llaves".
Ni modo, a gastar el vocabulario.
6. Corretivos: resaltar su mejor parte y reconducir la peor.
Como en el caso de los elogios "está mal" no ayuda mucho, sirve más ser minucioso en las descripciones, no evaluar y no identificar. Además las autoras recomiendan tratar a nuestros hijos como si ya fueran lo que pueden llegar a ser.
Ejemplos:
El más obvio: no decir cosas como "eres una cerda" sino "tu habitación está cerda".
(del libro): un niño tiene problemas en el cole por su mala letra llega frustrado a su casa. Su mamá resalta lo que está bien de su letra (es bastante grande) y le da ideas de cómo mejorar el resto (trata de hacerla uniforme, que se inclinen todas para el mismo lado, etc).
Y uno sobre el trato "aspiracional" (si es que lo entendí bien): usar mejor aquello de "seguro que con esos deditos tan hábiles puedes desenredar estos lazos" en vez de "mira lo que has hecho, vaya maraña, a ver cómo lo arreglas ahora"
7. Límites: el adulto es que toma las decisiones y el niño el que las acata
No hace falta que los niños evalúen las decisiones de sus papás ni que compartan el proceso de tomarlas. Tampoco necesitamos su autorización. Para hacer las cosas más fáciles podemos:
Dar opciones en vez de amenazas (no se juega al balón en la casa, o sales al jardín o lo guardas). Claro que falta que el niño haga caso, pero si él no actúa entonces actúa el adulto: coge el balón y lo guarda.
Palabras mágicas: cuando estés lista, cuando esté lista. (Hali nunca se quiere lavar el pelo, así que ahora le digo: Hali, prepárate porque voy a lavarte el pelo, cuando estés lista me avisas. Y sí me avisa. O cuando estoy enfadada y ella quiere que le cuente un cuento le digo: ahora no tengo humor para contar cuentos, cuando esté lista te lo contaré ¡liberador!).
En este punto también tengo una nota importante: no necesito la autorización de mis hijos. Y la cita del libro "El placer del niño no debe ser a costa del sufrimiento del padre" (p.171) Que se relaciona con aquello de aprender a distinguir lo que los niños quieren (saco sin fondo) a lo que los niños necesitan (realidad).
Ejemplo:
-Mamá necesito comerme unas gominolas
-De acuerdo, te doy un plátano y luego puedes comerte una gominola
(quiere chuchues, necesita merendar)
-Mamá quiero ir al parque
-Cuando haya descansado un poquito preparamos la merienda y nos vamos al parque.
8. La culpa: no necesito la absolución de mis hijos
Este es para cuando metimos las cuatro y nos carcome el remordimiento. La única salida es que YO decida actuar mejor la próxima vez.
Y hasta aquí los apuntes. ¡Espero que les sirvan! Ya les contaré en otro post las experiencias de leer La maternidad y el encuentro con la propia sombra (Laura Gutman) y En busca del bienestar perdido, el concepto de continuum (Jean Liedloff), por lo pronto les paso las webs: www.lauragutman.com.ar y www.continuum-concept.org
Saturday, April 24, 2010
Recetas para criar hijos
Como ya les conté hace tiempo yo me afilié al método de Padres Liberados, Hijos Liberados, básciamente porque me interesaba liberarme: del estrés, de la culpa, de la angustia, etc. No he incorporado todo porque algunas cosas no las acabo de entender o de compartir, pero les paso algunos puntos que me han parecido más importantes y SOBRETODO que me van funcionando en mi relación con la Hali.
Como no sé poner tablitas en el blog lo escribo lo más esquemático que me da el coco y uso el femenino porque aquí el experimento se trata de mí y mi hijita:
1. "sentimos lo que sentimos"
Las mamás sentimos y no siempre sentimos cosas bonitas o fáciles de aceptar. Aún así lo mejor es tratar en cada momento de reconocer nuestros sentimientos y respetar nuestros límites.
Aplicación:
No pasarnos de "buena onda" haciendo cosas que realmente no queremos hacer (claro que algunas no tienen remedio porque no vamos a dejar al crío sin cena por estar cansadas, pero sí podemos informar al personal de cómo nos sentimos para que se anden con cuidado y colaboren).
Ejemplo:
a) Dormí muy mal y la salida al cole del día siguiente fue infernal. Cuando me acordé de avisar a Hali: mi amor "mamá durmió muuuuuuy mal y por eso está enfadada", hali dijo "ah, entonces no estás enfadada conmigo" y empezó a colaborar.
b) Del libro: Una mamá que lleva a sus niños por helados cuando ella en realidad lo que quiere es descansar. Al final "le cobra" el paseo a todos regañándolos y enfurruñándose.
2. "Sienten lo que sienten"
Los enanos tienen percepciones y sentimientos igual que nosotros que constituyen una realidad en sí misma, no necesita justificación, y decirles que no sienten lo que sienten los desconecta de sí mismos y puede poner en peligro su propio sistema de protección personal y reacción frente al riesgo.
Aplicación:
No negar sus percepciones (pero si no hace frío, eso un rasguñito de nada, no exageres, no pasa nada). Deberíamos actuar como espejo ante lo que les pasa (un abrigo puede dar calor, un rasguñito puede doler, qué rabia que se te haya caído tu construcción, estás triste porque papá no está). Y describir lo que vemos en ellos (veo una niña muy cansada que no se siente capaz ni de tomarse su cena).
Respetar sus sentimientos, limitar sus acciones (ya sé que estás muy enfadada con tu hermanita pero no puedes quitarle los juguetes así).
Invitar a expresar sus sentimientos creativamente (tener mucho material en casa para que puedan pintar, recortar, escribir cartas, etc).
En definitiva se supone que no pueden (y podemos) liberarse de lo que sienten hasta que lo identifican, entonces sí podemos ofrecerles alivio (el agua de la ducha puede sentirse caliente si tienes los piecitos fríos, trata de sentirla con otra parte del cuerpo).
3. Expresar nuestra rabia
No dejar que explote como una olla de presión, sino dejarla salir gradualmente y sin insultos. ENUNCIARLA.
Ejemplo:
No me gusta que...
Estoy empezando a enfadarme
Eso realmente me molesta MUCHÍSIMO
Cuando veo tu habitación así me dan ganas de tirarlo todo a la basura
Ahora sí estoy verdaderamente furiosa.
Se supone que así no llegaremos a los gritos aterradores, al manazo, el jaloneo y la ofensa, porque a)hemos ido liberando paulatinamente nuestra rabia con lo cual no se nos agolpa y b)la pitufa está sobre aviso y eventualmente se pondrá colaboradora. Yo utilizo: ¿Qué prefieres, una mamá que se rie o una mamá que gruñe?
4. Solución de conflictos: soy la abogada de mis hijas, no su juez
Economía verbal: Enunciar reglas, no dar largos sermones. La autoridad exige brevedad. (decir: "Hali, así no". En vez de: "Hali ya te he dicho diez mil veces que no me gusta cuando me hablas así".)
Dejar que busquen sus propias soluciones, buscar soluciones no culpables. (seguro que encuentran una manera en que los dos puedan usar el columpio)
Describir el problema en vez de dar órdenes es darles el poder de actuar ("la comida está lista y la mesa no está puesta todavía", o, "la puerta sigue abierta")
No hacer. Sus problemas no son mis problemas:
-mamá, estoy aburrida
-seguro que encuentras algo entrenido en tu habitación
Dar en la fantasía lo que no se puede dar en la realidad
-mamá tengo sed
-¿a que te tomarías una piscina entera de jugo de naranja?)
Bueno los ejemplos que se me ocurren son medio chafos pero en libro vienen aplicaciones bien interesantes así que les recomiendo que se lo lean aunque sea de 5 minutos en 5 minutos. En el próximo post: elogios y correctivos, límites, la culpa.
Saturday, March 06, 2010
Claroscuro (mucha pensadera y un poco de poesía)
Revelación: mi trabajo de este momento es dejar de ser una intelectual frustrada y convertirme en una ama de casa feliz (¿A QUE RECHINA??????). El problema es que un marido-casa-hijas es chorricientas veces más dificíl que un doctorado. Como diría Omar: no me tocó inteligencia práctica porque estaba en la cola de la inteligencia intelectual. Ni modo, si quiero ser una persona más completa me toca desarrollar mis partes débiles en vez de regodearme en mis partes fuertes. Pero le voy a hacer caso a mi mánager, de vez en cuando procuaré leer a algún autor interesante por lo menos para mantener el músculo intelectual en forma.
Ser madre es enfrentarse con la propia sombra (lo dice Laura Gutman). Yo envidio la naturalidad con la que lo hacen algunas. Así como envidio la naturalidad con la que algunas lloran, gritan, dan y piden afecto. Otra tarea: ejercitar el músculo expresador fuera del mundo de la palabra escrita.
Los blogs son un medio visual ¡QUIERO LLENAR MI BLOG DE FOTOS!!!!!! Pero tomarlas, descargarlas y subirlas al blog es un proceso casi tan largo (y por lo tanto complicado para mis estructuras mentales) como lavar la ropa-tenderla-recogerla-doblarla-Y GURDARLA.
Ya estoy terminando el cuadrito de Padres liberados...no pierdan la paciencia.
Crear conceptos es tratar de nombrar lo innombrable, de domesticar la Realidad para hacerla accesible, manejable, para lidiar con ella. Me estoy leyendo La maternidad y el encuentro con la pripia sombra (Gutman). Psicología junguiana aplicada a la maternidad. Muy buena descripción de la aventura, aunque a ratos se pasa de dura ¿o soy yo que me niego a enfrentarme con mi sombra?
He visto unas imágenes de Mawlana Sheik Nazim en España, en el 97. ¿Cómo podían las personas que lo circundaban no caer como moscas a sus pies? ¡Qué Luz, qué Belleza, qué Fuerza! ¡Qué suerte tengo de haber encontrado a mi Maestro! Él es parte de mí, pero yo soy parte de él también. Eso sí que es como sacarse la lotería. Cuando pido poder acompañar a mis hijas hasta que ya no me necesiten siempre agrego: y si no puede ser así, compénsalas con algo mejor. A mí me compensaron llevándome hasta Mawlana Sheik. Y ya que ando con claroscuros enamorados van unos poemitas del Árbol de la Añoranza:
De Dios conozco el calor de sus brazos
el fragor de su llanto
el abismo de sus ojos
De Dios conozco el sueño en mi regazo
su hambre
sus pasos
Cada gesto suyo
es un milagro
cada sonrisa es una fiesta
La lengua de Dios es de trapo
y es la más bella de la tierra
Despierta
y con él despierta el mundo
Un cuchillo fugaz
en mi corazón
me asegura
que hace poco
fuimos Uno
De Dios conozco el calor de su mano
el rumor de sus años
el universo de sus ojos
De Dios conozco el jardín de los gatos
la puerta azul
la ventana de rosas
Reconozco a Dios en el color de su yuppa
en su tono de voz
en su mirada
Veo la puerta de Dios
en su puerta de hortalizas y naranjas
Huelo a Dios en su casa llena de voces
de alfombras
de risas
de paños de colores
Dios me abraza desde dentro
con el calor de la sopa
En su patio de babel
el milagro:
todas las historias
son una sola.
Diker/recuerdo
En el negro negro mar
salta un pez de luz:
chasquido.
Capullo
Tejo un doble refugio de seda:
Yo también
germino alas
en esta espera.
Inmensa
A veces yo también,
como Gioconda,
quiero ser leona
con la melena al viento.
Entonces me veo pez,
mariposa,
criatura alada.
No tengo la pasión salvaje de la savia
pero soy mar que se vacía
en otro mar incontenible
y sólo eso
me hace inmensa.
Vientre
La penumbra
el rumor
el calor
la danza
de mi primera cuna.
Monday, February 22, 2010
Madre monstruo parte II (lo que no había contado)
Después del estallido de furia inicial, me acordé de mis técnicas de Madre Liberada y me retrotransformé. Me parece que te ha sentado muy mal que mamá te arremedara ¿verdad? ("ayudarles a saber lo que sienten"). Lo siento mi amor, es que mamá se enfurece cuando empiezas a lloriquear en vez de decir las cosas ("los padres también sienten"). La situación ideal es cuando logro aplicar aquello de: "cambia un estado de ánimo usando el humor" y en vez de enfurecerme le suelto: PERO HALI, SI ES QUE NO TE ENTIENDO CUANDO ME HABLAS EN CHINO, ¿ME LO PUEDES VOLVER A DECIR EN ESPAÑOL?. Entonces a Hali le da mucha risa y dice: vamos mami, habla en chino. Yo hago una imitación del chinito de cri-cri, Hali se muere de risa, deja de lloriquear y se pone colaboradora.
Como el lloriqueo y los gritos comenzaron de nuevo antes de subir al coche tuve que volver a tomar aire y recordar lo aprendido:
M:Veo que estás muy enfadada, Hali.
H:¡NO QUIERO IR AL COLE!
M: Me imagino que te gustaría quedarte toda la mañana con mamá.
H: (cesan los llantos y luego vuelve a empezar) ¿por qué no puedo quedarme contigo?
M: Me imagino que da mucha rabia que te lleve al cole cuando no tienen ganas de ir, pero en esta familia cada uno tiene un trabajo y el tuyo es ir al cole ("convertir un largo sermón en una regla básica").
H: (deja de llorar) ¡Es que en el cole me aburro! (vuelta a llorar)
M: Seguro que es muy frustrante tener que pasar toda la mañana en un lugar donde te aburres ("aceptar TODOS sus sentimientos") ¿te gustaría que hablara con la profe? ("buscar soluciones")
H: (sin llorar) no, es que yo quiero estar contigo.
M: entonces lo que te gustaría es pasar más tiempo con mamá
H: sí
M: Pues vamos a pensar cómo podemos hacerlo
De todas formas se quedó llorando en el cole.
Primero pensé en dejarla de verdad una mañana sin cole, pero luego se me ocurrió una idea mejor ("aceptar nuestros propios límites"): invitarla a desayunar. Así que esa noche le presumimos al papi que al día siguiente nos íbamos a desayunar juntas (para darle relevancia al asunto, claro). A la mañana siguiente se levantó feliz, se vistió volando, se puso los zapatos y el abrigo sin problemas y salimos a la cafetería de la esquina a desayunar juntas. Croissant con mermelada y juguito y luego FELIZ al cole. No hemos vuelto a tener ningún problema por las mañanas. Yo también me di cuenta de que quizá le estaba exigiendo más autonomía de la que es capaz, así que un poquito más de ayuda de su mamá para vestirse también ha venido bien.
He ido entecomillando los principios de Padres liberados...espero pronto poder hacer un esquemita para compartirlo. Por ahora puedo decirles que después del arrebato me releí el librito y saqué todavía más cosas útiles. La semana terminó bien y el finde fue genial: comida con amigas y sin hijos (¡la primera en 3 años!!!!) y tarde de cine infantil con más amigas. La asignatura pendiente: ¿cómo seguir siendo pareja de mi pareja además de ser mamá de mis dos jijas?
Tuesday, February 16, 2010
Soy una madre horrible
¿Consecuencia? Hijito (como diría mi hermana) va haciendo realidad las acusaciones de su madre. Madre se siente culpable y procura compensar a hijito. Hijito siente la culpabilidad de su madre y ¿cómo se sentirían ustedes cuando han logrado que alguien que aman se sienta culpable? Odiosos, por lo menos. Hijito es cada vez más odioso y Madre cada vez más rabiosa. Y así logramos un círculo vicioso, no, un remolino destructivo, una avalancha de venganzas entre Madre e Hijito que, sinceramente, logra apachurrar el amor. Dejen ustedes el amor entre uno y otro, más grave, el amor de cada uno por sí mismo. Y lo peor del caso es que esas cosas que Madre Rabiosa dice a Hijito SE LE QUEDAN PEGADAS A HIJITO porque los niños (como ha dicho brillantemente el Dr. Ginott www.betweenparentandchild.com) son como un bloque de cemento fresco y cualquier cosita que los papás hacemos o decimos les deja marcas de por vida.
¿Y a qué viene todo esto? A dos cosas. Primero, que esta mañana he sido realmente una madre horrible y ahora me siento la más culpable. Siempre es una lucha salir a tiempo al cole con Halima y siempre termino hecha una furia. Bonita manera de empezar el día. A veces logro reirme de la situación o respirar hondo y no dañar a nadie. Pero hoy no fue el día. Les ahorro la telenovela, sólo les diré que me burlé de Hali, hice caso omiso a sus llantos y cuando llegamos al coche verdaderamente quería regalársela al primer peatón que pasara. Se quedó en el cole llorando y pataleando. ¿Y qué es lo peor de todo? Que estoy leyendo un libro que dice justamente como NO hacer eso. ¡MALDICIÓN!
Padres liberados, hijos liberados cuenta precisamente cómo no ahogar a tus hijitos en tu propia mierda. Y da ejemplos, herramientas concretísimas de cómo el lenguaje contruye (y destruye) realidades y de cómo podemos cambiar radicalmente nuestras relaciones familiares simplemente cambiando nuestra manera de hablar. Les sonará exagerado, pero de verdad que hace milagros en la realidad cambiar un: "¿ves lo que has hecho? te lo he dicho cientos de veces" ("estúpido" no hace falta pronunciarlo porque ya va implícito y llega con toda la contundencia) por un:"¿se te cayó el vaso? espera que te alcanzo un trapito para que lo limpies". La verdad prefiero decirle a mi hija que es una persona útil y que no hace falta buscar culpables sino soluciones, en vez de decirle que es una torpe, inútil, etc.
Lo más feo de todo (¡sí, hay algo MÁS feo!) es que llevo días de bajón, pensando todo el tiempo en que me muero y les destrozo la vida a mis hijas. Y después de esta mañana me siento como que a lo mejor me toca morirme prontito para que mis pobres criaturas puedan acceder a una madre más competente que su madre biológica AZOTOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOON.
Pues sí, a saber si es la falta de sueño, la falta de baile o la pinche costumbre, pero ya ando otra vez arrastrando la cobija y ninguna de mis técnicas de felicidad han logrado hasta ahora sacarme del bache. Por lo menos sé que es un bache y buscaré de dónde sacar nuevos ánimos para no sentirme tan mal y sobretodo para no contagiar a mis hijitas. ¿Chocolate, película cursi, blog, paseo solitario, llamada de socorro a una amiga (¡gracias tita Saída, tu llamada me devolvió a la realidad!)? Ya sé ¡diker! un diker poderoso como La ilaha ila Allah. ¡Ponerme a girar como un derviche! Bueno, ya se me van ocurriendo cosas. Definitivamente escribir es una de mis mejores medicinas.
Ahí los dejo con mi mugrero, y ¡perdón por las salpicadas!
Wednesday, February 10, 2010
El mótodo E para la felicidad del hogar
Todo ello me llevó a sospechar que era la persona indicada para responder a la pregunta del millón: ¿POS CÓMO LE HACE? Y, por supuesto, su respuesta fue: ES QUE ME DOY TIEMPO PARA TODO.
Sí, pero ¿CÓMO?
Ah pues me pasó una receta muy sencilla: alguien que viene a limpiar a casa una vez por semana, hacer la comida y la cena POR LA MAÑANA y dejarlo todo rocogido antes de ir por las niñas al cole. Tender la ropa por la noche y por la mañana quitar el tendedero, DOBLAR y GUARDAR (que es lo más difícil, claro está). Luego te puedes dedicar toda la tarde a descansar un poquito y hacer actividades felices con las niñas: biblitoeca, piscina de bolas, visitas, hacer pasteles, jugar, etc.
Yo he agregado otra cosita: Halima cena y se acuesta antes que nosotros, porque así por lo menos tenemos todos los días una ratito de tiempo juntos (Fátima todavía no hace mucho ruido).
Por lo pronto va saliendo bien, eso sí, tiempo de descanso todavía no tengo mucho (más bien nada) y el único momento que he encontrado para darme una ducha es el sábado en la mañana (JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA). Pero no se asusten, voy encontrando huequitos para una ducha veloz aunque sea por las mañanas corriendísimo antes de salir al gélido exterior (no muy conveniente). Lo de la danza del vientre lo he sustituido, por lo pronto, por curso de recuperación posparto (una vez a la semana y en azuqueca, me sale más barato en energía). Y me atrevo a tener proyectos: formar un grupo de diker en Guadalajara un vez al mes y un grupo de salsa para papás y mamás otra vez a la semana ¡NECESITO BAILAAAAAAAAAAAAAAAR!
La lectura del siglo: Padres liberados, hijos liberados. Cuando encuentre otro momentito les cuento porque es una auténtica revelación. ¡Buenas noches!