Tuesday, October 28, 2008

Mamá y Otramamá




Halima es bastante arisca, le cuesta dejar que la gente se le acerque (depende de quién) y es muy selectiva a la hora de establecer vínculos afectivos, pero cuando lo hace lo hace para siempre (será su vena catalana, jajajajaja). Marcelo su primo le encantó aunque le costó trabajo eso de no poderse encaramar a la cuna cuando bebé estaba dentro y asumir que no todos los juguetes y atención son de su propiedad. Buen entrenamiento prueba para cuando tenga un hermanito. Al final acabó encariñándose harto con Lucía quien comos abemos tiene una maravillosa conexión con los niños del mundo y acabó por llamarla Otramamá o bien Otramami. A mí encantó ver a mi hermana de mamá y recordar mis angustias de madre primeriza de un bebé, sobretodo porque ya no las tengo, ya nomás me quedan las de madre primeriza de una niña de 2 años, pero son angustias menos angustiantes. Total que fueron unos días maravillosos, llenos de emociones. Lo más emocionante es que antes éramos los críos y ahora somos las mamás. Ya no puedo vivir sin mi Marcelón y tanto a Hali como a mí nos costará mucho estar separadas de Otramamá. Esperemos que los papeles para la visa de Hali vayan sobre ruedas y que pronto podamos ir a verlos a su rancho. Amín.


Wednesday, October 22, 2008

Agua







Los días se van como agua. En un abrir y cerrar de ojos vienen y van olas, montañas, reencuentros, abrazos, lágrimas, recuerdos, despedidas. Mi historia está dibujada en los muros de Monterrey, mi trayectoria de vaivén sigue sentada en los parques y cafés del D.F. Ojos, manos, palabras, miradas, versos, silencios. Cabe tanto en un solo corazón. "Mi corazón es Monterrey, un túnel sin tren...todo eso es mi corazón" "De los árboles colgaban las ascuas de las naranjas y la huerta en lumbre viva se doraba." Una palabra: añoranza. Mao y Halima surcan en sus carreras los adoquines de la Macroplaza. Rumor de olas trenzado con mis mechones. Diker aquí, diker allá. Amor por todas partes. Demasiados aviones. Mi habibi ya está en casa, pero nos quedan todavía unas gotas de viaje.

Wednesday, October 15, 2008

Diker en Monterrey

Este viernes 17 de octubre a las 8 de la noche en algún lugar de Monterrey. Todos invitados (niños incluidos) a cantar tonadas sufis y tomar té. Los interesados pueden dejar su mensaje aquí mismo con un número de tel o correo electrónico y les confirmamos el lugar el viernes por la mañana. ¡Hasta pronto!

Monday, October 06, 2008

Un caso

Lo siento pero lo soy: no sólo no he cumplido mi misión de suscribirme oficialmente al club de fans de mis más admirados sino que NI SIQUIERA he sido capaz de contestar a las adorables y amorosas felicitaciones de cumpleaños que me hicieron emocionar y me alegraron el día. Un horror. ¡Y luego Montse dice que es un mala amiga! Bueno, pues era nomás para avisar que estaré más tiempo sin escribir porque me voy de viaje otra vez. Me esperan las misiones imposibles más una clase maravillosa de danza del vientre que encontré y la inspiradora tarea de "redecorar" mi casa, o como dice IKEA, de redecorar mi vida (una cortinita por aquí, una repisita por acá, un toque de feng shui, un toque de yo soy). Procuraré informar de mis andanzas pero desde este punto de tiempo-espacio les mando mi corazón.

Wednesday, October 01, 2008

3 días




Comimos, convivimos y paseamos. Yo aprendí nada menos que a rellenar tripas, algo que nunca hubiera querido aprender, pero la verdad es que quedaron BUENISIMAS. Una vuelta por la bahía pasada por agua y muchas horas en casa con la familia. La crónica después.


Saturday, September 27, 2008

Unos días fuera

Llevamos a Hali a Túnez a a ver a su abuelo libio al que acaban de operar.
Mi vida está llena de Sandras (¡Bendito sea Dios!).
Anoche fue la Noche del Destino, Layat-ul-Qadir, fue mágica, hermosa, llena de encuentros y descubrimientos.
Sigo "mirando pa adentro" ¡y me gusta lo que veo!"
Todavía no contesto mis mails de cumple, ¡lo siento!
Un beso general,
M

Wednesday, September 24, 2008

El sueño de Mire o el megáfono de la sabiduría

Anoche soñé que estaba en casa de Mire. Era una casa hermosa, grande, antigua muy parecida a la de mi abuela eMe que le había heredado su tía abuela Josefina (?) que seguía vagando por ahí como un fantasma. Su tía no sólo le había dajado esa hermosa casa en ese hermoso lugar (una plaza arbolada donde convergían múltiples calles peatonales con gente interesante y amistosa, una Plaza Sésamo, digamos) sino que le había dado los secretos de la felicidad. Así que Mire era feliz, tenía una casa, no sé si tenía novio pero tenía amigos geniales.

Yo iba a visitarla pero no me atrevía a andar por la casa y disfrutar de ella porque me aterraba encontrarme con el fantasma de la tía. Así que Mire tenía que acompañarme hasta a hacer pis. Estábamos preparándonos para salir (yo me quería poner un atuendo de Halima que me encanta pero no me quedaba bien) cuando de pronto advierto la presencia fantasmagórica de la tita. Entro en pánico y taquicardia cuando me doy cuenta de que no es una cosa transparente y pegajosa sino la mismísima Sara García abuelita del cine mexicano que al final toma forma de la tía de Mire (una mujer mayor guapísima, arregladísima y sonrientísima que olía muy bien) que viene a saludarnos. Me cuenta que ella se encargó de que no sé quién (un familiar masculino que se andaba portando mal) cruzara del otro lado. Y que ahora estaba pagando sus culpas en el infierno, mientras ella muy feliz estaba en la Gracia (así dijo).

Yo la cogía de las manos con mucho cariño (y no eran manos frías sino calientitas y suaves) y le decía: Tita Anita antes de que te vayas tengo que darte las gracias por dejarme a Mire y a su mamá y a todas las hermosas mujeres de tu familia y poder compartir sus bendiciones. La Tita Anita se reía y me daba palmaditas, Mire se me quedaba mirando con cara de: "¿qué dius, nena?" y luego la Tita decía algo como "hala, que se hace tarde" y desaparecía. Nosotras salíamos a una tarde soleada a encontrarnos con amigos y disfrutar.

Hubo un tiempo en el que todos los días apuntaba mis sueños aunque me parecieran anodinos. Luego al ir escribiendo me daba cuenta de su significado, no en el sentido esotérico de la interpretación, sino de en el más simple sentido discursivo de mis imágenes personales. Tal vez debería hacerlo de nuevo, porque me daba mucha claridad sobre lo que estaba viviendo en ese momento y sobre lo que tenía que hacer.

¿Será que la hermosa casa de mi Mire es mi hermosa vida que no me atrevo a vivir plenamente por puro miedo? ¿Me querrá decir mi subconsiente que es un miedo inútil porque la realidad es cálida, suave, acogedora y huele bien? ¿Esas mujeres de las que hablé no son más que las mujeres de mi propia familia de sangre y de corazón que están siempre conmigo? ¿Y esa abuela no será mi abuela interior (¡órale!) esa sabiduría de mujer indolora y protectora que viene a hacerse cargo de la situación y animarme a lanzarme de una vez por todas a la pura dicha? Lo descubriremos en el próximo capítulo, pero a mí me suena como que sí.

Monday, September 22, 2008

Un favor a la banda mexa

Se supone que ya está a la venta en México el libro El camello sobre el tejado de nuestro amigo Burhanuddin Herrmann, de Editorial Palmyra. Si pasan por una librería ¿podrían checar si realmente está a la venta y cuánto cuesta??? ¡Gracias!

Llantina o de la educación emocional

Uno de mis descubrimientos de esta semana de "marujeo interior" (o sea, cotilleo, limpieza, etc.) es que tengo un montonononoooooon de emociones sin aerear, probablemente desde toda mi vida. Me cuesta mucho llorar, probablemente porque "no sirve para nada", "qué fea te ves", "molestas", "si empiezas nunca terminas", "no se llora" calaron hondo en mi disco duro. Así que cuando estoy triste en vez de llorar y finito, pues estoy días y días haciendo de tripas corazón hasta que se me pasa, o sea, lo somatizo de cualquier modo. Con la rabia es aún peor, porque es de los sentimientos que estaban prohibidos en mi familia (sucede hasta en las mejores). Así que cuando me encabrito me petrifico. ¿Y qué pasa con esa emoción? Ya lo descubrí: se me va quedando dentro como gusanos que me carcomen.

Mar me prestó un libro que todas las mujeres deberían leer: Sabiduría de mujer, cuerpo de mujer (o al revés). De una ginecóloga "holística" Christine Northrup (o algo así). Total que la lectura me ayudó a "ver" qué he estado haciendo toooooodos estos años con mis emociones y cómo hacer algo mejor. Para la rabia encontré esa maravillosa metáfora gusanil, y es maravillosa porque tiene final feliz. He visto cómo esos gusanos carcomientes están destinados a tranformarse en mariposas de luz, en energía y valor para cambiar las situaciones que los producen. La rabia como aviso y como fuerza motriz en vez de fuerza corrosiva y anquilosante. Así que de ahora en adelante pienso decir que estoy empotricada cuando lo estoy, le pese a quien le pese y tomar buena nota de qué situación la provoca y debe cambiar para que ese gusano vuele.

Para sacar los llantos viejos voy a seguir el sabio consejo de mi Kermit, hacer arte no verbal. Y voy a hacer mandalas. Uno cada día en mi diario con unas acuarelas chidas. Y para los llantos nuevos apareció una "llantina", o sea, una canción para llorar. Se me salió el otro día que Hali lloraba sin parar y sentí que no iba a permitir que nadie le callara la boca y corazón con eso de "no se llora". Sí se llora, y todo lo que haga falta, por dolor, por frustración, por rabia, se llora alto y fuerte y los demás se aguantan. Mis compañeros poetas pensarán que como canción es una basura, pero como terapia es la onda. Cada vez que se me atoren las lágrimas voy a abrazar a mi yo-niña y le voy a cantar esa canción. Y cada vez que mi Hali necesite desahogarse voy a abrazarla como el otro día y cantarle. Es el primer paso hacia una educación emocional, o un intento de educación emocional, sano y liberador, o libre y sanador, como más les guste.

Aquí la llantina (lleva una tonada parecida a la de "arroz con leche me quiero casar..."):

CORO
llora que llora
y llora mi bebé
no importa cuánto llores
yo siempre te querré

llorar es seguro
llorar es mejor
nunca fue bueno
guardarse el dolor

llora entre mis brazos
llora con amor
mejor fuera que dentro
eso es mucho mejor

lloran los grandes
lloran los bebés
lloran los niños
y las niñas también

llora mi niña
y déjalo ir
después de un buen llanto
se vuelve a reir

llora que llora
y deja de llorar
llora bien
y déjalo acabar

respira profundo
respira con amor
después de un buen llanto
todo es mucho mejor

Tuesday, September 16, 2008

Mi cumple, la vida, la muerte (bitácora de unos días intensos)

El día de mi cumple me sentí muy mal. Estuve casi todo el día tirada en el sillón, excepto las veces que tuve que levantarme para atender a Hali. Mi marido llegó del trabajo sin flores, la tienda no tenía el pastel que yo quería llevar al diker y cuando llegó finalmente la hora de la tarta estaba tan cansada que ya no quería saber de canciones ni de velas ni de tartas.

El sábado me sentí peor, pero descansé muuuuucho mucho porque estaba mi santo marido haciéndose cargo de la situación. El domingo me desquité. Comí sushi, fui a cenar con unos queridos amigos que hacía tiempo no veía y mi marido me regaló un vestido PRECIOSO.

El lunes tuve un ataque de pánico cuando me dijeron que me metían al quirófano y que tenían que dormirme. Pero vinieron refuerzos y me sentí mejor. Cuando me llevaron en mi cama giratoria ya todo eran risas y buen rollo. Fue la mejor siesta de mi vida, duró 30 minutos y al ratito ya estaba en casa comiéndome una deliciosa hamburguesa con papas.

No me gusta sentir miedo ni dolor ni rabia, pero son parte de la vida. Lo importante es que duren lo justo, no más. Estos días tuvimos dolores acumulados, los nuestros y los de nuestros amigos que perdieron a alguien muy querido. La partida de Abdul Haqq, sin embargo, además de muy dolorosa e inesperada ha sido como una explosión de amor y de luz para quienes estuvimos cerca, porque nos recordó que lo único que cuenta de lo que vives es el amor que das y que recibes. Y porque nos dimos cuenta de que estamos conectados unos con otros, tan íntimamante que no nos lo podemos ni imaginar. Creo que todos recibimos el mensaje: ama tan intensamente como puedas, eso es lo que quedará de ti en los otros, ese es tu combustible para cuando emprendas el viaje y dejes este sueño.

Tengo treinta y dos años y cinco días. No sé cuántos más llegaré a acumular, pero cuando me toque el beso de Dios y quienes están aquí ya no puedan verme más que con los ojos de su corazón, ya sé cuál quiero que sea mi epitafio:

Yo Le pertenezco
por fin puedo dormir entre Sus brazos.

El día que me vaya dejaré a Dios a cargo de mis asuntos y cuidará muy bien de ellos, porque siempre lo hace. Me despediré con amor de los míos y pediré perdón en mi interior por aquellos a quienes no amé suficiente. Y daré gracias y más gracias porque mi vida ha sido muy bonita. Pero por ahora, voy a ocuparme de que mi vida siga siendo bonita y de poner más y más amor en mi vida y en la de quienes la viven conmigo.

Creo que la vida es un milagro, creo que la muerte es un regalo y creo que en ambas se concentra toda la belleza del Universo, aunque duela.

Wednesday, September 10, 2008

Cumpleaños feliz

Hali ya tiene oficialmente 2 años cumplidos. Hicimos entre las dos un pastel de zanahoria (ella revolvió el azúcar con la mantequilla, me ayudó a rallar la zanahoria sujetando bien fuerte el rallador y luego se aburrió y se fue a brincar alrededor de su papá). Al final le pusimo azuquitar, lo embandejamos y al día siguiente lo llevamos a la guarde.



Halima iba FELIZ. Desde que se levantó empezó a invocar a sus compis. Cuando llegamos la bajé del coche y corrió con los amiguitos que estaban llegando, les dio la mano, los cocoreó, la corretearon y se carcajeó. Yo cogí el pastel y se lo entregué a la súper maestra. Hali me dijo "adiós Mamáaaaa" antes de subir ella solita la escalera y se dio la vuelta. ¡No me dio ni beso!!! A la vuelta vino también el papá y eso la hizo ABSOLUTAMENTE feliz. Le cantaron, le pusieron corona, apagó velitas, le regalaron dibujos y dos duendecitos "Waldorf". No hay fotos, lo siento.



Por la tarde durmió una laaaaaarga siesta y luego ¡fiesta otra vez! Vinieron los amigos de Madrid a romper ayuno en casa (Ramadán: tema pendiente) con regalos y cositas deliciosas, y otra vez tarta pero ahora con velita de luna. Y Halima decía ¡BIEEEEEN, BIEEEEEEEN! Fue un día muy feliz, alhamudiLah.



El viernes me toca a mí. Llevaré un ENOOOOOORME pastel de cumple al diker (aquelarre sufi). Cómanse un cacho de tarta a mi salud donde quiera que estén y así estaremos unidos en el festejo. Y desde aquí les mando el abrazo de (mi) cumpleaños número 32.

Wednesday, September 03, 2008

Propuesta: El club de fans

Llevo tres noches seguidas soñando que alguien está muy enamorado de mí. Me encanta porque en los sueños puedo verme a mí misma a través de su mirada y ¡parezco un hada! Me gusta mucho cómo me veo a través del amor.

¿Será Dios, será una parte de mí que acaba de abrir los ojos, serán los sustratos de las miradas de los galanes de antaño que ahora emergen, serán las buenas vibras que mandan todas las personas que me quieren? Será el sereno pero está con madre.

Todos deberíamos tener un club de fans, porque de hecho todos lo tenemos aunque ni nos los imaginemos remotamente (yo lo he comprobado) y todos formamos parte de uno, o más bien de muchos clubs de admiradores de otras personas aunque no tengamos credencial y aunque no se lo digamos. Creo que estos días de paz que Hali ya va a la guarde (¡YA VA A LA GUARDE!!!!!) me voy a poner a decirles a todos mis admirados (y admiradas, claro está) que los admiro.

Si no les llega pronto un mail no se agüiten que ya saben que soy lenta y no estoy segura de tener la agenda actualizada. Es lo malo de ser poco sistemática. En fin. Admirador secreto: ¡gracias, muchas gracias, yo también te quiero!

De mi cocina

Me encontré estos avances de poemas en mi cuaderno de trabajo y, mientras pienso qué hacer con ellos, les comparto los esbozos. A mí me gustan. Post Data: Papá, no hace falta entenderles, nomás reproducir las imágenes por dentro, a ver qué te parecen (¡mi jefe es mi lector número uno!)

Kun faya kun

¿Cómo hago que florezca?
Enciendo el fogón
ahora empieza a crepitar la manteca
doro unas cuantas palabras de distintas cocinas:
nahual
del joyero de mi madre
paurake
de mi collar
ya-baba
halima
de la mano de mi sheik
lechuza
de una gota de mi sangre
naranja del jardín del edén.

Es inútil
no se puede engañar a la poesía.

Dí, Huidobro
¿cómo haces que florezca
la rosa en el poema?

(Del árbol de la añoranza)

Raíz del corazón
duerme bajo tus ramas
no queda sangre
sólo tu savia
blanca, roja, verde, negra
el beso de tu piedra
concéntrica
en torno a mi corazón

Raíz de corazón
grietas de lava
sutentan
el ramaje
de mi nostalgia

Entre tus manos
de una pieza:
mi casa.

Tiembla de luz
el árbol de la añoranza.

Poema reversible

I
Vendrán lentas, las palabras, como gotas de miel.

II
Lentas, como gotas, vendrán las palabras de miel.

III
Lentas, las palabras, vendrán como gotas de miel.

IV
De miel, como gotas, vendrán las palabras lentas.

Sunday, August 31, 2008

Pequeños paraísos (robado de un mail)

Soñé que un par de buenos amigos míos tenían una librería en pleno centro sórdido de Monterrey, y que era como un pequeño paraíso. Cuando le contaba este sueño a mis amigos, sentí que eso justamente es lo que tenemos que hacer con nuestros propios espacios y con nuestra propia interioridad, convertirlos en pequeños paraísos dónde refugiarnos del ruido de fondo y donde puedan refugiarse los demás. Una plaza, una casa, un libro, una poema, un verso, una palabra, un silencio pueden ser un paraíso... Yo voy a probar.

Thursday, August 28, 2008

Alquimia

Creo que lo que le sucede a nuestras almas (o sea, a nosotros) le sucede también al Alma del Mundo. Creo que lo que cada uno de nosotros crecemos, mejoramos, recorremos de camino hacia el Corazón, es un trecho que avanzamos todos y que avanza todo. Creo que todo lo que me sucede (agradable o desagradable) me hace un ser humano más completo, me une más con los otros y con esa Alma que todos compartimos.

Este fin de semana, con un susto de muerte, me curé milagrosamente de muchas espinitas del corazón. No lo pensé, no lo hice yo, sencillamente con los días busco las viejas piedritas que tenía en el corazón y casi no las encuentro. Es como si la balanza se hubiera ajustado sola. Para las personas que pensé que nunca podría perdonar (qué tontería) o con las que nunca podría enfrentarme, sólo encuentro amor. Y para mí misma, en lugar de la rabia, la vergüenza, el dolor de años de molestarme a mí misma con esas batallas, encuentro una carita de ternura, de comprensión, de amor también para mí, porque me conozco mejor y me entiendo más. Mágicamente también me saltan a la vista cosas que antes me parecía haber hecho bien y que ahora me gustaría haber hecho de otra manera, pero también entiendo que en esos momentos hice lo mejor que podía con lo que tenía.

Mucha palabrería (que sin anécdota parece pura paja) para decir que hoy me quiero mucho más de lo que me quería el sábado, y quiero exponencialmente más a las personas y a las presencias que hay en mi vida. Parece que corren tiempos difíciles, pero si logramos ver el regalo de Amor que se esconde detrás de ellos, nuestra pequeña alma y el Alma del Mundo, saldrán ganando. Insha'Allah.

Tuesday, August 26, 2008

Susto

El fin de semana nos llevamos un buen susto. No entraré en detalles porque me parece mejor no hacerlo, sólo diré que de verdad yo pensé que no la contaba (porque soy una exagerada, pero así lo viví). Sí quiero compartirles la reflexión que nos dejó, o más bien, el descubrimiento. Dentro de todo lo desagradable, triste, duro que nos resultó, nuestra mirada (y sin ponernos de acuerdo) estaba enfocada en las bendiciones que rodeaban toda la situación: tuvimos los modos y los medios para actuar de prisa, tuvimos muchos angelitos de luz y de carrne y hueso ayudándonos en todo momento, las cosas tomaron el mejor curso posible y estamos Mao, Hali y Yo vivos, enteros y juntos. A veces es difícil ver la Perfección y el Amor que mueven todas las cosas, pero esta vez, alhamduliLah, nuestros ojos estaban abiertos. Sólo podemos dar gracias por toda la protección que tuvimos y que seguimos teniendo, y poner nuestras esperanzas en poder cerrar este capítulo definitivamente dentro de unos cuantos días. Muchas estrellas brillan para nosotros desde el cielo. Ahora hay una más.

Friday, August 22, 2008

Málaga III: la decisión de Verónica o Mao es guapo

La tele pública en España es una basura. Tengo amigos muy coherentes que decidieron salirse del juego y expulsar a la tele de su hogar. Cuando quieren ver algo alquilan pelis o documentales o los sacan de la Biblio. Nosotros somos tan viciosos que no hemos dado el paso y sostenemos con ella una lucha constante de amor-odio.

La última basura mediática de moda es un programa denigrante, que da el tiro de gracia convirtiendo del todo a hombres y mujeres en buscan de pareja, en mercancía. No sé ni como se llama. Una amiga a la que le colaron una tele en casa me había puesto sobre aviso ya que sus hijas (un par de chicas inteligentes y buena onda) estaban enganchadas a la emisión...

Total que adivinen qué programa sedujo este verano a Sol y las niñas: ¡claro! Una Barbie Andaluza tiene que elegir entre tres Kens (después de haber salido frente a las cámaras con otros 12 más). Está Ken Rumano, Ken Niño Bonito y Ken Armario. Lo divertido del asunto fueron las interacciones que se generaron en casa al rededor de la tele. Porque es un programa que despierta pasiones. Mientras a las niñas se les caía la baba por un Ken, Sol y yo coincidíamos en que el mejor era otro. Obviamente no sólo tenemos los mismos gustos en cojines y cortinas de baño. Me gustó que las niñas tengan gusto de niñas y que sean tan seguras y tan expresivas para defender sus ideas. También me gustaron sus ideas, seguramente nunca hubiesen hablado tan abiertamente de sus opiniones sobre un galán propio (¿verdad D??????), pero sobre un galán ajeno se dan vuelo y eso sirve también para conocerlas y saber lo que empiezan a esperar de un hipotético K, o Q (chiste privado, perdón).

El punto álgido de la discusión llegó cuando las niñas insinuaron que la opinión de su madre era mera imaginería porque un Ken de esos nunca le haría caso. Hay que decir en su defensa que Sol es una mujer que después de 4 hijas sigue parando el tráfico (otro día hablamos de sus muchos atributos porque si no no acabamos) ¡Oye! ¿qué te crees? respondió airosa, si Mao era guapo. A mí la verdad es que el Mao de hace unos años no me parecía muy guapo que digamos, pero según dicen las malas lenguas, después de la Gran Migración (o sea, cuando las chicas se fueron a vivir a Málaga), las Barbies lo confundían con Alejandro Sanz y tenía un extenso club de admiradoras. A mí me gusta mucho más el Mao de ahora con todo y su look exótico. De hecho lo veo tan diferente que para mí es como si Sol hubiese estado casada con un Mao y yo con otro. Entonces caí: ¿cómo que ERA guapo? ¡Mao ES guapo! declaré con indignación. Carcajada general. ¡Ay cachorra! dijeron las niñas al unísono en tono de "verdad que el amor es ciego". Y me parece que la frase se va a quedar para siempre inscrita en la antología de grandes momentos familiares.

La cosa es que, la tele puede ser basura, pero lo que es más importante es qué hace uno con esa basura. ¿No estamos todos muy recicladores y aprovechadores de desechos para hacer cosas creativas, artísticas, útiles, buenas para el mundo? Pues a lo mejor poniéndole empeño podemos hacer lo mismo con la telebasura. Claro, que yo preferiría que me lo dieran hecho: una televisión inteligente, creativa, artística, útil y buena para el mundo, en vez de amarillista, descarnada, escandalosa y erosionadora de la condición humana. Ya veremos.

Wednesday, August 20, 2008

Inteligencia vs. intelectualidad

El otro día leí en el blog de mi amigo Gerardo Ortega (lo tienen aquí a la derecha) un post me dejó escalofriada. En él, una mujer sostiene que las mujeres inteligentes no deben ser amigas de los hombres inteligentes porque como resultado, las mujeres inteligentes se quedan sin pareja porque ellos se emparejan con mujeres tontas (y guapas), al cabo tienen a sus amigas cuando necesitan usar la cabeza. El corazón del artículo es un párrafo que me hizo mucho ruido, sobretodo porque es más o menos lo que vivo en mi relación de pareja. ¿Somos una pareja dispareja? me pregunté. Y dándole muchas vueltas llegué a la conclusión de que la autora tiene un problema de conceptos: lo que ella quiere decir en realidad es que los hombres INTELECTUALES no deberían casarse con mujeres VACÍAS y que las mujeres PLENAS no deberían aceptar ser solamente sus amigas.

El caso es que esta mujer confunde, como yo por muchos años, INTELECTUALIDAD con INTELIGENCIA. O sea, cree que ser inteligente es leer muchos libros y comentarlos, ser aficionado a las artes, tener opiniones sobre muchas cosas (sobre todas las cosas actuales, de ser posible), ser analítico, saber por lo menos un poco sobre muchísimas cosas, tener una célula del cuerpo en cuanta parcela de conocimiento sea posible. Ese es el resumen, ella sostiene que ser inteligente es tener muchos conocimientos y saber compartirlos lingüísticamente. Y que ser tonta es estar solamente preocupada por el manuquire y la moda. Pero eso es más bien ser superficial. Listas son, ya que se usan magistralmente las herramientas que tienen para conseguir lo que quieren.

Total, que yo también mucho tiempo pensé (aunque no me daba cuenta) que la intelectualidad era la única aspiración vital que valía la pena. Me di cuenta cuando dejé el doctorado y sentí que ya no sería nada. Que si no era la Doctora en Humanidades, simplemente no era nada. Y eso que me la pasé trabajando en cultura popular no sé cuánto tiempo sosteniendo que cada uno vale por lo que es, etc, etc, etc. Pues mal encaminada andaba, cuando lo cierto era que yo misma me sentía nada sin el soporte de mis títulos y experiencias profesionales.

Gracias a Dios (sí, para colmo me volví creyente), la vida me fue llevando por caminos que me enseñaron que la intelectualidad y la inteligencia no sólo no son el máximo valor en la vida, sino que a veces estorban bastante. Conozco y quiero y respeto a personas que no destacan por su coeficiente intelectual pero que son seres humanos maravillosos, que son seres HUMANOS. Tambien aprendí que hay muchísimos tipos de inteligencia y que incluso la inteligencia mental tiene muchos modos, porque antes yo sólo concebía el lingüístico, porque era el único que yo misma tenía, claro está.

La cosa es que cuando me emparejé con mi marido le pregunté a un amigo cómo era eso de relacionarse con un no-ratón de biblioteca. No te preocupes, me dijo, ya lo descubrirás. Las conversaciones librezcas las puedes tener con cualquiera de tus amigos. O sea, justo lo que dice la arriba citada que no hay que hacer, pero al revés. Y no es que mi marido sea tonto o superficial, sencillamente no es un ratón de biblioteca, un ser lingüístico, como yo. A veces es difícil, pero muchas otras veces es una bendición. Donde yo me pierdo en laberintos discursivos él encuentra soluciones prácticas, donde yo divago y dudo (sinónimos, antónimos, heterónimos, jerónimos) él ve certitudes y actúa, cuando yo voy tropezando con conceptos que me dificultan el avance él va siguiendo su intuición y llega (y tira de mí), cuando yo racionalizo, verbalizo, eternizo mis problemas, él se mete en el silencio y al cabo de poco tiempo se acabó el conflicto.

Cuando conocí a los sufis me di cuenta de que vivía magnificando mi capacidad intelectual en detrimento de todas mis otras capacidades, virtudes, habilidades. Yo vivía en mi cabeza, pero las cosas verdaderamente importantes, ya lo dijo Saint-Ex (y eso que no era sufi) sólo pueden aprenderse con el corazón. Yo no me daba cuenta del lente con el que miraba el mundo, a los demás y a mí misma. Poco a poco voy aprendiendo a acallar las voces de la mente y abrir los ojos del corazón. Es muy difícil, son largos años de historia y deformación "civilizadora" desde la Ilustración. Pero las auténticas verdades, creo, sé, siguen guardadas en la tradición.

Esto tiene mucha tela de dónde contar, abrevio por hoy y otro día les cuento cuentos de transformaciones, epifanías, artes, almas, letras y experiencias estéticas.

Tuesday, August 19, 2008

Málaga II: playismo zen

A se había enojado con B. C, D y E le habían dado toda la razón (porque de hecho la tenía) y habian apoyado todos y cada uno de sus argumentos. Hasta le habían proporcionado solidariamente otros tantos. Pero el sábado A llamó para invitarnos a la playa, no sólo con B sino también con G. C se enojó con A por haberse reconciliado tan así y porque no le gusta la playa. E se enojó con la vida por ser tan injusta ya que quién puede disfrutar de un día de playa teniendo la regla y sin poderse bañar. D se enojó con las dos anteriores por enojonas. Yo permanecí incólume en medio de la rebambaramba (puesto que todo esto vino con gritos, portazos, estallidos de llanto, maullidos de gatos y rugidos de tortuga) y esperé en la puerta a que C, D y E finalmente arreglaran sus disputas y pudiéramos salir a tomar el taxi.

Cuando llegamos al lugar donde nos estaban esperando, no estaban ni A ni B ni G. Estaban en casa. Nuevo estallido de furia. Nos tocaba ir a la caza de unas hamacas y unas sombrillas (música de Misión Imposible, por favor). En lugar de 6 conseguimos 4, todo un triunfo. Toallitas, cremita y ¡al agua patos! La emoción del baño me permitió nuevamente atravesar el pantanoso mal humor imperante sin ensuciarme ni una plumita. El mar es el mar. Entonces llegó A. Todo bien aunque cierto ambiente reprochón flotaba en el aire. Pero luego vinieron B y G y ahí sí que la playa se quedó helada y la atmósfera se podía cortar con una palita de arena. Lo mejor en ese caso es hacerse guaje. Y eso hice. Sonrisa amigable para todo el mundo y fuera.

Así llegó la hora de la comida. Teníamos detrás de nosotros un lugar de salivar con pescadito frito, paellas y demás delicias. Hubo que esperar un rato (malo para el humor reinante) y luego distribuirse los lugares con criterio salomónico. Para acabarla nos hicieron esperar un montón y las camareras tenian cara y genio de perro. Yo quería comer pero Halima insistía en irse al agua (ya saben cómo puede ser de insistente un bebé de 2 años, ¿verdad?) Así que mientras llegaba la comida me fui a dar un bendito baño con la nena. De todas maneras no es que la charla estuviera muy animada y la orilla del mar estaba a dos metros de la mesa, bueno, como a 4.

Cuando volvimos, D tenía enfrente un gazpacho y una ensalada a las que ignoraba olímpicamente mientras leía con las gafas de sol puestas una revista del corazón. ¿Mmmmmmh? Después nos enteramos que la insistencia de buena parte del alfabeto había logrado comprometer a D a hacer algo que no quería y no sólo un día sino durante una semana completa. A C tampoco le había gustado, no soportaba a la pesada de la camarera que no era capaz de contestar preguntas simples como ¿qué lleva la paella? y además le daba el sol en la espalda. Hali no tenía suficiente con el baño anterior y quería irse a instalar al agua. Gracias a Dios A se llevó a H y a G y yo pude comer DELICIOSAMENTE y TRANQUILAMENTE entablando conversaciones ocasionales y unidireccionales (pero eso sí, muy agradables porque conmigo no era la cosa) con B y con C. Y también le tiré un poco de carrilla a D aliándome con E que se aburría. ¡Una comida feliz!

Luego volvió A (con H y G claro está), comió un poco (pobre) con Hali en las piernas (me impresionó su inteligencia práctica e instinto canguril, yo quiero ser como ella pero ya, ¡hasta logró que H comiera!), pedimos la cuenta y nos fuimos a tumbar a la playa. Bañito, sombrita, heladito y pa' casa.

Sé que para todos fue un día difícil, al fin y al cabo así son las relaciones de familia. Para mí fue un día delicioso y hasta ahora no sé cómo logré no meterme donde no me llaman y disfrutar al máximo de un día lleno de conflictos tangenciales. Será que de verdad voy aprendiendo algo de la vida, o será simplemente que era un invaluable e irrepetible día de mar.

Me comí su corazón, y estaba my dulce.

Era, por primera vez, una piña de verdad comprada en Azuqueca. Y no sólo eso, también encontré una papaya mamey empacada con todo y su limón verde (porque acá sólo hay de los amarillos). A esa también la devoré de una sentada, pero sí le quité la cáscara y las semillas. La fruta acá no sabe a fruta, no sabe, no huele, no tiene la consistencia de la fruta. Es un extraño intento pictórico, porque las personas de hoy vivimos de la vista, sobretodo, y en eso sí son perfectas. Pero en realidad son a las frutas lo que los androides son a las personas. Celebro el hallazgo y declaro que nunca, NUNCA volveré a comprar la fruta en Mercadona, porque estoy harta de sus paquetes plásticos, y de sus sabores plásticos, y porque nuestras vidas se merecen algo más que comer manzanas, plátanos y naranjas por pura disciplina. Nuestras vidas se merecen el placer de la fruta. Así que ahora voy a comprarla en Ahorra Más. Ja.