Monday, July 23, 2012

Desvelos de Ramadán






Los primeros tres días de Ramadán, y quizá casi una semana desde que llegamos a Benghazi mi marido se la ha pasado de funerales, cosa sumamente extraña, porque en los últimos ocho años solamente había ido a uno.

En España, aunque teníamos una "familia adoptiva" de amigos y compañeros sufis, no formábamos parte de su vida real. La vida espiritual, de la cual sí formábamos parte, estaba desligada de la "vida real", o sea de la vida laboral, familiar, de la hisotoria personal. Así que los acontecimientos más personales cada cual los vivía con su gente y nosotros nos sentíamos en paz acompañándolos en la oración y el cariño.

Aquí, sin embargo, no existe tal cosa. Los amigos son amigos, y los amigos de mi marido (que por ahora son los únicos que hay) son amigos de antaño, de conocer a la mamá y las tías, y los hermanos, son amigos de infancia de que siguen jutnos (¿cómo lo harán?) después de treinta años. Así que hay que ocupar el puesto de amigo de cuerpo presente y participar en todo el ritual funerario que dura tres días, y ahora en ramadán, empieza después del Tarahuij, la última oración (bastante larguita por cierto). Así que Habibi cenaba, se iba a rezar y volvía después del funeral casi a la hora de comer por última vez. Y yo dormía a saltos, me levantaba cuando él volvía, me levantaba de neuvo para comer antes del fayer y luego con las niñas ¡qué mareo!

Ahora que ya han acabado los funerales hay otras cosas que me desvelan, por ejemplo toda la comida que se va a la basura. Es normal en ramadán cocinar más de lo que comes, uno se da cuenta que tiene los ojos más grandes que la barriga. En España cocinábamos y no volvíamos a cocinar hasta que lo demás se terminaba, aquí rompemos ayuno con mi suegra y ella manda en su cocina.

Ya en otros viajes nos habíamos dado cuenta de cuánto se desperdicia en el mundo árabe. La "buena aducación" de la mesa consiste en dejar muchas sobras en el plato, lo cual indica que has tenido una ración magnánima y que estás satisfecho. Cuando te terminas lo que tienes (o lo que hay cuando son platos comunitarios) quiere decir que tu anfitrión es un avaro y te ha dejado con hambre. Resultado: mucha comida desperdiciada.

A mí me da dolor de corazón. En días normales nos hemos subido la comida a casa y hemos terminado con ella al día siguiente, pero ahora sin tiempo para comer no hay manera. Seguimos pensado cómo hacer para no formar parte del desperdicio...¿vamos a reeducar a mi suegra a su edad? ¿vamos a hacerle la grosería de no comer más con ella?¿vamos a rezar porque Diosito y la ley de la acción y la reaación nos perdonen este desaprecio de los dones que tenemos? ¿qué haremos?????

Pata de perro
Por lo demás cada día sigue siendo una aventura (como dice Halima que ya le ha cambiado el nombre a Benghazi por Ciudad Aventuras). ¡Hoy por fin compramos nuestro armario!!!!! Para ello teníamos que cambiar dinero, y ahora que nada funciona como debería el mejor lugar para cambiar dinero es el mercado del oro, así mismo.

Ummy que tiene amigos hasta en el infierno nos llevó con un conocido suyo que no sólo nos cambió el dinero sino que nos abrió la caja fuerte para enseñarnos el oro de las novias. Cuando las libias se casan su madre pone un precio en oro. Este precio debe ser dado por el novio a la novia y forma parte de sus bienes para siempre, incluso si se divorcia. Los brazaletes PESABAN, las pulseras (por llamarlas de alguna manera) del pie llevaban untrabajo de una delicadeza impresionante. En fin, nos dimos gusto probándonos esas bellezas).

Después nos fuimos por el armario ¡por fiiiiin! Y todavía con más ganas de calle fuimos a comprar los vestidos del Eid para las niñas. Al final de ramadán los niños reciben de regalos ropita nueva de fiesta. Se nos qeudó pendiente la excursión a la tienda de dulces tradicionales y al puestecito donde venden la pasta para hacer la tarta tradicional de ramadán. ¡Qué ganas de tener ya nuestro coche y poder ir  venir a nuestro antojo! Pero, malas noticias, el barco se retrasa hasta el día 30. Por algo será.

Después de tanto paseo tengo sed de perro. Pero lo bailando nadie me lo quita. Ahora corriendo a ahcer la ensalada que prometí y a enseñarle als fotos del oro a Ummy. Y A ROMPER AYUNO INSHA'ALLAH

(En las fotos: Halima devorando esa trata que nuenca me acuerdo cómo se llama ¿Guerfa? Puede ser...Y visita al mercado del oro).

3 comments:

Diana De Leon said...

Mariana que hermosa joyería, se ve que se las están pasando bomba.

Un beso a todos y estoy al pendiente que me mandes el mensaje de que vas a querer, tu sabes.

Sushiila said...

Salam Nashma:

Que bonita etapa están viviendo es muy bonita y sabias tus palabras hay que vivir desde lo real para llegar a la profundidad de la espiritualidad...

Un abrazo Sushiila

Tata Jumi said...

¡ Vaya dos princesas!
La ciudad de las aventuras me parece un nombre mucho más tentador eh?