un largo post 2a parte sobre los roles, un agradecimiento por las porras sobre médicos y enfermedades (Mónica: sí me acuerdo) y el desenlace del capítulo anterior:
finalmente confesé a mi homeópata que ante 40 de fiebre había administrado el demoníaco ibuprofeno a mi pobre niña y que con eso habíamos podido dormir toda la noche sin temperatura y luego, para darle margen agregué: ¿si le vuelve a subir tanto la fiebre hay algo homeopático que tenga el mismo efecto o le vuelvo a dar el Dalsy? Y gracias a Dios me dijo que se lo diera, porque de otra forma hubiera sido una grieta muy profunda y casi irreparable en nuestra relación homeópata-paciente. Iré a la seguridad social, me haré mi tarjeta de derechohabiente (a saber cómo le dicen aquí) y le haré la suya a Hali para cuando se vuelva a ofrece no tener que ver cómo la recepcionista de turno hace viscos le estoy rompiendo todititos sus esquemas.
También debo explicar que mi teoría sobre las emociones y las enfermedades no dice que las enfermedades (virus, accidentes, lo que sea) no existen, SINO QUE cuando uno está bien emocionalmente, su sexto sentido lo previene de muchas cosas y su sistema inmunológico está al puritito centavo y entonces no pesca cualquier cosa que ande por ahí, y si la pesca, las defensas están tan defensivas que el intruso no hace mayor daño al organismo.
Hali tose. Pero ya está mejor.
2 comments:
no es demoníaco, es la bendición a todos los males con dolor o fiebre! oh dolor premenstrual!
y... sí, es bien cierto que el estado emocional influye en el sistema inmunológico. no sé si en evitar accidentes, las paredes están fuera de mi control, pero en el resto, claro que sí. alguien muy querido vive su cáncer metastásico como si fuera una enfermedad crónica desde hace 4 años, casi 5, y la veo igual que como la conocí, fuerte y feliz... :'(
qué bien que Hali mejore. la madre ya mejora también?
saludos!
ánimo!
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