Tuesday, December 09, 2008

Elogio de un amigo (el hacedor de sueños)

No es su cumpleaños, ni su aniversario de escritor (que yo sepa), ni nada por el estilo. Pero hoy contestando a un correo de un compañero poeta sentí la imperiosa necesidad de hacer el elogio de mi amigo Óscar. Por una parte, porque me di cuenta que sin su trabajo (de editor, de promotor, de lector, casi puedo decir de devoto creyente, de apasionado amante de las letras) mi trabajo no sería nada. Pero sobretodo, porque creo que es una persona admirable y que si más personas fueran como él, el mundo sería un mejor lugar. Ah, y porque no se lo he dicho bastante.

Además de un gran poeta y un gran amigo, Óscar Efraín Herrera es alguien que cree en los demás, que deposita su fe en los otros y se hace cargo de esa confianza depositada hasta que florece. Cuando lo conocí hace unos años me dijo que él creía que las nuevas voces de la literatura de nuevo león necesitaban espacios, y desde entonces ha estado creando espacios para voces nuevas y consagradas invirtiendo en ello toda su energía vital (tiempo, dinero, esfuerzo, salud, sueños).

En el enramaje literario, donde la tendencia es mirar cada uno por lo suyo (sus maravillosas ideas, sus deslumbrantes proyectos, sus preciosas relaciones y contactos)Óscar brilla por su infinita generosidad y lleva adelante un sueño llamado Diáfora donde una y otra vez nos invita a encontrarnos. Comparte lo que sabe, comparte lo que sueña, comparte lo que ha construido. Me resulta esperanzador e increíblemente bello que todavía haya gente dispuesta a abrirle la puerta a los demás. Me parece una vocación de guía, de ángel de la guarda, de maestro, de persona de verdad.

Óscar escribe, edita, promueve. Y a mí durante los últimos años, litera(ria)lmente me pastorea: lee, escribe, mándame ésto, revisa aquello, este poema no está completo, este proyecto no es honesto... Óscar se convirtió en mi "manager" desde el principio y sé que no soy yo sola, sino un grupo de afortunados que podemos tenerlo como compañero de este viaje que es literatura que es texto que es libro que es palabra que es papel que es hilo que es tinta que es corazón que es luz que es sangre.

Yo le agredezco infinitamente que haya apostado por mí desde aquel 2000 de cuadernos de la resolana y que a pesar de mi caprichosa pasión literaria, lo siga haciendo. Su amistad, su ejemplo de cómo seguir materializando los sueños aún entre la bruma más densa son para mí un verdadero tesoro. Gracias Óscar.

1 comment:

Anonymous said...

Qué suerte que en el mundo haya gente así, no sé cuantos, pero Inshallah sean muchos. Qué suertuda de conocerlo y ser beneficiaria de su apreciación y buenos oficios. Como dice Catón: "Me gustaría conocer a Óscar..." (aunque creo que lo empiezo a conocer con el currículum que platicas) y desde aquí lo felicito, le deso que siga sembrando y cultivando, y le agradezco las porras a mi poeta favorita.