La frase "cadena de oración" me saca ronchas. Supongo que en memoria de mis tiempos anticlericales y de escasa confianza en el no visto. También supongo que mis gérmenes socialoides me susurraban algo como: claro, eso es para no hacer nada y fingir que haces algo, qué poco compromiso. Pero ahora tengo una amiga que me invita (a mí y a todos mis amigos) a unirme a una cadena de buena vibra (sigamos eludiendo la roña). Cada viernes, un grupo de gente alrededor del mundo se une para ofrecer un poquito de nuestra energía en forma de plegaria, poema, visión, canción, etc. por una causa, es decir, por otro grupo de personas del mundo que necesiten refuerzos.
La idea me gusta mucho, porque realmente, es poco o nada más que eso lo que puedo hacer por los niños palestinos y su sufrimiento me resulta intolerable. Porque pensándolo bien, yo creo, sí creo, en la Magia (o como cada uno lo quiera llamar) y creo, sí creo, que el poder de las palabras aunque se pronuncien en silencio, trasciende el espacio. Y si al final la materia es energía, de algo servirá mandar buena energía focalizadamente y cuantos más seamos mejor ¿no?
Así que quedan invitados para este viernes a mandar lucesita a los niños de Gaza (¿por los niños de Gaza?) Y ya les iré avisando de la propuesta de cada viernes. O también se pueden unir al grupo innocent call en facebook.
Y Car: ¡qué viva el contagio!
Cambio el cuaderno de notas y la libreta con dibujitos por la página electrónica. Experiencia, experimento, experimiento. La libreta de mis sueños la seguiré guardando en mi cajón, pero aquí trazaré (trataré) la crónica de mis ensueños.
Wednesday, January 28, 2009
Friday, January 23, 2009
Una racha de sueños
En el último me quedo atrapada en un elevador de Soriana Lincon con Felipe Montes y Gaby Márquez. Están cerrando, bajamos por el coche al estacionamiento subterráneo y crac, el elevador baja demasiado deprisa (y demasiados pisos) y luego cae torcido. Además es fin de semana así que podríamos quedarnos 3 días ahí encerrados (como si los súpers de México también cerrarn tantos días) No hay luz ni botón de ayuda ni nada. Luego estamos los tres paseando por un cerro que es al mismo tiempo el Obispado, la loma del lado de Sierra Ventana muy cerquita de Revu, Chipinque y La Silla por donde viven Omar y Mabya. César Porras y Arturo Porra vienen comiendo elotes y nos saludan pero nos ven raro, y entonces nos damos cuenta de que seguimos atrapados en el elevador aunque nos han dejado salir de alguna forma para avisar a alguien que venga a ayudarnos. Felipe le pide a Arturo, con una metáfora de un niño enterrado, que avise a Soriana que estamos ahí y que si no nos rescatan ese elevador será nuestra tumba. Me da un escalofrío y pienso si no estaremos relamente muertos ya que nuestras almas andan de paseo. Seguimos bajando hacia la escuela de Revu, es esa hora de la tarde cuando el sol ya se ha puesto pero sigue habiendo luz. El cielo está lleno de nubes. Tratamos de pedir ayuda a alguien más pero nadie nos ve. Entonces pienso que sólo Gaby Márquez puede ayudarnos porque ella sí se puede comunicar con los espíritus. Pero está con nosotros. Terror. Entonces Xiomara, que es chamana. Pero vive muy lejos, nunca llegaremos a tiempo.
Friday, January 09, 2009
El hada del invierno
Tuesday, January 06, 2009
El collage de los deseos

Este es un ritual pagano que procuro hacer cada principio de año. Bueno, en realidad no es tan pagano porque se trata de definir las cosas que quieres lograr o recibir durante el año y al final se puede agregar una pequeña oración o petición para que los dioses, el Dios, o a quien cada uno prefiera encomendarse den su bendición a estos deseos-proyectos.
Creo que lo que me resulta más rico de todo el asunto es: 1. Juntarme a recortar, pegar, soñar, vibrar con otras mujeres que amo y expresar juntas nuestros deseos. 2. Poner el collage en una pared donde pueda verlo todos los días para recordar lo que he deseado, ponerle energía y disfrutar del caminito que voy haciendo al andar como dijo el poeta.
Este es mi collage de este año, herencia de Lucía y de Rocío, pero que celebra mis lazos de amor con todas las mujeres que me rodean. Este año quiero florecer y que formen parte de ello todos los aspectos de mi vida: mi pareja, mi trabajo (me tomaré la literatura como un trabajo), mis amigas y amigos, mis raíces, mis sueños, mi rol de mami, mi espiritualidad. Quiero vivir en un lugar encantador rodeado de naturaleza y con otras mamás que me acompañen en la aventura de criar hijos. Quiero amigas cómplices. Quiero dejarme seducir por la alquimia de la cocina y compartirlo con otros. Quiero consagrarme como bruja del vientre (a tu salud, querida Car), quiero estar cerca de la familia que vive lejos, quiero nuevamente ser testigo de la Creación en mi propia piel. ¡Ah! Y quiero publicar los poemas que tengo en el cajón y sacar adelante el proyecto de las princesas. Y todo ello con sonrisa y con amor.
Aquí está el resultado plástico del ejercicio de año nuevo. Y de verdad lo recomiendo, hagan su propio collage, seguro que la experiencia les va a gustar. ¡Buen año para todos!
Thursday, December 25, 2008
Unas navidades perfectas
Tenía algo de miedito de pasar las navidades sin familia ni amigos. La familia ya se sabe y los amigos nos cancelaron de última hora. Pero al final, pasamos unas navidades deliciosas en familia, en nuestra propia y pequeña familia: el 24 vinieron las chicas sufis a desayunar, luego comimos unos delicioso chilaquiles (¡viva México!) y para la cena de Noche Buena: sushi y un maratón de Doctor en Alaska. Al final ¡incluso hubo espacio para el romanticismo!
El 25 por la mañana un desayuno agustín y una escapada de la maravillosa Sigüenza. De regreso a casa pescaíto frito y Harry Potter. Por la tarde confección de tarjetas navideña con doña Hali.
Qué alegría darme cuenta de que las personas con las que estoy son realmente las personas con las que quiero estar. Me sentí unida por una enrome sonrisa de corazón con los míos de aquí y de allá, y me sentí agradecida de saber que para todos nosotros hoy es navidad.
El 25 por la mañana un desayuno agustín y una escapada de la maravillosa Sigüenza. De regreso a casa pescaíto frito y Harry Potter. Por la tarde confección de tarjetas navideña con doña Hali.
Qué alegría darme cuenta de que las personas con las que estoy son realmente las personas con las que quiero estar. Me sentí unida por una enrome sonrisa de corazón con los míos de aquí y de allá, y me sentí agradecida de saber que para todos nosotros hoy es navidad.
Tuesday, December 23, 2008
¡Feliz Navidad!
Saturday, December 20, 2008
Identidade
¿Cómo se construye la identidad? ¿Cómo definimos quiénes somos? El otro día le contaba a mi amiga Wafa que últimamente me conozco mejor, entiendo cosas de mí que antes no entendía. ¿Ah sí??? -me decía incrédula- pues yo muchas veces no me entiendo pero tampoco lo intento. ¡Ella sí que sabe! Eso de estarle dando vueltas a la cabezota todo el rato tampoco es muy inteligente, lo que a mí me gusta es darme cuenta, así, como por arte de magia. Y sé que eso de darme cuenta me ocurre cuando estoy bien, cuando estoy despierta, cuando estoy lista para entender. Y muchas veces me descubro en los otros, y muchas veces me encuentro conmigo en un texto ajeno, o en una peli, o en una canción, o en una estampa.
Hoy casi me echo a llorar en el mercadito medieval de Azuqueca. Eso de los mercaditos medievales es muy popular acá en España y la característica principal son los productos artesanales, los trajes de época y como acá el medievo es moruno, pues también la mezcla: tés, teteras, vasos, manos de fátima, turbantes. Espectáculos de calle, música, comida. No sé, me emocionó estar ahí con Hali, me sentí en un mercadito mexicano entre los puestos de comida, y en un mercadito tunecino mirando las teteras, en algún lugar de mi infancia coreando y aplaudiendo al malabarista, en casa saludando a las vecinas y amigas con las que nos cruzamos. Mañana llevaré a Hali a montar en pony y a lo mejor hasta me compro un regalito. ¿Y qué tiene que ver con la identidad? ¡Pues que yo también soy une melánge!
Y la ternura...¡Wow, Carmen, ¿cómo??????! Qué invitación tan inquietante. Yo no sé si soy tierna o no, supongo que lo soy por dentro, pero me falta todavía mucha confianza para atreverme a andar por ahí enseñando los dentros sin caparazón. ¿O será que no lo soy? ¿Sólo a ratos? Pondré atención, a ver qué pasa.
Hoy casi me echo a llorar en el mercadito medieval de Azuqueca. Eso de los mercaditos medievales es muy popular acá en España y la característica principal son los productos artesanales, los trajes de época y como acá el medievo es moruno, pues también la mezcla: tés, teteras, vasos, manos de fátima, turbantes. Espectáculos de calle, música, comida. No sé, me emocionó estar ahí con Hali, me sentí en un mercadito mexicano entre los puestos de comida, y en un mercadito tunecino mirando las teteras, en algún lugar de mi infancia coreando y aplaudiendo al malabarista, en casa saludando a las vecinas y amigas con las que nos cruzamos. Mañana llevaré a Hali a montar en pony y a lo mejor hasta me compro un regalito. ¿Y qué tiene que ver con la identidad? ¡Pues que yo también soy une melánge!
Y la ternura...¡Wow, Carmen, ¿cómo??????! Qué invitación tan inquietante. Yo no sé si soy tierna o no, supongo que lo soy por dentro, pero me falta todavía mucha confianza para atreverme a andar por ahí enseñando los dentros sin caparazón. ¿O será que no lo soy? ¿Sólo a ratos? Pondré atención, a ver qué pasa.
Friday, December 19, 2008
Muecas, guiños, señales
Soy un ser dialógico (ahora sí). Escribo respondiendo a lecturas o conversaciones o imágenes o ideas pilladas al vuelo.
En los últimos años tengo una interlocutora que se manifiesta con fuerza, que no deja lugar a dudas. La llamaré Intuición, o Destino, o Magia, o Allah. En uno de los periodos más intensos de mi vida, de más cambios, de más honduras y más deslumbramientos, la marca de su voz fue de Chirico. A través de de Chirico logré hilar eventos -sueños- mensajes, y entender lo que me sucedía.
Cada vez que parece que he cumplido con el trabajo, que he aprendido la lección, me atropeya la siguiente. Por fin tengo entre los sufis una compañera poeta. Se es poeta, cada día me parece más claro, por cómo se vive y no por cómo se escribe. Mi compañera poeta (quien podría llamarse igual que yo: niña eMe)me trajo la señal: un libro de Kundera (viejo amigo) con un dibujo en la portada: una mujer sujetando los remos del mar de su habitación. El libro: La Ignorancia. El tema: La nostalgia. En el muro cuelga un cuadro de de Chirico y, por supuesto, el cuadro es también de de Chirico.
Ya sé cuál es mi nueva tarea: ponerme en paz con Ítaca, con mi Ítaca terrena y con mi Ítaca materna. Pero supongo que esa es la tarea de todos los viajeros y de todas las muejeres. De preludio tengo un catarro munumental, que como dice Jaime, debe ser pura tristeza, o como dice mi hermana, un asqueroso virus de invierno. Entre la vitamina C, el ferrum phosphoricum y la lectura de "MADRES E HIJAS" de Christiane Northrup deberá bastar.
En los últimos años tengo una interlocutora que se manifiesta con fuerza, que no deja lugar a dudas. La llamaré Intuición, o Destino, o Magia, o Allah. En uno de los periodos más intensos de mi vida, de más cambios, de más honduras y más deslumbramientos, la marca de su voz fue de Chirico. A través de de Chirico logré hilar eventos -sueños- mensajes, y entender lo que me sucedía.
Cada vez que parece que he cumplido con el trabajo, que he aprendido la lección, me atropeya la siguiente. Por fin tengo entre los sufis una compañera poeta. Se es poeta, cada día me parece más claro, por cómo se vive y no por cómo se escribe. Mi compañera poeta (quien podría llamarse igual que yo: niña eMe)me trajo la señal: un libro de Kundera (viejo amigo) con un dibujo en la portada: una mujer sujetando los remos del mar de su habitación. El libro: La Ignorancia. El tema: La nostalgia. En el muro cuelga un cuadro de de Chirico y, por supuesto, el cuadro es también de de Chirico.
Ya sé cuál es mi nueva tarea: ponerme en paz con Ítaca, con mi Ítaca terrena y con mi Ítaca materna. Pero supongo que esa es la tarea de todos los viajeros y de todas las muejeres. De preludio tengo un catarro munumental, que como dice Jaime, debe ser pura tristeza, o como dice mi hermana, un asqueroso virus de invierno. Entre la vitamina C, el ferrum phosphoricum y la lectura de "MADRES E HIJAS" de Christiane Northrup deberá bastar.
Tuesday, December 16, 2008
Debo
un largo post 2a parte sobre los roles, un agradecimiento por las porras sobre médicos y enfermedades (Mónica: sí me acuerdo) y el desenlace del capítulo anterior:
finalmente confesé a mi homeópata que ante 40 de fiebre había administrado el demoníaco ibuprofeno a mi pobre niña y que con eso habíamos podido dormir toda la noche sin temperatura y luego, para darle margen agregué: ¿si le vuelve a subir tanto la fiebre hay algo homeopático que tenga el mismo efecto o le vuelvo a dar el Dalsy? Y gracias a Dios me dijo que se lo diera, porque de otra forma hubiera sido una grieta muy profunda y casi irreparable en nuestra relación homeópata-paciente. Iré a la seguridad social, me haré mi tarjeta de derechohabiente (a saber cómo le dicen aquí) y le haré la suya a Hali para cuando se vuelva a ofrece no tener que ver cómo la recepcionista de turno hace viscos le estoy rompiendo todititos sus esquemas.
También debo explicar que mi teoría sobre las emociones y las enfermedades no dice que las enfermedades (virus, accidentes, lo que sea) no existen, SINO QUE cuando uno está bien emocionalmente, su sexto sentido lo previene de muchas cosas y su sistema inmunológico está al puritito centavo y entonces no pesca cualquier cosa que ande por ahí, y si la pesca, las defensas están tan defensivas que el intruso no hace mayor daño al organismo.
Hali tose. Pero ya está mejor.
finalmente confesé a mi homeópata que ante 40 de fiebre había administrado el demoníaco ibuprofeno a mi pobre niña y que con eso habíamos podido dormir toda la noche sin temperatura y luego, para darle margen agregué: ¿si le vuelve a subir tanto la fiebre hay algo homeopático que tenga el mismo efecto o le vuelvo a dar el Dalsy? Y gracias a Dios me dijo que se lo diera, porque de otra forma hubiera sido una grieta muy profunda y casi irreparable en nuestra relación homeópata-paciente. Iré a la seguridad social, me haré mi tarjeta de derechohabiente (a saber cómo le dicen aquí) y le haré la suya a Hali para cuando se vuelva a ofrece no tener que ver cómo la recepcionista de turno hace viscos le estoy rompiendo todititos sus esquemas.
También debo explicar que mi teoría sobre las emociones y las enfermedades no dice que las enfermedades (virus, accidentes, lo que sea) no existen, SINO QUE cuando uno está bien emocionalmente, su sexto sentido lo previene de muchas cosas y su sistema inmunológico está al puritito centavo y entonces no pesca cualquier cosa que ande por ahí, y si la pesca, las defensas están tan defensivas que el intruso no hace mayor daño al organismo.
Hali tose. Pero ya está mejor.
Monday, December 15, 2008
La enfermedad
Tengo un problema con las enfermedades. Una fijación emocional negativa que al primer síntoma me hace pensar en la muerte. Cuando me sucede a mí es más tolerable, incluso estoy aprendiendo a "escuchar" a mi cuerpo y entender el síntoma físico como un aviso de una cuestión emocional que debo atender. Pero cuando le pasa a otra persona, especialmente a Hali, una fiebrecita me resulta absolutamente insportable. Y mi lado holístico de curación emocional y natural/homeopática de las enfermedades queda totalmente atrofiado. Así que ayer por la tarde que Hali estuvo con 39 me la pasé mordiéndome el labio, con el estómago retorcido y ganas constantes de llorar. Supongo que es normal cuando la mitad de tu infancia la mamá estuvo enferma, y la mitad de tu vida la mamá no está porque se la llevó la enfermedad.
A la circunstancia histórica personal que quizá algún día lograré resolver con mucha terapia, o quizá no; se suma la nula tolerancia de mi marido a los malestares físicos ajenos (los suyos los ignora magistralmente) y el (¿cómo le dicen aquí?) desplazamiento. Porque en México, encontraba términos medios, o por lo menos esa es mi fantasía del recuerdo: un homeópata que es médico, que te pesa, te ausculta, te mide la presión, etc. y luego te manda remedios naturales y si el remedio natural no funciona lo complementa con un remedio antinatural halópata. Y una extensa red de parientes y amigos a quienes puedes llamar a cualquier hora a pedirles cualquier cosa: escucha, apapacho, sopita, remedio casero, visita, consejo, etc.
Acá en España no he logrado encontrar el justo medio: los de la salud natural satanizan a la salud institucional/farmacéutica/pública y mi amado homeópata no dispone ni de un estetoscopio en su consulta. Los de la medicina halópata consideran nociva, retrógrada y peligrosa cualquier forma de cuidar y reparar la salud que se salga de sus estándares. Hoy en urgencias (favor de no asustarse, acá entra por urgencias todo el que no tiene cita previa aunque sólo tenga mocos), me tocó un médico peruano que me encantó porque me entendió perfectamente y hasta me contó que en Perú su tía Chuchita toma la hierba no sé cuál para la diabetes y le da muy buenos resultados, y coincidió conmigo en que el mundo de la medicina hospitalaria/halopática en España se sale, y mucho del huacal. Es algo cultural: les gustan las medicinas, les gustan las intervenciones médicas de todo tipo y mientras más intrusivas mejor. Será una necesidad de sentir que tienen pleno control sobre la vida y su salud, o un endiosamiento histórico del médico en sí o simplemente una falta de actualización porque hasta los gringos que son el colmo de lo esquemático y estructurado son más abiertos a considerar otro tipo de acción médica que los españoles en general. (NOTA: en general quiere decir que no son todos pero que son muchos, no se me malinterprete)
Así que ¿qué hago? ¿Vivo entre mundos paralelos y los alterno según me lo pida mi tranquilidad y me peleo con unos y con otros (con unos porque tomé paracetamol y con otros porque no he puesto vacunas, por ejempli)? ¿Sigo la búsqueda de un especialista para mí y mi familia que entienda mi esquizofrenia personal? ¿Me pongo las pilas (más) con mi terapia memesca de la prevención y tratamiento de enfermedades desde lo emocional? ¿Todas las anteriores? ¿Ninguna de las anteriores? Otra, especifique_____________________________________.
A veces simplemente me gustaría volver a ser chiquita (pero muy chiquita cuando el cáncer no existía en nuetras vidas) y decir QUIERO A MI MAMAAAAAAAAAAAAAAAA. Pero me toca ser la mamá, y la verdad es más fuente de alegrías que de angustias, o sea, mitad y mitad pero las alegrías son más potentes y las angustias al final dejan el saldo de lo aprendido y se retiran.
En el episodio de ayer y hoy traicioné a mi homeópata y le administré a Halima ibuprofeno para bajarle los 40 de fiebre y poder dormir, y la llevé esta mañana a urgencias para que la revisaran. Tiene un simple resfriado o un virus que se le tiene que pasar solito. En nuestro próximo capítulo averiguaremos si me atreví a confesárselo con riesgo de que me tache de su lista de pacientes o si fingí demencia hasta nuevo aviso.
¡Ay Señor! ¿Por qué será que los jijos nos enfrentan con esas casa que nos gustaría dejar bien escondidas para siempre en un cajón?
A la circunstancia histórica personal que quizá algún día lograré resolver con mucha terapia, o quizá no; se suma la nula tolerancia de mi marido a los malestares físicos ajenos (los suyos los ignora magistralmente) y el (¿cómo le dicen aquí?) desplazamiento. Porque en México, encontraba términos medios, o por lo menos esa es mi fantasía del recuerdo: un homeópata que es médico, que te pesa, te ausculta, te mide la presión, etc. y luego te manda remedios naturales y si el remedio natural no funciona lo complementa con un remedio antinatural halópata. Y una extensa red de parientes y amigos a quienes puedes llamar a cualquier hora a pedirles cualquier cosa: escucha, apapacho, sopita, remedio casero, visita, consejo, etc.
Acá en España no he logrado encontrar el justo medio: los de la salud natural satanizan a la salud institucional/farmacéutica/pública y mi amado homeópata no dispone ni de un estetoscopio en su consulta. Los de la medicina halópata consideran nociva, retrógrada y peligrosa cualquier forma de cuidar y reparar la salud que se salga de sus estándares. Hoy en urgencias (favor de no asustarse, acá entra por urgencias todo el que no tiene cita previa aunque sólo tenga mocos), me tocó un médico peruano que me encantó porque me entendió perfectamente y hasta me contó que en Perú su tía Chuchita toma la hierba no sé cuál para la diabetes y le da muy buenos resultados, y coincidió conmigo en que el mundo de la medicina hospitalaria/halopática en España se sale, y mucho del huacal. Es algo cultural: les gustan las medicinas, les gustan las intervenciones médicas de todo tipo y mientras más intrusivas mejor. Será una necesidad de sentir que tienen pleno control sobre la vida y su salud, o un endiosamiento histórico del médico en sí o simplemente una falta de actualización porque hasta los gringos que son el colmo de lo esquemático y estructurado son más abiertos a considerar otro tipo de acción médica que los españoles en general. (NOTA: en general quiere decir que no son todos pero que son muchos, no se me malinterprete)
Así que ¿qué hago? ¿Vivo entre mundos paralelos y los alterno según me lo pida mi tranquilidad y me peleo con unos y con otros (con unos porque tomé paracetamol y con otros porque no he puesto vacunas, por ejempli)? ¿Sigo la búsqueda de un especialista para mí y mi familia que entienda mi esquizofrenia personal? ¿Me pongo las pilas (más) con mi terapia memesca de la prevención y tratamiento de enfermedades desde lo emocional? ¿Todas las anteriores? ¿Ninguna de las anteriores? Otra, especifique_____________________________________.
A veces simplemente me gustaría volver a ser chiquita (pero muy chiquita cuando el cáncer no existía en nuetras vidas) y decir QUIERO A MI MAMAAAAAAAAAAAAAAAA. Pero me toca ser la mamá, y la verdad es más fuente de alegrías que de angustias, o sea, mitad y mitad pero las alegrías son más potentes y las angustias al final dejan el saldo de lo aprendido y se retiran.
En el episodio de ayer y hoy traicioné a mi homeópata y le administré a Halima ibuprofeno para bajarle los 40 de fiebre y poder dormir, y la llevé esta mañana a urgencias para que la revisaran. Tiene un simple resfriado o un virus que se le tiene que pasar solito. En nuestro próximo capítulo averiguaremos si me atreví a confesárselo con riesgo de que me tache de su lista de pacientes o si fingí demencia hasta nuevo aviso.
¡Ay Señor! ¿Por qué será que los jijos nos enfrentan con esas casa que nos gustaría dejar bien escondidas para siempre en un cajón?
Saturday, December 13, 2008
Eso de ser mujer (con saludo para Gerardo Ortega que se preocupa de ser hombre)
Hali lleva tres semanas malocha, si no es de una cosa es de otra. Yo me pregunto si es la adaptación al hogar, el frío, las malas costumbres de su madre (como afirma la maestra del cole) o la somatización de mis emociones, aunque ésto último sería raro porque últimamente me siento muy bien.
En fin, si un ataque de tos no lo impide, procuraré escribir sobre mi lección de este momento vital: ejercita el arte de ser mujer. Me lo dicen con múltiples señas, guiños y hasta uno que otro coscorrón, pero ya lo voy asumiendo.
Resulta que en mi clase de danza una de las cosas que más trabajo me cuesta es dejar la rigidez (¡¡¡tómala!!!). Yo me planto ahí con mi súper postura alta de clases de ballet-flamenco-gimnasia y NO, porque se trata de hacer TIERRA no de elevarse, sino de arraigarse, no de subir la energía, sino de bajarla. Oh descubrimiento. Movimientos suaves, redondos, el pecho en posición media, no súper alta, el cuello sobre almohadas, no tirado por un hilo desde las alturas, la barbilla más bien baja, y aquí viene lo peor: la expresión de la cara. Sí señoras y señores, se baila con la cara y con la mirada. Nada de ceños fruncidos con el desgarro vital del baile español: dulzura, seducción, coquetería, complacencia, invitación. ¿Y por qué no somos capaces de hacerlo en clase? (efectivamente es un problema común) Muy fácil: porque nos da vergüenza. Y lo malo no es que nos de vergüenza esa tontería dancística, lo malo es que nos da vergüenza en la vida.
Serán arquetipos, estereotipos, sociotipos, prototipos o lo que sea. Masculino y femenino tendrán que definirse de alguna forma y supongo que es por oposición, o mejor dicho, por complementariedad. La cosa es que hoy en día, las mujeres, por lo menos yo, crecemos siendo fuertes, independientes, competitivas, agresivas, proactivas, ejecutivas, eficientes, etc, etc, y eternamente etc. ¿Y los atributos complementarios? ¿La dulzura, la solidaridad, la fragilidad, la paciencia, la flexibilidad...? Cuando llega el momento de la verdad la persona que amas te dice que no puede estar contigo porque te tiene miedo, por ejemplo. Y una mujer sabia te sale con la novedad: es que los hombres son cuadrados y las mujeres son redondas, REDONDAS, según la teoría de no sé quién.
Voy descubriendo que por eso en el sufismo el matrimonio es la mitad del camino, porque así femenino y masculino pueden cada uno hacerse cargo de un conjunto de atributos y ponerlos al servicio de un proyecto común. No puede haber hombres sin mujeres, decíamos el otro día en una reunión, ni viceversa. Y no se trata de condenar la soltería, esto aplica para la vida en general: amigos, hermanos, vecinos, familia...Cuando uno asume su rol facilita que el otro lo haga también.
Mi experiencia de los últimos días (¿o de los últimos años?) es una feliz vuelta a la feminidad. O por lo menos a encontrarme con una serie de actitudes que en mi propio universo son femeninas: aprender a pedir, aprender a recibir, aprender a esperar, aprender a invitar, aprender a atraer (en más de un sentido), aprender a rodearme de los modos y los medios para crear, y aquí me falta un verbo que podría ser algo como aprender a bellecear, no embellecer porque eso es una acción sobre otro sujeto u objeto, y lo que quiero decir es dejar que la belleza se manifieste en mí misma y se comunique a todo lo demás.
En fin, si un ataque de tos no lo impide, procuraré escribir sobre mi lección de este momento vital: ejercita el arte de ser mujer. Me lo dicen con múltiples señas, guiños y hasta uno que otro coscorrón, pero ya lo voy asumiendo.
Resulta que en mi clase de danza una de las cosas que más trabajo me cuesta es dejar la rigidez (¡¡¡tómala!!!). Yo me planto ahí con mi súper postura alta de clases de ballet-flamenco-gimnasia y NO, porque se trata de hacer TIERRA no de elevarse, sino de arraigarse, no de subir la energía, sino de bajarla. Oh descubrimiento. Movimientos suaves, redondos, el pecho en posición media, no súper alta, el cuello sobre almohadas, no tirado por un hilo desde las alturas, la barbilla más bien baja, y aquí viene lo peor: la expresión de la cara. Sí señoras y señores, se baila con la cara y con la mirada. Nada de ceños fruncidos con el desgarro vital del baile español: dulzura, seducción, coquetería, complacencia, invitación. ¿Y por qué no somos capaces de hacerlo en clase? (efectivamente es un problema común) Muy fácil: porque nos da vergüenza. Y lo malo no es que nos de vergüenza esa tontería dancística, lo malo es que nos da vergüenza en la vida.
Serán arquetipos, estereotipos, sociotipos, prototipos o lo que sea. Masculino y femenino tendrán que definirse de alguna forma y supongo que es por oposición, o mejor dicho, por complementariedad. La cosa es que hoy en día, las mujeres, por lo menos yo, crecemos siendo fuertes, independientes, competitivas, agresivas, proactivas, ejecutivas, eficientes, etc, etc, y eternamente etc. ¿Y los atributos complementarios? ¿La dulzura, la solidaridad, la fragilidad, la paciencia, la flexibilidad...? Cuando llega el momento de la verdad la persona que amas te dice que no puede estar contigo porque te tiene miedo, por ejemplo. Y una mujer sabia te sale con la novedad: es que los hombres son cuadrados y las mujeres son redondas, REDONDAS, según la teoría de no sé quién.
Voy descubriendo que por eso en el sufismo el matrimonio es la mitad del camino, porque así femenino y masculino pueden cada uno hacerse cargo de un conjunto de atributos y ponerlos al servicio de un proyecto común. No puede haber hombres sin mujeres, decíamos el otro día en una reunión, ni viceversa. Y no se trata de condenar la soltería, esto aplica para la vida en general: amigos, hermanos, vecinos, familia...Cuando uno asume su rol facilita que el otro lo haga también.
Mi experiencia de los últimos días (¿o de los últimos años?) es una feliz vuelta a la feminidad. O por lo menos a encontrarme con una serie de actitudes que en mi propio universo son femeninas: aprender a pedir, aprender a recibir, aprender a esperar, aprender a invitar, aprender a atraer (en más de un sentido), aprender a rodearme de los modos y los medios para crear, y aquí me falta un verbo que podría ser algo como aprender a bellecear, no embellecer porque eso es una acción sobre otro sujeto u objeto, y lo que quiero decir es dejar que la belleza se manifieste en mí misma y se comunique a todo lo demás.
Tuesday, December 09, 2008
Elogio de un amigo (el hacedor de sueños)
No es su cumpleaños, ni su aniversario de escritor (que yo sepa), ni nada por el estilo. Pero hoy contestando a un correo de un compañero poeta sentí la imperiosa necesidad de hacer el elogio de mi amigo Óscar. Por una parte, porque me di cuenta que sin su trabajo (de editor, de promotor, de lector, casi puedo decir de devoto creyente, de apasionado amante de las letras) mi trabajo no sería nada. Pero sobretodo, porque creo que es una persona admirable y que si más personas fueran como él, el mundo sería un mejor lugar. Ah, y porque no se lo he dicho bastante.
Además de un gran poeta y un gran amigo, Óscar Efraín Herrera es alguien que cree en los demás, que deposita su fe en los otros y se hace cargo de esa confianza depositada hasta que florece. Cuando lo conocí hace unos años me dijo que él creía que las nuevas voces de la literatura de nuevo león necesitaban espacios, y desde entonces ha estado creando espacios para voces nuevas y consagradas invirtiendo en ello toda su energía vital (tiempo, dinero, esfuerzo, salud, sueños).
En el enramaje literario, donde la tendencia es mirar cada uno por lo suyo (sus maravillosas ideas, sus deslumbrantes proyectos, sus preciosas relaciones y contactos)Óscar brilla por su infinita generosidad y lleva adelante un sueño llamado Diáfora donde una y otra vez nos invita a encontrarnos. Comparte lo que sabe, comparte lo que sueña, comparte lo que ha construido. Me resulta esperanzador e increíblemente bello que todavía haya gente dispuesta a abrirle la puerta a los demás. Me parece una vocación de guía, de ángel de la guarda, de maestro, de persona de verdad.
Óscar escribe, edita, promueve. Y a mí durante los últimos años, litera(ria)lmente me pastorea: lee, escribe, mándame ésto, revisa aquello, este poema no está completo, este proyecto no es honesto... Óscar se convirtió en mi "manager" desde el principio y sé que no soy yo sola, sino un grupo de afortunados que podemos tenerlo como compañero de este viaje que es literatura que es texto que es libro que es palabra que es papel que es hilo que es tinta que es corazón que es luz que es sangre.
Yo le agredezco infinitamente que haya apostado por mí desde aquel 2000 de cuadernos de la resolana y que a pesar de mi caprichosa pasión literaria, lo siga haciendo. Su amistad, su ejemplo de cómo seguir materializando los sueños aún entre la bruma más densa son para mí un verdadero tesoro. Gracias Óscar.
Además de un gran poeta y un gran amigo, Óscar Efraín Herrera es alguien que cree en los demás, que deposita su fe en los otros y se hace cargo de esa confianza depositada hasta que florece. Cuando lo conocí hace unos años me dijo que él creía que las nuevas voces de la literatura de nuevo león necesitaban espacios, y desde entonces ha estado creando espacios para voces nuevas y consagradas invirtiendo en ello toda su energía vital (tiempo, dinero, esfuerzo, salud, sueños).
En el enramaje literario, donde la tendencia es mirar cada uno por lo suyo (sus maravillosas ideas, sus deslumbrantes proyectos, sus preciosas relaciones y contactos)Óscar brilla por su infinita generosidad y lleva adelante un sueño llamado Diáfora donde una y otra vez nos invita a encontrarnos. Comparte lo que sabe, comparte lo que sueña, comparte lo que ha construido. Me resulta esperanzador e increíblemente bello que todavía haya gente dispuesta a abrirle la puerta a los demás. Me parece una vocación de guía, de ángel de la guarda, de maestro, de persona de verdad.
Óscar escribe, edita, promueve. Y a mí durante los últimos años, litera(ria)lmente me pastorea: lee, escribe, mándame ésto, revisa aquello, este poema no está completo, este proyecto no es honesto... Óscar se convirtió en mi "manager" desde el principio y sé que no soy yo sola, sino un grupo de afortunados que podemos tenerlo como compañero de este viaje que es literatura que es texto que es libro que es palabra que es papel que es hilo que es tinta que es corazón que es luz que es sangre.
Yo le agredezco infinitamente que haya apostado por mí desde aquel 2000 de cuadernos de la resolana y que a pesar de mi caprichosa pasión literaria, lo siga haciendo. Su amistad, su ejemplo de cómo seguir materializando los sueños aún entre la bruma más densa son para mí un verdadero tesoro. Gracias Óscar.
Tuesday, December 02, 2008
Danzas
Otras para el soundtrack: música pa la pancita, o sea, belly dance. Ayer fue mi primera clase. La verdad es que no lo hago tan mal, pero tampoco lo hago tan bien como yo pensaba. Da igual porque es muy divertido el asunto y no puedo creer que siendo tan importante para mí bailar y moverme haya tardado CUATRO AÑOS en apuntarme a un grupo, así que ahora me desquitaré moviendo el tripaje a todas horas.
La digestión del viaje a México sigue su proceso. Le decía a un amigo que mis procesos vitales parecen ser como fue mi parto: leeeeentos, inteeeeeensos y con finales felices. En México hice grandes descubrimientos de mí misma y de mi historia, de lo que no había visto o no había podido ver. Aullido de dolor por la cegera temporal, grito de alegría por la nueva luz. Gracias a mis amigas-hermanas, a mis guías, a mis seres ocultados por seguir ahí a pesar de mi miopía, por acompañarme y darme su amor incondicional. Por fin pude resolver mis pesadillas freudinanas más abrumadoras, y es que era tan evidente que resultaba imposible de identificar.
Creo que voy logrando congraciarme con mis antecesoras sufridoras y que su dolor ya no me jala tanto de las patas, porque es dolor pasado y, sobretodo, porque es suyo. Creo que voy logrando tirar barreras respecto a mis hombres: gran descubrimiento, lo importante no es que me quieran (que me quieren y mucho, bendito sea Dios) sino quererlos yo y quererlos mucho para poder honrarlos, disfrutarlos, valorarlos y que cuando crezca Halima pueda hacer lo mismo con los suyos.
Toooodas las mañanas de camino a la guarde, no importa qué tan alegre sea la música, yo me pongo a llorar. Me da emoción la vida y entre las grandes alegrías y las grandes tristezas no queda más remedio. A veces se lo trato de explicar a Hali: es que estoy feliz de venir cantando contigo en el coche. O: es que extraño mucho a mi papá, a tu abuelo. Pero me sigue mirando como si no pasara nada, como si a la que tuviera que darle explicaciones fuera a mí misma porque nada le resulta extraño. Hoy me dijo la maestra: Hali se parece a ti en la alegría. Luego, de vuelta a casa, recordaba los días en México y no pude evitar preguntarme ¿de qué me sirve tener un papá tan chingón, unos tíos y tías tan chingones, primos y primas tan poca madre, amigos y amigas tan pero tan fuera de serie, hermana así y asá, madrastra asú y asé, si no puedo convivir con ellos, platicar frecuentemente con ellos, disfrutar de ellos? Y me respondí (¡menos mal!): Porque están ahí, porque existen y porque estamos ligados, porque el mero hecho de saber que existen hace mi mundo más grande y más bello y feliz. ¡Fiuuuuu!
La digestión del viaje a México sigue su proceso. Le decía a un amigo que mis procesos vitales parecen ser como fue mi parto: leeeeentos, inteeeeeensos y con finales felices. En México hice grandes descubrimientos de mí misma y de mi historia, de lo que no había visto o no había podido ver. Aullido de dolor por la cegera temporal, grito de alegría por la nueva luz. Gracias a mis amigas-hermanas, a mis guías, a mis seres ocultados por seguir ahí a pesar de mi miopía, por acompañarme y darme su amor incondicional. Por fin pude resolver mis pesadillas freudinanas más abrumadoras, y es que era tan evidente que resultaba imposible de identificar.
Creo que voy logrando congraciarme con mis antecesoras sufridoras y que su dolor ya no me jala tanto de las patas, porque es dolor pasado y, sobretodo, porque es suyo. Creo que voy logrando tirar barreras respecto a mis hombres: gran descubrimiento, lo importante no es que me quieran (que me quieren y mucho, bendito sea Dios) sino quererlos yo y quererlos mucho para poder honrarlos, disfrutarlos, valorarlos y que cuando crezca Halima pueda hacer lo mismo con los suyos.
Toooodas las mañanas de camino a la guarde, no importa qué tan alegre sea la música, yo me pongo a llorar. Me da emoción la vida y entre las grandes alegrías y las grandes tristezas no queda más remedio. A veces se lo trato de explicar a Hali: es que estoy feliz de venir cantando contigo en el coche. O: es que extraño mucho a mi papá, a tu abuelo. Pero me sigue mirando como si no pasara nada, como si a la que tuviera que darle explicaciones fuera a mí misma porque nada le resulta extraño. Hoy me dijo la maestra: Hali se parece a ti en la alegría. Luego, de vuelta a casa, recordaba los días en México y no pude evitar preguntarme ¿de qué me sirve tener un papá tan chingón, unos tíos y tías tan chingones, primos y primas tan poca madre, amigos y amigas tan pero tan fuera de serie, hermana así y asá, madrastra asú y asé, si no puedo convivir con ellos, platicar frecuentemente con ellos, disfrutar de ellos? Y me respondí (¡menos mal!): Porque están ahí, porque existen y porque estamos ligados, porque el mero hecho de saber que existen hace mi mundo más grande y más bello y feliz. ¡Fiuuuuu!
Wednesday, November 19, 2008
Música
Se llama David Fonseca y yo nunca había escuchado nada de él, pero tiene una voz profunda y aterciopelada que dan ganas de escucharla sin parar. Ayer, después de mi reconciliación con Radio Tres (seguimos recogiendo los buenos metices de otros tiempos) me quedé escuchando la presentación de un disco llamado Dreams in color o Color dreams. Voz y guitarra, guitarra y voz. Unas melodías de esas que te reconcilian hasta con los días más grises. Un tipo sencillo, sin pretenciones, un músico de verdad. Me gustó escuchar la entrevista en inglés y entender perfectamente, me hizo sentir pez de muchas aguas, de muchos mares. Nunca entendí por qué con ese nombre tan hispano el tipo es tan anglosajón, pero me dieron ganas de sumergirme en su aventura musical y ver qué hay ahí para mí. Me acordé de mis amigos musicales, esos que en el momento preciso pueden sacar una guitarra y transformar la situación. Me acordé del "repetitorio", la colección de canciones de Chayo y compañía que generosamente me compartieron como si fuera una más del grupo. Me acordé de largas noches de bailar y de largas tardes de escribir con esas mismas canciones, de paseos en coche y conversaciones que definieron mi vida con la misma música de fondo. Ahora se me antoja recoger nuevos temas para el soundtrack de mi vida. Se aceptan sugerencias.
Sunday, November 16, 2008
La biblioteca
Paz empezó a morir cuando se quemó su biblioteca. Yo volví a empezar a vivir después de haber regalado la mía. ¿Entonces ya no vas a ser escritora? me dijo Marta. Siempre, siempre, siempre seré escribidora, narradora, soñadora, creadora, imaginadora, compartidora, tejedora. Lo que ya no voy a ser es un caracol tan ostentoso. Sí, quemo las naves, ahora voy en alfombra voladora. Y cada vez que hago una pausa construyo una nueva biblioteca que me de cobijo, hogar, refugio, alimento. La biblioteca interna (me lo enseñó Maya), esa no se pierde.
Domingo
Sol de otoño, hojas pintadas por todas partes. Paseo con caricia de viento frío, parque, risas de niños, deliciosa compañía. Compro El País, pido un capuccino y dos croissants, paso las hojas lenta y felizmente. Sorbitos de café caliente. Luego aire fresco, más parque. Suena a mi otra vida en Barcelona, pero es mi nueva vida en Azuqueca. Cuando vuelva a llenar formas y solicitudes ya no pondré "ocupación: ama de casa" pondré: "poeta" (¡y que me demuestren lo contrario!).
Thursday, November 13, 2008
Una dosis de nostalgia (o la vida es la literatura)
Una vez Luis Felipe me preguntó si sabía de dónde venían las estructuras que utilizaba en mis poemas, de dónde las había sacado, o si pensaba que las había inventado yo. Supuse en aquel entonces que venían de la prosa, de los autores que más leía, recuerdo que nombré a Rosario Castellanos, a Elena Garro (y casi vi las palbras rebotar como piedras de la Semana de Colores).
Ciertamente cuando escribo busco un ritmo que se escapa, me aferro a una especie de cantinela original y procuro reconstruirla con mis palabras. Pero no sólo eso, también persigo una especie de desesperación vital (feliz o infeliz, sergún sea el caso), una especie de desgarro verbal, gramatical, musical, visual, una incidencia en el corazón ya conocida difícil de definir.
Por supuesto hay un sinfín de canciones, de poemas, de fragmentos diversos donde me he topado con este fulgor, y desde luego si me remonto al origen del origen llegaré irremediablemente a la experiencia poética sin título, sin autor, a la primera. PERO, las semanas pasadas, rebuscando entre mi pasado, encontré una carta hermosa, una carta de hace más de quince años, una carta de cuando me llamaba niña eMe (como mi abuela eMe) y sentía que surcaba la ciudad por su filo más agudo. Encontré la carta más hermosa del mundo. Y encontré en ella toda la música la marea el resplandor la sombra profunda las preguntas las respuestas las heridas las cicatrices la danza de palabras que trato siempre de repetir en el poema y fue como ver el ombligo del universo, tener el mismísimo bigbang entre mis manos y escuchar el nacimiento de mi más íntma poética, de mi búsqueda, descubrir la juntura del principio y el fin del camino.
Aprendí mucho de mí, de mi vida, de las personas que me han querido y a las que he querido releyendo sus cartas. Entendí los porqués de amistades truncadas o conservadas y amores imposibles, me lamenté (y me la menté) por todo el amor que dejé escapar, por todo el que no di y me vi de nuevo tratando de sobrevivir a la tormenta de la vida. Como dice mi hermana, gracias a Dios (o sea, a los Lobas, a Taller Literario, a las mamás adoptadas, a las amigas, a mi papá, etc, etc, etc) no acabamos tiradas debajo de una escalera, pero, al menos yo, sí dejé unas partes mías bajo la escalera y las encontré estos días entre estas cajas.
Esta carta, este salmo, este poema fundacional es como un hermoso (hermoso por la mano que lo creó) retrato de quién era yo a los 16, de lo que me pasaba, de lo que quería, de lo que me asustaba. Tener esta carta, que alguien la haya escrito y me la haya entregado, que haya sobrevivido estos años, es como tener un "Altazor" personal, es emocionante y bello, como si ese alguien hubiera hurgado en mi corazón hasta encontrar la Imagen Original y, librando una terrible batalla, hubiera sacado una copia para enseñármela.
"Y he aquí el secreto del acero (...): no es el filo de la espada, sino lo sutil del movimiento del guerrero".
Nunca terminaré de darle las gracias, por todo, por tanto. Gracias.
Ciertamente cuando escribo busco un ritmo que se escapa, me aferro a una especie de cantinela original y procuro reconstruirla con mis palabras. Pero no sólo eso, también persigo una especie de desesperación vital (feliz o infeliz, sergún sea el caso), una especie de desgarro verbal, gramatical, musical, visual, una incidencia en el corazón ya conocida difícil de definir.
Por supuesto hay un sinfín de canciones, de poemas, de fragmentos diversos donde me he topado con este fulgor, y desde luego si me remonto al origen del origen llegaré irremediablemente a la experiencia poética sin título, sin autor, a la primera. PERO, las semanas pasadas, rebuscando entre mi pasado, encontré una carta hermosa, una carta de hace más de quince años, una carta de cuando me llamaba niña eMe (como mi abuela eMe) y sentía que surcaba la ciudad por su filo más agudo. Encontré la carta más hermosa del mundo. Y encontré en ella toda la música la marea el resplandor la sombra profunda las preguntas las respuestas las heridas las cicatrices la danza de palabras que trato siempre de repetir en el poema y fue como ver el ombligo del universo, tener el mismísimo bigbang entre mis manos y escuchar el nacimiento de mi más íntma poética, de mi búsqueda, descubrir la juntura del principio y el fin del camino.
Aprendí mucho de mí, de mi vida, de las personas que me han querido y a las que he querido releyendo sus cartas. Entendí los porqués de amistades truncadas o conservadas y amores imposibles, me lamenté (y me la menté) por todo el amor que dejé escapar, por todo el que no di y me vi de nuevo tratando de sobrevivir a la tormenta de la vida. Como dice mi hermana, gracias a Dios (o sea, a los Lobas, a Taller Literario, a las mamás adoptadas, a las amigas, a mi papá, etc, etc, etc) no acabamos tiradas debajo de una escalera, pero, al menos yo, sí dejé unas partes mías bajo la escalera y las encontré estos días entre estas cajas.
Esta carta, este salmo, este poema fundacional es como un hermoso (hermoso por la mano que lo creó) retrato de quién era yo a los 16, de lo que me pasaba, de lo que quería, de lo que me asustaba. Tener esta carta, que alguien la haya escrito y me la haya entregado, que haya sobrevivido estos años, es como tener un "Altazor" personal, es emocionante y bello, como si ese alguien hubiera hurgado en mi corazón hasta encontrar la Imagen Original y, librando una terrible batalla, hubiera sacado una copia para enseñármela.
"Y he aquí el secreto del acero (...): no es el filo de la espada, sino lo sutil del movimiento del guerrero".
Nunca terminaré de darle las gracias, por todo, por tanto. Gracias.
Wednesday, November 12, 2008
"Yo soy la luz"
Hay mamás que son como estrellas fugaces. ¿Vamos a quejarnos de que nos tocara una? No, ver una es como sacarse la lotería, pero son tan hermosas que nos gustaría tener su brillo para siempre en nuestras manos. Hay otras que son como soles, y de todos modos cuando se apagan sentimos que el corazón se nos muere de frío. Yo eso siento cada vez que paso por la esquina de Morena y Gabriel Mancera donde ya no está mi abuela. Es uno de los tragos más amargos de las visitas a México, después de la visita a la Iglesia del Carmen en Monterrey. El espacio que dejan es como un hoyo negro, y cuesta dejarse arrastrar por el dolor y ver que el hoyo no es hoyo sino túnel y que el dolor se termina y queda nomás el amor, el brillo, la sonrisa, la caricia en el corazón. Hace unos días murió la mamá de mi amiga Medi. En la tarjetita de su velorio pusieron esta oración que Medi me mandó. Se llamaba Antonia y tenía 50 años y 5 hijos. Ya es puro amor, y ojalá pronto quede solo su amor y no el dolor de su partida en sus hijos e hijas. Luz para todos ellos.
No lloreis por mi vosotros que tanto me quisisteis, mi muerte no es muerte, sino transito feliz;descanso en el Señor. Una lagrima por los muertos se evapora, una flor sobre su tumba se marchita, una oracion por su alma, la recoge Dios
no lloreis.yo voy al Señor. Voy a esperaros en el cielo. Yo muero pero mi amor no muere. Os amare en el cielo como os he amado en la tierra.
No lloreis por mi vosotros que tanto me quisisteis, mi muerte no es muerte, sino transito feliz;descanso en el Señor. Una lagrima por los muertos se evapora, una flor sobre su tumba se marchita, una oracion por su alma, la recoge Dios
no lloreis.yo voy al Señor. Voy a esperaros en el cielo. Yo muero pero mi amor no muere. Os amare en el cielo como os he amado en la tierra.
Monday, November 10, 2008
Por fin en casa
Hay muchas cuentas por engarzar en el collar de este viaje, pero por lo pronto ya estamos en casa deshaciendo las maletas. Fue el viaje de las pérdidas y los olvidos, pero también el de los tesoros y los reencuentros. Un beso para todos desde el Azukekistán.
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