Tuesday, October 30, 2012

Que veinte años no es nada

 ¿Cuántos amores, cuántos lugares, cuántos amigos, cuántas hermanas del alma, cuántos descubrimientos, cuántos viajes, cuántos cafés, cuántas conversaciones, cuántos besos y abrazos, cuántas lágrimas, cuántos sueños, cuántos logros, cuántos caminos recorridos, cuántos encuentros, cuántas preguntas, cuántas certezas, cuántas transformaciones, cuántos reencuentros, cuántas despedidas, cuántos pájaros, cuántos horizontes, cuántos regalos preciosos, cuántas joyas nos han traído estos veinte años sin mi madre?

Mi hermana y yo somos unas supervivientes. Y aunque somos muy distintas siempre habrá entre nosotras un vínculo más allá de la sangre y el apellido. Hemos llegado hasta aquí con nuestra herencia, hemos amado y engendrado, ha triunfado el amor en nuestras vidas. ¡No lo hemos logrado solas! Cientos de ángeles visibles e intuibles nos han acompañado por el camino: un papito amoroso, una madrastra asesina que vale su peso en oro, unos tíos y tías y primos que nos han llevado en su bolsa cual marsupiales, unos amigos y amigas y mamadres y profes y marido e hijitos, ¡un Maestro! Un ejército de luces, vamos.

Gracias Jefa por todo lo que nos enseñaste, rezo porque estés rodeada de Amor y de Luz allí donde te encuentres. Da una llamadita de vez en cuando (ya sabes, un sueño, un Carlos V, una de tus canciones, un guiño basta), que te extrañamos. Gracias Diosito por la mamá que nos diste, aunque nos haya durado tan poquito (da igual cuanto haya durado, de lo bueno uno siempre quiere más).

Ella dijo que siempre estaríamos juntas y luego desapareció. Bonita maniobra. He tardado veinte años en darme cuenta de que tenía razón, en el Amor no hay distancia (lo difícil es quedarse a vivir en el Amor, claro).

Hoy comparto este poema para quienes la amaron tanto como nosotras (pensándolo bien no sé si alguien la amó más que nosotras en verdad), pero sobretodo para mi hermanita.

Avena

He aquí el mismo amor de hace tantísimos años
tu mejilla,
entonces oscura,
guarda el mismo calor.

Tu cuerpo, tu tibia compañía,
en el campo arropado de avena.
El poblado allí, ladera abajo.
Yo, sentada sobre la tierra
hay algo que no comprendo.

De pronto
la danza del viento
el cielo de plomo
el follaje profundo recortado contra el cielo
abren un claro
y me doy cuenta.

Puedo escuchar tus palabras,
como entonces,
aunque no entiendo tu lengua.
Tu voz resuena como los cantos en el arroyo
como ramitas quebradas.
Tu voz es la tierra.

Hay tanto amor en este instante
brota un manantial de alegría serena
la ternura que se palpa en el aire
teje espigas ahonda raíces empuja nubes
acaricia ramas y hojas
pule destellos
predice estrellas.

¡Cuánto tiempo!
Y estamos aquí juntas
detenidas en este pequeño milagro
de la tarde entre la avena.

Tu voz sigue siendo la misma,
no hay nada que ame más
que tu mejilla morena.

Brilla en el silencio todo tu amor,
en una espiga
amarillo tierno
late tu presencia.

Friday, October 12, 2012

Crónica de un desencuentro anunciado

No he venido a cambiar nada, excepto a mí misma.
No tengo el poder de cambiar a los demás, aunque me gustaría. Pensándolo bien, con el índice de fracasos que acumulo conmigo misma mejor no agregarle la responsabilidad de lo pueda no-hacer con los demás.

Lo que pasa es que a veces parece tan claro que hay un modo mejor de hacer, de sentir, de pensar que cuesta un montón entender porqué el otro (o la otra) no lo ve igual Y CAMBIA. Pero decirle al otro lo que está haciendo mal (o sea, lo que yo creo que hace mal) SI ÉL NO LO HA PREGUNTADO ANTES es una falta de respeto que sólo lleva a otra y otra más. Como mucho, uno puede colaborar con alguien que sueña para el mismo lado.

Sí qué bonita la teoría, ya me la soltaron una vez cuando andaba de "trabajadora comunitaria" y otra vez cuando entre a una terapia fregona y otra más cuando entré al camino sufi y, por si no fuera suficiente, cuando empecé a descubrir lo que el cariño puede hacer por la mente y el cuerpo.

Y nuevamente la vida me da la oportunidad de practicar (porque claramente no he aprendido la lección del todo) en un nuevo continente. Y aunque para mí esté claro que 20 niños de 3 años NO PUEDEN estar toda la mañana encerrados, sentaditos, quietecitos, calladitos, intentando escribir la A y luego el Alif y luego el 1; yo no puedo hacer que eso cambie, como mucho lo pueden hacer ellos, los libios, las profes, la directora, los papás.

El cole de Fati
Cuando conocimos la escuelita de Fátima y Halima yo había preparado un currículum y una carta donde decía que yo sé enseñar a los demás a enseñar desde una perspectiva estética (desde la experiencia y la sensibilidad) y que buscaba una escuelita amigable donde pudiera compartir espacio con mis hijas, compartir mis experiencias y conocimientos, y aprender de lo que hacen aquí.

Luego, es decir la semana pasada, me di cuenta de que habíamos hecho acuerdos bastante aéreos a basados en el "teléfono descumpuesto": dile a la directora que yo digo que tal, y dice Leyla que la directora dijo que te digamos que cual. Así me econtré con que tenía que ser profe de artísticas de todo el cole y no la ayudante de manualidades y decoración como yo había entendido. Después de tres "happenings" en plan: pasa, vas a dar clase a los de primero (¡sin programa, sin material, sin árabe!!!) le dije a la directora que sintiéndolo mucho no podía responsabilizarme ni de una materia ni de un grupo sin saber el idioma. Y la dejé tirada, astagfiruLah. Pero le propuse apoyar a las profes de kinder y trabajar con las de inglés y francés en sus asignaturas.

PERO yo no contaba con que la dinámica de kinder en Libia no es dinámica sino estática. Los niños entran al salón y la profe va, uno por uno, pidiéndole el cuaderno donde dibuja cuadritos o flores vacías donde el niño debe copiar la letra o el número indicado. Luego se espera con él hasta que ha rellenado todos los espacios, le pone una pegatina muy chula, le dice campeón y llama al siguiente. Y mientras tanto ¿qué hacen los demás? NADA. Y una vez que termina ¿qué puede hacer? NADA.

¡El kinder es para jugar, para moverse, para desarrollar habilidades y actitudes PRACTICANDO! Pues aquí todos los kinders hacen lo mismo, empezar a escribir los números y las letras. Y no me importa el tema sino el método, la adquisición de la escritura conlleva un proceso no sólo físico (motriz) sino psicológico y emocional que se puede favorecer, acompañar, incluso apurar un poco ¡pero no me pongan a un niño de tres años que no sabe ni coger el lápiz a dibujar As diminutas en cuadrículas diminutas con una profesora histérica gritándole por encima! ¡Eso es pura violencia!

Aprender, pensar, sentir.
El vacío y la violencia. Eso fueron mis dos semanas de cole, enfrentarme al vacío y violencia que viví siendo niña en una escuela masificada donde yo no era más que el número 19, el cariño, la alegría, la belleza brillaban por su asusencia y todo lo conocido (mis papás, mi hermana, mi casa) quedaba muy lejos.

Odiaba la escuela, la odiaba con toda mi alma hasta que me cambiaron a una escuela más amable (escuela activa bendito Dios) donde seguí sufriendo porque era incapaz de tener relaciones normales con los niños de mi edad pero por lo menos tenía retos que me emocionaban y material que me interesaba y había adultos atentos. En primero de primaria me quedaba en el salón a la hora del recreo a comerme mi sandwich y jugar con las baldosas como si de un tablero se tratara. Tenía la inteligencia mental de una niña mucho mayor y la inteligencia emocional de un bebé. Un desastre.

Y eso es lo que pasa cuando se fuerza la maquinaria mental, SIEMPRE es en prejuicio de la maquinaria física y emocional. Cuando encontré la teoría de las escuelas Waldorf que sostiene que no se debe empezar a trabajar la lecto-escritura hasta que los niños cumplen los 7 años fue como encontrar la explicación a una etapa muy triste de mi vida: la escuela. Hasta los 7 años la energía vital de los niños debería estar encaminada a terminar de afirmar el cuerpo y las emociones. Luego puede empezar a trabajarse con el conocimiento abstracto.

Eso no quiere decir que los niños no PUEDAN aprender a leer o cualquier otra cosa antes de los 7, quiere decir que no debería forzárseles a aprender de manera abstracta. Los niños (y también los adultos, de hecho) aprenden MUCHO MEJOR (más rápido, más firme, más profundo) CON EL CUERPO, por medio de los sentidos (y cada persona tiene un estilo distinto de aprendizaje según cuál de sus sentidos es el predominante pero eso ya es demasiada teoría para lo que nos ocupa.)

Total, que verme obligada a colaborar en lo que para mí es el colmo de la violencia (forzar a una personita a hacer totalmente lo contrario de lo que necesita) sabiendo además que eso puede producirle muchísimo daño a futuro Y TODO ESO CON FATI EN RASTRAS, me resultó insoportable.

Algún día traté de contar cuentos, hacer juegos de corro, incluso hacer alguna manualidad, pero no vi la manera de integrar lo que yo podía dar al sistema que manejan. Y en la indecisión de si abandonar por mi salud y la de Fati o perserverar por el bien de la humanidad, me llamaron por el teléfono descompuesto a decirme que no me molestara en aparecer al día siguiente.

Malentendidos y puertas abiertas
Por supuesto aquello fue para mí un shock. Mi marido me espetó que era el resultado de mi poca paciencia y mucha resitencia al asunto escolar (claro, es que no vive en mi pellejo para saber lo que yo he sentido y siento) y yo me senté conmigo misma a ponerme las cosas claras. Me sentí traicionada. Mi precioso reporte con ideas para faciliar el trabajo de niños y profes lo habían leído a mis espaldas y ahora ni siquiera me citaban para echarme. También me sentí culpable ¿será que Diosito me había puesto en ese lugar para que los niños tuvieran por lo menos alguien que los abrazara mientras lloraban o que a mediano plazo pudiera aportar cosas buenas y yo lo había tirado todo por la borda con mis ideas fijas y mis traumas infantiles?

Decidí que no estaba capacitada para escrutar la voluntad divina y me conformé con seguir las enseñanzas de mi bendito Maestro (que Allah esté satisfecho con él y le de la mejor de las bendiciones en este mundo y en el otro): Mawlana nos ha enseñado que al retirarnos debemos 1. Despedirnos, 2. Pedir perdón, 3. Dar las gracias.

Así que hice acopio de toda la humildad que pude y pensé qué razones tenía para pedir perdón (encontré varias por cierto), qué razones tenía para darle las gracias a la directora (muchas también) y al día siguiente me presenté en el cole para despedirme.

Resultó muy positivo, la direc me dijo que le encantaban mis ideas pero que antes de empezar a revolucionar el sistema escolar libio tenía que afianzar su escuelita ganándose la confianza de los padres (sí, parece que son los padres los que piden que sus bebés de tres años escriban mucho en el cole y lleven tarea para hacer en casa, horror). También dijo que se daba cuenta que yo estaba muy incómoda con la situación actual (lo cual le da la razón a mi santo marido de que la "jeta" jugó a favor del despido) y que le apenaba mucho no poder ofrecerme en este momento un espacio para desarrollar mis ideas con los niños.

Una conversación bastante comprensiva y sincera, creo, de los dos lados que me ayudó sobretodo a entenderme a mí misma. Puede ser muy loable querer colaborar en cambiar las cosas, pero antes que "aportar" necesito mis energías para "aportarme" a mí misma, darme tiempo para aprender el idioma, adaptarme al clima, la ciudad, conocer las costumbres, rodearme de un grupo de apoyo (amigas y rincones felices totalmente míos). Acepto que para la personita que soy en esta versión de mi alma, el cambio que acabamos de hacer es GIGANTESCO y no se me va a dar tan fácil. Tengo muchas cosas que aprender, muchas cosas que ajustar y si no le doy prioridad a mis necesidades más básicas no voy a lograrlo.

Así que insha'Allah tengo una nueva oportunidad para plantearme la aventura libia. Gracias a todos y todas las que han estado ahí estas semanas con sus consejos, sus cariños, sus bromas, su presencia, al fin y al cabo. Y gracias a Dios porque aquí seguimos, estamos juntos y estamos bien.

Hoy es el cumpleaños de Fati ¡que Dios la bendiga siempre!

Un abrazo general.


Saturday, September 29, 2012

Farewell my neighbor



Volvía de una inesperada mañana de compras por el mercado y la "Avenida de la Aerolínea" (a saber cuál es su nombre oficial) caminando tranquilamente por las calles del barrio con mi cuñada Amal, cuando sonó su teléfono. Era mi cuñada Mana llamando desde casa: nuestro vecino ha muerto en las revueltas de anoche en Benghazi, hay mucha gente enfrente de casa, venid con cuidado y no os asusteis.

¡Oh, no, NUESTRO vecino! No es que lo conociera bien o le tuviera gran aprecio, pero era sin duda parte de nuestra vida. El vecino de al lado luchó en la revolución que le ha dado Libia una oportunidad para reinventarse. Conducía una de esas pickups con armamento antiaereo adaptado en la caja. Cuando estaba en casa en tiempos guerra tapaba el arma gigantesca con un plástico de esos de tender la ropa para que no cogiera polvo ni agua. Y lleva pegado en el cristal el anagrama de nuesra tariqa, los nombres de nuestros maestros, que Mahmud le regalara durante su primer viaje de regreso. Iba siempre de uniforme y con el arma a la espalda (la de su tamaño, no la de tamaño avión), y a pesar de ello era siempre amable.

La primera vez que lo vi mi suegra lo estaba llamando desde el portal de casa: "ven papacito, porfi llévales el té a los muchachos" y el vecino guerrero se colgó bien el arma, enarboló la bandeja y fue a dejársela a Mahmud y sus amigos que recordaban viejos tiempos haciendo una parada simbólica en su esquina de aquellos años.

¿Y por qué tiene que haber mucha gente delante de nuestra casa? me pregunté, imaginando al principio una manifestación esponténea o algo por el estilo. Pero claro, es que aquí, tanto el dolor como la alegría se viven en manada. Justo a la puerta de casa terminaban de montar la jaima de las mujeres. En la calle de atrás ya estaba montada la de los hombres, destinada a recibir a los amigos, vecinos, familiares y conocidos que durante tres día vendrían a dar sus condolencias.

No lo conocí pero me dolió de verdad su muerte. Subí a casa con pesar y durante toda la tarde estuvimos escuchando los aullidos de la familia, creo que los que más me rompían el corazón no eran los de las mujeres, sino los de los niños. Aquí en un mismo edificio familiar pueden vivir diferentes "núcleos" los abuelos y varios hijos con sus pequeñas familias, así que el contacto es muy estrecho y las relaciones suelen ser de muchísimo cariño entre grandes y chicos. ¿Y quién les iba a devolver a esos niños el cariño del tío, quién les iba a explicar por qué de pronto ya no estaba?

Nos pusimos de acuerdo para ir juntas a saludar a su madre, sus tías y sus hermanas a la carpita de abajo de casa. Mahmud se quedó con las niñas. ¡Sólo dos besos y listo, eh! Me advirtió Mana, y es que aquí se dejan llorar con quien sea, te pueden agarrar fuerte fuerte y llorarte en el hombro todo su dolor mientras balbucean ¿bendiciones, lamentos??? Y no me hubiera importando, es más casi me hubiera gustado poder ayudar un poco desahogar tanto dolor. Pero decidí hacerle caso a Mana, a la madre le di un beso en la frente y a las tías les cogí las dos manos y les dediqué la mirada más cariñosa que pude. Estuvimos un rato y volvimos a casa.

La jaima se quedó cinco días en vez de tres, porque había una parte de la familia que estaba de viaje y volvió justo a los tres días. Durante todo ese tiempo la familia se dedicó a atender Y ALIMENTAR a los visitantes. Nuestra calle se llenó de coches, los niños pronto dejaron de llorar y se pusieron a jugar, pero los hermanos del vecino (a las mujeres no se les ve) andan como zombies por la calle como si el dolor se estuviera tragando absolutamente por completo su energía vital, son fantasmas, unos hombretones grandes y fuertes, que abultan físicamente un montón, pero cuya luz a penas se mantiene.

¿Cómo tiene que ser morir de un tiro en la sien? ¿Por qué no se quedó en casa esa noche? ¿Quién lo mató y por qué y por qué así? He rezado mucho por él y he pedido a todas las personas que conozco (bueno, sólo vía facebook) que recen por él y por su familia. Me imagino que el tránsito de esta vida a la otra no se facilita con una muerte así. Pido a Dios que lo guíe y lo acoja con todo su Amor, y que de consuelo a su pobre familia, por favor hacedlo vosotros también.

¿Y por qué escribo en gachupín si aquí en Libia ya hablamos en mexicano? Pues no sé, así salió. Y me voy a tender la ropa. ¡MAÑANA ES EL PRIMER DÍA DE CLASES DE HALI!!! Porfi una oracioncita para que todo le vaya bien. ¿Y el kinder de Fati! ¡Un horror! Digamos que falta el grado que a ella verdaderamente le corresponde que es como un "maternal", aquí los tienen dos horas intentando escribir la A. Pero esa es harina de otro costal.

¡Enviadnos buenas vibras que las necesitamos!!!!!

Un besazo con amor.

Thursday, September 20, 2012

Cuatro bodas y un funeral






Sin duda es una de mis películas favoritas compartida con mi amada hermana. Pero aquí en Libia es la realidad de mi vida. Mientras mi concuña Manal me peinaba con suma profesionalidad para la tercera boda a la que invitan en estos dos meses, me preguntaba ¿Y en España no ibas a la pelu???? ¿A la pelu yo??? ¿Y para qué? En España no tenía bautizos, bodas, ni otros compromisos que ameritaran el gasto de peluquería. únicamente para cortarme el pelo cada tres meses, porque nuestros "eventos importantes" transcurrían con nuestra banda sufi y ahí todas vamos con pañuelitos muy monos y galas musulmanas.

En la pelu
El únicodía que intenté ir a peinarme a la peluquería, también con Manal, estuve una hora sentada y al final tuvimos que regresarnos a casa sin haber tocado el trono peinador. DEMASIAAAADAS mujeres haciendo cola para peinarse o pintarse, incluso alguna novia desesperada que llegaba tarde a su propia boda. Y es que  parece que todas las parejas se casan después de Ramadán. Sólo en nuestra calle ya llevamos como cuatro bodas y sigue la mata dando.

La peluquería es un establecimiento con ventanales pintados de blanco (para evitar miradas indiscretas, claro está). Un tupido biombo te da la bienvenida nada más entrar, y dos hileras de sillas se amontonan llenas de mujeres de diversas edades esperando a ser atendidas. Sin velo, con unos pelos aplastados de pena. Eso sí, mucha alegría y mucha guasa entre la concurrencia. Especialmente cuando llegó una más parlanchina que las demás que al parecer había salido a tomarse un refresco. Bromas pa' acá, bromas pa' allá. Se sentó a mi lado y tuve que ceder la palabra inmediatamente a mi concuña por obvias razones. ¿Y qué me dijo la mujer?? Que ahora que estaba en Libya seguramente querría quitarme esos horrorosos pelos de los bracitos como hacen ellas. No me hizo falta traducción de ida ni de vuelta: "Hada Mamma, hada mía mía, muak muak muak" o sea, estos los heredé de mi madre y los amo tanto que les doy besos, a lo que ella contestó con una estruendosa carcajada.

¿Te van a maquillar? le pregunté a Manal ¡Nooooooo! dijo con horror, aquí las maquillan demasiado, mira. ¿Cuánto puede ser demasiado? pensé yo, y me quedó claro cuando vi a una probable-madre-de-novia bajar del estrado de las peinadoras y maquilladoras: su cara era BLANCA, sus ojos NEGROS, sus mejillas ROSAS. Sus cejas no eran sus cejas sino las de los Polivoces. ¿Cómo decirlo? La maquilladora había logrado borrarle totalmente sus  propios rasgos para convertirla en un maniquí, en un travesti. Ella se miró al espejo satisfecha y acto seguido comenzó a ponerse su niqab. ¿Y qué es un niqab? AAAAHHH se trata de una pieza muy exclusiva, varias capas de tela totalmente negra, unas más densas que otras. La verdad no sé cómo logró atárselo detrás de la cabeza con las telas al frente, luego fue pasando unas para atrás y colocando unas delante hasta que quedó con toda la cabeza cuberta y sólo una franja de tela más translúcida frente a sus ojos. Hizo una llamada para asegurarse que su chofer (marido, hijo, sobrino U lo que fuera) estaba a la puerta y se marchó soñada.

Me parece entender que las mujeres que usan el niqab lo hacen porque se consideran demasiado bellas para los indignos ojos de los mortales. Van por la calle con un porte y una presunción que las demás no tenemos, con unos andares que ya quisiera la reina de Java. Fati les dice "los fantasmas" y lo curioso es los fantasmas también son amigables, a mis hijas a cada rato les regalan caramelos nomás por su linda cara...Trapos vemos, corazones no sabemos.

Las bodas
¿Y cómo sé que cuatro vecinas se han casado en lo que va del mes? Pues verán ustedes, primero por los foquitos de colores que cuelgan en tooooda la fachada de la casa de la novia. Segundo por los cantos y ululares femeninos que se suceden durante al menos tres días en que (Tercero) una o varias caravanas de coches traen: los regalos de la novia (el oro, ropa, muebles, etc) nomás a enseñarlos (o no sé si realmente el novio los lleva después al hogar conyugal que la novia todavía no ha pisado, toma ya); el "rami" o provisión para el banquete nupcial (que se prepara en casa y luego se lleva a la sala) incluyendo todo género de frutas, verduras y por supuesto, el o los corderos, que vienen vivos amarrados a la caja de alguna de las camionetas. Todo ello viene exquisitamente aderezado por multitud de claxons, fuegos de artificio y disparos. Y cuarto por la carpa que ponen frente a la casas mietras dura la fiesta.

Aquí todo se hace en bola, quiero decir en tribu, en amontonamiento, en graaaan grupo familiar. Parece que las bodas y funerales son los ejes de la vida familiar "en grande". La primera boda reunió como a 500 mujeres, sin exagerar. Hablo de la fiesta final, porque antes hay tres días en que la familia más cercana se congrega en casa de la novia o el novio, según toque y se quedan incluso a dormir, no sé si para ayudar a atender a todos los que van llegando o para no perder detalle. Durante esos tres días suceden muchas cosas que no he atestiguado todavía: la henna de la novia, la ceremonia formal del matrimonio, una gran comida para los hombres y finalmente la fiesta de las mujeres.

Las bodas son de 9 a 11 de la noche en una sala cerrada donde sólo hay mujeres.  Cuando llegamos las mesas ya tienen sus vasitos, su botella de agua, sus latas de refresco, sus termos con agua caliente y su "kit nescafé". Un pelín después de las 9 empiezan a servir la cena que es casi siempre (o siempre) arroz con almendras, pasas y carne, más algunos "antojitos" como kofta (hamburguesita), alambre o pincho de pollo, brick o pasta rellena, ensaladitas. Curiosamente siempre hay una cesta con plátanos en medio de la mesa. Ignoro si tendrá un significado simbólico (ja) o si será pa' que la amable concurrencia entretenga el hambre nomás.

Todo el tiempo hay música, pero cuando llega la novia la música bailable se cambia por música "sacra": bendiciones e invocaciones que se cantan por la novia y el matrimonio. Me gusta porque parece que acentúa el carácter sagrado del matrimonio. Hasta que no entré en estos caminos del Señor no entendí por qué el matrimonio era un "sacramento" de la Iglesia. Aquí se dice que tu pareja es tu compañero en el camino hacia Dios, él o ella te dará el apoyo, la alegría, pero también el trabajo que necesitas para crecer como ser humano. Lindo ¿no?

Cuando a la novia le han hecho posar de las maneras más cursis imaginables y puede sentarse en su "trono" viene la música "cañera" y las mujeres se levantan a bailar (otras nos ponemos tampones de servilleta en los oídos). Siempre hay una contorsionista que realiza complicadísimas maniobras haciendo lujo de cadencia y elasticidad. Y otra cosa que me gusta, el resto de las mujeres no la miran con sorna ni la critican ¡no! la animan, le hacen ULULULULULULULUUUUUUUUU, aplauden al compás, incluso le pasan botellas y cestos para que se los ponga en la cabeza y siga bailando. A ratos le sale alguna compañera y yo me acuerdo de La Poyera Colorá. Como si estuvieran bailando una cumbia colombiana, igual.

Entonces viene mi momento favorito ¡llega el novio!!!! Y me divierte sobretodo porque las mujeres que antes bailaban luciendo sin escrúpulo alguno sus voluptuosidades CORREN a ponerse los velos y las abayas ante la presencia masculina. El novio le levanta el velo a la novia, le da un besito en la frente, se toman fotos con toda la family, bailan, cortan la tarta, se dan juguito el uno al otro y se van. Acabada la fiesta.

Mientras las mujeres se marchan vuelve a haber baile y risas y cantos y ululares. Y luego una larga cola de coches esperando a sus ocupantes y una larga cola de ocupantes detrás de las puertas esperando sus coches.

Me gustan las bodas libias, lo único que no me gusta es que la música suena demasiado alta y que el menú no ofrece ninguna sorpresa.

A la mañana siguiente
El teléfono sonó a las 7:30 de la mañana. La madre de mi concuña Naíma había fallecido y teníamos que ir a acompañarla. Bajé en piyamas a hablar con mi cuñada Amal para enterarme qué tocaba. Dijo algo muy extraño: "como la esposa del hermano mayor de la familia tu daber es estar ahi". ¡Dios mío! ¡Tengo deberes familiares" pensé yo. ¡Tengo familia para lo bueno y para lo malo, y YO tengo un papel que desempeñar!

Me pareció de lo más extraño. No porque no tenga yo mi propia familia (a la que amor, por cierto, aunque la procure astagfiruLah), sino justamente porque nunca he sentido que tenga ninguna clase de "deber" con mi familia. Cuanto he compartido con mis abuel@s, prim@s y tí@s lo he hecho porque me lo pedía el alma (tanto bodas como funerales) y más bien me he sentido siempre como una oveja, no negra, pero sí moteada, o coloreada, como los camellos de Hali, pero esa es una historia que todavía está por contar. Francamente no siento que haya sido capaz de aportarle nada a mi familia extensa, más bien tengo que agradecerles que me sigan queriendo A PESAR DE mi penoso desempeño y falta de afectividad (sorry banda, pero sí los quiero, eh).

Lo segundo que pensé fue ¡Dios mío y qué es exactamente lo que vamos a tener que hacer! ¿no será que nos va a tocar lavar y preparar a la buena mujer para su útlimo viaje? ¿o besarle la mano? ¡o a saber qué costumbres extrañas tengan en este lugar! Sí, hubo unos momentos de terror. Pero luego Amal me explicó que teníamos que ir a esas horas a casa de la madre de Naíma para saludar a Naíma, darle el pésame y estar un ratito con ella. Menos mal.

Odio los funerales, sobretodo porque va uno con sus dolores personales perfectamente acomodados y resulta que se salen de sus cajones, se alborotan, resuenan con los dolores y las pérdidas ajenas y se hace un mugrero de emociones que ya uno no sabe si son suyas o son de los demás. Ufffffff, el funeral de mi madre, ufffffffff, perder a mi madre, ufffffffff mis sobrinas y sobrinos, uffffff perder a la abuela, uffffff la lista de "nuncamáses", uf, uf, uf.

Me vestí pensando si un funeral es un acto social igual que una boda más o menos, si para mostrar respeto debería ponerme muy guapa o muy modesta, con maquillaje o sin él, y pensando también que si Diosito quería que yo estuviera ahí iba a tratar de hacer lo mejor posible y, por lo menos, intentar rellenar ese sitio con paz y con cariño y permanecer centrada mientras estuviera ahí pidiendo de corazón consuelo para la familia, un viaje feliz para la madre de Naíma y facilidad para todos los involucrados.

Eran las nueve de la mañana cuando llegábamos a la casa. A esas horas ya habían instalado una jaima o carpa fuera para los hombres y muchas sillas en el salón para las mujeres. Había posiblemente unas treinta o cuarenta cuando llegué con Amal y con mi suegra. Unas tranquilas, otras llorando, otras aullando. Las jóvenes de la casa iban y venían trayendo agua, café, té. Nos cruzamos con Hamadi (el mayor de mis sobrinos) que llevaba el té a los hombres. Naíma estaba todavía con su madre, ni siquiera había llegado todavía el médico a hacer el certificado de defunción y ya estábamos todas ahí alterando la paz del hogar.

Discúlpeme, doña, por no haber venido a conocerla en vida, y discúlpenos por estar aquí enturbiando su paz cuando todavía no acaba de irse, pronuncié dentro de mí para la difunta y sentí como si se riera mucho y dijera: ¡al final viniste, no te escapaste de hacerme la visita! y la sentí contenta de que todo ese montón de mujeres (que finalmente no eran MAS QUE la familia más cercana) estuvieran ahí, acompañándola.

Luego vino Naíma deshecha en lágrimas y al ratito tuvo que volverse a ir para acompañar al médico a extender su certificado, Naíma es médico, qué trabajo tan difícil le tocó. Yo traté de estar centradita, de no dejar mi mugrero y de poner mis energías en pedir mucho mucho porque el Jefe recogiera todo ese dolor y dejara nomás el cariño, Él sabe hacer esas magias, que transformara todo eso que iba saliendo en algo maravilloso para beneficio de todos, que recogiera el alma de la doñita, que la guiara con todo Su amor...

Al final de todas maneras tuve que salir al patio a tomar airecito porque me mareaba y me daban escalofríos. Una horita nada más estuvimos y volvimos a casa. Antes del duhur, la oración de medio día, se fueron a enterrarla.

Hoy estuve otro ratito y me di cuenta que DE VERDAD ayer sólo éramos "las más cercanas". Sillas por tooodas partes, la sala era un laberinto de sillas y desfilaban las bandejas de café. Tres días de funeral, todo en casa. Llega muchísima gente, alguna se queda todo el día y hay que servir comidas y cenas, algunos incluso se quedan a dormir, como en las bodas. Y la familia doliente a atender a todos ¿o será que se sienten acompañados? ¿que les duele menos?

Yo recuerdo esa larga cola de amigas al terminar la misa de mi mamá. Eterna, me parecía. Cuántos abrazos, cuántas lágrimas. Sí, mucho cariño ¡pero cuánto peso! Cuando terminó me sentí liberada, y eso que sólo era una cola de amigas.

Mañana otra vez. Lamento no conocer el protocolo ni poder expresar mi cariño en términos que para ellas pueden ser reconfortantes. Lamento no poder ser un verdadero apoyo porque mi concuña me cae realmente bien aunque no hayamos tenido tiempo de acercarnos. Lamento que las mamás y las abuelas se mueran y que uno vaya cargando dolores tantos años, pero reconozco que cada una tiene su trayectoria y que el final de cada una debe haber un premio maravilloso, un encuentro maravilloso, una auténtica "boda" con el Eterno, como decía Mawlana Rumi.

No lloren mi muerte, dijo a sus discípulos, celebren mi "Noche de Bodas" porque parto a reunirme FINALMENTE con el Amado. No puede haber boda más grande que la del alma con el Amor, aunque sólo los novios estén invitados.

Que Allah bendiga a nuestras abuelasy madres, las presentes de cuerpo y las presentes de espíritu, que les de plenitud, Luz y Cercanía ahí donde estén, que conserve la salud de las que estamos en este plano y que nos permita sembrar el amor en nuestras hijas (e hijos), para que puedan celebrar unas hermosas bodas terrenales y unas magníficas bodas celestiales cuando les llegue el momento. Al faaatiha.

Monday, September 17, 2012

Descubrimientos recientes: la chamba y los parques





Ya estoy aquí otra vez con mis historias. No sé por qué pensé que en Libya iba a tener muuucho tiempo libre para estudiar, escribir, revisar textos antigüos, etc.Al final llevo el mismo ritmo desenfrenado de siempre, ojalá tuviera la capacidad de ordenarme y hacerle un hueco no sólo a lo urgente (cocinar, atender niñas, etc) sino también para lo importante. Lo cierto es que aún estamos de preparativos, a partir del 23 que empieza el cole ESPERO poder organizar una rutina feliz. Aquí un recuento de las últimas felicidades.

1. El cole
La primera felicidad de estos días es haber conocido a mis compañeras de cole, las profes de kinder. Por fin me enteré que voy a estar sólo con los pequeños (aunque aquí todo todo cambia muy muy rápido) apoyando a las dos profes ¡voy a estar con Fati!!! No sé qué tal sea eso para la adaptación de Fati pero a mí me ENCANTA pensar que voy a estar con los bebesines de 3 a 5.

Las profes son AMOROOOOOSAS. Hay algo en la gente de aquí que es igual a la gente de México y me cuesta mucho explicar. Es una especia de familiaridad, de confianza, de cariño que no se pierde entre las personas incluso en el ámbito laboral, la conciencia de que el otro también es un ser humano que ríe y llora, como si las relaciones se etablecieran directamente a partir del "niño" interno y no esa distancia, esa diferencia y separación que se establece en Europa (en Azuqueca, vamos) como si de entrada en todas las relaciones personale reinara la frase "yo soy yo y tú eres tú" como diciendo no te me acerques sin mi permiso, no me quieras, no me agradezcas, no me toques...

Aquí hay una cosa que yo identifico con el "adab" que he aprendido en el islam: "la conducta espiritualmente adecuada", hay un respeto entre las personas, hay una elegancia en las relaciones, un código muy riguroso en cuanto a cómo se relacionan los desconocidos, los hombres y las mujeres, los grandes y los chicos. Pero no es una cosa dura, es como una armonía, un código de belleza y está integrado por las personas al punto que lo "bailan" desde su ser más interior, regidos por un sentimiento de honor: ser correcto con los demás te honra, te UNE a ellos, no te separa de ellos, te protege ante los demás, ante tí mismo y ante tu Señor. La caballerosidad es lo más semejante que encuentro en occidente, pero aquí hay cabellerosidad de los niños para los adultos, de las mujeres hacia los hombres (y viceversa, claro está), entre vecinos, entre amigas y amigos...Pero al mismo tiempo hay una solidaridad entre las personas que no está supeditada a las formas. Se siente como: en el fondo suena nuestra hermandad de seres humanos que reímos, lloramos, tenemos hambre, nos duele la tripa, amamos, etc, y de coreografía está la buena educación o el adab.

¿Y en qué se parece eso a México? Pues sólo se me ocurre este ejemplo: las profes son muy correctas y cariñosas, siempre dicen "La Maestra Marbuka" cuando hablan de la dirctora. Ella tuvo que salir del salón donde nos encontrábamos para enseñarle la escuela a unos recién llegados. Cuando pasó de regreso con el tour, y los visitantes no miraban, las chicas la saludaban, le guiñaban ojos y le ponían "pulgares arriba" dándole ánimos. ¡Nomás nos faltaban los taquitos y los jugo, o las conchas y el cafecito!

Con estas novedades no me importa descansar sólo los viernes ni levantarme temprano. Creo que en la escuela me la voy a pasar bomba.

2. Paseos con niñas
Después pensar que no íbamos a tener dónde jugar porque la mayoría de las playas y plazas estaban sucias, descubrir que no hay parques infantiles, que el zoológico está tomado por adolescentes revoltosos caímos en el desánimo ¡las niñas (y la mamá) necesitan jugar al aire libre un rato cada tarde!!!! ¿qué vamos hacer encerradas en casa???

Gracias a Dios ya empezamos a ver brigadas de limpiadores y camiones recogiendo la basura de las calles y plazas, y hace unos días camiones, escabadoras y demás limpiando playas ¡ALELUYA!!! Pero también descubrimos que hay un par de playas "privadas" con facilidades como baños, carpitas o jaimas, duchas donde puedes entrar por un dinar por coche (70 céntimos de euro) y quedarte todo el día con tu picnic a cuestas, tus cometas y todo lo demás. Además (eso no lo había contado aquí) descubrimos una zona PARADISIACA, y no exagero, de playas a 150km de Benghazi donde cada familia se coge sus dos o tres kilómetros de playa para no interferir con los demás. Como Mallorca pero vacío. Agua de colores increíbles, piedras, algas, arena fina, cangrejitos, a lo lejos alguna camioneta o alguna jaima, se alcanzan a ver las siluetas pero nadie anda mirando. Las señoras pueden nadar tranquilamente, no en bikini, pero sí en bermudas y camiseta.

El día que nos lanzamos con la tía Leyla, cuatro sobrinos y mi suegra fue pura alegría y diversión. Hicimos brasitas, asamos pollo y mi suegra preparó macarrones con tomate ¡maravilloso!

Pero en la ciudad también hay diversión. Lo que ha creado aquí recibe el nombre de "clubs". Casa grandes con jardines grandes que han acondicionado para disfrute de mujeres y niños. En la casa las habitaciones se tranforman en salas de aerobics, yoga, gimnasia. Hay una pequeña cafetería que da al jardín y en el jardín con árboles y flores ¡juegos infantiles!!! También por muy poquito dinero te haces socia (SOLO CHICAS) y puedes ir tres veces por semana con tus jijos, si quieres traer invitadas creo que pagan dos dinares y puedes pasar toda la tarde tomando cafesito, platicando o haciendo ejercicio mientas tus cachorros juegan en un jardín cerrado dondo sólo entra gente conocida, no hay coches, las pelotas no se van a la calle, etc.

Será que me estoy volviendo muy burguesa o muy paranóica, a lo mejor en otro momento de mi vida ese esquema me parecería "excluyente", pero en mi condición de extranjera recién llegada, me da mucha tranquilidad. Este sitio en concreto se llama "club internacional" y parece que hace honor y que van muchas mujeres extranjeras, ya veremos. Tengo ganas de ir a sentarme con mi libro y luego pedir permiso de poner un "rincón de lectura" y luego vender mis galletas y mis brownies en la cafetería y luego apoderarme del mundo y sus alrededores, jajajajajaja. Bueno, con hacer unas cuantas amigas me conformo.

Y voy a cerrar el capítulo porque Fati está a punto de despertar y no hay nada más frustrante que un bloggus interruptus. En el próximo capítulo: bodas, compras y peluquerías ¡de lo más interesante!!!!!

Un abrazo general.

Thursday, September 13, 2012

Varios




Me parece que llevara SIIIGLOS sin escribir y en realidad no es tanto, lo que pasa es que hay taaaaanto que contar que al final se me olvida, porque voy viviendo a ritmo normal y eso quiere decir, sin tiempo para narrar todo lo que voy viviendo y descubriendo. Supongo que también está bien. Quisiera contar muchas impresiones de mi nuevo trabajo, de la nueva etapa de "mamá de niña de primaria" que estamos por empezar, de mi nueva faceta de mujer tribal (ME ENCANTAAAAAAAAAAAAA eso de irme por ahí con "las mujeres de la familia"), de lo que alcanzo a comprender de cómo se vive por aquí la religión, la cultura, la espiritualidad, de los paisajes urbanos y naturales que observo...¡tantas cosas caben en una nueva vida!

Necesito un post sólo para hablar de mezquitas, otro de bodas y féminas, otro de aprendizajes relacionados con la mente, el cuerpo y las emociones, otro sobre educación y escolarización, otro sobre la nostalgia, otro sobre los cumples (paseo de novios con mi amado ¡bieeeeeeeeen!), y otro sobre radicalismos religiosos y terrorismo. A ver si no se queda en puras buenas intenciones.

Por lo pronto una foto del cumple de Hali que celebramos en familia (o sea, en tumulto familiar, jajajaja) y otra del mío. Todavía no sé qué me voy a comprar con el dinerito que me regalaron y mi segundo sueldo: un horno eléctrico porque el mío quema los pasteles, un vestido de boda en Mango (¡sí, tenemos Mango!!!) porque aquí tengo una boda cada quince días, u ORO, el oro del moro, que aquí las señoras van con lindas joyas a las fiestas y yo no tengo. Mi cuñada dice que no me alcanza para ninguno de los anteriores con lo que tengo, pero el gusto de ir a ver nadie me lo va a quitar ¿cierto??

Un abrazo general.

Friday, August 24, 2012

Llegó el Eid





Habíamos planeado desayunar tranquilos y juntos por fin después de un mes entero de no comer con luz del sol. Queríamos hacer tostadas con tomate y Habibi le pidió a su mare que nos preparara una cosa muy especial con harina de trigo, mantequilla y miel de dátil. Yo quería hacer algo en familia de cuatro, extraño nuestra intimidad. Halima queria una fiesta en toda regla: música, bailes, primas, el jardín de la tía Nwara. Mi marido no sé qué quería, supongo que sus tostadas con tomate a la española y un poco de tranquilidad. Y Fati todavía se adapta a casi todo. Es la bomba esa Fati.

La cosa es que 45 minutos ANTES de la hora que habíamos convenido mi suegra comenzó a gritarnos por el patio (mi casa es como una hache, por los dos huequitos hay ventanas que dan hasta el garaje y si uno estornuda en el cuarto piso desde la primera planta podrían decirle "salud"). Ni tostadas con tomate, ni café para el marido, ni ducha para la madre, porque claro, el cosito que preparó mi suegra hay que comerlo caliente antes de que la masa se enfríe y la matequilla se vuelva a solidificar. Bajamos corriendo con ilusión y agradecimiento porque de verdad el volcancito es una auténtica delicia y da mucho trabajo.

Luego subir corriendo otra vez y aleccionar niñas: mi suegra quería ir a visitar a cuatro personas por lo menos, visitas formales, en el salón principal, en las que te sacan platones llenos de dulces con frutos secos (auxilio alergias) y las jijas como muñecas sentaditas y sin moverse. Bendito sea el Dios (como dice mi carnala) una persona no estaba y en otra casa no nos abrireron.

Vimos a la tía Nuría, una hermana de mi suegro que ME ENCAAAAANTA por su mirada dulce y su casa que se parece tanto a la de mi abuela eMe. Y conocí a la hermana de mi suegra. ¡Qué alegría transmite su casa y su familia! Un alboroto de pájaros y niños y mujeres grandoooootas y reidoras. Una noche estando embarazada, la tía Hamida soñó que un Sheik le daba una manzana. Y cuando nació su hija le puso Tufaha ¡Manzana! Manzana nos contó que estuvo a cargo de la comida de tooooda la familia durante el mes de ramadán y que con tanto calor fue una labor de titanes. La tía nos recibío con sus manos llenas de henna y su envuelto libio tradicional. Me gustó mucho.

Por la tarde aburrimiento en el hogar porque no tuvimos coche para salir a dar un paseo, PERO menos mal por la noche vino el tío Alí con su familia que nos encanta y las niñas tuvieron un rato muy feliz de juegos, gritos y carreras con las primas a las que adoran. Como tenemos tres días de fiesta al día siguiente nos desquitamos, fuimos tempranito con el coche a saludar al mar y descubrimos el zoológico de Benghazi, aunque después nos enteramos que no es muy recomendable por el momento, parece que no es muy seguro y se junta chaviza peleonera. Creo que luego estuvimos en casita de relax, terminé mi maravilloso libro Inés del alma mía (¡¡¡¡te quiero Isabel Allende, te quiero Sol que me lo regalaste y te quiero Marce que me convenciste de traerlo en la maleta!!!!) y nada más.

Me parece que tooooodo lo que estuve limpiando internamente con el ayuno de ramadán se quedó en la puerta, porque ahora que hemos terminado me encuentro con montaaaaaaaañas de mierda (con perdón) de la que tengo que hacerme cargo con mis propias manos. ¿Pos qué querías chulita? dirá usté. ¡Pos que me hicieran el trabajo entero nomás!!!!! Desde el segundo día del Eid estoy monstruificada, utilizando toooodas las técnicas que conozco para hacerme cargo de mis emociones. La otra noche incluso tuve la maravillosa ayuda de una migraña asesina y su correspondiente tembladera de tres o cuatro horas. Buuuuuuuuffffffff.

Ahora me siento agotada, desmoralizada, triste, pero son nomás las bolsas de basura que tengo que terminar de quitar de mi puerta. Ah, y las hormonas, que este mes no hice yoga y noto el desequilibrio a todo nivel. Grrrrrr. Insha'Allah pase pronto. Y a tod@s los que andan pasando por semejantes "crisis" de limpieza un abrazo fraterno, démonos gustos chiquitos y asequibles (helado de choco, música feliz, paseo por la arena, baño con burbujas, película feliz) que nuestro "niño" necesita refuerzos en estos momentos. Yo voy a tirarme al helado de choco y las pelis de Bollywood. O voy a releer el libro de Inés, ya veremos.

Thursday, August 16, 2012

40 días y leyendo, es decir, contando.





Hoy cumplimos 40 días en Libia. Hace una semana que tenemos una profe de árabe para Halima y para mí, una bendición de mujer que viene a casa de mi cuñada una hora y media cada día. Hoy he terminado el alifato (alfabeto árabe). Ya puedo empezar a descifrar dibujitos.

 El alifato
Las letras árabes tienen la característica de cambiar de forma según su posición en la palabra, si están al principio, si están en medio o si están al final. Al contrario de nuestro alfabeto que puede elegir entre letra cursiva o de imprenta, las letras árabes siempre juegan al corro en la palabra, andan siempre tocándose unas con otras aunque no todas dan la misma mano, unas se juntan con las demás por la derecha pero no por la izquierda, otras a la inversa, otras son unas sobonas irrevocables y dan la mano por ambos lados, y otras son un poco autistas y no dan ninguna (ahora que lo he escrito lo duda, pero creo que alguna así).

A mí me encantan, estos días dibujando letritas me la he pasado riendome sola. Hay una que parece una duna con luna, y otra un señor corriendo detrás de una estrella, hay alguna más que es tal cual una florecita creciendo y alguna que mira a lo lejos. Hay unas letras que hacen cosquillas al dibujarlas, otras que son un auténtico paseo (ahora por aquí, ahora para allá, da la vuelta y fuera). Esto de escribir es mágico, nunca lo había pensado. Quiero decir que es mágico en sí mismo, este ejercicio de dibujar hormigas con sentido, bichos pequeños capaces de significar es precioso. Aunque por ahora sea sólo dibujar.

Quien no se crea eso de que enseñar a leer y escribir tal y como lo hacemos es una maroma complicadísima del pensamiento abstracto no apta para menores, que se ponga a aprender un alfabeto nuevo. ¿Qué tiene que ver el nombre Alif, con ese palito con sombrero y ese sonido que no acaba de ser ni una E ni una A ni una O sino todo lo contrario????? Tenemos además el hecho de que la memoria en los niños menores de 7 años no es voluntaria. No pueden decidir como usted y como yo recordar la receta de la abuela, ir al fichero fulano que se encuentra en tal lugar de nuestra cabeza y extraer la infromación. Ellos piensan con el cuerpo, o sea, sienten, y así es como aprenden. Cosa que por otra parte es común a los seres de toda edad, pero que vamos bloqueando con el abuso del aprendizaje frío y abstracto que por desgracia acostumbramos. Decía que los niños necesitan "recordadores" potentes y sensoriales, caminitos sensitivos que vinculen la información de manera automática para poder acceder a ella cuando la necesiten.

Por eso, además del método tradicional (alif-bat-ta-za-yim...) del que no podemos escapar, he inventado o reciclado algunos métodos que me han parecido "más mejores" para Halima y para mí. Para empezar unas tarjetas en las que dibujé cada letra (vamos de 5 en 5) y Halima dibujó una forma (personaje, objeto, situación) que le recordara EL NOMBRE de la letra a ella y nada más que a ella. Como hay muchas que se parecen entre ellas (son primas, decimos) hicimos, en algunos casos, historias para saber cuál llegaba primero y distinguirlas. Así, la Tata Karen (una de las varias Tés que es muy alta) juega a los Dados (otras cuantas con De, tenemos), mientras que un sapo (Saad) quiere la merienda y una mosca se la Da (otra De que es el mismo dibujito de saad pero con puntito arriba y se llama Daad). Detrás de cada letra escribimos una palabra que empieza con esa letra y debajo la transliteración (el sonido con nuestras letras, para mí) y el significado en español.

Ahora que ya estamos con vocabulario hice unas muñequitas de papel con ropita de colores, así practicamos los colores, las prendas de vestir y podemos hacer pequeñas frases y empezar a conjugar (ella lleva una blusa azul, tú llevas un pantalón café, yo llevo un vestido rojo). Hicimos una Halima y una Fátima, a nuestra profe le gustaron y a las enanas también.

Y lo que sigue es un juego de las parejas (memorama) en el que las parejas las forman un dibujito (un puerta) y la palabra escrita en árabe (beb), así nos obligamos a leer palabritas muy simples para saber si hemos encontrado la pareja correcta o no.

¡Ésto de volver a aprender a leer y escribir me está gsutando muchísimo, mucho más que la primera vez, QUE SUERTE!!!!!

Armando nuestra vida
 Otro motivo de felicidad me lo da que poco a poco vamos armando nuestra nueva vida a base de pequeños detalles muy significativos. Ya tenemos tela de alambre en las ventanas (¡gracias marido, adión moscas!) , ya entregué mi primer trabajito (nubes con letras de colores para muro del cole) Y ME PAGAROOOOOONNNNNNN. Un cosita de nada pero qué rico tener un sobrecito todo mío en mis manos y poder invitar a mi cuñada Leyla a mi cafetería preferida. Los uniformes de las nenas y están siendo cortados y cosidos por un sastre egipcio muy cerca de la escuela. Ramadán está a punto de terminar.

Éstos últimos días han sido intensos, ramadán limpia con ganas y no sólo a nivel físico porque el físico no vive solo, sino muy juntito con nuestras emociones, experiencias, pensamientos...Así que un día estuve endemoniada por nada en especial, otro día llorando por los rincones, otros tres días con colitis (pobre pancita) y así....Tratando de practicar todos mis aprendizajes sobre higiene emocional, física y mental...Parece que no llegó la sangre al río pero casi casi (¡lo siento Tatjumi! ¿sabes que la letra Ta tiene rizos de Ta-tajumi?????).

Ahora estamos trabajando mucho (delicioso trabajo, por cierto) preparando los dulces del Eid que regalaremos a los niños y a las visitas de ese día. Halima y Fátima son felices con muuuucho magrud (pastas de dátil) en casa.

Lucimos ya un poco de cansancio por los horarios locos, por el trabajo que ramadán conlleva a muchos niveles, por no tener neustras cosas y por lo que meternos en nuestra vida libia representa de alejarnos de nuestra vida española. Lo que daríamos por una tarde de piscina y amigas, o por unas tostadas con tomate azuquecanas, por un raito en nuestra antigua casa, por una llamada baratita a las tatas...De mis amigas me hace falta un buen abrazo de una, unas carcajadas de otra, una mirada de aquella, una aventura de la otra, una visita inesperada de la de más allá, una sonrisa de ésta, una infusión de la de más acá, una reflexión o un experimento culinario de alguna más, un suspiro, un paseo en silencio, un cacareo alegre y desentonado, una confesión sorprendente por mutua... Si es que al final las tengo a todas conmigo. Creo que voy a cargar mi telefono y voy a llamar a cada una aunque sea sólo a decirle Hola.

Total, que seguimos con nuestra aventura, aunque un pelín cansados la alegría todavía nos alcanza para seguir armando nuestra vida en este lugar.

Un abrazo muy grande, feliz Eid y que las bendiciones de este mes los alcancen donde quiera que estén, queridos lectores.

Sunday, August 12, 2012

Público y privado o de chones y abayas






Algo me llama poderosamente la tención en la Ciudad Aventuras: la noción de "público" y de "privado". En España tenía la impresión de que ámbito pirvado (mi casa) era un simple paréntesis de la vida real (el resto de mis relaciones e interacciones con el mundo). Aquí es al revés. Lo privado (la casa, la familia, los amigos) constituye la vida real, mientras lo público (la compra, el trabajo, las gestiones) es sólo un paréntesis.

La vida privada se "traga" las relaciones de afecto, en el sentido de que ésta se desenvuelven casi exclusivamente en el ámbito doméstico. Será porque en Benghazi no hay casi opciones de ocio: alguna cafetería familiar, un parque infantil, ni cine, ni teatro, ni plaza con sombra, ni heladería...por ahora. O también porque lo "privado" permite comodidades (especialamente a las señoras) que lo público no tiene.

En privado, según su edad y sus gustos las mujeres andan en boxers y camisetita, en vestidito corto sin mangas, en camisón y por supuesto sin pañuelo. En público hay que llevar la cabeza tapadita, sin escotes, y con faldas o pantalones hasta los tobillos. Resultado: las mujeres se visten como les da la gana y luego, para salir a la calle, se echan una abaya encima. Cuando llegan a la casa de sus amigas pasan al "salón de las mujeres" y se vuelven a encuerar. La que está en casa va como se siente más cómoda o más bonita dependiendo de la ocasión, y todos los hombres de confianza son admitidos en ese círculo doméstico: hermanos, primos, tíos, etc.

Parece que hay un par de "clubs de chicas" en Benghazi. Espacios con gimnasio, piscina, baños (vapor, sauna, etc), cafetería e incluso guardería, donde puedes andar en bikini si te apetece. Me resulta muy curioso que el factor determinante sea "presencia masculina". Como si el pudor o la modestia tuvieran que ver exclusivamente con el sexo. Y en esto creo que manda la costumbre por encima del principio religioso o "espiritual".



Aquí me acuerdo mucho de las tatas. En Málaga la gente va en bikini, pero en Azuqueca no se puede, no se acostumbra, y se vas medio encuerada por la calle llamas mucho la atención y te expones a que algún pícaro te de un disgusto. En cambio puedes ir en blusa escotada y falda corta (bueno, sin pasarse) como si fueras transparente, nadie te voltea a ver. Y en Benghazi hay que andar con falda larga y manga tres cuartos. Yo hago bastante berrinche, especialmente porque no tengo todavía mis cosas y me siento medio disfrazada, igual como si sienten las las niñas cuando vienen a vernos. Costumbres...

Total, que aquí hace falta comprarse un vestuario para los eventos públicos y otro para los privados. ¡Qué complicado! Yo prefiero encontrar trapitos discretos con los que me sienta mona para la calle, y usar mi ropita más destapada en casa. El único problema es cuando de pronto tienes que salir a la tienda o viene una visita inseperada. Entonces necesitas una ABAYA. Aquí las usan siempre negras, pero mirando un poquito en internet me he dado cuenta que hay algunas PRECIOSAS como de princesa.

Después de un mes y pico pensando que soy la única extranjera con niños en Libia me topé con otra en el súper. ¡WOW! Iba con camiseta de manga corta y falda de mezclilla a la rodilla. Sin pañuelo. Me atreví a saludarla y resulta que es doctora y vive aquí desde hace doce años, habla perfectamente inglés. Un hallazgo muy feliz que me hizo cuestionarme mis intenciones de adaptación. ¿Qué será más fácil, tratar de vestir más o menos como las libias o vestirme como me de la gana y enfrentar lasa reacciones del público?

Bueno, tengo muchas cosas repapaloteando en mi interior. Ya irán saliendo las conclusiones.

Sunday, August 05, 2012

Familia feliz (y más estampas de Ramadán)




17 de ramadán (consejos atrasados)
La vida sigue en Benghazi mientras Ramadán llega al día 17. Como bien dice mi amiga Sandrita, hay pequeñas cosas que olvidamos todo el año y luego la experiencia del ayuno nos va recordando: no dejes de levantarte a comer antes de la salida del sol aunque todavía no tengas hambre, tenemos los ojos más grandes que el estómago (no cocines de más), hay que beber por la noche (especialmente en este tiempo de calor) la cantidad de líquido que deberíamos beber durante el día, o sea, por lo menos dos litros.

Este año también será mejor prescindir de demasiados dulces fritos y extremos (como los que aparecen la última entrada del blog de cocina) y preferir dulces fresquitos y moderados (flanes, gelatinas, pudines, compotas, tartas de frutas, queso con membrillo...se me hace agua la boca....) y sobretodo mucha fruta y verdura fresca. No abuses de condimentos y sal porque durante el día lo lamentarás (muuuucha sed).

Y durante el día, tranquilidad, moderación también en el sentir y el hablar (no te monstruifiques, estás ayunando), paciencia con uno mismo y con los demás (tu cuerpo y tu alma están haciendo un trabajo muy especial).

Ramadán no sólo es ayuno, es alquimia, es magia del corazón, es limpieza profunda, es conexión extrema, es reconocimiento, es alegría y amor.

Nuestro propio ramadán
Por aquí las cosas van viento en popa, todo menos nuestra mudanza que no llegará hasta después del Eid, PORQUE en ramadán los horarios de este país cambian, la gente duerme hasta el medio día, las oficinas y trabajos no son lo que eran y MENOS el puerto de Benghazi. Resignación.

A diferencia del resto del mundo que pasa la noche sin dormir y luego se levanta pasado el medio día, en casa nos acostamos relativamente temprano (10 u 11 de la noche), nos levantamos a las 9 e INTENTAMOS dormir una siestesita después de la oración del medio día y la comida de las niñas. Parece que encontramos nuestro propio sistema.

Por las mañanas desayuno infatil, duchas, rato de dibujo para una y "jugar a las letras" para la otra (alifato y caligrafía). Por las tardes peli (ya tenemos tele pero no hemos logrado verla, esto de los modos satelitales requiere demasiada energía), juegar con los primos, ir con papá a dar un paseo. Y en uno de esos paseos ¡QUE DESCUBREN UNA PISCINA PARA NIÑOS AL LADO DE LA PLAYA! Los primos y el tío Qais las llevaron y fueron totalmente felices. Así que tenemos piscina en Benghazi para las niñas. Y otra revelación ¡también hay piscina para mamás! Un club muy mono donde sólo van mujeres (¡oh, la exclusividad!) y puedes nadar, darte masajitos, tomarte tesitos, meterte a la sauna, usar el gimnasio, etc. YO ME APUNTO.

¡Yo también voy al cole!
Una buena mañana la tía Leyla vino a llevarnos a una entrevista. Se trata de un cole de una amiga suya, profesora desde hace mucho tiempo. Llegamos a un barrio que me recordó a la Vista Hermosa de Monterrey, casas setenteras, grandes, con jardines, comercios...Pasando una calle de eucaliptos centenarios, una casa que es mitad cole y mitad vivienda: ¡nuestro cole!

 Desde que entramos se siente que le han puesto a ese proyecto todo el cariño. Hay un salón por cada grado de escolar y prescolar, y en cada uno hay cupo para 18 niños, a diferencia de los coles públicos donde hay 35. Es un cole normal (el niño es una caja vacía que hay que rellenar de cosas). Pero creo que incluso a eso peuden adaptarse mis hijas sin que se les muera el alma, siempre y cuando logren verlo como un juego y reciban de sus profes cariño y respeto. A ellas el espacio LES ENCANTÓ. Y ya eso es muy importante.

Lo mejor de todo es que ¡yo también voy al cole!!!! Iba a venderme como apoyo para departamento de inglés y francés, pero en un cole tan diminuto no aplica.  Lo lindo es que preparando mi currículum (que no llegué a usar) y mi carta de presentación, me di cuenta de algo importante que puedo aportar en casi cualquier comunidad educativa: APRENDER DESDE LA SENSIBILIDAD Y LA EXPERIENCIA PERSONAL. Es decir, la estética aplicada al proceso enseñanza-aprendizaje. Ahí se juntan mis 16 (sí señoras, 16 nada menos) años de tallerista, mi licenciatura en letras, mis cursos y diplomas, mi trabajo de escribidora, mis cursos de doctorado y hasta mis años de mamá Waldorf-Pestalozzi.

Así que hablando con Mabruka, la directora, llegamos a la conlcusión que puedo estar de apoyo para las profes de inglés y francés, y tener mis propias clases de "manualidades", que nosotros sabemos que es en realidad "educación artística". JA.  Bueno, como sea. También necesitan ayuda para "decorar" el cole. Así que me traje material a casa y le preparé un "adorno" adaptando La oruguita glotona de Eric Carle (me siento orgullosa). Y también le llevé un montón de prepuestas como un rincón de lectura y mesitas de estación para cada clase. Tengo la esperanza de poder ir haciendo pequeñas propuestas que cambien la perpectiva. Quiero un cole donde sepan que los niños son capaces de construir conocimiento por sí mismos, y que ese proceso puede Y DEBE ser difrutado. Y que no importa saberlo todo, sino saber cómo buscar lo que necesitas y saber cómo usarlo.

Insha'Allah Halima y Fati tengan profes cariñosas y despiertas, en el sentido más extenso de la palabra.

De noche
Me falta la reseña de anoche. No tengo fotos pero sin duda es la mejor noche de ramadán: cenamos con mi cuñada Leyla, compramos zapatos para las niñas, fuimos a una cafetería linda con terraza y juegos para las niñas (en ese orden) y volvimos a casa a la 1 de la mañana. Como una familia libia común y corriente.

Antes del amanecer logré hacer mis oraciones y fue tan pero tan bello, estar ahí, despierta, en el silencio de la noche, las estrellas brillando sobre mi cabeza, mis jijitas respirando plácidamente y yo en el centro del mundo, rodeada de tanto amor, tanta dulzura, tanta cercanía, conmigo misma, preparándome interiormente para otra jornada de ayuno y dando gracias por éste hermoso regalo que es la vida.

Monday, July 23, 2012

Desvelos de Ramadán






Los primeros tres días de Ramadán, y quizá casi una semana desde que llegamos a Benghazi mi marido se la ha pasado de funerales, cosa sumamente extraña, porque en los últimos ocho años solamente había ido a uno.

En España, aunque teníamos una "familia adoptiva" de amigos y compañeros sufis, no formábamos parte de su vida real. La vida espiritual, de la cual sí formábamos parte, estaba desligada de la "vida real", o sea de la vida laboral, familiar, de la hisotoria personal. Así que los acontecimientos más personales cada cual los vivía con su gente y nosotros nos sentíamos en paz acompañándolos en la oración y el cariño.

Aquí, sin embargo, no existe tal cosa. Los amigos son amigos, y los amigos de mi marido (que por ahora son los únicos que hay) son amigos de antaño, de conocer a la mamá y las tías, y los hermanos, son amigos de infancia de que siguen jutnos (¿cómo lo harán?) después de treinta años. Así que hay que ocupar el puesto de amigo de cuerpo presente y participar en todo el ritual funerario que dura tres días, y ahora en ramadán, empieza después del Tarahuij, la última oración (bastante larguita por cierto). Así que Habibi cenaba, se iba a rezar y volvía después del funeral casi a la hora de comer por última vez. Y yo dormía a saltos, me levantaba cuando él volvía, me levantaba de neuvo para comer antes del fayer y luego con las niñas ¡qué mareo!

Ahora que ya han acabado los funerales hay otras cosas que me desvelan, por ejemplo toda la comida que se va a la basura. Es normal en ramadán cocinar más de lo que comes, uno se da cuenta que tiene los ojos más grandes que la barriga. En España cocinábamos y no volvíamos a cocinar hasta que lo demás se terminaba, aquí rompemos ayuno con mi suegra y ella manda en su cocina.

Ya en otros viajes nos habíamos dado cuenta de cuánto se desperdicia en el mundo árabe. La "buena aducación" de la mesa consiste en dejar muchas sobras en el plato, lo cual indica que has tenido una ración magnánima y que estás satisfecho. Cuando te terminas lo que tienes (o lo que hay cuando son platos comunitarios) quiere decir que tu anfitrión es un avaro y te ha dejado con hambre. Resultado: mucha comida desperdiciada.

A mí me da dolor de corazón. En días normales nos hemos subido la comida a casa y hemos terminado con ella al día siguiente, pero ahora sin tiempo para comer no hay manera. Seguimos pensado cómo hacer para no formar parte del desperdicio...¿vamos a reeducar a mi suegra a su edad? ¿vamos a hacerle la grosería de no comer más con ella?¿vamos a rezar porque Diosito y la ley de la acción y la reaación nos perdonen este desaprecio de los dones que tenemos? ¿qué haremos?????

Pata de perro
Por lo demás cada día sigue siendo una aventura (como dice Halima que ya le ha cambiado el nombre a Benghazi por Ciudad Aventuras). ¡Hoy por fin compramos nuestro armario!!!!! Para ello teníamos que cambiar dinero, y ahora que nada funciona como debería el mejor lugar para cambiar dinero es el mercado del oro, así mismo.

Ummy que tiene amigos hasta en el infierno nos llevó con un conocido suyo que no sólo nos cambió el dinero sino que nos abrió la caja fuerte para enseñarnos el oro de las novias. Cuando las libias se casan su madre pone un precio en oro. Este precio debe ser dado por el novio a la novia y forma parte de sus bienes para siempre, incluso si se divorcia. Los brazaletes PESABAN, las pulseras (por llamarlas de alguna manera) del pie llevaban untrabajo de una delicadeza impresionante. En fin, nos dimos gusto probándonos esas bellezas).

Después nos fuimos por el armario ¡por fiiiiin! Y todavía con más ganas de calle fuimos a comprar los vestidos del Eid para las niñas. Al final de ramadán los niños reciben de regalos ropita nueva de fiesta. Se nos qeudó pendiente la excursión a la tienda de dulces tradicionales y al puestecito donde venden la pasta para hacer la tarta tradicional de ramadán. ¡Qué ganas de tener ya nuestro coche y poder ir  venir a nuestro antojo! Pero, malas noticias, el barco se retrasa hasta el día 30. Por algo será.

Después de tanto paseo tengo sed de perro. Pero lo bailando nadie me lo quita. Ahora corriendo a ahcer la ensalada que prometí y a enseñarle als fotos del oro a Ummy. Y A ROMPER AYUNO INSHA'ALLAH

(En las fotos: Halima devorando esa trata que nuenca me acuerdo cómo se llama ¿Guerfa? Puede ser...Y visita al mercado del oro).

Saturday, July 21, 2012

Ramadán día uno





Ayer empezamos Ramadán, el mes de ayuno. Hasta hora había vivido siempre este mes como una asunto exclusivamente espiritual. En España la vida no se rige por calendarios sagrados (excepto fiestas cristianas muy contadas, señaladas, y tristemente, desvirtuadas). Así que lo que había que hacer era tratar de conciliar nuestra práctica espiritual con el ritmo de la sociedad: compras, invitaciones, paseos, esparcimiento de las niñas, etc.

Aquí en Libia Ramadán es una cuestión social y cultural, marca el año. Es el momento de vaciar la cocina y limpiarla a fondo, tirar lo que ya no sirve, adquirir cositas nuevas. Una semana antes las calles están sautradas igual que los comercios. Los precios han subido, las amas de casa se afanan por conseguir todo lo necesario para confeccionar los platos típicos de este mes y llenar la alacena y el refri para no estar batallando los primeros días.

El jueves a las 23:30 tocaron la puerta de nuestro piso ¿A ESTAS HORAS??? Eran mi cuñado y su niño pequeño para trernos la buena nueva de que empezaba Ramadán y había que levantarse a comer a las 3 de la mañana. ¡AlhmaduliLah! El ayuno en este caso, como ya he contado otros años, no tiene que ver con autocastigarse ni sufrir, tiene que ver con observarse y conocerse, con fortalecerse física, mental y espiritualmente, tiene que ver con quitarse distracciones par apoder centrarse y conectar más efectivamente con lo divino, con Allah (swa).

Así que empezamos el ayuno y con resfriado. La mente tienes mucha jugarretas y ya empecé a sufrir por ello. La verdad es que sólo esas horas de estar acostada (después del desayuno de las 3 a.m.) sin respirar bien por la nariz y con boca seca fueron incómodas. Las niñas se levantaron como siempre a las 7 a.m. y optamos por ponerles una peli después del desayuno PORQUE LOS VECINOS, como el resto de la gente, cambian totalmente el horario en estas fechas: cenan a las ocho de la noche y se duermen una siesta de dos horas, pero luego se levantan alegremente a seguir comiendo y dsifrutando hasta la hora del fayer (oración matutina e inicio del ayuno) a las 4 de la mañana. ¡TOOOOING!

Como a las 11 nos fuimos a dar un paseo por la ciudad. VACIA, una delicia, nadie por las calles, muchas cosas cerradas aún. Luego el día se pasó entre las tareas normales de casa y preparar la comida para las ocho de la noche. Una hora antes del magrib, alegre convivencia familiar. Y luego cena deliciosa, oraciones, y tan tan. Muy fácil, bendito sea Dios. Esperemos que así siga.

Ya contaré más cositas que ahora tengo que ceder el turno de la compu. Tengo unas sugerencias muy interesantes para quienes ayunan este año. Ya os las contaré. Un abrazo y feliz Ramadán.

(En las fotos: preparativos para hacer "brik" de acelgas con quesito. Mi suegra me trajo todo para que los hiciera yo, la pobre cree que soy una experta en todo lo que se refiere a cocina. Quedaron deli. Tortuguita de ensalada de pollo y nuestra "mesa" de ramadán en casa de la abuela.).

Saturday, July 14, 2012

De compras



Ir de compras en Benghazi es toda un odisea. Entre el calor, las distancias (ciudad desparramada), el tráfico (ciudad llena de desplazados de guerra con todo y sus coches) y que somos unos recién llegados necesitamos guía con coche y tiempo disponible, muuucho tiempo y muuuucha paciencia.

Tampoco hay zonas comerciales que centralicen muchas opciones, más bien si quieres un mueble tienes que ir a unas mueblerías que están en una punta de la ciudad o a los talleres de carpinteros que están en otra punta de la ciudad, y así...

Ayer por fin hicimos "la compra grande" de la llegada. Mi cuñado Qeis y mi suegra (los vecinos, ja), nos llevaron a un súper muy muy lejano pero muy muy lindo (pasillos anchitos, bien iluminado, bastante grande, casi como el Mercadona de mi casa snif snif). Hay que decir que mi suegra va siempre corriendo por la vida, mi marido se marea cuando va de comrpas y a Qeis lo hicimos salir de su casa con el calor de la tarde, así que no tenía tiempo para la toma de contacto.

Así que como cuete fui llenando mi carrito con la idea de comprar lo más posible para usar y para tener una reserva por si pasaban muchos días antes de poder ir a un súper decente otra vez. Claro que también está la tiendita de la esquina, la típica de barrio con un poco de todo, pero yo preferí curarme en salud.

Por suspuesto ni leche de cabra, ni de avena, ni de arroz. Todas las levaduras de pan con emulgentes, ni una sola harina integral...buaaaaaaaaaaaaaaa.

Pero ¡encontré mermelada sin azúcar!!!!! Francesa, ella. Y aceitunas ecológicas egipcias. Compré azúcar moreno (ni tan moreno, en realidad) a 5 dinares el MEDIO KILO (como 3.50 euros) el mismo precio de la panela ecológica en España. Medio kilo de miel de abeja 12 euros (el doble que allá), queso emental, unos jugos turcos que parece que no llevan tanta azúca (aquí hasta al jarabe de dátil le agregan azúcar, increíble). Hasta salmón tenían pero no lo compré.

Cuando llegamos a la caja pagamos la linda suma de 100 euros. ¡100 EUROS! Un pastón. Hasta que no encontremos productos locales decentes (no saturados de azúcar y otras mugres) y de preferencia de pequeños productores pagaremos una fortuna por aceite de oliva portugués, queso francés y leche egipcia. Mmh....Cuestión de tiempo, tendré que secuestrar a alguna de mis cuñadas para ir un día al súper de "looking", conocer marcas, comparar precios y elegir.

Como dice Halima ¡que siga la aventura!

Friday, July 13, 2012

Sirena tunecina






Con la suerte que el tío Alí nos invitó a su casita en la playa. Tienen una "villa" en una urbanización a las afueras de Benghazi. Me contó que es un lugar muy familiar y exclusivo y sólo te puedes comprar un terrenito ahí si tienes enchufe. A mí el lugar me recordó a la colonia Mas Palomas de Monterrey, a la llegada hay montañitas de escombro y a medida que entras a la urbanización viviendas grandes y chicas, terminadas, en obra gris, recién empezadas, todas con cara de "mi dueño me está haciendo con gran cariño y esfuerzo", con sus rejas en las ventanas y su tinaco-depósito de agua asegurado por unos blocs en el techo o en la misma entrada de la casa.

Al final de unas cinco manzanas se extiende el precioso mar, que en esta época tiene los colores de Ibiza. Sombrillas, arenita feliz, jaimitas unifamiliares (súper pro), casitas súper ingeniosas armadas con sombrillas y sábanas. Los señores en barmudas y camiseta, las señoras en djilaba (vestido largo de mangas largas también) y pañuelo. Algunas más modernas con pants o bermudas largas y camisetas, gorras o sombrero. Y UN CHINGO DE CALOR. Los niños y las niñas como en mi tierra: unos con traje de baño, la mayoría con shorts y camisetas.

Yo me presenté con mi pantalón de pijama (uy qué cómodo) y me camiseta negra de surf. Y me metí. Aunque el "burkini affair" había causado muchas risas y angustias entre mis amigas encueratrices de España entre las cuales el bikini es de lo más normal, no me resultó nada especial meterme de esta guisa al mar. Muy cómodo. Lo único malo es que el algodón o se seca tan pronto como la tela de bañador y cuando sales te ves más sugerente que la misma Bo Derek emergiendo de entre las olas. ¿Y qué? La verdad que no noté ninguna mirada incómoda, más bien miradas sonrientes de niñas y jovencitas y un poco curiosas de alguna matrona.

Esta mañana estábamos en el mar a las siete de la mañana, yo con mi pijama tunesina porque no pensaba nadar y mi nuevo libro de cocina turca (YES) para pasar el rato. La playa estaba echa una pena, todo lo que ayer se había comido y bebido estaba mezclado con la arenita preciosa. Bolsas de plástico, vasos, bandejas de foam, paquetes vacíos, botellas de agua, latas de refrescos. Daban ganas de llorar. Mi marido y yo cogimos un par de bolsas y limpiamos el cuadrito donde purimos el campamento. Pero no podíamos dejar de mirar. Nos compraremos un rastrillo y limpiaremos un cacho de playa ahí donde vayamos, a ver si a la gente le da vergüenza que ésta extranjera venga a limpiarles las babas.Claramente hay que hacer una campaña de conciencia social y una buena inversión en infraestructura: bolsas de basura y servicio de recogida.

De todas maneras yo me sentía en el paraíso con las niñas jugando felices con sus primos y su progenitor y yo estirada en mi alfombra mágica imaginando nuevas posibilidades culinarias. Entonces apareció una familia a nuestra izquierda: dos mujeres jóvenes, un hombre joven, un bebito y una abuela. La abuela con un camisón oscurito de flores abajo de la rodilla y manga corta, el cabello recogido con un pañuelo bien atado en la nuca.

Cuando pusieron su sombrilla las dos jóvenes ayudaron a la abuela a entrar al mar. ¡Qué bonito! Las tres jugaban, se reían, se tiraban agua las unas a las otras. Aquellos aparentes cuervos enfundados en sus djilabas negras derrochaban auténtico cariño y alegría. Se me ocurrió pensar que la desnudez fue por mucho tiempo (¿es todavía en según qué contexto?) señal de salvajismo. En Europa, al contrario, es señal de "modernidad" y "evolución". Aquí, por lo visto, el cuerpo sigue siendo un asunto íntimo y familiar. ¿Qué es, entonces, lo "natural"?

Mucho me conmovió esa abuela jugando con el agua y la arena, disfrutando con su familia. Hasta lagrimitas me sacó. A eso de las diez de la mañana el calor apretaba tanto que también me metí al agua. Me lo pasé bomba jugando con mi sobrinas, cantando canciones acuáticas con mis hijas y refrescándome con todo y mis piyamas.

Un día feliz ciertamente. AlhamduliLah.

Thursday, July 12, 2012

¡Bienvenidos a Benghazi!!!!!!

No tengo tiempo para escribir pero quería informarles que ¡sí se puede escribir desde Libia! OEOEOEOEOEEEEEEEE. Llegamos muy bien llegados, aquí estamos codo a codo limpiando casa, haciendo paciencia para esperar nuestras cositas que no llegan hasta el día 25 (si Dios quiere) y tomándole la temperatura a Benghazi. Creo que al final tendremos que comprarnos un aire acondicionado. Las niñas muy contentas con primos y primas y por lo visto la familia muy contenta con nosotros también.

¡Qué felicidad! Ya puedo ponerme a hacer las nuevas crónicas de Benghazi. Un besito.

Thursday, July 05, 2012

Tan-tan

Así se dice en México cuando algo se termina, un cuento, una canción. Ayer por fin entregamos la casa después de algo así como mes y medio de mudanza. Nos sentimos un poquito nostálgicos, pero llenos llenísimos de cariño y agrdecimiento. Y también un poco liberados del proceso, a ratos tan duro, de desprenderse de lo que uno conoce y quiere.

Ahora mismo me siento como si empezaran unas largas vacaciones. No sé cuánto vayan a durar, pero no pienso dar lugar al desánimo, a la añoranza, a la tristeza, por lo menos no todavía. No siento vacío de las personas que dejo aquí, especialmente porque me las llevo en el alma, ya son parte de mí. Y si empieza a abrirse un hueco lo rellenamos con cariño de un lado y del otro, y en el centro de ese cariño siempre podremos encontrarnos.

Mañana tomamos el avión a Estambul. ¡Una tarde de paseo, kebabs, calles mágicas, la llamada a la oración llenando el cielo, el atardecer el Bósforo! ¡Masha'Allah, qué regalo! Y el sábado a primera hora a Benghazi.

Recen por nosotros, para que el viaje sea fácil. Nosotros rezaremos también por ustedes, ya se sabe que la oración del viajero siempre es aceptada. Finalmente, nos movamos o no en el espacio, todos estamos de viaje. Deseo de corazón que el viaje de todas y cada una de las personas que me han rodeado durante estos diez años en España sea placentero, nutritivo, enriquecedor, bendito y con buena guía.

¡Tan-tan!