Hay días en que echo de menos a otras personas y hay días en que echo de menos partes de mí. Algo de mí busca entre los cajones de pájaro del alma y empiezan a brotar sueños, canciones, recuerdos, personas que viven en mí pero que casi no molestan. Hace días que sueño una misma ciudad que es Monterrey-Madrid-México-Barcelona. Ese debe ser mi corazón. Porque también se conecta con lugares en los que no he puesto nunca el pie. En esos sueños conectados pierdo a una persona importante para mí. Y no sé si es que esa persona realmente está sufriendo, o si son esas partes de mí, que vibraban entonces, las que me están llamando para rescatarlas.
¿Qué puedo hacer sino mandarle buena vibra, chorros de luz, estrellas, ráfagas de flores, dulzura, bendiciones a esta persona esperando que le lleguen? ¿Y qué puedo hacer sino sacar del baúl a esa yo bailadora y alegre, a esa yo vital, potente, mágica, lunar que me grita por dentro?
Será que por fin se acabaron los mocos. Será que un olor de primavera empieza a llenar el aire. Será que vuelve mi amado de su largo viaje. Será que la vida trae más vida y el amor trae más amor.
Gracias por las velitas prendidas, por las canciones apuntadas y por las recomendaciones sobre libros y emociones. Todas me gustan, todas se me van quedando, todas me ayudan a verme y descubrir dónde estoy y quién soy.
PD: Hermana, ¿no has notado que si esa canción En estos días, te la cantas a ti misma, adquiere un significado totalmente nuevo?
Cambio el cuaderno de notas y la libreta con dibujitos por la página electrónica. Experiencia, experimento, experimiento. La libreta de mis sueños la seguiré guardando en mi cajón, pero aquí trazaré (trataré) la crónica de mis ensueños.
Monday, March 09, 2009
Thursday, February 26, 2009
La ira, esa emoción prohibida.
En todas las familias hay emociones prohibidas. En una mamá nunca se enoja, se "pone triste". En otra papás nunca está triste "está cansado". En mi casa la emoción prohibida era la ira. Creo que sólo una vez en la vida he visto a mi papá realmente furioso. Y aunque mi mamá a veces explotaba con el típico "sunescán dalunabús" no creo que fuera suficiente con la cantidad de ira y frustración que debía acumular en sus células y que probablemente colaboró con su cáncer. Yo creo que ella hacía eso que llaman "apechugar". O sea, llevarse la mierda a la pechuga en pro de la corrección y los buenos modales, aunque después resulte en un cáncer de mama (ver Cuerpo de Mujer, Sabiduría de Mujer, de Christiane Norhtrup).
La cosa es que nunca aprendí qué hacer con mi propio enfado además de tragármelo (pobre boca, pobres mandíbulas, pobre estómago, intestino, etc). Claro, luego encontré la medicina mágica: la escritura, y escribí toda mi furia en muchos textos adolescentes y libros posteriores. Ahora he aprendido a "mounstrificarme" en privado cuando me encabrito conmigo misma, y poco a poco me voy atreviendo a expresar verbalmente mi enfado/frustración/desacuerdo en el momento en el que sucede y con la persona con la que sucede (¡es liberador!). Pero cuando estoy realmente emputecida (excuse my french) sigo sin saber cómo sacar la ira.
¿Y qué hay de grave en ello? Pues que tengo una hija muy intensa que en este preciso momento está muy enfadada porque su papi está de viaje. Y le da por tirar cosas al suelo y pegarle a las personas. ¿Y qué le digo? Lo de patalear, pegarle al colchón y tirar cojines no funciona. Creo que debería enseñarle una forma no destructiva de expresar su ira. Pero no sé cual. Y sólo consigo hacerla sentir más frustrada y enojada cuando no le permito tirar cosas ni golpear a los demás. Es demasiado joven para enseñarle eso de los gusanos de ira que se transforman en mariposas de cambio. Así que cualquier idea (ejercicio, libro, artículo, oración, visualización, meditación, película, imagen, anécdota, etc) será bien recibida.
La cosa es que nunca aprendí qué hacer con mi propio enfado además de tragármelo (pobre boca, pobres mandíbulas, pobre estómago, intestino, etc). Claro, luego encontré la medicina mágica: la escritura, y escribí toda mi furia en muchos textos adolescentes y libros posteriores. Ahora he aprendido a "mounstrificarme" en privado cuando me encabrito conmigo misma, y poco a poco me voy atreviendo a expresar verbalmente mi enfado/frustración/desacuerdo en el momento en el que sucede y con la persona con la que sucede (¡es liberador!). Pero cuando estoy realmente emputecida (excuse my french) sigo sin saber cómo sacar la ira.
¿Y qué hay de grave en ello? Pues que tengo una hija muy intensa que en este preciso momento está muy enfadada porque su papi está de viaje. Y le da por tirar cosas al suelo y pegarle a las personas. ¿Y qué le digo? Lo de patalear, pegarle al colchón y tirar cojines no funciona. Creo que debería enseñarle una forma no destructiva de expresar su ira. Pero no sé cual. Y sólo consigo hacerla sentir más frustrada y enojada cuando no le permito tirar cosas ni golpear a los demás. Es demasiado joven para enseñarle eso de los gusanos de ira que se transforman en mariposas de cambio. Así que cualquier idea (ejercicio, libro, artículo, oración, visualización, meditación, película, imagen, anécdota, etc) será bien recibida.
Wednesday, February 25, 2009
Hoy sin embargo
Percibo algunos olores. Tengo la impresión que hemos dormido mejor esta noche que todas las anteriores. Hemos estado en una piñata feliz, rodeadas de papás, mamás, niños y niñas buena onda (oh el gregarismo es una bendición y parece que ya encontré mi manada), descubrimos un rincón chido del Azuquekistán dónde ir a pasear, jugar y hacer picnics. ¡La mamá de Connor y Killian hace muffins! Y encontrar en esta esquina del pañuelo alguien que comparta mi amor por los quequitos es más de lo que podía esperar (además tiene un recetario con 500 recetas de muffins que pienso robarle cueste lo que cueste). Ahora mismo hay un par de Tatas viendo el Madrid-Liverpool en la sala de mi casa que se han hartado de jugar con Hali toda la tarde. Las tatas son absolutamente angelicales. Qué bueno que Hali tiene dos (o sea, cuatro, pero dos al pie del cañón). Y es temprano. Y me voy a dormir ¡JA! Un abrazo universal.
Thursday, February 19, 2009
¿Y la mía?
Esta mañana cuando nos íbamos al cole, Hali tocó furtivamente el timbre de vecina, y salió la abuelita de Alba muy sonriente a abrir. ¿Quién es? preguntó Halima muy intrigada. Pues la abuelita de Alba, le contesté. ¿La abuelita de Alaba? ¡Ahhhhhhh! ¿Y la mía? Respuesta interior: BUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA. Respuesta exterior: Pues en México, Gungui. ¿Gungui es mi abuelita? ¡Ah! Halima se quedó tan feliz con su nuevo descubrimiento y yo dándole vueltas a las lejanías abueliles: una en Libia, otra en el Cielo y otra en México. Chale. Cuando me subí al coche ya no me pude aguantar y me puse a llorar a moco tendido. ¿Qué pasó? dijo Hali con su carita más seria. Y yo entre mocos y lagrimones logré contestarle entrecortadamente: es que estoy triste porque extraño a tu abuelita Socorro. Ven dijo Hali extendiéndome sus manitas muy solidariamente. Así que le di la manita desde el lugar del conductor, terminé mi llantina, me soné los mocos y le dije: ya está, a veces hace bien llorar. ¿Ya está? ¡Vale! Luego se quedó tan feliz en el cole y yo me vine a acostar a mi casa porque después de tres semanas sigo con mocos y ya no sé a dónde rascarle para ver si se me quitan. A ver si con el nuevo vaporizador y el saquito de semillas con lavanda y manzanilla me aliviano porque ya estoy, literalmente, hasta la madre.
Monday, February 16, 2009
En estos días
¡Y qué rápido pasa! ¡Y cuántas cosas me gustaría haber hecho-escrito-aprovechado! Pero claro: hice, escribí, aproveché otras tantas. En estos días (no sale el sol, sino tu rostro, laralá como dijo Silvio) me han pasado muchas cosas: me di cuenta de que hay ángeles por todas partes. De que a veces, sin darnos cuenta, nosotros mismos somos ángeles para los demás y a veces una mano invisible viene a taparnos oportunamente la boca, retrasa nuestra salida, nos devuelve algún objeto perdido. Otras veces es un ángel encarnado en la señora de junto, o en el señor que barre la banqueta.
De Dios sólo sé
que tiene un huerto de ángeles en la Tierra.
En estos días también pude atestiguar sin lugar a duda, que los fantasmas (los míos, claro está, de los demás no sé)forman parte de mi vida tanto como los vivos: opinan, sienten, intervienen en mis acciones, decisiones, sentimientos, en mi devenir a fin de cuentas, tanto como las presencias de carne y hueso que me rodean. Gracias a Dios tenemos a Hellinger que nos dio pistas fundamentales de cómo relacionarnos con ellos y mantener la fiesta en paz. Me estoy volviendo una autoconsteladora bastante eficiente. Aunque debería leerme con mucha atención los principios básicos para aumentar mi eficiencia.
El árbol de la añoranza sigue creciendo, más femenino, más amoroso, más universal que nunca. Cuando vamos a las pequeñas cosas es cuando relmente podemos tocar el Corazón del Corazón. No me gustó El Árbol Rojo. Un album ilustrado que creí indispensable porque me lo recomendaron personas que admiro. Efectivamente vale la pena verlo. Pero creo que es innecesariamente oscuro. Me hubiera gustado más énfasis en la esperanza y menos en las tenazas que suelen ahogarla. Pero supongo que la obra responde y es fiel al sentir de muchos seres que hoy en día transitan perdidos sintiéndose solos, es lo que producen nuestras máquinas modernas (estados, empleos, programas de tv).
En estos días España debate un asunto asqueroso: los polícias se ven obligados a detener no sé cuántos extranjeros con papeles irregulares al día, contra amenaza de cambiarlos de puesto o de unidad. Lo que puede pasar después de que te detengan es también un sin sentido: te mandan a un centro de internamiento para extranjeros pero como están llenos te dejan libre, te hacen una orden de explulsión que caducará a los 6 meses, y probablemente te darán otra y otra hasta que llegue el día en que un oficial te acompañe en un avión hasta tu tierra. O no.
En estos días sale el sol y Halima y yo vamos a clase de música. En estos días tengo que ponerme a preparar la renovación de mi tarjeta de residencia si no quiero verme atrapada en un berenjenal como el antes descrito. En estos días sueño cosas reveladoras. En estos días doy gracias por la vida y el amor que tengo.
De Dios sólo sé
que tiene un huerto de ángeles en la Tierra.
En estos días también pude atestiguar sin lugar a duda, que los fantasmas (los míos, claro está, de los demás no sé)forman parte de mi vida tanto como los vivos: opinan, sienten, intervienen en mis acciones, decisiones, sentimientos, en mi devenir a fin de cuentas, tanto como las presencias de carne y hueso que me rodean. Gracias a Dios tenemos a Hellinger que nos dio pistas fundamentales de cómo relacionarnos con ellos y mantener la fiesta en paz. Me estoy volviendo una autoconsteladora bastante eficiente. Aunque debería leerme con mucha atención los principios básicos para aumentar mi eficiencia.
El árbol de la añoranza sigue creciendo, más femenino, más amoroso, más universal que nunca. Cuando vamos a las pequeñas cosas es cuando relmente podemos tocar el Corazón del Corazón. No me gustó El Árbol Rojo. Un album ilustrado que creí indispensable porque me lo recomendaron personas que admiro. Efectivamente vale la pena verlo. Pero creo que es innecesariamente oscuro. Me hubiera gustado más énfasis en la esperanza y menos en las tenazas que suelen ahogarla. Pero supongo que la obra responde y es fiel al sentir de muchos seres que hoy en día transitan perdidos sintiéndose solos, es lo que producen nuestras máquinas modernas (estados, empleos, programas de tv).
En estos días España debate un asunto asqueroso: los polícias se ven obligados a detener no sé cuántos extranjeros con papeles irregulares al día, contra amenaza de cambiarlos de puesto o de unidad. Lo que puede pasar después de que te detengan es también un sin sentido: te mandan a un centro de internamiento para extranjeros pero como están llenos te dejan libre, te hacen una orden de explulsión que caducará a los 6 meses, y probablemente te darán otra y otra hasta que llegue el día en que un oficial te acompañe en un avión hasta tu tierra. O no.
En estos días sale el sol y Halima y yo vamos a clase de música. En estos días tengo que ponerme a preparar la renovación de mi tarjeta de residencia si no quiero verme atrapada en un berenjenal como el antes descrito. En estos días sueño cosas reveladoras. En estos días doy gracias por la vida y el amor que tengo.
Thursday, February 05, 2009
Accidental tour 01/09
En contra de nuestra costumbre bajamos a Madrid por la imperiosa necesidad de hacer un trámite familiar. Ya que estábamos, decidimos darnos una vuelta a nuestra librería favorita: Al Diwan. Un sitio mágico cerca de Moncloa especializado en recetarios mágicos, alfombras voladoras y cosas por el estilo (literatura árabe y persa, especialmente). Y fieles a nosotros mismos ¡nos perdimos! Acabamos dando una vuelta inmensa por el campus de la universidad, los dominios de mi amiga eMe. Abrí bien los ojos por si la veía salir de algún edificio con su cartera y su abriguito a cuadros, pero nada. Supongo que estaría dando clase a algunos embobados admiradores.
Lo divertido es que no había vuelto a ese lugar desde hace más de cinco años cuando vine al homenaje a Henri Corbin. Recordé cariñosamente mis tiempos de universitaria y las andanzas por Madrid en aquel momento en que tantas cosas se fraguaron sin que me diera cuenta. En una de aquellas conferencias un chico brillante sacó a la luz que lo que hacía realmente fuera de serie el trabajo de Corbin era su experiencia de la espiritualidad y cuestionaba si alguno de los presentes realmente hablaba con conocimiento de causa o eran puro "éste dijo que el otro dijo..." Dio en el clavo y lo supe en aquel preciso momento. El camino del corazón no se aprende en los libros ni en las aulas, son llaves, puertas, pero el camino requiere un Maestro de un tipo totalmente diferente.
Cuando por fin logramos abandonar la ciudad universitaria y dar con la calle de Al Diwan nos llevamos una desilusión tremenda: Al Diwan ya no estaba ahí. Cristaleras vacías y un anuncio de "Se Alquila" ¿Habrá sucumbido a la crisis? ¿sus dueños se habrán mudado a otro planeta, a otra comarca del universo más receptiva a la lectura y otras delicias? Madrid ha perdido una parte de su alma. ¿Dónde se alojarán ahora los poemas de Rumi, los cuentos orientales, los textos infantiles en árabe o farsi? ¿estamos condenados a sumerginos en el proceloso mar de las gigantes del libro en busca de nuestros pequeños tesoros? ¿o se han alejado de nosotros para siempre, sin que hayamos podido llegar a conocerlos?
Sin bajarnos siquiera del coche seguimos camino hasta el Azuquekistán. Eso sí, un poco más vacíos de como habíamos salido.
Lo divertido es que no había vuelto a ese lugar desde hace más de cinco años cuando vine al homenaje a Henri Corbin. Recordé cariñosamente mis tiempos de universitaria y las andanzas por Madrid en aquel momento en que tantas cosas se fraguaron sin que me diera cuenta. En una de aquellas conferencias un chico brillante sacó a la luz que lo que hacía realmente fuera de serie el trabajo de Corbin era su experiencia de la espiritualidad y cuestionaba si alguno de los presentes realmente hablaba con conocimiento de causa o eran puro "éste dijo que el otro dijo..." Dio en el clavo y lo supe en aquel preciso momento. El camino del corazón no se aprende en los libros ni en las aulas, son llaves, puertas, pero el camino requiere un Maestro de un tipo totalmente diferente.
Cuando por fin logramos abandonar la ciudad universitaria y dar con la calle de Al Diwan nos llevamos una desilusión tremenda: Al Diwan ya no estaba ahí. Cristaleras vacías y un anuncio de "Se Alquila" ¿Habrá sucumbido a la crisis? ¿sus dueños se habrán mudado a otro planeta, a otra comarca del universo más receptiva a la lectura y otras delicias? Madrid ha perdido una parte de su alma. ¿Dónde se alojarán ahora los poemas de Rumi, los cuentos orientales, los textos infantiles en árabe o farsi? ¿estamos condenados a sumerginos en el proceloso mar de las gigantes del libro en busca de nuestros pequeños tesoros? ¿o se han alejado de nosotros para siempre, sin que hayamos podido llegar a conocerlos?
Sin bajarnos siquiera del coche seguimos camino hasta el Azuquekistán. Eso sí, un poco más vacíos de como habíamos salido.
Wednesday, January 28, 2009
Cadenita de Luz
La frase "cadena de oración" me saca ronchas. Supongo que en memoria de mis tiempos anticlericales y de escasa confianza en el no visto. También supongo que mis gérmenes socialoides me susurraban algo como: claro, eso es para no hacer nada y fingir que haces algo, qué poco compromiso. Pero ahora tengo una amiga que me invita (a mí y a todos mis amigos) a unirme a una cadena de buena vibra (sigamos eludiendo la roña). Cada viernes, un grupo de gente alrededor del mundo se une para ofrecer un poquito de nuestra energía en forma de plegaria, poema, visión, canción, etc. por una causa, es decir, por otro grupo de personas del mundo que necesiten refuerzos.
La idea me gusta mucho, porque realmente, es poco o nada más que eso lo que puedo hacer por los niños palestinos y su sufrimiento me resulta intolerable. Porque pensándolo bien, yo creo, sí creo, en la Magia (o como cada uno lo quiera llamar) y creo, sí creo, que el poder de las palabras aunque se pronuncien en silencio, trasciende el espacio. Y si al final la materia es energía, de algo servirá mandar buena energía focalizadamente y cuantos más seamos mejor ¿no?
Así que quedan invitados para este viernes a mandar lucesita a los niños de Gaza (¿por los niños de Gaza?) Y ya les iré avisando de la propuesta de cada viernes. O también se pueden unir al grupo innocent call en facebook.
Y Car: ¡qué viva el contagio!
La idea me gusta mucho, porque realmente, es poco o nada más que eso lo que puedo hacer por los niños palestinos y su sufrimiento me resulta intolerable. Porque pensándolo bien, yo creo, sí creo, en la Magia (o como cada uno lo quiera llamar) y creo, sí creo, que el poder de las palabras aunque se pronuncien en silencio, trasciende el espacio. Y si al final la materia es energía, de algo servirá mandar buena energía focalizadamente y cuantos más seamos mejor ¿no?
Así que quedan invitados para este viernes a mandar lucesita a los niños de Gaza (¿por los niños de Gaza?) Y ya les iré avisando de la propuesta de cada viernes. O también se pueden unir al grupo innocent call en facebook.
Y Car: ¡qué viva el contagio!
Friday, January 23, 2009
Una racha de sueños
En el último me quedo atrapada en un elevador de Soriana Lincon con Felipe Montes y Gaby Márquez. Están cerrando, bajamos por el coche al estacionamiento subterráneo y crac, el elevador baja demasiado deprisa (y demasiados pisos) y luego cae torcido. Además es fin de semana así que podríamos quedarnos 3 días ahí encerrados (como si los súpers de México también cerrarn tantos días) No hay luz ni botón de ayuda ni nada. Luego estamos los tres paseando por un cerro que es al mismo tiempo el Obispado, la loma del lado de Sierra Ventana muy cerquita de Revu, Chipinque y La Silla por donde viven Omar y Mabya. César Porras y Arturo Porra vienen comiendo elotes y nos saludan pero nos ven raro, y entonces nos damos cuenta de que seguimos atrapados en el elevador aunque nos han dejado salir de alguna forma para avisar a alguien que venga a ayudarnos. Felipe le pide a Arturo, con una metáfora de un niño enterrado, que avise a Soriana que estamos ahí y que si no nos rescatan ese elevador será nuestra tumba. Me da un escalofrío y pienso si no estaremos relamente muertos ya que nuestras almas andan de paseo. Seguimos bajando hacia la escuela de Revu, es esa hora de la tarde cuando el sol ya se ha puesto pero sigue habiendo luz. El cielo está lleno de nubes. Tratamos de pedir ayuda a alguien más pero nadie nos ve. Entonces pienso que sólo Gaby Márquez puede ayudarnos porque ella sí se puede comunicar con los espíritus. Pero está con nosotros. Terror. Entonces Xiomara, que es chamana. Pero vive muy lejos, nunca llegaremos a tiempo.
Friday, January 09, 2009
El hada del invierno
Tuesday, January 06, 2009
El collage de los deseos

Este es un ritual pagano que procuro hacer cada principio de año. Bueno, en realidad no es tan pagano porque se trata de definir las cosas que quieres lograr o recibir durante el año y al final se puede agregar una pequeña oración o petición para que los dioses, el Dios, o a quien cada uno prefiera encomendarse den su bendición a estos deseos-proyectos.
Creo que lo que me resulta más rico de todo el asunto es: 1. Juntarme a recortar, pegar, soñar, vibrar con otras mujeres que amo y expresar juntas nuestros deseos. 2. Poner el collage en una pared donde pueda verlo todos los días para recordar lo que he deseado, ponerle energía y disfrutar del caminito que voy haciendo al andar como dijo el poeta.
Este es mi collage de este año, herencia de Lucía y de Rocío, pero que celebra mis lazos de amor con todas las mujeres que me rodean. Este año quiero florecer y que formen parte de ello todos los aspectos de mi vida: mi pareja, mi trabajo (me tomaré la literatura como un trabajo), mis amigas y amigos, mis raíces, mis sueños, mi rol de mami, mi espiritualidad. Quiero vivir en un lugar encantador rodeado de naturaleza y con otras mamás que me acompañen en la aventura de criar hijos. Quiero amigas cómplices. Quiero dejarme seducir por la alquimia de la cocina y compartirlo con otros. Quiero consagrarme como bruja del vientre (a tu salud, querida Car), quiero estar cerca de la familia que vive lejos, quiero nuevamente ser testigo de la Creación en mi propia piel. ¡Ah! Y quiero publicar los poemas que tengo en el cajón y sacar adelante el proyecto de las princesas. Y todo ello con sonrisa y con amor.
Aquí está el resultado plástico del ejercicio de año nuevo. Y de verdad lo recomiendo, hagan su propio collage, seguro que la experiencia les va a gustar. ¡Buen año para todos!
Thursday, December 25, 2008
Unas navidades perfectas
Tenía algo de miedito de pasar las navidades sin familia ni amigos. La familia ya se sabe y los amigos nos cancelaron de última hora. Pero al final, pasamos unas navidades deliciosas en familia, en nuestra propia y pequeña familia: el 24 vinieron las chicas sufis a desayunar, luego comimos unos delicioso chilaquiles (¡viva México!) y para la cena de Noche Buena: sushi y un maratón de Doctor en Alaska. Al final ¡incluso hubo espacio para el romanticismo!
El 25 por la mañana un desayuno agustín y una escapada de la maravillosa Sigüenza. De regreso a casa pescaíto frito y Harry Potter. Por la tarde confección de tarjetas navideña con doña Hali.
Qué alegría darme cuenta de que las personas con las que estoy son realmente las personas con las que quiero estar. Me sentí unida por una enrome sonrisa de corazón con los míos de aquí y de allá, y me sentí agradecida de saber que para todos nosotros hoy es navidad.
El 25 por la mañana un desayuno agustín y una escapada de la maravillosa Sigüenza. De regreso a casa pescaíto frito y Harry Potter. Por la tarde confección de tarjetas navideña con doña Hali.
Qué alegría darme cuenta de que las personas con las que estoy son realmente las personas con las que quiero estar. Me sentí unida por una enrome sonrisa de corazón con los míos de aquí y de allá, y me sentí agradecida de saber que para todos nosotros hoy es navidad.
Tuesday, December 23, 2008
¡Feliz Navidad!
Saturday, December 20, 2008
Identidade
¿Cómo se construye la identidad? ¿Cómo definimos quiénes somos? El otro día le contaba a mi amiga Wafa que últimamente me conozco mejor, entiendo cosas de mí que antes no entendía. ¿Ah sí??? -me decía incrédula- pues yo muchas veces no me entiendo pero tampoco lo intento. ¡Ella sí que sabe! Eso de estarle dando vueltas a la cabezota todo el rato tampoco es muy inteligente, lo que a mí me gusta es darme cuenta, así, como por arte de magia. Y sé que eso de darme cuenta me ocurre cuando estoy bien, cuando estoy despierta, cuando estoy lista para entender. Y muchas veces me descubro en los otros, y muchas veces me encuentro conmigo en un texto ajeno, o en una peli, o en una canción, o en una estampa.
Hoy casi me echo a llorar en el mercadito medieval de Azuqueca. Eso de los mercaditos medievales es muy popular acá en España y la característica principal son los productos artesanales, los trajes de época y como acá el medievo es moruno, pues también la mezcla: tés, teteras, vasos, manos de fátima, turbantes. Espectáculos de calle, música, comida. No sé, me emocionó estar ahí con Hali, me sentí en un mercadito mexicano entre los puestos de comida, y en un mercadito tunecino mirando las teteras, en algún lugar de mi infancia coreando y aplaudiendo al malabarista, en casa saludando a las vecinas y amigas con las que nos cruzamos. Mañana llevaré a Hali a montar en pony y a lo mejor hasta me compro un regalito. ¿Y qué tiene que ver con la identidad? ¡Pues que yo también soy une melánge!
Y la ternura...¡Wow, Carmen, ¿cómo??????! Qué invitación tan inquietante. Yo no sé si soy tierna o no, supongo que lo soy por dentro, pero me falta todavía mucha confianza para atreverme a andar por ahí enseñando los dentros sin caparazón. ¿O será que no lo soy? ¿Sólo a ratos? Pondré atención, a ver qué pasa.
Hoy casi me echo a llorar en el mercadito medieval de Azuqueca. Eso de los mercaditos medievales es muy popular acá en España y la característica principal son los productos artesanales, los trajes de época y como acá el medievo es moruno, pues también la mezcla: tés, teteras, vasos, manos de fátima, turbantes. Espectáculos de calle, música, comida. No sé, me emocionó estar ahí con Hali, me sentí en un mercadito mexicano entre los puestos de comida, y en un mercadito tunecino mirando las teteras, en algún lugar de mi infancia coreando y aplaudiendo al malabarista, en casa saludando a las vecinas y amigas con las que nos cruzamos. Mañana llevaré a Hali a montar en pony y a lo mejor hasta me compro un regalito. ¿Y qué tiene que ver con la identidad? ¡Pues que yo también soy une melánge!
Y la ternura...¡Wow, Carmen, ¿cómo??????! Qué invitación tan inquietante. Yo no sé si soy tierna o no, supongo que lo soy por dentro, pero me falta todavía mucha confianza para atreverme a andar por ahí enseñando los dentros sin caparazón. ¿O será que no lo soy? ¿Sólo a ratos? Pondré atención, a ver qué pasa.
Friday, December 19, 2008
Muecas, guiños, señales
Soy un ser dialógico (ahora sí). Escribo respondiendo a lecturas o conversaciones o imágenes o ideas pilladas al vuelo.
En los últimos años tengo una interlocutora que se manifiesta con fuerza, que no deja lugar a dudas. La llamaré Intuición, o Destino, o Magia, o Allah. En uno de los periodos más intensos de mi vida, de más cambios, de más honduras y más deslumbramientos, la marca de su voz fue de Chirico. A través de de Chirico logré hilar eventos -sueños- mensajes, y entender lo que me sucedía.
Cada vez que parece que he cumplido con el trabajo, que he aprendido la lección, me atropeya la siguiente. Por fin tengo entre los sufis una compañera poeta. Se es poeta, cada día me parece más claro, por cómo se vive y no por cómo se escribe. Mi compañera poeta (quien podría llamarse igual que yo: niña eMe)me trajo la señal: un libro de Kundera (viejo amigo) con un dibujo en la portada: una mujer sujetando los remos del mar de su habitación. El libro: La Ignorancia. El tema: La nostalgia. En el muro cuelga un cuadro de de Chirico y, por supuesto, el cuadro es también de de Chirico.
Ya sé cuál es mi nueva tarea: ponerme en paz con Ítaca, con mi Ítaca terrena y con mi Ítaca materna. Pero supongo que esa es la tarea de todos los viajeros y de todas las muejeres. De preludio tengo un catarro munumental, que como dice Jaime, debe ser pura tristeza, o como dice mi hermana, un asqueroso virus de invierno. Entre la vitamina C, el ferrum phosphoricum y la lectura de "MADRES E HIJAS" de Christiane Northrup deberá bastar.
En los últimos años tengo una interlocutora que se manifiesta con fuerza, que no deja lugar a dudas. La llamaré Intuición, o Destino, o Magia, o Allah. En uno de los periodos más intensos de mi vida, de más cambios, de más honduras y más deslumbramientos, la marca de su voz fue de Chirico. A través de de Chirico logré hilar eventos -sueños- mensajes, y entender lo que me sucedía.
Cada vez que parece que he cumplido con el trabajo, que he aprendido la lección, me atropeya la siguiente. Por fin tengo entre los sufis una compañera poeta. Se es poeta, cada día me parece más claro, por cómo se vive y no por cómo se escribe. Mi compañera poeta (quien podría llamarse igual que yo: niña eMe)me trajo la señal: un libro de Kundera (viejo amigo) con un dibujo en la portada: una mujer sujetando los remos del mar de su habitación. El libro: La Ignorancia. El tema: La nostalgia. En el muro cuelga un cuadro de de Chirico y, por supuesto, el cuadro es también de de Chirico.
Ya sé cuál es mi nueva tarea: ponerme en paz con Ítaca, con mi Ítaca terrena y con mi Ítaca materna. Pero supongo que esa es la tarea de todos los viajeros y de todas las muejeres. De preludio tengo un catarro munumental, que como dice Jaime, debe ser pura tristeza, o como dice mi hermana, un asqueroso virus de invierno. Entre la vitamina C, el ferrum phosphoricum y la lectura de "MADRES E HIJAS" de Christiane Northrup deberá bastar.
Tuesday, December 16, 2008
Debo
un largo post 2a parte sobre los roles, un agradecimiento por las porras sobre médicos y enfermedades (Mónica: sí me acuerdo) y el desenlace del capítulo anterior:
finalmente confesé a mi homeópata que ante 40 de fiebre había administrado el demoníaco ibuprofeno a mi pobre niña y que con eso habíamos podido dormir toda la noche sin temperatura y luego, para darle margen agregué: ¿si le vuelve a subir tanto la fiebre hay algo homeopático que tenga el mismo efecto o le vuelvo a dar el Dalsy? Y gracias a Dios me dijo que se lo diera, porque de otra forma hubiera sido una grieta muy profunda y casi irreparable en nuestra relación homeópata-paciente. Iré a la seguridad social, me haré mi tarjeta de derechohabiente (a saber cómo le dicen aquí) y le haré la suya a Hali para cuando se vuelva a ofrece no tener que ver cómo la recepcionista de turno hace viscos le estoy rompiendo todititos sus esquemas.
También debo explicar que mi teoría sobre las emociones y las enfermedades no dice que las enfermedades (virus, accidentes, lo que sea) no existen, SINO QUE cuando uno está bien emocionalmente, su sexto sentido lo previene de muchas cosas y su sistema inmunológico está al puritito centavo y entonces no pesca cualquier cosa que ande por ahí, y si la pesca, las defensas están tan defensivas que el intruso no hace mayor daño al organismo.
Hali tose. Pero ya está mejor.
finalmente confesé a mi homeópata que ante 40 de fiebre había administrado el demoníaco ibuprofeno a mi pobre niña y que con eso habíamos podido dormir toda la noche sin temperatura y luego, para darle margen agregué: ¿si le vuelve a subir tanto la fiebre hay algo homeopático que tenga el mismo efecto o le vuelvo a dar el Dalsy? Y gracias a Dios me dijo que se lo diera, porque de otra forma hubiera sido una grieta muy profunda y casi irreparable en nuestra relación homeópata-paciente. Iré a la seguridad social, me haré mi tarjeta de derechohabiente (a saber cómo le dicen aquí) y le haré la suya a Hali para cuando se vuelva a ofrece no tener que ver cómo la recepcionista de turno hace viscos le estoy rompiendo todititos sus esquemas.
También debo explicar que mi teoría sobre las emociones y las enfermedades no dice que las enfermedades (virus, accidentes, lo que sea) no existen, SINO QUE cuando uno está bien emocionalmente, su sexto sentido lo previene de muchas cosas y su sistema inmunológico está al puritito centavo y entonces no pesca cualquier cosa que ande por ahí, y si la pesca, las defensas están tan defensivas que el intruso no hace mayor daño al organismo.
Hali tose. Pero ya está mejor.
Monday, December 15, 2008
La enfermedad
Tengo un problema con las enfermedades. Una fijación emocional negativa que al primer síntoma me hace pensar en la muerte. Cuando me sucede a mí es más tolerable, incluso estoy aprendiendo a "escuchar" a mi cuerpo y entender el síntoma físico como un aviso de una cuestión emocional que debo atender. Pero cuando le pasa a otra persona, especialmente a Hali, una fiebrecita me resulta absolutamente insportable. Y mi lado holístico de curación emocional y natural/homeopática de las enfermedades queda totalmente atrofiado. Así que ayer por la tarde que Hali estuvo con 39 me la pasé mordiéndome el labio, con el estómago retorcido y ganas constantes de llorar. Supongo que es normal cuando la mitad de tu infancia la mamá estuvo enferma, y la mitad de tu vida la mamá no está porque se la llevó la enfermedad.
A la circunstancia histórica personal que quizá algún día lograré resolver con mucha terapia, o quizá no; se suma la nula tolerancia de mi marido a los malestares físicos ajenos (los suyos los ignora magistralmente) y el (¿cómo le dicen aquí?) desplazamiento. Porque en México, encontraba términos medios, o por lo menos esa es mi fantasía del recuerdo: un homeópata que es médico, que te pesa, te ausculta, te mide la presión, etc. y luego te manda remedios naturales y si el remedio natural no funciona lo complementa con un remedio antinatural halópata. Y una extensa red de parientes y amigos a quienes puedes llamar a cualquier hora a pedirles cualquier cosa: escucha, apapacho, sopita, remedio casero, visita, consejo, etc.
Acá en España no he logrado encontrar el justo medio: los de la salud natural satanizan a la salud institucional/farmacéutica/pública y mi amado homeópata no dispone ni de un estetoscopio en su consulta. Los de la medicina halópata consideran nociva, retrógrada y peligrosa cualquier forma de cuidar y reparar la salud que se salga de sus estándares. Hoy en urgencias (favor de no asustarse, acá entra por urgencias todo el que no tiene cita previa aunque sólo tenga mocos), me tocó un médico peruano que me encantó porque me entendió perfectamente y hasta me contó que en Perú su tía Chuchita toma la hierba no sé cuál para la diabetes y le da muy buenos resultados, y coincidió conmigo en que el mundo de la medicina hospitalaria/halopática en España se sale, y mucho del huacal. Es algo cultural: les gustan las medicinas, les gustan las intervenciones médicas de todo tipo y mientras más intrusivas mejor. Será una necesidad de sentir que tienen pleno control sobre la vida y su salud, o un endiosamiento histórico del médico en sí o simplemente una falta de actualización porque hasta los gringos que son el colmo de lo esquemático y estructurado son más abiertos a considerar otro tipo de acción médica que los españoles en general. (NOTA: en general quiere decir que no son todos pero que son muchos, no se me malinterprete)
Así que ¿qué hago? ¿Vivo entre mundos paralelos y los alterno según me lo pida mi tranquilidad y me peleo con unos y con otros (con unos porque tomé paracetamol y con otros porque no he puesto vacunas, por ejempli)? ¿Sigo la búsqueda de un especialista para mí y mi familia que entienda mi esquizofrenia personal? ¿Me pongo las pilas (más) con mi terapia memesca de la prevención y tratamiento de enfermedades desde lo emocional? ¿Todas las anteriores? ¿Ninguna de las anteriores? Otra, especifique_____________________________________.
A veces simplemente me gustaría volver a ser chiquita (pero muy chiquita cuando el cáncer no existía en nuetras vidas) y decir QUIERO A MI MAMAAAAAAAAAAAAAAAA. Pero me toca ser la mamá, y la verdad es más fuente de alegrías que de angustias, o sea, mitad y mitad pero las alegrías son más potentes y las angustias al final dejan el saldo de lo aprendido y se retiran.
En el episodio de ayer y hoy traicioné a mi homeópata y le administré a Halima ibuprofeno para bajarle los 40 de fiebre y poder dormir, y la llevé esta mañana a urgencias para que la revisaran. Tiene un simple resfriado o un virus que se le tiene que pasar solito. En nuestro próximo capítulo averiguaremos si me atreví a confesárselo con riesgo de que me tache de su lista de pacientes o si fingí demencia hasta nuevo aviso.
¡Ay Señor! ¿Por qué será que los jijos nos enfrentan con esas casa que nos gustaría dejar bien escondidas para siempre en un cajón?
A la circunstancia histórica personal que quizá algún día lograré resolver con mucha terapia, o quizá no; se suma la nula tolerancia de mi marido a los malestares físicos ajenos (los suyos los ignora magistralmente) y el (¿cómo le dicen aquí?) desplazamiento. Porque en México, encontraba términos medios, o por lo menos esa es mi fantasía del recuerdo: un homeópata que es médico, que te pesa, te ausculta, te mide la presión, etc. y luego te manda remedios naturales y si el remedio natural no funciona lo complementa con un remedio antinatural halópata. Y una extensa red de parientes y amigos a quienes puedes llamar a cualquier hora a pedirles cualquier cosa: escucha, apapacho, sopita, remedio casero, visita, consejo, etc.
Acá en España no he logrado encontrar el justo medio: los de la salud natural satanizan a la salud institucional/farmacéutica/pública y mi amado homeópata no dispone ni de un estetoscopio en su consulta. Los de la medicina halópata consideran nociva, retrógrada y peligrosa cualquier forma de cuidar y reparar la salud que se salga de sus estándares. Hoy en urgencias (favor de no asustarse, acá entra por urgencias todo el que no tiene cita previa aunque sólo tenga mocos), me tocó un médico peruano que me encantó porque me entendió perfectamente y hasta me contó que en Perú su tía Chuchita toma la hierba no sé cuál para la diabetes y le da muy buenos resultados, y coincidió conmigo en que el mundo de la medicina hospitalaria/halopática en España se sale, y mucho del huacal. Es algo cultural: les gustan las medicinas, les gustan las intervenciones médicas de todo tipo y mientras más intrusivas mejor. Será una necesidad de sentir que tienen pleno control sobre la vida y su salud, o un endiosamiento histórico del médico en sí o simplemente una falta de actualización porque hasta los gringos que son el colmo de lo esquemático y estructurado son más abiertos a considerar otro tipo de acción médica que los españoles en general. (NOTA: en general quiere decir que no son todos pero que son muchos, no se me malinterprete)
Así que ¿qué hago? ¿Vivo entre mundos paralelos y los alterno según me lo pida mi tranquilidad y me peleo con unos y con otros (con unos porque tomé paracetamol y con otros porque no he puesto vacunas, por ejempli)? ¿Sigo la búsqueda de un especialista para mí y mi familia que entienda mi esquizofrenia personal? ¿Me pongo las pilas (más) con mi terapia memesca de la prevención y tratamiento de enfermedades desde lo emocional? ¿Todas las anteriores? ¿Ninguna de las anteriores? Otra, especifique_____________________________________.
A veces simplemente me gustaría volver a ser chiquita (pero muy chiquita cuando el cáncer no existía en nuetras vidas) y decir QUIERO A MI MAMAAAAAAAAAAAAAAAA. Pero me toca ser la mamá, y la verdad es más fuente de alegrías que de angustias, o sea, mitad y mitad pero las alegrías son más potentes y las angustias al final dejan el saldo de lo aprendido y se retiran.
En el episodio de ayer y hoy traicioné a mi homeópata y le administré a Halima ibuprofeno para bajarle los 40 de fiebre y poder dormir, y la llevé esta mañana a urgencias para que la revisaran. Tiene un simple resfriado o un virus que se le tiene que pasar solito. En nuestro próximo capítulo averiguaremos si me atreví a confesárselo con riesgo de que me tache de su lista de pacientes o si fingí demencia hasta nuevo aviso.
¡Ay Señor! ¿Por qué será que los jijos nos enfrentan con esas casa que nos gustaría dejar bien escondidas para siempre en un cajón?
Saturday, December 13, 2008
Eso de ser mujer (con saludo para Gerardo Ortega que se preocupa de ser hombre)
Hali lleva tres semanas malocha, si no es de una cosa es de otra. Yo me pregunto si es la adaptación al hogar, el frío, las malas costumbres de su madre (como afirma la maestra del cole) o la somatización de mis emociones, aunque ésto último sería raro porque últimamente me siento muy bien.
En fin, si un ataque de tos no lo impide, procuraré escribir sobre mi lección de este momento vital: ejercita el arte de ser mujer. Me lo dicen con múltiples señas, guiños y hasta uno que otro coscorrón, pero ya lo voy asumiendo.
Resulta que en mi clase de danza una de las cosas que más trabajo me cuesta es dejar la rigidez (¡¡¡tómala!!!). Yo me planto ahí con mi súper postura alta de clases de ballet-flamenco-gimnasia y NO, porque se trata de hacer TIERRA no de elevarse, sino de arraigarse, no de subir la energía, sino de bajarla. Oh descubrimiento. Movimientos suaves, redondos, el pecho en posición media, no súper alta, el cuello sobre almohadas, no tirado por un hilo desde las alturas, la barbilla más bien baja, y aquí viene lo peor: la expresión de la cara. Sí señoras y señores, se baila con la cara y con la mirada. Nada de ceños fruncidos con el desgarro vital del baile español: dulzura, seducción, coquetería, complacencia, invitación. ¿Y por qué no somos capaces de hacerlo en clase? (efectivamente es un problema común) Muy fácil: porque nos da vergüenza. Y lo malo no es que nos de vergüenza esa tontería dancística, lo malo es que nos da vergüenza en la vida.
Serán arquetipos, estereotipos, sociotipos, prototipos o lo que sea. Masculino y femenino tendrán que definirse de alguna forma y supongo que es por oposición, o mejor dicho, por complementariedad. La cosa es que hoy en día, las mujeres, por lo menos yo, crecemos siendo fuertes, independientes, competitivas, agresivas, proactivas, ejecutivas, eficientes, etc, etc, y eternamente etc. ¿Y los atributos complementarios? ¿La dulzura, la solidaridad, la fragilidad, la paciencia, la flexibilidad...? Cuando llega el momento de la verdad la persona que amas te dice que no puede estar contigo porque te tiene miedo, por ejemplo. Y una mujer sabia te sale con la novedad: es que los hombres son cuadrados y las mujeres son redondas, REDONDAS, según la teoría de no sé quién.
Voy descubriendo que por eso en el sufismo el matrimonio es la mitad del camino, porque así femenino y masculino pueden cada uno hacerse cargo de un conjunto de atributos y ponerlos al servicio de un proyecto común. No puede haber hombres sin mujeres, decíamos el otro día en una reunión, ni viceversa. Y no se trata de condenar la soltería, esto aplica para la vida en general: amigos, hermanos, vecinos, familia...Cuando uno asume su rol facilita que el otro lo haga también.
Mi experiencia de los últimos días (¿o de los últimos años?) es una feliz vuelta a la feminidad. O por lo menos a encontrarme con una serie de actitudes que en mi propio universo son femeninas: aprender a pedir, aprender a recibir, aprender a esperar, aprender a invitar, aprender a atraer (en más de un sentido), aprender a rodearme de los modos y los medios para crear, y aquí me falta un verbo que podría ser algo como aprender a bellecear, no embellecer porque eso es una acción sobre otro sujeto u objeto, y lo que quiero decir es dejar que la belleza se manifieste en mí misma y se comunique a todo lo demás.
En fin, si un ataque de tos no lo impide, procuraré escribir sobre mi lección de este momento vital: ejercita el arte de ser mujer. Me lo dicen con múltiples señas, guiños y hasta uno que otro coscorrón, pero ya lo voy asumiendo.
Resulta que en mi clase de danza una de las cosas que más trabajo me cuesta es dejar la rigidez (¡¡¡tómala!!!). Yo me planto ahí con mi súper postura alta de clases de ballet-flamenco-gimnasia y NO, porque se trata de hacer TIERRA no de elevarse, sino de arraigarse, no de subir la energía, sino de bajarla. Oh descubrimiento. Movimientos suaves, redondos, el pecho en posición media, no súper alta, el cuello sobre almohadas, no tirado por un hilo desde las alturas, la barbilla más bien baja, y aquí viene lo peor: la expresión de la cara. Sí señoras y señores, se baila con la cara y con la mirada. Nada de ceños fruncidos con el desgarro vital del baile español: dulzura, seducción, coquetería, complacencia, invitación. ¿Y por qué no somos capaces de hacerlo en clase? (efectivamente es un problema común) Muy fácil: porque nos da vergüenza. Y lo malo no es que nos de vergüenza esa tontería dancística, lo malo es que nos da vergüenza en la vida.
Serán arquetipos, estereotipos, sociotipos, prototipos o lo que sea. Masculino y femenino tendrán que definirse de alguna forma y supongo que es por oposición, o mejor dicho, por complementariedad. La cosa es que hoy en día, las mujeres, por lo menos yo, crecemos siendo fuertes, independientes, competitivas, agresivas, proactivas, ejecutivas, eficientes, etc, etc, y eternamente etc. ¿Y los atributos complementarios? ¿La dulzura, la solidaridad, la fragilidad, la paciencia, la flexibilidad...? Cuando llega el momento de la verdad la persona que amas te dice que no puede estar contigo porque te tiene miedo, por ejemplo. Y una mujer sabia te sale con la novedad: es que los hombres son cuadrados y las mujeres son redondas, REDONDAS, según la teoría de no sé quién.
Voy descubriendo que por eso en el sufismo el matrimonio es la mitad del camino, porque así femenino y masculino pueden cada uno hacerse cargo de un conjunto de atributos y ponerlos al servicio de un proyecto común. No puede haber hombres sin mujeres, decíamos el otro día en una reunión, ni viceversa. Y no se trata de condenar la soltería, esto aplica para la vida en general: amigos, hermanos, vecinos, familia...Cuando uno asume su rol facilita que el otro lo haga también.
Mi experiencia de los últimos días (¿o de los últimos años?) es una feliz vuelta a la feminidad. O por lo menos a encontrarme con una serie de actitudes que en mi propio universo son femeninas: aprender a pedir, aprender a recibir, aprender a esperar, aprender a invitar, aprender a atraer (en más de un sentido), aprender a rodearme de los modos y los medios para crear, y aquí me falta un verbo que podría ser algo como aprender a bellecear, no embellecer porque eso es una acción sobre otro sujeto u objeto, y lo que quiero decir es dejar que la belleza se manifieste en mí misma y se comunique a todo lo demás.
Tuesday, December 09, 2008
Elogio de un amigo (el hacedor de sueños)
No es su cumpleaños, ni su aniversario de escritor (que yo sepa), ni nada por el estilo. Pero hoy contestando a un correo de un compañero poeta sentí la imperiosa necesidad de hacer el elogio de mi amigo Óscar. Por una parte, porque me di cuenta que sin su trabajo (de editor, de promotor, de lector, casi puedo decir de devoto creyente, de apasionado amante de las letras) mi trabajo no sería nada. Pero sobretodo, porque creo que es una persona admirable y que si más personas fueran como él, el mundo sería un mejor lugar. Ah, y porque no se lo he dicho bastante.
Además de un gran poeta y un gran amigo, Óscar Efraín Herrera es alguien que cree en los demás, que deposita su fe en los otros y se hace cargo de esa confianza depositada hasta que florece. Cuando lo conocí hace unos años me dijo que él creía que las nuevas voces de la literatura de nuevo león necesitaban espacios, y desde entonces ha estado creando espacios para voces nuevas y consagradas invirtiendo en ello toda su energía vital (tiempo, dinero, esfuerzo, salud, sueños).
En el enramaje literario, donde la tendencia es mirar cada uno por lo suyo (sus maravillosas ideas, sus deslumbrantes proyectos, sus preciosas relaciones y contactos)Óscar brilla por su infinita generosidad y lleva adelante un sueño llamado Diáfora donde una y otra vez nos invita a encontrarnos. Comparte lo que sabe, comparte lo que sueña, comparte lo que ha construido. Me resulta esperanzador e increíblemente bello que todavía haya gente dispuesta a abrirle la puerta a los demás. Me parece una vocación de guía, de ángel de la guarda, de maestro, de persona de verdad.
Óscar escribe, edita, promueve. Y a mí durante los últimos años, litera(ria)lmente me pastorea: lee, escribe, mándame ésto, revisa aquello, este poema no está completo, este proyecto no es honesto... Óscar se convirtió en mi "manager" desde el principio y sé que no soy yo sola, sino un grupo de afortunados que podemos tenerlo como compañero de este viaje que es literatura que es texto que es libro que es palabra que es papel que es hilo que es tinta que es corazón que es luz que es sangre.
Yo le agredezco infinitamente que haya apostado por mí desde aquel 2000 de cuadernos de la resolana y que a pesar de mi caprichosa pasión literaria, lo siga haciendo. Su amistad, su ejemplo de cómo seguir materializando los sueños aún entre la bruma más densa son para mí un verdadero tesoro. Gracias Óscar.
Además de un gran poeta y un gran amigo, Óscar Efraín Herrera es alguien que cree en los demás, que deposita su fe en los otros y se hace cargo de esa confianza depositada hasta que florece. Cuando lo conocí hace unos años me dijo que él creía que las nuevas voces de la literatura de nuevo león necesitaban espacios, y desde entonces ha estado creando espacios para voces nuevas y consagradas invirtiendo en ello toda su energía vital (tiempo, dinero, esfuerzo, salud, sueños).
En el enramaje literario, donde la tendencia es mirar cada uno por lo suyo (sus maravillosas ideas, sus deslumbrantes proyectos, sus preciosas relaciones y contactos)Óscar brilla por su infinita generosidad y lleva adelante un sueño llamado Diáfora donde una y otra vez nos invita a encontrarnos. Comparte lo que sabe, comparte lo que sueña, comparte lo que ha construido. Me resulta esperanzador e increíblemente bello que todavía haya gente dispuesta a abrirle la puerta a los demás. Me parece una vocación de guía, de ángel de la guarda, de maestro, de persona de verdad.
Óscar escribe, edita, promueve. Y a mí durante los últimos años, litera(ria)lmente me pastorea: lee, escribe, mándame ésto, revisa aquello, este poema no está completo, este proyecto no es honesto... Óscar se convirtió en mi "manager" desde el principio y sé que no soy yo sola, sino un grupo de afortunados que podemos tenerlo como compañero de este viaje que es literatura que es texto que es libro que es palabra que es papel que es hilo que es tinta que es corazón que es luz que es sangre.
Yo le agredezco infinitamente que haya apostado por mí desde aquel 2000 de cuadernos de la resolana y que a pesar de mi caprichosa pasión literaria, lo siga haciendo. Su amistad, su ejemplo de cómo seguir materializando los sueños aún entre la bruma más densa son para mí un verdadero tesoro. Gracias Óscar.
Tuesday, December 02, 2008
Danzas
Otras para el soundtrack: música pa la pancita, o sea, belly dance. Ayer fue mi primera clase. La verdad es que no lo hago tan mal, pero tampoco lo hago tan bien como yo pensaba. Da igual porque es muy divertido el asunto y no puedo creer que siendo tan importante para mí bailar y moverme haya tardado CUATRO AÑOS en apuntarme a un grupo, así que ahora me desquitaré moviendo el tripaje a todas horas.
La digestión del viaje a México sigue su proceso. Le decía a un amigo que mis procesos vitales parecen ser como fue mi parto: leeeeentos, inteeeeeensos y con finales felices. En México hice grandes descubrimientos de mí misma y de mi historia, de lo que no había visto o no había podido ver. Aullido de dolor por la cegera temporal, grito de alegría por la nueva luz. Gracias a mis amigas-hermanas, a mis guías, a mis seres ocultados por seguir ahí a pesar de mi miopía, por acompañarme y darme su amor incondicional. Por fin pude resolver mis pesadillas freudinanas más abrumadoras, y es que era tan evidente que resultaba imposible de identificar.
Creo que voy logrando congraciarme con mis antecesoras sufridoras y que su dolor ya no me jala tanto de las patas, porque es dolor pasado y, sobretodo, porque es suyo. Creo que voy logrando tirar barreras respecto a mis hombres: gran descubrimiento, lo importante no es que me quieran (que me quieren y mucho, bendito sea Dios) sino quererlos yo y quererlos mucho para poder honrarlos, disfrutarlos, valorarlos y que cuando crezca Halima pueda hacer lo mismo con los suyos.
Toooodas las mañanas de camino a la guarde, no importa qué tan alegre sea la música, yo me pongo a llorar. Me da emoción la vida y entre las grandes alegrías y las grandes tristezas no queda más remedio. A veces se lo trato de explicar a Hali: es que estoy feliz de venir cantando contigo en el coche. O: es que extraño mucho a mi papá, a tu abuelo. Pero me sigue mirando como si no pasara nada, como si a la que tuviera que darle explicaciones fuera a mí misma porque nada le resulta extraño. Hoy me dijo la maestra: Hali se parece a ti en la alegría. Luego, de vuelta a casa, recordaba los días en México y no pude evitar preguntarme ¿de qué me sirve tener un papá tan chingón, unos tíos y tías tan chingones, primos y primas tan poca madre, amigos y amigas tan pero tan fuera de serie, hermana así y asá, madrastra asú y asé, si no puedo convivir con ellos, platicar frecuentemente con ellos, disfrutar de ellos? Y me respondí (¡menos mal!): Porque están ahí, porque existen y porque estamos ligados, porque el mero hecho de saber que existen hace mi mundo más grande y más bello y feliz. ¡Fiuuuuu!
La digestión del viaje a México sigue su proceso. Le decía a un amigo que mis procesos vitales parecen ser como fue mi parto: leeeeentos, inteeeeeensos y con finales felices. En México hice grandes descubrimientos de mí misma y de mi historia, de lo que no había visto o no había podido ver. Aullido de dolor por la cegera temporal, grito de alegría por la nueva luz. Gracias a mis amigas-hermanas, a mis guías, a mis seres ocultados por seguir ahí a pesar de mi miopía, por acompañarme y darme su amor incondicional. Por fin pude resolver mis pesadillas freudinanas más abrumadoras, y es que era tan evidente que resultaba imposible de identificar.
Creo que voy logrando congraciarme con mis antecesoras sufridoras y que su dolor ya no me jala tanto de las patas, porque es dolor pasado y, sobretodo, porque es suyo. Creo que voy logrando tirar barreras respecto a mis hombres: gran descubrimiento, lo importante no es que me quieran (que me quieren y mucho, bendito sea Dios) sino quererlos yo y quererlos mucho para poder honrarlos, disfrutarlos, valorarlos y que cuando crezca Halima pueda hacer lo mismo con los suyos.
Toooodas las mañanas de camino a la guarde, no importa qué tan alegre sea la música, yo me pongo a llorar. Me da emoción la vida y entre las grandes alegrías y las grandes tristezas no queda más remedio. A veces se lo trato de explicar a Hali: es que estoy feliz de venir cantando contigo en el coche. O: es que extraño mucho a mi papá, a tu abuelo. Pero me sigue mirando como si no pasara nada, como si a la que tuviera que darle explicaciones fuera a mí misma porque nada le resulta extraño. Hoy me dijo la maestra: Hali se parece a ti en la alegría. Luego, de vuelta a casa, recordaba los días en México y no pude evitar preguntarme ¿de qué me sirve tener un papá tan chingón, unos tíos y tías tan chingones, primos y primas tan poca madre, amigos y amigas tan pero tan fuera de serie, hermana así y asá, madrastra asú y asé, si no puedo convivir con ellos, platicar frecuentemente con ellos, disfrutar de ellos? Y me respondí (¡menos mal!): Porque están ahí, porque existen y porque estamos ligados, porque el mero hecho de saber que existen hace mi mundo más grande y más bello y feliz. ¡Fiuuuuu!
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