
A la vuelta de unos días maravillosos en Mallorca sufrimos el efecto "camino de santiago". Es decir, en lugar de tener cada día un objetivo bien fijo, además de placentero y delicioso (en nuestro caso descubrir una nueva playa hermosa, visitar un pueblito, encontrar horchata de almendras) hemos vuelto al único objetivo de sobrevivir al día.
Así que no es lo mismo prepararse cada mañana para una excursión en coche y luego toda una mañana de baños de agua transparente, arena fina y contemplación, que prepararse para inventar qué hacer con el calor y el tiempo libre de una niña de casi 3 (sé perfectamente qué hacer con el mío, tengo un libro y un árbol de la vida que terminar antes del 10 de octubre).
Casi siempre estoy lista para volver a casa, añorando mi cama, mi comida, mis olores domésticos. Pero esta vez podría haber aguantado una semana más de paraíso. La estancia fue más que fácil gracias a la hospitalidad y el cariño de Keiko y Sergio (sin olvidar la compañía de Sonia), la humedad me resultó acogedora, la rutina diaria una maravilla. Mi heróico habibi se levantó todas la mañana con Halima para que yo pudiera dormir, y se dedicó a jugar-nadar-pasearse todas las playas con la señorita Duracel para que yo pudiera recrearme en el paisaje. Cada tarde había una excursión a mi medida, un pueblo precioso, un granizado de almendra de campeonato. Gracias y gracias y gracias a mi amado, a nuestros anfitriones, a la providencia que nos regaló este súper viaje.
A la vuelta, no crean que no, me dio gusto reencontrarme con mi casa, con mis cosas, untarme mis aceites, echarme en mi cama. Pero veo más claro que el agua, que somos una familia hidrofílica, que junto al mar nos sentimos fuertes, alegres, con la pila cargada (y no son las vacaciones, así era también en Barcelona) y que aquí en el interior se nos queda un poco reseca el alma. Ojalá el destino nos lleve a vivir junto al mar (material y no sólo metafórico-espiritual como en el que ya vivimos), aunque no tenga las playas inmensas y transparentes de Mallorca (¡FATIHA!)









