Lo bueno es que al largo largo verano nomás le queda una semana y que la angustia no proviene de ninguna situación verdaderamente angustiante sino de mi simple y sencilla (y odiosa) incapacidad de equilibrar mis emociones que campan sueltas y salvajes, me muerden y me arañan y me arrancan la carne un rato sí y otro no.
Azuqueca arde a 40 grados a la sombra con lo cual no se puede estar fuera de casa con panza de 32 semanas y el saco del ánimo en rastras. Los juegos de los parques queman, no hay paseos sombreados y lo peor, no hay amigos a la mano. Los locales (sabiamente) se han vuelto animales nocturnos: duermen toda la tarde, TODA, cenan a las 9 y salen de casa con niños y lo que haga falta hasta las 12 de la noche o 1 de la mañana. Al día siguiente, of course, los niños se levantan tardísimo, hacen cualquier cosa por casa o las vueltas mínimas fuera de casa, comen y vuelta a empezar. Pero yo después de las 9 soy incapaz de salir a ningún sitio, mucho menos llevar a Halima a una guerra de globos en ningún jardín vecino.
Así que nadie por aquí, nadie por allá y estoy a punto de comprarme un boleto de tren a Barcelona para escaparme 3 días de mi casa. Me niego a pasar tardes enteras haciendo voz e inventando diálogos de alces y osos, me niego a pasar horas enteras manipulando muñequitos ni construyendo torres, ni jugando a la pelota. Mi propia niña interior (y no me refiero al/la que estoy gestando) me reclama a voces: NECESITO HACER COSAS QUE ME GUSTEN A MÍ Y SÓLO A MÍ, NECESITO IR A MI RITMO, NECESITO CONVIVIR, INTERCAMBIAR CONVERSACIONES CHIDAS Y TERNURA CON PERSONAS QUE ME IMPORTAN Y ME AGRADAN. ¿Y eso cómo se hace con una niña de 3 años y un marido que empieza uno de los ayunos de Ramadán más duros de los últimos años?
¡Vete, Mal Rollo! ¡Vengan a mí, Creatividad y Buen Humor! Pero lo único que realmente quisiera es estar en un sitio más fresquito, con buena compañía y sin tener que atender a nadie, NI A MÍ. Ahora ¿eso me ayudará a equilibrar mis telarañas internas y pasarme nuevamente al "lado OK"? Saaaaaabe. Pero me quedan 10 días que debo sobrevivir sin que mi estado emocional haga estragos en mi salud física, mi matrimonio, ni en Halima que todo lo cataliza.
Lo bueno de estar a merced de las hormonas es que mañana a esta misma hora estaré escribiendo una Oda a mi amado, un Regocijo por la maternidad, un Poema de amor a mí misma y a mi estado, una Celebración de mi rancho adoptivo y un Gracias a la vida sincero y lacrimoso. Y ahora mismo a lo mejor me como un rielito con sal y limón, mañana me voy a comprar fieltros nuevos para el árbol de la vida que ya tengo dibujado, como solita y mi alma en algún lugar rico y me voy al cine a ver cualquier cosa como cuando todavía existía el Cine Buñuel y la tarjeta de la Uni era un pase mágico a una sala vacía y fresca, a una historia hermosa y nueva para aderezar las tardes del verano regio (al que adivine cuántas "y" me cupieron en esa frase le doy un premio).
Cambio el cuaderno de notas y la libreta con dibujitos por la página electrónica. Experiencia, experimento, experimiento. La libreta de mis sueños la seguiré guardando en mi cajón, pero aquí trazaré (trataré) la crónica de mis ensueños.
Thursday, August 20, 2009
Thursday, August 13, 2009
Efecto Mallorca

A la vuelta de unos días maravillosos en Mallorca sufrimos el efecto "camino de santiago". Es decir, en lugar de tener cada día un objetivo bien fijo, además de placentero y delicioso (en nuestro caso descubrir una nueva playa hermosa, visitar un pueblito, encontrar horchata de almendras) hemos vuelto al único objetivo de sobrevivir al día.
Así que no es lo mismo prepararse cada mañana para una excursión en coche y luego toda una mañana de baños de agua transparente, arena fina y contemplación, que prepararse para inventar qué hacer con el calor y el tiempo libre de una niña de casi 3 (sé perfectamente qué hacer con el mío, tengo un libro y un árbol de la vida que terminar antes del 10 de octubre).
Casi siempre estoy lista para volver a casa, añorando mi cama, mi comida, mis olores domésticos. Pero esta vez podría haber aguantado una semana más de paraíso. La estancia fue más que fácil gracias a la hospitalidad y el cariño de Keiko y Sergio (sin olvidar la compañía de Sonia), la humedad me resultó acogedora, la rutina diaria una maravilla. Mi heróico habibi se levantó todas la mañana con Halima para que yo pudiera dormir, y se dedicó a jugar-nadar-pasearse todas las playas con la señorita Duracel para que yo pudiera recrearme en el paisaje. Cada tarde había una excursión a mi medida, un pueblo precioso, un granizado de almendra de campeonato. Gracias y gracias y gracias a mi amado, a nuestros anfitriones, a la providencia que nos regaló este súper viaje.
A la vuelta, no crean que no, me dio gusto reencontrarme con mi casa, con mis cosas, untarme mis aceites, echarme en mi cama. Pero veo más claro que el agua, que somos una familia hidrofílica, que junto al mar nos sentimos fuertes, alegres, con la pila cargada (y no son las vacaciones, así era también en Barcelona) y que aquí en el interior se nos queda un poco reseca el alma. Ojalá el destino nos lleve a vivir junto al mar (material y no sólo metafórico-espiritual como en el que ya vivimos), aunque no tenga las playas inmensas y transparentes de Mallorca (¡FATIHA!)
Sunday, August 02, 2009
Fieltroterapia

Por fin encontré una actividad que me permita verdaderamente materializar (el lenguaje no tiene bastante materia) lo que me anda rondando por dentro. Todavía no sé qué utilidad tendrán, si se transformarán en regalos, adornos, pequeños juguetes, pero por lo pronto me desahogan, me refuerzan, me hacen sentir capaz de concretar mis ensueños. Será cursi, será naif, será ñoño, pero para mí es medicinal y, francamente, me está gustando mucho.
Empecé con algunas de las figuras del Árbol y ya veremos lo que sale después. Aquí una mariposa terminada y un pez volador, en proceso.
Yo quiero ser como Miss Potter
En una de mis excursiones salvadoras de la creatividad personal saqué de la biblio la peli Miss Potter y es absolutamente encantadora. Había visto los dibujos de esta escritora mientras cuidaba niños en Francia hace muchos años y me habían parecido románticos y un poco demasiado clásicos. Confieso que nunca leí uno de sus cuentos ni llegué siquiera a hojear sus libros. Pero ahora, su mundo y su vida me parecieron fascinantes. Esta mujer, fue de editor en editor con sus dibujitos en mano hasta que encontró quien la publicara. No se quedó encerrada en su casa pintando para sí misma ni dejó que alguien más le dijera lo que valía su trabajo, sencillamente salió a probar y triunfó.
La película la enfoca cuando, con 32 años, los mismos que tengo yo, encuentra finalmente a su editor. Su primer libro es un éxito y luego de manera natural vienen los demás. Yo también quiero un editor que se enamore de mis libros y me anime a escribir más y a publicar más. Yo también quiero darle vida a mis cuentos para niños y que se vayan metiendo en la imaginación de muchos otros y otras. Yo también quiero que mi mundo creativo baste y sobre para alimentarme y retroalimentarme en el plano del espíritu y en el material. Pero supongo que ese es el sueño de todo artista. Y supongo que en la feria de las elecciones siempre catafixié la escritura (o las entradas al mundillo literario) por cosas que me parecían más reales y emocionantes: viajes, amigos, amor, hijos.
Me gusta la facilidad con la que B. Potter se convierte en una autora publicada, me gusta la candidez y la pureza que dibuja la película sobre "el negocio editorial". Quizá sea mi imaginación, pero a veces me parece que publicar hoy en día es como venderle el alma al diablo, entrarle a una serie de recochineos, de compraventa de influencias, de quedabienes y relaciones que me dan infinita pereza. Mis dos libritos (tanto en México como en España) los he hecho con amigos, editores mimosos que francamente creo (y eso no quiere decir que mi trabajo sea malo ni mucho menos) que me han publicado por amistad.
Envidio un universo creativo tan amigable y tierno como el Potter, me gustaría ser capaz de ejercer la ternura de esa misma manera y que además diera tantos frutos en todos los planos, pero me resulta reconfortante saber que está y que nos lo ha dejado para ir a refugiarnos cada vez que nos apetezca.
Siguiente paso: volver a la biblioteca por todos los libros de Beatriz Potter.
La película la enfoca cuando, con 32 años, los mismos que tengo yo, encuentra finalmente a su editor. Su primer libro es un éxito y luego de manera natural vienen los demás. Yo también quiero un editor que se enamore de mis libros y me anime a escribir más y a publicar más. Yo también quiero darle vida a mis cuentos para niños y que se vayan metiendo en la imaginación de muchos otros y otras. Yo también quiero que mi mundo creativo baste y sobre para alimentarme y retroalimentarme en el plano del espíritu y en el material. Pero supongo que ese es el sueño de todo artista. Y supongo que en la feria de las elecciones siempre catafixié la escritura (o las entradas al mundillo literario) por cosas que me parecían más reales y emocionantes: viajes, amigos, amor, hijos.
Me gusta la facilidad con la que B. Potter se convierte en una autora publicada, me gusta la candidez y la pureza que dibuja la película sobre "el negocio editorial". Quizá sea mi imaginación, pero a veces me parece que publicar hoy en día es como venderle el alma al diablo, entrarle a una serie de recochineos, de compraventa de influencias, de quedabienes y relaciones que me dan infinita pereza. Mis dos libritos (tanto en México como en España) los he hecho con amigos, editores mimosos que francamente creo (y eso no quiere decir que mi trabajo sea malo ni mucho menos) que me han publicado por amistad.
Envidio un universo creativo tan amigable y tierno como el Potter, me gustaría ser capaz de ejercer la ternura de esa misma manera y que además diera tantos frutos en todos los planos, pero me resulta reconfortante saber que está y que nos lo ha dejado para ir a refugiarnos cada vez que nos apetezca.
Siguiente paso: volver a la biblioteca por todos los libros de Beatriz Potter.
Friday, July 31, 2009
Tuesday, July 28, 2009
Aventuras poéticas
Me he quedado en la encrucijada de un poema. Y mi buen mánager me sugiere leer a Pellicer. Pellicer, mi viejo amigo. En otro tiempo leí los poemas marinos de Pellicer e incluso trabajé con él (es decir, con sus textos) en algún taller de poesía para niños. Pellicer es grande y me gusta mucho, pero no tengo nada suyo. Voy a la biblio de Azuqueca segura de encontrar aunque sea una vil antología si no sus obras completas y lo único que encuentro son un par de libros para niños ¡TOING! Una selección de versos ilustrados muy bonita y otro que ya conocía: Julieta y su caja de colores. Busco en las grandes librerías de mi confianza y encuentro como mucho un par de antologías ¿y yo cómo sé si están ahí todos los poemas marinos??? La obra completa que publicara Conaculta-FCE-noséquiénmás ni sus luces.
Total que no parece nada interesante ni digno de mención. Es sólo que ahora que estoy desesperadamente tejiendo un espacio para mí, excavando para darle cauce a un pequeño manatial que me alimente a mí y sólo a mí antes de volverme nuevamente la alimentadora universal, me sabe a encontrarme piedras en vez de tierra blanda. Y nada de agua.
A veces me dan ganas de irme un par de días, solita y mi alma, a Lisboa. Sólo estuve un par de días con Lucerito hace algunos años. Pero el sitio me pareció tan máxico (así mismo), tan evocador, tan impregnado de Pessoa, tan lleno de fados, tan acuático, que lo tengo en la memoria como el sitio perfecto para una retirada poética. Aunque seguramente con mis bajadas de tensión, hambre constante y frecuentes visitas al baño no iba a disfrutar ni las plazas ni el castillo ni los sitios para comer ni pensión alguna.
Me voy a hacer una muralla con las piezas de contrucción de Hali y voy a meterme ahí muchos días, con provisiones. A lo mejor empiezan a venir mágicamente todos los poemas que he leído desde niña en mi auxilio.
A lo mejor encuentro algo, algo como unos fados en internet que me sustituyan el mar de Pellicer y las calles de Pessoa. A lo mejor hasta me los puedo grabar y logro unas horas para mí, docoro mi cuarto con telas azules, sazono la bañera con sal e invito a mis amados compañeros de casa a irse al cine solos.
Meterme dentro de mí es lo que necesito. Espacio-tiempo-energía-libertad para sumergirme de una vez a sacar las fuerzas que necesitaré pronto. Y debería ahora mismo hacer una de mis magias, invocar máxicamente a la Poesía. Le prometeré no dejarla más de lado. Le prometeré el sacrificio de horas de sueño, le juraré fidelidad y haré voto de procurarla devotamente a cualquier hora del día (y buscaré un maldito portal de internet que me traiga los libros que yo quiera hasta mi casa y que SÍ tenga poesía).
Total que no parece nada interesante ni digno de mención. Es sólo que ahora que estoy desesperadamente tejiendo un espacio para mí, excavando para darle cauce a un pequeño manatial que me alimente a mí y sólo a mí antes de volverme nuevamente la alimentadora universal, me sabe a encontrarme piedras en vez de tierra blanda. Y nada de agua.
A veces me dan ganas de irme un par de días, solita y mi alma, a Lisboa. Sólo estuve un par de días con Lucerito hace algunos años. Pero el sitio me pareció tan máxico (así mismo), tan evocador, tan impregnado de Pessoa, tan lleno de fados, tan acuático, que lo tengo en la memoria como el sitio perfecto para una retirada poética. Aunque seguramente con mis bajadas de tensión, hambre constante y frecuentes visitas al baño no iba a disfrutar ni las plazas ni el castillo ni los sitios para comer ni pensión alguna.
Me voy a hacer una muralla con las piezas de contrucción de Hali y voy a meterme ahí muchos días, con provisiones. A lo mejor empiezan a venir mágicamente todos los poemas que he leído desde niña en mi auxilio.
A lo mejor encuentro algo, algo como unos fados en internet que me sustituyan el mar de Pellicer y las calles de Pessoa. A lo mejor hasta me los puedo grabar y logro unas horas para mí, docoro mi cuarto con telas azules, sazono la bañera con sal e invito a mis amados compañeros de casa a irse al cine solos.
Meterme dentro de mí es lo que necesito. Espacio-tiempo-energía-libertad para sumergirme de una vez a sacar las fuerzas que necesitaré pronto. Y debería ahora mismo hacer una de mis magias, invocar máxicamente a la Poesía. Le prometeré no dejarla más de lado. Le prometeré el sacrificio de horas de sueño, le juraré fidelidad y haré voto de procurarla devotamente a cualquier hora del día (y buscaré un maldito portal de internet que me traiga los libros que yo quiera hasta mi casa y que SÍ tenga poesía).
Thursday, July 16, 2009
...andaba de parranda
De algún lugar salieron las energías y nos lanzamos a Málaga unos días con las niñas. Yo en mi fase de soloquieroestarenmicasa y nomeaguantonisola al final he recortado los 15 días de vacaciones a una semanita un poquito sufrida (dice Sol que las hormonas) y mucho muy disfrutada, porque ver a Hali jugar con sus tatas o pasar una tarde tumbada frente al mar o UNA CENA ROMÁNTICA EN PAREJA después de miles y millones de años compensa el mal dormir, los trajines, los cambios de horario y hasta los berriches callejeros y ensolados de Halimona.
A veces se hace cierto eso de "there's no place like home" y lo chido es que ese home es mi casa mía con mi habibi y mi Halima, con mis planes de arreglijos caseros y embellecimientos, con mis amigas de cole de Hali y mis cartas bajo la manga para sortear el cansancio, las hormonas, la crisis y todo lo demás.
Agradecimiento es lo que siento además de la revoltura interna (ahora estoy poseida por Lupe Garnacha) de tener una familia (pequeña y extensa y adoptiva y de cariño) tan chida y una vida tan chida y sueños tan chidos y opciones tan chidas etc, etc, etc. Me siento como una oruguita en plena confección de su encierro (qué falta me hace y qué difícil me resulta). Este año cuando lleguen a Monterrey las monarcas, de la celda tejida saldremos dos, dos flores de fuego, dos voladoras. Chidas las transfiguraciones. ¡Salud!
A veces se hace cierto eso de "there's no place like home" y lo chido es que ese home es mi casa mía con mi habibi y mi Halima, con mis planes de arreglijos caseros y embellecimientos, con mis amigas de cole de Hali y mis cartas bajo la manga para sortear el cansancio, las hormonas, la crisis y todo lo demás.
Agradecimiento es lo que siento además de la revoltura interna (ahora estoy poseida por Lupe Garnacha) de tener una familia (pequeña y extensa y adoptiva y de cariño) tan chida y una vida tan chida y sueños tan chidos y opciones tan chidas etc, etc, etc. Me siento como una oruguita en plena confección de su encierro (qué falta me hace y qué difícil me resulta). Este año cuando lleguen a Monterrey las monarcas, de la celda tejida saldremos dos, dos flores de fuego, dos voladoras. Chidas las transfiguraciones. ¡Salud!
Thursday, July 02, 2009
Un poquito de belleza por favor
Tengo un par de amigos que son hermanos. Uno canta canciones capaces de atravesar montañas y mares y corazones. El otro es capaz de convocar a todos los seres de este mundo y del otro con sus textos. Los dos tienen algo de diablero, como su abuelo. Los soñé a los dos. Uno estaba siempre conmigo, con su mochilapartedesuorganismo, su cuadernito y su pluma otoñal. El otro se escabullía por entre los lugares más imposibles de plazas y teatros. Eran la energía creativa y la energía interpretativa.
Y así estoy, con una energía creativa cargada de cosas y la energía "interpretativa" o "productiva" que nomás no alcanzo a atrapar. Siento la imperiosa necesidad de ocuparme en crear algo de belleza, pero no con la cabeza (aunque el librito sigue creciendo) sino con las puras manos, con la pura intuición. Me cansan las palabras y añoro sonidos, colores, pero no tengo fuerza para ir a buscar alguna actividad (ni aunque sea de mera espectadora) que calme esa sed.
Quiero ser como esas mujeres que de pronto descubren que hacer cobijas de retazos es la onda. O muñecas de trapo, o postales con collage. Quiero escaparme a un corredor infinito de imágenes y música. Encontrar el álbum de mi vida. Recuperar alguna perla perdida...Pero me canso tanto que ya ni los sabores me consuelan.
A lo mejor consigo que alguien me lleve cargando hasta algún río fresquito entre los árboles uno de estos días de aplastante verano, y con eso veo la luz.
¡Salud! ¡Por los amigos! ¡AY HOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOMBE!
Y así estoy, con una energía creativa cargada de cosas y la energía "interpretativa" o "productiva" que nomás no alcanzo a atrapar. Siento la imperiosa necesidad de ocuparme en crear algo de belleza, pero no con la cabeza (aunque el librito sigue creciendo) sino con las puras manos, con la pura intuición. Me cansan las palabras y añoro sonidos, colores, pero no tengo fuerza para ir a buscar alguna actividad (ni aunque sea de mera espectadora) que calme esa sed.
Quiero ser como esas mujeres que de pronto descubren que hacer cobijas de retazos es la onda. O muñecas de trapo, o postales con collage. Quiero escaparme a un corredor infinito de imágenes y música. Encontrar el álbum de mi vida. Recuperar alguna perla perdida...Pero me canso tanto que ya ni los sabores me consuelan.
A lo mejor consigo que alguien me lleve cargando hasta algún río fresquito entre los árboles uno de estos días de aplastante verano, y con eso veo la luz.
¡Salud! ¡Por los amigos! ¡AY HOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOMBE!
Tuesday, June 16, 2009
Antídoto (no apto para ojitos delicados)
Esta mañana me levanté furibunda. Soñé que estaba, no enojada, sino verdaderamente emputecida, o como dice elegantemente mi Gungui: no encabritada sino "lo que le sigue". Como segundo acto me enfurecí con Halima porque no quería ni ponerse los zapatos ni que yo se los pusiera y ya llegábamos tarde al cole. Al final salió descalza de casa, se puso los zapatos en el coche y se los abroché cuando llegamos a la guarde. Como tercer acto recibí una amorosa llamada-bomba, es decir, una invitación bien intencionada pero presionadora, desbordada de un entusiasmo aplastante. Un plan alegre y maravilloso con posdata: pero si no te unes chinga tu madre.
¿POR QUÉ? ¿Por qué algunas personas piensan que estoy a su entera disposición y que mis otros compromisos/intereses/necesidades/planes no cuentan? ¿será que yo funciono así, presionando en vez de invitar y amenzando en vez de ofrecer? ¿será que yo les hago eso a los demás y simplemente me lo devuelven? ¿o más bien el problema es que me importa demasiado "quedar bien" con las personas que amo y no darles disgustos ni frustrar sus hermosos planes y le doy demasiada importancia a lo que vayan a sentir/pensar ante una negativa? A lo mejor lo que pasa es que como yo he tendido a sentirme rechazada (sí, telarañas de esas que afortunadamente se me van quitando con el paso del tiempo) siento que debo tener el máximo cuidado de no hacer sentir a los demás que los rechazo sino que simplemente no me conviene participar en tal o cual cosa en este o en aquel momento. Es decir, me estreso de más preocupándome por los sentimientos de los demás en vez de dejar que se hagan responsables de sus propias emociones. O a lo mejor es que en el fondo me da miedo que me quieran un poquito menos si no acudo rauda y veloz a su convocatoria.
Pues creo que a partir de ahora voy a ser una persona egoísta y convenenciera. Voy a hacer lo que yo quiera cuando yo quiera atendiendo a lo que más me gusta, me conviene o necesito EN CADA MOMENTO (bueno, con responsabilidad, tampoco quiere decir que voy a dejar a mi hija sin comer sólo porque no quiero cocinar) sin que me importe si los demás lo aceptan, lo entienden, o me dejan de querer o de invitar a sus cosas, por mucho que los quiera y por mucho que me importe su cariño. He dicho.
Ah. Lo del antídoto era porque toda la furia se esfumo cuando escuché los acordes de: í-magí-na-té de Silvio que recibí de regalo en mp3 vía mail ¡con todo el disco de Rabo de Nube! que es una verdadera gozada, o un verdadero gozo, como se diga. Mil, dos mil y tres mil gracias a mi amable benefactor. Seguiré escuchando a Silvio. Y el /la que me pueda seguir queriendo en mi fase egoísta/conveneciera ¡bienvenid@! Y los que no, no se apuren, muchachos, yo como quiera los quiero un chingo. Amén.
¿POR QUÉ? ¿Por qué algunas personas piensan que estoy a su entera disposición y que mis otros compromisos/intereses/necesidades/planes no cuentan? ¿será que yo funciono así, presionando en vez de invitar y amenzando en vez de ofrecer? ¿será que yo les hago eso a los demás y simplemente me lo devuelven? ¿o más bien el problema es que me importa demasiado "quedar bien" con las personas que amo y no darles disgustos ni frustrar sus hermosos planes y le doy demasiada importancia a lo que vayan a sentir/pensar ante una negativa? A lo mejor lo que pasa es que como yo he tendido a sentirme rechazada (sí, telarañas de esas que afortunadamente se me van quitando con el paso del tiempo) siento que debo tener el máximo cuidado de no hacer sentir a los demás que los rechazo sino que simplemente no me conviene participar en tal o cual cosa en este o en aquel momento. Es decir, me estreso de más preocupándome por los sentimientos de los demás en vez de dejar que se hagan responsables de sus propias emociones. O a lo mejor es que en el fondo me da miedo que me quieran un poquito menos si no acudo rauda y veloz a su convocatoria.
Pues creo que a partir de ahora voy a ser una persona egoísta y convenenciera. Voy a hacer lo que yo quiera cuando yo quiera atendiendo a lo que más me gusta, me conviene o necesito EN CADA MOMENTO (bueno, con responsabilidad, tampoco quiere decir que voy a dejar a mi hija sin comer sólo porque no quiero cocinar) sin que me importe si los demás lo aceptan, lo entienden, o me dejan de querer o de invitar a sus cosas, por mucho que los quiera y por mucho que me importe su cariño. He dicho.
Ah. Lo del antídoto era porque toda la furia se esfumo cuando escuché los acordes de: í-magí-na-té de Silvio que recibí de regalo en mp3 vía mail ¡con todo el disco de Rabo de Nube! que es una verdadera gozada, o un verdadero gozo, como se diga. Mil, dos mil y tres mil gracias a mi amable benefactor. Seguiré escuchando a Silvio. Y el /la que me pueda seguir queriendo en mi fase egoísta/conveneciera ¡bienvenid@! Y los que no, no se apuren, muchachos, yo como quiera los quiero un chingo. Amén.
Friday, June 05, 2009
El árbol de la añoranza
Traje mi árbol de ascuas
y él me entregó
un loto
un loto con frutos como cuencos
capaces albergar
cada uno
un universo.
Traje el ardor de mis naranjas
hasta su mano ardiente de besos.
Una gota de mi sangre con la primera luz
semilla de los recuerdos
Ya Habibi
Ya Nur
Un árbol de loto crece en mi centro
el límite mismo de la tierra y el cielo.
Toda mi huerta dorada
se hunde en un solo beso
hasta aquí, luz de mis ojos,
me trae mi deseo.
¡Toda mi resolana,
luz de mis ojos,
mi sol, mi polvareda,
por uno de tus lotos!
y él me entregó
un loto
un loto con frutos como cuencos
capaces albergar
cada uno
un universo.
Traje el ardor de mis naranjas
hasta su mano ardiente de besos.
Una gota de mi sangre con la primera luz
semilla de los recuerdos
Ya Habibi
Ya Nur
Un árbol de loto crece en mi centro
el límite mismo de la tierra y el cielo.
Toda mi huerta dorada
se hunde en un solo beso
hasta aquí, luz de mis ojos,
me trae mi deseo.
¡Toda mi resolana,
luz de mis ojos,
mi sol, mi polvareda,
por uno de tus lotos!
Saturday, May 16, 2009
Antojos
En el remoto caso de que alguien venga de México para acá o que alguien encuentre un servicio postal que permita mandar antojitos de un continente a otro, les voy a hacer mi lista de los reyes magos (total, soñar no cuesta nada):
Unas enchiladas potosinas de la Rosa Náutica (con cebolla)
Un elote de la Purísima
Una caja de tostaditas Salmas
Un par de botes de chamoy para hacer chamoyada, o en su defecto unas cuantas bolsitas de chamoys con caldito
Unos nopales frescos para asar con tomate y quesito
Tortillas de maíz de las amarillas de tortillería (2 kilos)
Chayotes
Tamales de los del Trigo Limpio pa que no tengan manteca de puerco
Salsa de aguacate de Meche
Tacos de papa
Flautas y sopes congelados
Jícamas
Mango manila
Queso panela
Frijolitos refritos
Preparado para hacer michelada
Chiles poblanos (o ya que pedir no empobrece pues que sean en nogada)
Papas de carrito, o mejor, de las de la Fac
Conchitas con crema y salsa
Ah, unas conchas con chocolate para el desayuno y bisquets con matequilla y mermelada de fresa
Hamburguesa de Carls Junior
Tamal de elote
Un molito negro (del dulce)
Tacos de barbacoa
¡Ah! Un durito de los que venden a la salida con frijolitos, crema, repollo, salsita y todo lo demás.
Paleta helada de pepino con chilito y limón
Paleta helada de chamoy
Una bola de tamarindo Bokados
Y creo que ya.
Unas enchiladas potosinas de la Rosa Náutica (con cebolla)
Un elote de la Purísima
Una caja de tostaditas Salmas
Un par de botes de chamoy para hacer chamoyada, o en su defecto unas cuantas bolsitas de chamoys con caldito
Unos nopales frescos para asar con tomate y quesito
Tortillas de maíz de las amarillas de tortillería (2 kilos)
Chayotes
Tamales de los del Trigo Limpio pa que no tengan manteca de puerco
Salsa de aguacate de Meche
Tacos de papa
Flautas y sopes congelados
Jícamas
Mango manila
Queso panela
Frijolitos refritos
Preparado para hacer michelada
Chiles poblanos (o ya que pedir no empobrece pues que sean en nogada)
Papas de carrito, o mejor, de las de la Fac
Conchitas con crema y salsa
Ah, unas conchas con chocolate para el desayuno y bisquets con matequilla y mermelada de fresa
Hamburguesa de Carls Junior
Tamal de elote
Un molito negro (del dulce)
Tacos de barbacoa
¡Ah! Un durito de los que venden a la salida con frijolitos, crema, repollo, salsita y todo lo demás.
Paleta helada de pepino con chilito y limón
Paleta helada de chamoy
Una bola de tamarindo Bokados
Y creo que ya.
Thursday, May 07, 2009
Centrifugado intensivo, 90 grados, blanco muy sucio
Últimamente me siento dentro de una lavadora emocional. Lo más frustrante es que cuando el chocolate ya se ha ido y pienso que me puedo poner mi nuevo yo, reluciente y limpiecito, sale la mancha de grasa de debajo. Y así again and again. Claro que hay dos maneras de verlo: "el cuento de nunca acabar" o "siempre se puede estar mejor".
Lo bueno es que cuando logro que la mugre (viejas tristezas, pleitos añejos, enfados caducos)realmente desaparezca me quedo más ligerita y más contenta, y seguro que hasta más guapa. Ahora mismo estoy de pleito con mi yo adolescente del pasado, cargador de responsabilidades que no le tocaban, acumulador de estrategias de chantaje malignas (digna herencia de madre, abuela, bisabuela, tatarabuela), sufridor de a madre. Mientras las niñas de mi edad se divertían, salían, ligaban, hacían tonterías, yo me cargué con la obligación de cuidar de mi mamá y de mi hermana (y eso que había un papá y un marido y unas cuantas amigas y un par de tías protectoras y un grupito de taller literario bien chido). Ahora ya sé por qué me cuesta tanto pedir y recibir ayuda (de tal madre...), y por qué me siento una madre incompetente (claro está: la primera hija se me murió y la segunda sólo tenía un año nueve meses menos que yo, ¿qué podía hacer?)
Así que he tenido que asumir a fuerza de espumarajos y revoltijos que a mí no me tocaba cuidar de mi mamá (ni de mi hermana) y que es un tristeza, pero una tristeza pasada, que no me haya sentido cuidada en ese momento de la vida. Y que AHORA SÍ soy la mamá pero ÚNICAMENTE de Halima (bueno y del/la que viene en camino). Que ahora sí tengo la edad, la madurez, las herramientas para ser la mamá más chingona posible de MIS hijitos y que ADEMÁS, aun siendo La Mamá, SÍ TENGO quién me ayude y me apoye y me cuide también a mí.
Dicen que algunos detergentes hacen que después del lavado los colores brillen más que antes, y uno de esos colores que ahora estoy disfrutando más que nunca es el color de la hospitalidad. Sí, suena muy cursi. Pero he descubierto que ese color le da sentido a mi vida desde hace mucho. ¿Qué hubiera sido de mí sin la hospitalidad de los Lobatón? ¿qué hubiera pasado con nosotras si José no hubiera querido dejar su cuarto para irse a no sé dónde o si a mis primas les hubiera dado muchísima flojera compartir su cuarto y su vida con nosotras, o si a mi Tía Yvonne le hubiera pesado cargar con la manutención de tres bocas más, o si mi Tía Chela y familia le hubieran hecho ascos a meterse con nosotras en una casita pequeña y reinventarse el destino en una nueva ciudad?
Afortunadamente después no estuve nunca obligada a compartir casa con quien no quería, ni nunca un compañero/a de casa me secuestró el hogar, ni nada por el estilo. Así que lo de recibir y visitar, proteger en mis dominios y refugiarme en las cuevas de otros se me quedó con un acontecimiento feliz, un regalo, una descarga, una bendición. Tenemos un depa grande porque aunque somos tres (y medio) nuestras visitas "viven" con nosotros. Tenemos una sala enorme (ok, grandecita) decorada con alfombras, cojines y colchonetas para que puedan venir 12 personas sin previo aviso (pero con saco de dormir) y encuentren un sitio. Tengo una cocina gigantesca (bueno, más grande de lo habitual) y ollas XL (además de un talento innato, también hay que decirlo) para poder ofrecer una buena sopa a viajantes y visiteros. Y nos da igual apretujarnos, perder la intimidad por unos días, y estar obligados a organizarnos con otros por el placer de recibir (que, dicho sea de paso, nos gusta más que visitar). Curioso cómo esta predisposición vital encaja perfectamente en la tradición sufi para la cual ofrecer hospitalidad es sagrado. ¡AlhamudiliLah!
Y tooooooooodo este ciclo de lavado lleva el patrocinio de mi hermana. Será porque es más chingona que yo, o porque le tocaron los tortazos más tiernita, o porque fue a terapia más oportunamente. Será el sereno, pero aprendió a poner sus límites y no abusar de sí misma y sus necesidades "en favor" (y pongo comillas porque ahí está el busilis de la cuestión hereditaria chantajera) de nadie (o por lo menos así parece desde este lado del mar). Una mancha necia que todavía tengo que tallar un poco más y un músculo (el músculo respetador de los propios límites) que acabo de descubrir y tengo que ejercitar. Lo único que lamento es que a los más cercanos les toca siempre la salpicadera del agua sucia. Pero con el producto adecuado y un poquito de paciencia seguro que las manchitas que deja también se pueden quitar sin maltratar la prenda.
A ver si con todo esto logro dejarle a mis hijos una conciencia más limpia y una capacidad de ser felices, de amar y amarse más eficaz. ¡Ay Dios mío! ¿Todo esto será consecuencia del embarazo o de haberme topado en la vida espiritual con el auténtico Maestro Limpio?
Lo bueno es que cuando logro que la mugre (viejas tristezas, pleitos añejos, enfados caducos)realmente desaparezca me quedo más ligerita y más contenta, y seguro que hasta más guapa. Ahora mismo estoy de pleito con mi yo adolescente del pasado, cargador de responsabilidades que no le tocaban, acumulador de estrategias de chantaje malignas (digna herencia de madre, abuela, bisabuela, tatarabuela), sufridor de a madre. Mientras las niñas de mi edad se divertían, salían, ligaban, hacían tonterías, yo me cargué con la obligación de cuidar de mi mamá y de mi hermana (y eso que había un papá y un marido y unas cuantas amigas y un par de tías protectoras y un grupito de taller literario bien chido). Ahora ya sé por qué me cuesta tanto pedir y recibir ayuda (de tal madre...), y por qué me siento una madre incompetente (claro está: la primera hija se me murió y la segunda sólo tenía un año nueve meses menos que yo, ¿qué podía hacer?)
Así que he tenido que asumir a fuerza de espumarajos y revoltijos que a mí no me tocaba cuidar de mi mamá (ni de mi hermana) y que es un tristeza, pero una tristeza pasada, que no me haya sentido cuidada en ese momento de la vida. Y que AHORA SÍ soy la mamá pero ÚNICAMENTE de Halima (bueno y del/la que viene en camino). Que ahora sí tengo la edad, la madurez, las herramientas para ser la mamá más chingona posible de MIS hijitos y que ADEMÁS, aun siendo La Mamá, SÍ TENGO quién me ayude y me apoye y me cuide también a mí.
Dicen que algunos detergentes hacen que después del lavado los colores brillen más que antes, y uno de esos colores que ahora estoy disfrutando más que nunca es el color de la hospitalidad. Sí, suena muy cursi. Pero he descubierto que ese color le da sentido a mi vida desde hace mucho. ¿Qué hubiera sido de mí sin la hospitalidad de los Lobatón? ¿qué hubiera pasado con nosotras si José no hubiera querido dejar su cuarto para irse a no sé dónde o si a mis primas les hubiera dado muchísima flojera compartir su cuarto y su vida con nosotras, o si a mi Tía Yvonne le hubiera pesado cargar con la manutención de tres bocas más, o si mi Tía Chela y familia le hubieran hecho ascos a meterse con nosotras en una casita pequeña y reinventarse el destino en una nueva ciudad?
Afortunadamente después no estuve nunca obligada a compartir casa con quien no quería, ni nunca un compañero/a de casa me secuestró el hogar, ni nada por el estilo. Así que lo de recibir y visitar, proteger en mis dominios y refugiarme en las cuevas de otros se me quedó con un acontecimiento feliz, un regalo, una descarga, una bendición. Tenemos un depa grande porque aunque somos tres (y medio) nuestras visitas "viven" con nosotros. Tenemos una sala enorme (ok, grandecita) decorada con alfombras, cojines y colchonetas para que puedan venir 12 personas sin previo aviso (pero con saco de dormir) y encuentren un sitio. Tengo una cocina gigantesca (bueno, más grande de lo habitual) y ollas XL (además de un talento innato, también hay que decirlo) para poder ofrecer una buena sopa a viajantes y visiteros. Y nos da igual apretujarnos, perder la intimidad por unos días, y estar obligados a organizarnos con otros por el placer de recibir (que, dicho sea de paso, nos gusta más que visitar). Curioso cómo esta predisposición vital encaja perfectamente en la tradición sufi para la cual ofrecer hospitalidad es sagrado. ¡AlhamudiliLah!
Y tooooooooodo este ciclo de lavado lleva el patrocinio de mi hermana. Será porque es más chingona que yo, o porque le tocaron los tortazos más tiernita, o porque fue a terapia más oportunamente. Será el sereno, pero aprendió a poner sus límites y no abusar de sí misma y sus necesidades "en favor" (y pongo comillas porque ahí está el busilis de la cuestión hereditaria chantajera) de nadie (o por lo menos así parece desde este lado del mar). Una mancha necia que todavía tengo que tallar un poco más y un músculo (el músculo respetador de los propios límites) que acabo de descubrir y tengo que ejercitar. Lo único que lamento es que a los más cercanos les toca siempre la salpicadera del agua sucia. Pero con el producto adecuado y un poquito de paciencia seguro que las manchitas que deja también se pueden quitar sin maltratar la prenda.
A ver si con todo esto logro dejarle a mis hijos una conciencia más limpia y una capacidad de ser felices, de amar y amarse más eficaz. ¡Ay Dios mío! ¿Todo esto será consecuencia del embarazo o de haberme topado en la vida espiritual con el auténtico Maestro Limpio?
Monday, April 20, 2009
Repapaloteando
Lista de cosas que tengo repapaloteando o girando alrededor de mi cabeza como un carrusel:
La renovación de mi permiso de residencia
Los trámites para pedir el visado gringo para Halima
Escalas, aviones, maletas futuras
Mis recientes descubrimientos sobre la relación amor-hospitalidad (impresionante cómo una misma historia puede marcarnos de maneras totalmente opuestas)
Los de dientes de Mao (pobre, está cucho)
La crisis económica (conectar con la abundancia, conectar con la abundancia)
El fin del mundo como lo conocemos en el 2012 (¿¡?!)
El Árbol de la Añoranza (madres, hijos, abuelas, ángeles, maestros, orígenes, nostalgias de los principios, pactos pre-eternos)
Las Princesas del Chiquitiztán (¡parece que por fin van a ver la luz)
Miel (ya no quedan ejemplares, Burha le puso música a mis poemas ¡hurra!)
Archivar papeles
Terminar de preparar mi sesión de cuentos de mañana
¿Dónde se compran cosas bonitas y/o jotas en este terruño: listones de colores, telas hermosas, brillantina, cajitas multiusos para regalos, confeti? ¿Es que estamos condenados a las tiendas de chinos????
Muffins de plátano (para dar y regalar)
Alimentos biológicos ¿una trampa más del consumo moderno?
Mi hígado y mi dieta del hígado
Cita con la matrona y jugar el juego del sistema con la Otra matrona (grrrr)
¿De verdad no hay una opción DECENTE de atención médico/hospitalaria en este país? ¿Estamos condenados a los extremos de un parto inhumano o un parto casero?
¡VISITAS! ¡MUCHAS! ¡DE TODOS LOS CONFINES DEL UNIVERSO!
Viaje a Málaga (¡oh feliz remanso de compañía, apapacho, hermanidad, hijastridad, playidad, descanso, absoluta felicidad halimil)
Una hija que se tira al suelo en todo lugar y una paciencia materna que se agota
¿alguna otra cosita?
La renovación de mi permiso de residencia
Los trámites para pedir el visado gringo para Halima
Escalas, aviones, maletas futuras
Mis recientes descubrimientos sobre la relación amor-hospitalidad (impresionante cómo una misma historia puede marcarnos de maneras totalmente opuestas)
Los de dientes de Mao (pobre, está cucho)
La crisis económica (conectar con la abundancia, conectar con la abundancia)
El fin del mundo como lo conocemos en el 2012 (¿¡?!)
El Árbol de la Añoranza (madres, hijos, abuelas, ángeles, maestros, orígenes, nostalgias de los principios, pactos pre-eternos)
Las Princesas del Chiquitiztán (¡parece que por fin van a ver la luz)
Miel (ya no quedan ejemplares, Burha le puso música a mis poemas ¡hurra!)
Archivar papeles
Terminar de preparar mi sesión de cuentos de mañana
¿Dónde se compran cosas bonitas y/o jotas en este terruño: listones de colores, telas hermosas, brillantina, cajitas multiusos para regalos, confeti? ¿Es que estamos condenados a las tiendas de chinos????
Muffins de plátano (para dar y regalar)
Alimentos biológicos ¿una trampa más del consumo moderno?
Mi hígado y mi dieta del hígado
Cita con la matrona y jugar el juego del sistema con la Otra matrona (grrrr)
¿De verdad no hay una opción DECENTE de atención médico/hospitalaria en este país? ¿Estamos condenados a los extremos de un parto inhumano o un parto casero?
¡VISITAS! ¡MUCHAS! ¡DE TODOS LOS CONFINES DEL UNIVERSO!
Viaje a Málaga (¡oh feliz remanso de compañía, apapacho, hermanidad, hijastridad, playidad, descanso, absoluta felicidad halimil)
Una hija que se tira al suelo en todo lugar y una paciencia materna que se agota
¿alguna otra cosita?
Monday, April 13, 2009
La felicidad
En estos momentos dietísticos de mi vida, la máxima felicidad es una receta maravillosa que me encontré en internet porque Anne no acababa de cederme sus secretos de cocina. UNOS MARAVILLOSOS, SANÍSIMOS, DELICIOSO, FACILÍSIMOS, EXQUISITOS Y ESPECTACULARES muffins de plátano. Se hacen en 30 min incluída preparación y horno. No se necesita batidora. No llevan leche y se pueden hacer totalmente integrales y vegetarianos. Además se puede sustituir el plátano por puré de manzana, o calabaza, o zanahoria y cambiarles el sabor. El blog de donde salieron es un gran hallazgo y una gran envidia (hay gente que sabe venderse de verdad): www.catcancook.com Y aunque este no sea el blog de cocina ahí les va la receta y el resto de detalles en La Cocina Espontánea (cuando tenga tiempo). Espero que los preparen y me cuenten sus impresiones:
3 plátanos maduros
1 huevo ligeramente batido con el vil tenedor (o 2 cucharaditas de linaza triturada con 1/4 de vaso de agua pa los veganos)
1/3 taza de mantequilla o margarina derretida
1/2 taza de azúcar mascabado
1 y 1/2 taza de harina (yo usé espelta integral porque tenemos vedado el trigo)
1 cucharadita de royal
1 idem de bicarbonato
1/2 idem de sal
1. Precalentar el horno a 200ºC
2. Mezclar los ingredientes secos, agregar los ingredientes líquidos y revolver con una cuchara.
3. Pasar a un molde de pastel o uno de 12 kekitos/madalenas y hornear 20 minutos.
¡YA!
Vamos, corran, háganlos y cuéntenme. De las cosas trascendentes ya hablaremos otro día.
3 plátanos maduros
1 huevo ligeramente batido con el vil tenedor (o 2 cucharaditas de linaza triturada con 1/4 de vaso de agua pa los veganos)
1/3 taza de mantequilla o margarina derretida
1/2 taza de azúcar mascabado
1 y 1/2 taza de harina (yo usé espelta integral porque tenemos vedado el trigo)
1 cucharadita de royal
1 idem de bicarbonato
1/2 idem de sal
1. Precalentar el horno a 200ºC
2. Mezclar los ingredientes secos, agregar los ingredientes líquidos y revolver con una cuchara.
3. Pasar a un molde de pastel o uno de 12 kekitos/madalenas y hornear 20 minutos.
¡YA!
Vamos, corran, háganlos y cuéntenme. De las cosas trascendentes ya hablaremos otro día.
Thursday, April 02, 2009
Del Libro de las Abuelas
Un poema en bruto, por aquello de no dejar demasiado tiempo. Quizá no es un poema, quizá es solamente un recuerdo de otros poemas, un diálogo entre Barcos y Miel, un paseo entre dos tradiciones, un soplo sobre la llama creativa, sólo para mantenerla viva.
VIENTRECÉNTRICA
La casa tibia de todos los peces
un mar de estrellas
el centro oculto de las corrientes
la llama encendida de El Viviente
El ojo de todos los huracanes
y el centro de todas las tormentas
la trampa de luz de los animales
la cueva de las quimeras
Punto de partida para los sueños
destino de nubes y navíos
cresta rellena de cristales
cuarzo escondido entre ríos
Taller secreto de los ángeles
quibla del Paraíso
fuente interminable
hogar fugitivo
Danza concéntrica
promesa sonriente
principio del mundo
ese es mi vientre.
VIENTRECÉNTRICA
La casa tibia de todos los peces
un mar de estrellas
el centro oculto de las corrientes
la llama encendida de El Viviente
El ojo de todos los huracanes
y el centro de todas las tormentas
la trampa de luz de los animales
la cueva de las quimeras
Punto de partida para los sueños
destino de nubes y navíos
cresta rellena de cristales
cuarzo escondido entre ríos
Taller secreto de los ángeles
quibla del Paraíso
fuente interminable
hogar fugitivo
Danza concéntrica
promesa sonriente
principio del mundo
ese es mi vientre.
Monday, March 09, 2009
El día feliz que está llegando
Aquí la canción de Silvio (¡QUIERO ESE DISCOOOOOOOOO!)
Se está arrimando un día feliz
como hace un barco tras sus meses.
Se está acercando un día de abril,
un día de abril se va a arrimar
a los finales de noviembre.
Y yo me apego más al mar,
hermano doble de los peces.
Yo enciendo leña en el hogar
que vio brillar la tempestad
que guía el curso de estos meses.
Se está arrimando un día de sol,
un día de duendes en añejo.
Se acerca un pájaro feroz
zumbando al goce de tu olor.
Se acerca un tiempo de conejos.
Y a mí me escarba la ansiedad,
me escarba hondo, acá, en lo blando.
Me escarba simple de escarbar,
como para que se hunda más
el día feliz que está llegando.
Se está arrimando un día feliz
como hace un barco tras sus meses.
Se está acercando un día de abril,
un día de abril se va a arrimar
a los finales de noviembre.
Y yo me apego más al mar,
hermano doble de los peces.
Yo enciendo leña en el hogar
que vio brillar la tempestad
que guía el curso de estos meses.
Se está arrimando un día de sol,
un día de duendes en añejo.
Se acerca un pájaro feroz
zumbando al goce de tu olor.
Se acerca un tiempo de conejos.
Y a mí me escarba la ansiedad,
me escarba hondo, acá, en lo blando.
Me escarba simple de escarbar,
como para que se hunda más
el día feliz que está llegando.
Se está acercando un día de abril
Hay días en que echo de menos a otras personas y hay días en que echo de menos partes de mí. Algo de mí busca entre los cajones de pájaro del alma y empiezan a brotar sueños, canciones, recuerdos, personas que viven en mí pero que casi no molestan. Hace días que sueño una misma ciudad que es Monterrey-Madrid-México-Barcelona. Ese debe ser mi corazón. Porque también se conecta con lugares en los que no he puesto nunca el pie. En esos sueños conectados pierdo a una persona importante para mí. Y no sé si es que esa persona realmente está sufriendo, o si son esas partes de mí, que vibraban entonces, las que me están llamando para rescatarlas.
¿Qué puedo hacer sino mandarle buena vibra, chorros de luz, estrellas, ráfagas de flores, dulzura, bendiciones a esta persona esperando que le lleguen? ¿Y qué puedo hacer sino sacar del baúl a esa yo bailadora y alegre, a esa yo vital, potente, mágica, lunar que me grita por dentro?
Será que por fin se acabaron los mocos. Será que un olor de primavera empieza a llenar el aire. Será que vuelve mi amado de su largo viaje. Será que la vida trae más vida y el amor trae más amor.
Gracias por las velitas prendidas, por las canciones apuntadas y por las recomendaciones sobre libros y emociones. Todas me gustan, todas se me van quedando, todas me ayudan a verme y descubrir dónde estoy y quién soy.
PD: Hermana, ¿no has notado que si esa canción En estos días, te la cantas a ti misma, adquiere un significado totalmente nuevo?
¿Qué puedo hacer sino mandarle buena vibra, chorros de luz, estrellas, ráfagas de flores, dulzura, bendiciones a esta persona esperando que le lleguen? ¿Y qué puedo hacer sino sacar del baúl a esa yo bailadora y alegre, a esa yo vital, potente, mágica, lunar que me grita por dentro?
Será que por fin se acabaron los mocos. Será que un olor de primavera empieza a llenar el aire. Será que vuelve mi amado de su largo viaje. Será que la vida trae más vida y el amor trae más amor.
Gracias por las velitas prendidas, por las canciones apuntadas y por las recomendaciones sobre libros y emociones. Todas me gustan, todas se me van quedando, todas me ayudan a verme y descubrir dónde estoy y quién soy.
PD: Hermana, ¿no has notado que si esa canción En estos días, te la cantas a ti misma, adquiere un significado totalmente nuevo?
Thursday, February 26, 2009
La ira, esa emoción prohibida.
En todas las familias hay emociones prohibidas. En una mamá nunca se enoja, se "pone triste". En otra papás nunca está triste "está cansado". En mi casa la emoción prohibida era la ira. Creo que sólo una vez en la vida he visto a mi papá realmente furioso. Y aunque mi mamá a veces explotaba con el típico "sunescán dalunabús" no creo que fuera suficiente con la cantidad de ira y frustración que debía acumular en sus células y que probablemente colaboró con su cáncer. Yo creo que ella hacía eso que llaman "apechugar". O sea, llevarse la mierda a la pechuga en pro de la corrección y los buenos modales, aunque después resulte en un cáncer de mama (ver Cuerpo de Mujer, Sabiduría de Mujer, de Christiane Norhtrup).
La cosa es que nunca aprendí qué hacer con mi propio enfado además de tragármelo (pobre boca, pobres mandíbulas, pobre estómago, intestino, etc). Claro, luego encontré la medicina mágica: la escritura, y escribí toda mi furia en muchos textos adolescentes y libros posteriores. Ahora he aprendido a "mounstrificarme" en privado cuando me encabrito conmigo misma, y poco a poco me voy atreviendo a expresar verbalmente mi enfado/frustración/desacuerdo en el momento en el que sucede y con la persona con la que sucede (¡es liberador!). Pero cuando estoy realmente emputecida (excuse my french) sigo sin saber cómo sacar la ira.
¿Y qué hay de grave en ello? Pues que tengo una hija muy intensa que en este preciso momento está muy enfadada porque su papi está de viaje. Y le da por tirar cosas al suelo y pegarle a las personas. ¿Y qué le digo? Lo de patalear, pegarle al colchón y tirar cojines no funciona. Creo que debería enseñarle una forma no destructiva de expresar su ira. Pero no sé cual. Y sólo consigo hacerla sentir más frustrada y enojada cuando no le permito tirar cosas ni golpear a los demás. Es demasiado joven para enseñarle eso de los gusanos de ira que se transforman en mariposas de cambio. Así que cualquier idea (ejercicio, libro, artículo, oración, visualización, meditación, película, imagen, anécdota, etc) será bien recibida.
La cosa es que nunca aprendí qué hacer con mi propio enfado además de tragármelo (pobre boca, pobres mandíbulas, pobre estómago, intestino, etc). Claro, luego encontré la medicina mágica: la escritura, y escribí toda mi furia en muchos textos adolescentes y libros posteriores. Ahora he aprendido a "mounstrificarme" en privado cuando me encabrito conmigo misma, y poco a poco me voy atreviendo a expresar verbalmente mi enfado/frustración/desacuerdo en el momento en el que sucede y con la persona con la que sucede (¡es liberador!). Pero cuando estoy realmente emputecida (excuse my french) sigo sin saber cómo sacar la ira.
¿Y qué hay de grave en ello? Pues que tengo una hija muy intensa que en este preciso momento está muy enfadada porque su papi está de viaje. Y le da por tirar cosas al suelo y pegarle a las personas. ¿Y qué le digo? Lo de patalear, pegarle al colchón y tirar cojines no funciona. Creo que debería enseñarle una forma no destructiva de expresar su ira. Pero no sé cual. Y sólo consigo hacerla sentir más frustrada y enojada cuando no le permito tirar cosas ni golpear a los demás. Es demasiado joven para enseñarle eso de los gusanos de ira que se transforman en mariposas de cambio. Así que cualquier idea (ejercicio, libro, artículo, oración, visualización, meditación, película, imagen, anécdota, etc) será bien recibida.
Wednesday, February 25, 2009
Hoy sin embargo
Percibo algunos olores. Tengo la impresión que hemos dormido mejor esta noche que todas las anteriores. Hemos estado en una piñata feliz, rodeadas de papás, mamás, niños y niñas buena onda (oh el gregarismo es una bendición y parece que ya encontré mi manada), descubrimos un rincón chido del Azuquekistán dónde ir a pasear, jugar y hacer picnics. ¡La mamá de Connor y Killian hace muffins! Y encontrar en esta esquina del pañuelo alguien que comparta mi amor por los quequitos es más de lo que podía esperar (además tiene un recetario con 500 recetas de muffins que pienso robarle cueste lo que cueste). Ahora mismo hay un par de Tatas viendo el Madrid-Liverpool en la sala de mi casa que se han hartado de jugar con Hali toda la tarde. Las tatas son absolutamente angelicales. Qué bueno que Hali tiene dos (o sea, cuatro, pero dos al pie del cañón). Y es temprano. Y me voy a dormir ¡JA! Un abrazo universal.
Thursday, February 19, 2009
¿Y la mía?
Esta mañana cuando nos íbamos al cole, Hali tocó furtivamente el timbre de vecina, y salió la abuelita de Alba muy sonriente a abrir. ¿Quién es? preguntó Halima muy intrigada. Pues la abuelita de Alba, le contesté. ¿La abuelita de Alaba? ¡Ahhhhhhh! ¿Y la mía? Respuesta interior: BUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA. Respuesta exterior: Pues en México, Gungui. ¿Gungui es mi abuelita? ¡Ah! Halima se quedó tan feliz con su nuevo descubrimiento y yo dándole vueltas a las lejanías abueliles: una en Libia, otra en el Cielo y otra en México. Chale. Cuando me subí al coche ya no me pude aguantar y me puse a llorar a moco tendido. ¿Qué pasó? dijo Hali con su carita más seria. Y yo entre mocos y lagrimones logré contestarle entrecortadamente: es que estoy triste porque extraño a tu abuelita Socorro. Ven dijo Hali extendiéndome sus manitas muy solidariamente. Así que le di la manita desde el lugar del conductor, terminé mi llantina, me soné los mocos y le dije: ya está, a veces hace bien llorar. ¿Ya está? ¡Vale! Luego se quedó tan feliz en el cole y yo me vine a acostar a mi casa porque después de tres semanas sigo con mocos y ya no sé a dónde rascarle para ver si se me quitan. A ver si con el nuevo vaporizador y el saquito de semillas con lavanda y manzanilla me aliviano porque ya estoy, literalmente, hasta la madre.
Monday, February 16, 2009
En estos días
¡Y qué rápido pasa! ¡Y cuántas cosas me gustaría haber hecho-escrito-aprovechado! Pero claro: hice, escribí, aproveché otras tantas. En estos días (no sale el sol, sino tu rostro, laralá como dijo Silvio) me han pasado muchas cosas: me di cuenta de que hay ángeles por todas partes. De que a veces, sin darnos cuenta, nosotros mismos somos ángeles para los demás y a veces una mano invisible viene a taparnos oportunamente la boca, retrasa nuestra salida, nos devuelve algún objeto perdido. Otras veces es un ángel encarnado en la señora de junto, o en el señor que barre la banqueta.
De Dios sólo sé
que tiene un huerto de ángeles en la Tierra.
En estos días también pude atestiguar sin lugar a duda, que los fantasmas (los míos, claro está, de los demás no sé)forman parte de mi vida tanto como los vivos: opinan, sienten, intervienen en mis acciones, decisiones, sentimientos, en mi devenir a fin de cuentas, tanto como las presencias de carne y hueso que me rodean. Gracias a Dios tenemos a Hellinger que nos dio pistas fundamentales de cómo relacionarnos con ellos y mantener la fiesta en paz. Me estoy volviendo una autoconsteladora bastante eficiente. Aunque debería leerme con mucha atención los principios básicos para aumentar mi eficiencia.
El árbol de la añoranza sigue creciendo, más femenino, más amoroso, más universal que nunca. Cuando vamos a las pequeñas cosas es cuando relmente podemos tocar el Corazón del Corazón. No me gustó El Árbol Rojo. Un album ilustrado que creí indispensable porque me lo recomendaron personas que admiro. Efectivamente vale la pena verlo. Pero creo que es innecesariamente oscuro. Me hubiera gustado más énfasis en la esperanza y menos en las tenazas que suelen ahogarla. Pero supongo que la obra responde y es fiel al sentir de muchos seres que hoy en día transitan perdidos sintiéndose solos, es lo que producen nuestras máquinas modernas (estados, empleos, programas de tv).
En estos días España debate un asunto asqueroso: los polícias se ven obligados a detener no sé cuántos extranjeros con papeles irregulares al día, contra amenaza de cambiarlos de puesto o de unidad. Lo que puede pasar después de que te detengan es también un sin sentido: te mandan a un centro de internamiento para extranjeros pero como están llenos te dejan libre, te hacen una orden de explulsión que caducará a los 6 meses, y probablemente te darán otra y otra hasta que llegue el día en que un oficial te acompañe en un avión hasta tu tierra. O no.
En estos días sale el sol y Halima y yo vamos a clase de música. En estos días tengo que ponerme a preparar la renovación de mi tarjeta de residencia si no quiero verme atrapada en un berenjenal como el antes descrito. En estos días sueño cosas reveladoras. En estos días doy gracias por la vida y el amor que tengo.
De Dios sólo sé
que tiene un huerto de ángeles en la Tierra.
En estos días también pude atestiguar sin lugar a duda, que los fantasmas (los míos, claro está, de los demás no sé)forman parte de mi vida tanto como los vivos: opinan, sienten, intervienen en mis acciones, decisiones, sentimientos, en mi devenir a fin de cuentas, tanto como las presencias de carne y hueso que me rodean. Gracias a Dios tenemos a Hellinger que nos dio pistas fundamentales de cómo relacionarnos con ellos y mantener la fiesta en paz. Me estoy volviendo una autoconsteladora bastante eficiente. Aunque debería leerme con mucha atención los principios básicos para aumentar mi eficiencia.
El árbol de la añoranza sigue creciendo, más femenino, más amoroso, más universal que nunca. Cuando vamos a las pequeñas cosas es cuando relmente podemos tocar el Corazón del Corazón. No me gustó El Árbol Rojo. Un album ilustrado que creí indispensable porque me lo recomendaron personas que admiro. Efectivamente vale la pena verlo. Pero creo que es innecesariamente oscuro. Me hubiera gustado más énfasis en la esperanza y menos en las tenazas que suelen ahogarla. Pero supongo que la obra responde y es fiel al sentir de muchos seres que hoy en día transitan perdidos sintiéndose solos, es lo que producen nuestras máquinas modernas (estados, empleos, programas de tv).
En estos días España debate un asunto asqueroso: los polícias se ven obligados a detener no sé cuántos extranjeros con papeles irregulares al día, contra amenaza de cambiarlos de puesto o de unidad. Lo que puede pasar después de que te detengan es también un sin sentido: te mandan a un centro de internamiento para extranjeros pero como están llenos te dejan libre, te hacen una orden de explulsión que caducará a los 6 meses, y probablemente te darán otra y otra hasta que llegue el día en que un oficial te acompañe en un avión hasta tu tierra. O no.
En estos días sale el sol y Halima y yo vamos a clase de música. En estos días tengo que ponerme a preparar la renovación de mi tarjeta de residencia si no quiero verme atrapada en un berenjenal como el antes descrito. En estos días sueño cosas reveladoras. En estos días doy gracias por la vida y el amor que tengo.
Thursday, February 05, 2009
Accidental tour 01/09
En contra de nuestra costumbre bajamos a Madrid por la imperiosa necesidad de hacer un trámite familiar. Ya que estábamos, decidimos darnos una vuelta a nuestra librería favorita: Al Diwan. Un sitio mágico cerca de Moncloa especializado en recetarios mágicos, alfombras voladoras y cosas por el estilo (literatura árabe y persa, especialmente). Y fieles a nosotros mismos ¡nos perdimos! Acabamos dando una vuelta inmensa por el campus de la universidad, los dominios de mi amiga eMe. Abrí bien los ojos por si la veía salir de algún edificio con su cartera y su abriguito a cuadros, pero nada. Supongo que estaría dando clase a algunos embobados admiradores.
Lo divertido es que no había vuelto a ese lugar desde hace más de cinco años cuando vine al homenaje a Henri Corbin. Recordé cariñosamente mis tiempos de universitaria y las andanzas por Madrid en aquel momento en que tantas cosas se fraguaron sin que me diera cuenta. En una de aquellas conferencias un chico brillante sacó a la luz que lo que hacía realmente fuera de serie el trabajo de Corbin era su experiencia de la espiritualidad y cuestionaba si alguno de los presentes realmente hablaba con conocimiento de causa o eran puro "éste dijo que el otro dijo..." Dio en el clavo y lo supe en aquel preciso momento. El camino del corazón no se aprende en los libros ni en las aulas, son llaves, puertas, pero el camino requiere un Maestro de un tipo totalmente diferente.
Cuando por fin logramos abandonar la ciudad universitaria y dar con la calle de Al Diwan nos llevamos una desilusión tremenda: Al Diwan ya no estaba ahí. Cristaleras vacías y un anuncio de "Se Alquila" ¿Habrá sucumbido a la crisis? ¿sus dueños se habrán mudado a otro planeta, a otra comarca del universo más receptiva a la lectura y otras delicias? Madrid ha perdido una parte de su alma. ¿Dónde se alojarán ahora los poemas de Rumi, los cuentos orientales, los textos infantiles en árabe o farsi? ¿estamos condenados a sumerginos en el proceloso mar de las gigantes del libro en busca de nuestros pequeños tesoros? ¿o se han alejado de nosotros para siempre, sin que hayamos podido llegar a conocerlos?
Sin bajarnos siquiera del coche seguimos camino hasta el Azuquekistán. Eso sí, un poco más vacíos de como habíamos salido.
Lo divertido es que no había vuelto a ese lugar desde hace más de cinco años cuando vine al homenaje a Henri Corbin. Recordé cariñosamente mis tiempos de universitaria y las andanzas por Madrid en aquel momento en que tantas cosas se fraguaron sin que me diera cuenta. En una de aquellas conferencias un chico brillante sacó a la luz que lo que hacía realmente fuera de serie el trabajo de Corbin era su experiencia de la espiritualidad y cuestionaba si alguno de los presentes realmente hablaba con conocimiento de causa o eran puro "éste dijo que el otro dijo..." Dio en el clavo y lo supe en aquel preciso momento. El camino del corazón no se aprende en los libros ni en las aulas, son llaves, puertas, pero el camino requiere un Maestro de un tipo totalmente diferente.
Cuando por fin logramos abandonar la ciudad universitaria y dar con la calle de Al Diwan nos llevamos una desilusión tremenda: Al Diwan ya no estaba ahí. Cristaleras vacías y un anuncio de "Se Alquila" ¿Habrá sucumbido a la crisis? ¿sus dueños se habrán mudado a otro planeta, a otra comarca del universo más receptiva a la lectura y otras delicias? Madrid ha perdido una parte de su alma. ¿Dónde se alojarán ahora los poemas de Rumi, los cuentos orientales, los textos infantiles en árabe o farsi? ¿estamos condenados a sumerginos en el proceloso mar de las gigantes del libro en busca de nuestros pequeños tesoros? ¿o se han alejado de nosotros para siempre, sin que hayamos podido llegar a conocerlos?
Sin bajarnos siquiera del coche seguimos camino hasta el Azuquekistán. Eso sí, un poco más vacíos de como habíamos salido.
Wednesday, January 28, 2009
Cadenita de Luz
La frase "cadena de oración" me saca ronchas. Supongo que en memoria de mis tiempos anticlericales y de escasa confianza en el no visto. También supongo que mis gérmenes socialoides me susurraban algo como: claro, eso es para no hacer nada y fingir que haces algo, qué poco compromiso. Pero ahora tengo una amiga que me invita (a mí y a todos mis amigos) a unirme a una cadena de buena vibra (sigamos eludiendo la roña). Cada viernes, un grupo de gente alrededor del mundo se une para ofrecer un poquito de nuestra energía en forma de plegaria, poema, visión, canción, etc. por una causa, es decir, por otro grupo de personas del mundo que necesiten refuerzos.
La idea me gusta mucho, porque realmente, es poco o nada más que eso lo que puedo hacer por los niños palestinos y su sufrimiento me resulta intolerable. Porque pensándolo bien, yo creo, sí creo, en la Magia (o como cada uno lo quiera llamar) y creo, sí creo, que el poder de las palabras aunque se pronuncien en silencio, trasciende el espacio. Y si al final la materia es energía, de algo servirá mandar buena energía focalizadamente y cuantos más seamos mejor ¿no?
Así que quedan invitados para este viernes a mandar lucesita a los niños de Gaza (¿por los niños de Gaza?) Y ya les iré avisando de la propuesta de cada viernes. O también se pueden unir al grupo innocent call en facebook.
Y Car: ¡qué viva el contagio!
La idea me gusta mucho, porque realmente, es poco o nada más que eso lo que puedo hacer por los niños palestinos y su sufrimiento me resulta intolerable. Porque pensándolo bien, yo creo, sí creo, en la Magia (o como cada uno lo quiera llamar) y creo, sí creo, que el poder de las palabras aunque se pronuncien en silencio, trasciende el espacio. Y si al final la materia es energía, de algo servirá mandar buena energía focalizadamente y cuantos más seamos mejor ¿no?
Así que quedan invitados para este viernes a mandar lucesita a los niños de Gaza (¿por los niños de Gaza?) Y ya les iré avisando de la propuesta de cada viernes. O también se pueden unir al grupo innocent call en facebook.
Y Car: ¡qué viva el contagio!
Friday, January 23, 2009
Una racha de sueños
En el último me quedo atrapada en un elevador de Soriana Lincon con Felipe Montes y Gaby Márquez. Están cerrando, bajamos por el coche al estacionamiento subterráneo y crac, el elevador baja demasiado deprisa (y demasiados pisos) y luego cae torcido. Además es fin de semana así que podríamos quedarnos 3 días ahí encerrados (como si los súpers de México también cerrarn tantos días) No hay luz ni botón de ayuda ni nada. Luego estamos los tres paseando por un cerro que es al mismo tiempo el Obispado, la loma del lado de Sierra Ventana muy cerquita de Revu, Chipinque y La Silla por donde viven Omar y Mabya. César Porras y Arturo Porra vienen comiendo elotes y nos saludan pero nos ven raro, y entonces nos damos cuenta de que seguimos atrapados en el elevador aunque nos han dejado salir de alguna forma para avisar a alguien que venga a ayudarnos. Felipe le pide a Arturo, con una metáfora de un niño enterrado, que avise a Soriana que estamos ahí y que si no nos rescatan ese elevador será nuestra tumba. Me da un escalofrío y pienso si no estaremos relamente muertos ya que nuestras almas andan de paseo. Seguimos bajando hacia la escuela de Revu, es esa hora de la tarde cuando el sol ya se ha puesto pero sigue habiendo luz. El cielo está lleno de nubes. Tratamos de pedir ayuda a alguien más pero nadie nos ve. Entonces pienso que sólo Gaby Márquez puede ayudarnos porque ella sí se puede comunicar con los espíritus. Pero está con nosotros. Terror. Entonces Xiomara, que es chamana. Pero vive muy lejos, nunca llegaremos a tiempo.
Friday, January 09, 2009
El hada del invierno
Tuesday, January 06, 2009
El collage de los deseos

Este es un ritual pagano que procuro hacer cada principio de año. Bueno, en realidad no es tan pagano porque se trata de definir las cosas que quieres lograr o recibir durante el año y al final se puede agregar una pequeña oración o petición para que los dioses, el Dios, o a quien cada uno prefiera encomendarse den su bendición a estos deseos-proyectos.
Creo que lo que me resulta más rico de todo el asunto es: 1. Juntarme a recortar, pegar, soñar, vibrar con otras mujeres que amo y expresar juntas nuestros deseos. 2. Poner el collage en una pared donde pueda verlo todos los días para recordar lo que he deseado, ponerle energía y disfrutar del caminito que voy haciendo al andar como dijo el poeta.
Este es mi collage de este año, herencia de Lucía y de Rocío, pero que celebra mis lazos de amor con todas las mujeres que me rodean. Este año quiero florecer y que formen parte de ello todos los aspectos de mi vida: mi pareja, mi trabajo (me tomaré la literatura como un trabajo), mis amigas y amigos, mis raíces, mis sueños, mi rol de mami, mi espiritualidad. Quiero vivir en un lugar encantador rodeado de naturaleza y con otras mamás que me acompañen en la aventura de criar hijos. Quiero amigas cómplices. Quiero dejarme seducir por la alquimia de la cocina y compartirlo con otros. Quiero consagrarme como bruja del vientre (a tu salud, querida Car), quiero estar cerca de la familia que vive lejos, quiero nuevamente ser testigo de la Creación en mi propia piel. ¡Ah! Y quiero publicar los poemas que tengo en el cajón y sacar adelante el proyecto de las princesas. Y todo ello con sonrisa y con amor.
Aquí está el resultado plástico del ejercicio de año nuevo. Y de verdad lo recomiendo, hagan su propio collage, seguro que la experiencia les va a gustar. ¡Buen año para todos!
Thursday, December 25, 2008
Unas navidades perfectas
Tenía algo de miedito de pasar las navidades sin familia ni amigos. La familia ya se sabe y los amigos nos cancelaron de última hora. Pero al final, pasamos unas navidades deliciosas en familia, en nuestra propia y pequeña familia: el 24 vinieron las chicas sufis a desayunar, luego comimos unos delicioso chilaquiles (¡viva México!) y para la cena de Noche Buena: sushi y un maratón de Doctor en Alaska. Al final ¡incluso hubo espacio para el romanticismo!
El 25 por la mañana un desayuno agustín y una escapada de la maravillosa Sigüenza. De regreso a casa pescaíto frito y Harry Potter. Por la tarde confección de tarjetas navideña con doña Hali.
Qué alegría darme cuenta de que las personas con las que estoy son realmente las personas con las que quiero estar. Me sentí unida por una enrome sonrisa de corazón con los míos de aquí y de allá, y me sentí agradecida de saber que para todos nosotros hoy es navidad.
El 25 por la mañana un desayuno agustín y una escapada de la maravillosa Sigüenza. De regreso a casa pescaíto frito y Harry Potter. Por la tarde confección de tarjetas navideña con doña Hali.
Qué alegría darme cuenta de que las personas con las que estoy son realmente las personas con las que quiero estar. Me sentí unida por una enrome sonrisa de corazón con los míos de aquí y de allá, y me sentí agradecida de saber que para todos nosotros hoy es navidad.
Tuesday, December 23, 2008
¡Feliz Navidad!
Saturday, December 20, 2008
Identidade
¿Cómo se construye la identidad? ¿Cómo definimos quiénes somos? El otro día le contaba a mi amiga Wafa que últimamente me conozco mejor, entiendo cosas de mí que antes no entendía. ¿Ah sí??? -me decía incrédula- pues yo muchas veces no me entiendo pero tampoco lo intento. ¡Ella sí que sabe! Eso de estarle dando vueltas a la cabezota todo el rato tampoco es muy inteligente, lo que a mí me gusta es darme cuenta, así, como por arte de magia. Y sé que eso de darme cuenta me ocurre cuando estoy bien, cuando estoy despierta, cuando estoy lista para entender. Y muchas veces me descubro en los otros, y muchas veces me encuentro conmigo en un texto ajeno, o en una peli, o en una canción, o en una estampa.
Hoy casi me echo a llorar en el mercadito medieval de Azuqueca. Eso de los mercaditos medievales es muy popular acá en España y la característica principal son los productos artesanales, los trajes de época y como acá el medievo es moruno, pues también la mezcla: tés, teteras, vasos, manos de fátima, turbantes. Espectáculos de calle, música, comida. No sé, me emocionó estar ahí con Hali, me sentí en un mercadito mexicano entre los puestos de comida, y en un mercadito tunecino mirando las teteras, en algún lugar de mi infancia coreando y aplaudiendo al malabarista, en casa saludando a las vecinas y amigas con las que nos cruzamos. Mañana llevaré a Hali a montar en pony y a lo mejor hasta me compro un regalito. ¿Y qué tiene que ver con la identidad? ¡Pues que yo también soy une melánge!
Y la ternura...¡Wow, Carmen, ¿cómo??????! Qué invitación tan inquietante. Yo no sé si soy tierna o no, supongo que lo soy por dentro, pero me falta todavía mucha confianza para atreverme a andar por ahí enseñando los dentros sin caparazón. ¿O será que no lo soy? ¿Sólo a ratos? Pondré atención, a ver qué pasa.
Hoy casi me echo a llorar en el mercadito medieval de Azuqueca. Eso de los mercaditos medievales es muy popular acá en España y la característica principal son los productos artesanales, los trajes de época y como acá el medievo es moruno, pues también la mezcla: tés, teteras, vasos, manos de fátima, turbantes. Espectáculos de calle, música, comida. No sé, me emocionó estar ahí con Hali, me sentí en un mercadito mexicano entre los puestos de comida, y en un mercadito tunecino mirando las teteras, en algún lugar de mi infancia coreando y aplaudiendo al malabarista, en casa saludando a las vecinas y amigas con las que nos cruzamos. Mañana llevaré a Hali a montar en pony y a lo mejor hasta me compro un regalito. ¿Y qué tiene que ver con la identidad? ¡Pues que yo también soy une melánge!
Y la ternura...¡Wow, Carmen, ¿cómo??????! Qué invitación tan inquietante. Yo no sé si soy tierna o no, supongo que lo soy por dentro, pero me falta todavía mucha confianza para atreverme a andar por ahí enseñando los dentros sin caparazón. ¿O será que no lo soy? ¿Sólo a ratos? Pondré atención, a ver qué pasa.
Friday, December 19, 2008
Muecas, guiños, señales
Soy un ser dialógico (ahora sí). Escribo respondiendo a lecturas o conversaciones o imágenes o ideas pilladas al vuelo.
En los últimos años tengo una interlocutora que se manifiesta con fuerza, que no deja lugar a dudas. La llamaré Intuición, o Destino, o Magia, o Allah. En uno de los periodos más intensos de mi vida, de más cambios, de más honduras y más deslumbramientos, la marca de su voz fue de Chirico. A través de de Chirico logré hilar eventos -sueños- mensajes, y entender lo que me sucedía.
Cada vez que parece que he cumplido con el trabajo, que he aprendido la lección, me atropeya la siguiente. Por fin tengo entre los sufis una compañera poeta. Se es poeta, cada día me parece más claro, por cómo se vive y no por cómo se escribe. Mi compañera poeta (quien podría llamarse igual que yo: niña eMe)me trajo la señal: un libro de Kundera (viejo amigo) con un dibujo en la portada: una mujer sujetando los remos del mar de su habitación. El libro: La Ignorancia. El tema: La nostalgia. En el muro cuelga un cuadro de de Chirico y, por supuesto, el cuadro es también de de Chirico.
Ya sé cuál es mi nueva tarea: ponerme en paz con Ítaca, con mi Ítaca terrena y con mi Ítaca materna. Pero supongo que esa es la tarea de todos los viajeros y de todas las muejeres. De preludio tengo un catarro munumental, que como dice Jaime, debe ser pura tristeza, o como dice mi hermana, un asqueroso virus de invierno. Entre la vitamina C, el ferrum phosphoricum y la lectura de "MADRES E HIJAS" de Christiane Northrup deberá bastar.
En los últimos años tengo una interlocutora que se manifiesta con fuerza, que no deja lugar a dudas. La llamaré Intuición, o Destino, o Magia, o Allah. En uno de los periodos más intensos de mi vida, de más cambios, de más honduras y más deslumbramientos, la marca de su voz fue de Chirico. A través de de Chirico logré hilar eventos -sueños- mensajes, y entender lo que me sucedía.
Cada vez que parece que he cumplido con el trabajo, que he aprendido la lección, me atropeya la siguiente. Por fin tengo entre los sufis una compañera poeta. Se es poeta, cada día me parece más claro, por cómo se vive y no por cómo se escribe. Mi compañera poeta (quien podría llamarse igual que yo: niña eMe)me trajo la señal: un libro de Kundera (viejo amigo) con un dibujo en la portada: una mujer sujetando los remos del mar de su habitación. El libro: La Ignorancia. El tema: La nostalgia. En el muro cuelga un cuadro de de Chirico y, por supuesto, el cuadro es también de de Chirico.
Ya sé cuál es mi nueva tarea: ponerme en paz con Ítaca, con mi Ítaca terrena y con mi Ítaca materna. Pero supongo que esa es la tarea de todos los viajeros y de todas las muejeres. De preludio tengo un catarro munumental, que como dice Jaime, debe ser pura tristeza, o como dice mi hermana, un asqueroso virus de invierno. Entre la vitamina C, el ferrum phosphoricum y la lectura de "MADRES E HIJAS" de Christiane Northrup deberá bastar.
Tuesday, December 16, 2008
Debo
un largo post 2a parte sobre los roles, un agradecimiento por las porras sobre médicos y enfermedades (Mónica: sí me acuerdo) y el desenlace del capítulo anterior:
finalmente confesé a mi homeópata que ante 40 de fiebre había administrado el demoníaco ibuprofeno a mi pobre niña y que con eso habíamos podido dormir toda la noche sin temperatura y luego, para darle margen agregué: ¿si le vuelve a subir tanto la fiebre hay algo homeopático que tenga el mismo efecto o le vuelvo a dar el Dalsy? Y gracias a Dios me dijo que se lo diera, porque de otra forma hubiera sido una grieta muy profunda y casi irreparable en nuestra relación homeópata-paciente. Iré a la seguridad social, me haré mi tarjeta de derechohabiente (a saber cómo le dicen aquí) y le haré la suya a Hali para cuando se vuelva a ofrece no tener que ver cómo la recepcionista de turno hace viscos le estoy rompiendo todititos sus esquemas.
También debo explicar que mi teoría sobre las emociones y las enfermedades no dice que las enfermedades (virus, accidentes, lo que sea) no existen, SINO QUE cuando uno está bien emocionalmente, su sexto sentido lo previene de muchas cosas y su sistema inmunológico está al puritito centavo y entonces no pesca cualquier cosa que ande por ahí, y si la pesca, las defensas están tan defensivas que el intruso no hace mayor daño al organismo.
Hali tose. Pero ya está mejor.
finalmente confesé a mi homeópata que ante 40 de fiebre había administrado el demoníaco ibuprofeno a mi pobre niña y que con eso habíamos podido dormir toda la noche sin temperatura y luego, para darle margen agregué: ¿si le vuelve a subir tanto la fiebre hay algo homeopático que tenga el mismo efecto o le vuelvo a dar el Dalsy? Y gracias a Dios me dijo que se lo diera, porque de otra forma hubiera sido una grieta muy profunda y casi irreparable en nuestra relación homeópata-paciente. Iré a la seguridad social, me haré mi tarjeta de derechohabiente (a saber cómo le dicen aquí) y le haré la suya a Hali para cuando se vuelva a ofrece no tener que ver cómo la recepcionista de turno hace viscos le estoy rompiendo todititos sus esquemas.
También debo explicar que mi teoría sobre las emociones y las enfermedades no dice que las enfermedades (virus, accidentes, lo que sea) no existen, SINO QUE cuando uno está bien emocionalmente, su sexto sentido lo previene de muchas cosas y su sistema inmunológico está al puritito centavo y entonces no pesca cualquier cosa que ande por ahí, y si la pesca, las defensas están tan defensivas que el intruso no hace mayor daño al organismo.
Hali tose. Pero ya está mejor.
Monday, December 15, 2008
La enfermedad
Tengo un problema con las enfermedades. Una fijación emocional negativa que al primer síntoma me hace pensar en la muerte. Cuando me sucede a mí es más tolerable, incluso estoy aprendiendo a "escuchar" a mi cuerpo y entender el síntoma físico como un aviso de una cuestión emocional que debo atender. Pero cuando le pasa a otra persona, especialmente a Hali, una fiebrecita me resulta absolutamente insportable. Y mi lado holístico de curación emocional y natural/homeopática de las enfermedades queda totalmente atrofiado. Así que ayer por la tarde que Hali estuvo con 39 me la pasé mordiéndome el labio, con el estómago retorcido y ganas constantes de llorar. Supongo que es normal cuando la mitad de tu infancia la mamá estuvo enferma, y la mitad de tu vida la mamá no está porque se la llevó la enfermedad.
A la circunstancia histórica personal que quizá algún día lograré resolver con mucha terapia, o quizá no; se suma la nula tolerancia de mi marido a los malestares físicos ajenos (los suyos los ignora magistralmente) y el (¿cómo le dicen aquí?) desplazamiento. Porque en México, encontraba términos medios, o por lo menos esa es mi fantasía del recuerdo: un homeópata que es médico, que te pesa, te ausculta, te mide la presión, etc. y luego te manda remedios naturales y si el remedio natural no funciona lo complementa con un remedio antinatural halópata. Y una extensa red de parientes y amigos a quienes puedes llamar a cualquier hora a pedirles cualquier cosa: escucha, apapacho, sopita, remedio casero, visita, consejo, etc.
Acá en España no he logrado encontrar el justo medio: los de la salud natural satanizan a la salud institucional/farmacéutica/pública y mi amado homeópata no dispone ni de un estetoscopio en su consulta. Los de la medicina halópata consideran nociva, retrógrada y peligrosa cualquier forma de cuidar y reparar la salud que se salga de sus estándares. Hoy en urgencias (favor de no asustarse, acá entra por urgencias todo el que no tiene cita previa aunque sólo tenga mocos), me tocó un médico peruano que me encantó porque me entendió perfectamente y hasta me contó que en Perú su tía Chuchita toma la hierba no sé cuál para la diabetes y le da muy buenos resultados, y coincidió conmigo en que el mundo de la medicina hospitalaria/halopática en España se sale, y mucho del huacal. Es algo cultural: les gustan las medicinas, les gustan las intervenciones médicas de todo tipo y mientras más intrusivas mejor. Será una necesidad de sentir que tienen pleno control sobre la vida y su salud, o un endiosamiento histórico del médico en sí o simplemente una falta de actualización porque hasta los gringos que son el colmo de lo esquemático y estructurado son más abiertos a considerar otro tipo de acción médica que los españoles en general. (NOTA: en general quiere decir que no son todos pero que son muchos, no se me malinterprete)
Así que ¿qué hago? ¿Vivo entre mundos paralelos y los alterno según me lo pida mi tranquilidad y me peleo con unos y con otros (con unos porque tomé paracetamol y con otros porque no he puesto vacunas, por ejempli)? ¿Sigo la búsqueda de un especialista para mí y mi familia que entienda mi esquizofrenia personal? ¿Me pongo las pilas (más) con mi terapia memesca de la prevención y tratamiento de enfermedades desde lo emocional? ¿Todas las anteriores? ¿Ninguna de las anteriores? Otra, especifique_____________________________________.
A veces simplemente me gustaría volver a ser chiquita (pero muy chiquita cuando el cáncer no existía en nuetras vidas) y decir QUIERO A MI MAMAAAAAAAAAAAAAAAA. Pero me toca ser la mamá, y la verdad es más fuente de alegrías que de angustias, o sea, mitad y mitad pero las alegrías son más potentes y las angustias al final dejan el saldo de lo aprendido y se retiran.
En el episodio de ayer y hoy traicioné a mi homeópata y le administré a Halima ibuprofeno para bajarle los 40 de fiebre y poder dormir, y la llevé esta mañana a urgencias para que la revisaran. Tiene un simple resfriado o un virus que se le tiene que pasar solito. En nuestro próximo capítulo averiguaremos si me atreví a confesárselo con riesgo de que me tache de su lista de pacientes o si fingí demencia hasta nuevo aviso.
¡Ay Señor! ¿Por qué será que los jijos nos enfrentan con esas casa que nos gustaría dejar bien escondidas para siempre en un cajón?
A la circunstancia histórica personal que quizá algún día lograré resolver con mucha terapia, o quizá no; se suma la nula tolerancia de mi marido a los malestares físicos ajenos (los suyos los ignora magistralmente) y el (¿cómo le dicen aquí?) desplazamiento. Porque en México, encontraba términos medios, o por lo menos esa es mi fantasía del recuerdo: un homeópata que es médico, que te pesa, te ausculta, te mide la presión, etc. y luego te manda remedios naturales y si el remedio natural no funciona lo complementa con un remedio antinatural halópata. Y una extensa red de parientes y amigos a quienes puedes llamar a cualquier hora a pedirles cualquier cosa: escucha, apapacho, sopita, remedio casero, visita, consejo, etc.
Acá en España no he logrado encontrar el justo medio: los de la salud natural satanizan a la salud institucional/farmacéutica/pública y mi amado homeópata no dispone ni de un estetoscopio en su consulta. Los de la medicina halópata consideran nociva, retrógrada y peligrosa cualquier forma de cuidar y reparar la salud que se salga de sus estándares. Hoy en urgencias (favor de no asustarse, acá entra por urgencias todo el que no tiene cita previa aunque sólo tenga mocos), me tocó un médico peruano que me encantó porque me entendió perfectamente y hasta me contó que en Perú su tía Chuchita toma la hierba no sé cuál para la diabetes y le da muy buenos resultados, y coincidió conmigo en que el mundo de la medicina hospitalaria/halopática en España se sale, y mucho del huacal. Es algo cultural: les gustan las medicinas, les gustan las intervenciones médicas de todo tipo y mientras más intrusivas mejor. Será una necesidad de sentir que tienen pleno control sobre la vida y su salud, o un endiosamiento histórico del médico en sí o simplemente una falta de actualización porque hasta los gringos que son el colmo de lo esquemático y estructurado son más abiertos a considerar otro tipo de acción médica que los españoles en general. (NOTA: en general quiere decir que no son todos pero que son muchos, no se me malinterprete)
Así que ¿qué hago? ¿Vivo entre mundos paralelos y los alterno según me lo pida mi tranquilidad y me peleo con unos y con otros (con unos porque tomé paracetamol y con otros porque no he puesto vacunas, por ejempli)? ¿Sigo la búsqueda de un especialista para mí y mi familia que entienda mi esquizofrenia personal? ¿Me pongo las pilas (más) con mi terapia memesca de la prevención y tratamiento de enfermedades desde lo emocional? ¿Todas las anteriores? ¿Ninguna de las anteriores? Otra, especifique_____________________________________.
A veces simplemente me gustaría volver a ser chiquita (pero muy chiquita cuando el cáncer no existía en nuetras vidas) y decir QUIERO A MI MAMAAAAAAAAAAAAAAAA. Pero me toca ser la mamá, y la verdad es más fuente de alegrías que de angustias, o sea, mitad y mitad pero las alegrías son más potentes y las angustias al final dejan el saldo de lo aprendido y se retiran.
En el episodio de ayer y hoy traicioné a mi homeópata y le administré a Halima ibuprofeno para bajarle los 40 de fiebre y poder dormir, y la llevé esta mañana a urgencias para que la revisaran. Tiene un simple resfriado o un virus que se le tiene que pasar solito. En nuestro próximo capítulo averiguaremos si me atreví a confesárselo con riesgo de que me tache de su lista de pacientes o si fingí demencia hasta nuevo aviso.
¡Ay Señor! ¿Por qué será que los jijos nos enfrentan con esas casa que nos gustaría dejar bien escondidas para siempre en un cajón?
Saturday, December 13, 2008
Eso de ser mujer (con saludo para Gerardo Ortega que se preocupa de ser hombre)
Hali lleva tres semanas malocha, si no es de una cosa es de otra. Yo me pregunto si es la adaptación al hogar, el frío, las malas costumbres de su madre (como afirma la maestra del cole) o la somatización de mis emociones, aunque ésto último sería raro porque últimamente me siento muy bien.
En fin, si un ataque de tos no lo impide, procuraré escribir sobre mi lección de este momento vital: ejercita el arte de ser mujer. Me lo dicen con múltiples señas, guiños y hasta uno que otro coscorrón, pero ya lo voy asumiendo.
Resulta que en mi clase de danza una de las cosas que más trabajo me cuesta es dejar la rigidez (¡¡¡tómala!!!). Yo me planto ahí con mi súper postura alta de clases de ballet-flamenco-gimnasia y NO, porque se trata de hacer TIERRA no de elevarse, sino de arraigarse, no de subir la energía, sino de bajarla. Oh descubrimiento. Movimientos suaves, redondos, el pecho en posición media, no súper alta, el cuello sobre almohadas, no tirado por un hilo desde las alturas, la barbilla más bien baja, y aquí viene lo peor: la expresión de la cara. Sí señoras y señores, se baila con la cara y con la mirada. Nada de ceños fruncidos con el desgarro vital del baile español: dulzura, seducción, coquetería, complacencia, invitación. ¿Y por qué no somos capaces de hacerlo en clase? (efectivamente es un problema común) Muy fácil: porque nos da vergüenza. Y lo malo no es que nos de vergüenza esa tontería dancística, lo malo es que nos da vergüenza en la vida.
Serán arquetipos, estereotipos, sociotipos, prototipos o lo que sea. Masculino y femenino tendrán que definirse de alguna forma y supongo que es por oposición, o mejor dicho, por complementariedad. La cosa es que hoy en día, las mujeres, por lo menos yo, crecemos siendo fuertes, independientes, competitivas, agresivas, proactivas, ejecutivas, eficientes, etc, etc, y eternamente etc. ¿Y los atributos complementarios? ¿La dulzura, la solidaridad, la fragilidad, la paciencia, la flexibilidad...? Cuando llega el momento de la verdad la persona que amas te dice que no puede estar contigo porque te tiene miedo, por ejemplo. Y una mujer sabia te sale con la novedad: es que los hombres son cuadrados y las mujeres son redondas, REDONDAS, según la teoría de no sé quién.
Voy descubriendo que por eso en el sufismo el matrimonio es la mitad del camino, porque así femenino y masculino pueden cada uno hacerse cargo de un conjunto de atributos y ponerlos al servicio de un proyecto común. No puede haber hombres sin mujeres, decíamos el otro día en una reunión, ni viceversa. Y no se trata de condenar la soltería, esto aplica para la vida en general: amigos, hermanos, vecinos, familia...Cuando uno asume su rol facilita que el otro lo haga también.
Mi experiencia de los últimos días (¿o de los últimos años?) es una feliz vuelta a la feminidad. O por lo menos a encontrarme con una serie de actitudes que en mi propio universo son femeninas: aprender a pedir, aprender a recibir, aprender a esperar, aprender a invitar, aprender a atraer (en más de un sentido), aprender a rodearme de los modos y los medios para crear, y aquí me falta un verbo que podría ser algo como aprender a bellecear, no embellecer porque eso es una acción sobre otro sujeto u objeto, y lo que quiero decir es dejar que la belleza se manifieste en mí misma y se comunique a todo lo demás.
En fin, si un ataque de tos no lo impide, procuraré escribir sobre mi lección de este momento vital: ejercita el arte de ser mujer. Me lo dicen con múltiples señas, guiños y hasta uno que otro coscorrón, pero ya lo voy asumiendo.
Resulta que en mi clase de danza una de las cosas que más trabajo me cuesta es dejar la rigidez (¡¡¡tómala!!!). Yo me planto ahí con mi súper postura alta de clases de ballet-flamenco-gimnasia y NO, porque se trata de hacer TIERRA no de elevarse, sino de arraigarse, no de subir la energía, sino de bajarla. Oh descubrimiento. Movimientos suaves, redondos, el pecho en posición media, no súper alta, el cuello sobre almohadas, no tirado por un hilo desde las alturas, la barbilla más bien baja, y aquí viene lo peor: la expresión de la cara. Sí señoras y señores, se baila con la cara y con la mirada. Nada de ceños fruncidos con el desgarro vital del baile español: dulzura, seducción, coquetería, complacencia, invitación. ¿Y por qué no somos capaces de hacerlo en clase? (efectivamente es un problema común) Muy fácil: porque nos da vergüenza. Y lo malo no es que nos de vergüenza esa tontería dancística, lo malo es que nos da vergüenza en la vida.
Serán arquetipos, estereotipos, sociotipos, prototipos o lo que sea. Masculino y femenino tendrán que definirse de alguna forma y supongo que es por oposición, o mejor dicho, por complementariedad. La cosa es que hoy en día, las mujeres, por lo menos yo, crecemos siendo fuertes, independientes, competitivas, agresivas, proactivas, ejecutivas, eficientes, etc, etc, y eternamente etc. ¿Y los atributos complementarios? ¿La dulzura, la solidaridad, la fragilidad, la paciencia, la flexibilidad...? Cuando llega el momento de la verdad la persona que amas te dice que no puede estar contigo porque te tiene miedo, por ejemplo. Y una mujer sabia te sale con la novedad: es que los hombres son cuadrados y las mujeres son redondas, REDONDAS, según la teoría de no sé quién.
Voy descubriendo que por eso en el sufismo el matrimonio es la mitad del camino, porque así femenino y masculino pueden cada uno hacerse cargo de un conjunto de atributos y ponerlos al servicio de un proyecto común. No puede haber hombres sin mujeres, decíamos el otro día en una reunión, ni viceversa. Y no se trata de condenar la soltería, esto aplica para la vida en general: amigos, hermanos, vecinos, familia...Cuando uno asume su rol facilita que el otro lo haga también.
Mi experiencia de los últimos días (¿o de los últimos años?) es una feliz vuelta a la feminidad. O por lo menos a encontrarme con una serie de actitudes que en mi propio universo son femeninas: aprender a pedir, aprender a recibir, aprender a esperar, aprender a invitar, aprender a atraer (en más de un sentido), aprender a rodearme de los modos y los medios para crear, y aquí me falta un verbo que podría ser algo como aprender a bellecear, no embellecer porque eso es una acción sobre otro sujeto u objeto, y lo que quiero decir es dejar que la belleza se manifieste en mí misma y se comunique a todo lo demás.
Tuesday, December 09, 2008
Elogio de un amigo (el hacedor de sueños)
No es su cumpleaños, ni su aniversario de escritor (que yo sepa), ni nada por el estilo. Pero hoy contestando a un correo de un compañero poeta sentí la imperiosa necesidad de hacer el elogio de mi amigo Óscar. Por una parte, porque me di cuenta que sin su trabajo (de editor, de promotor, de lector, casi puedo decir de devoto creyente, de apasionado amante de las letras) mi trabajo no sería nada. Pero sobretodo, porque creo que es una persona admirable y que si más personas fueran como él, el mundo sería un mejor lugar. Ah, y porque no se lo he dicho bastante.
Además de un gran poeta y un gran amigo, Óscar Efraín Herrera es alguien que cree en los demás, que deposita su fe en los otros y se hace cargo de esa confianza depositada hasta que florece. Cuando lo conocí hace unos años me dijo que él creía que las nuevas voces de la literatura de nuevo león necesitaban espacios, y desde entonces ha estado creando espacios para voces nuevas y consagradas invirtiendo en ello toda su energía vital (tiempo, dinero, esfuerzo, salud, sueños).
En el enramaje literario, donde la tendencia es mirar cada uno por lo suyo (sus maravillosas ideas, sus deslumbrantes proyectos, sus preciosas relaciones y contactos)Óscar brilla por su infinita generosidad y lleva adelante un sueño llamado Diáfora donde una y otra vez nos invita a encontrarnos. Comparte lo que sabe, comparte lo que sueña, comparte lo que ha construido. Me resulta esperanzador e increíblemente bello que todavía haya gente dispuesta a abrirle la puerta a los demás. Me parece una vocación de guía, de ángel de la guarda, de maestro, de persona de verdad.
Óscar escribe, edita, promueve. Y a mí durante los últimos años, litera(ria)lmente me pastorea: lee, escribe, mándame ésto, revisa aquello, este poema no está completo, este proyecto no es honesto... Óscar se convirtió en mi "manager" desde el principio y sé que no soy yo sola, sino un grupo de afortunados que podemos tenerlo como compañero de este viaje que es literatura que es texto que es libro que es palabra que es papel que es hilo que es tinta que es corazón que es luz que es sangre.
Yo le agredezco infinitamente que haya apostado por mí desde aquel 2000 de cuadernos de la resolana y que a pesar de mi caprichosa pasión literaria, lo siga haciendo. Su amistad, su ejemplo de cómo seguir materializando los sueños aún entre la bruma más densa son para mí un verdadero tesoro. Gracias Óscar.
Además de un gran poeta y un gran amigo, Óscar Efraín Herrera es alguien que cree en los demás, que deposita su fe en los otros y se hace cargo de esa confianza depositada hasta que florece. Cuando lo conocí hace unos años me dijo que él creía que las nuevas voces de la literatura de nuevo león necesitaban espacios, y desde entonces ha estado creando espacios para voces nuevas y consagradas invirtiendo en ello toda su energía vital (tiempo, dinero, esfuerzo, salud, sueños).
En el enramaje literario, donde la tendencia es mirar cada uno por lo suyo (sus maravillosas ideas, sus deslumbrantes proyectos, sus preciosas relaciones y contactos)Óscar brilla por su infinita generosidad y lleva adelante un sueño llamado Diáfora donde una y otra vez nos invita a encontrarnos. Comparte lo que sabe, comparte lo que sueña, comparte lo que ha construido. Me resulta esperanzador e increíblemente bello que todavía haya gente dispuesta a abrirle la puerta a los demás. Me parece una vocación de guía, de ángel de la guarda, de maestro, de persona de verdad.
Óscar escribe, edita, promueve. Y a mí durante los últimos años, litera(ria)lmente me pastorea: lee, escribe, mándame ésto, revisa aquello, este poema no está completo, este proyecto no es honesto... Óscar se convirtió en mi "manager" desde el principio y sé que no soy yo sola, sino un grupo de afortunados que podemos tenerlo como compañero de este viaje que es literatura que es texto que es libro que es palabra que es papel que es hilo que es tinta que es corazón que es luz que es sangre.
Yo le agredezco infinitamente que haya apostado por mí desde aquel 2000 de cuadernos de la resolana y que a pesar de mi caprichosa pasión literaria, lo siga haciendo. Su amistad, su ejemplo de cómo seguir materializando los sueños aún entre la bruma más densa son para mí un verdadero tesoro. Gracias Óscar.
Tuesday, December 02, 2008
Danzas
Otras para el soundtrack: música pa la pancita, o sea, belly dance. Ayer fue mi primera clase. La verdad es que no lo hago tan mal, pero tampoco lo hago tan bien como yo pensaba. Da igual porque es muy divertido el asunto y no puedo creer que siendo tan importante para mí bailar y moverme haya tardado CUATRO AÑOS en apuntarme a un grupo, así que ahora me desquitaré moviendo el tripaje a todas horas.
La digestión del viaje a México sigue su proceso. Le decía a un amigo que mis procesos vitales parecen ser como fue mi parto: leeeeentos, inteeeeeensos y con finales felices. En México hice grandes descubrimientos de mí misma y de mi historia, de lo que no había visto o no había podido ver. Aullido de dolor por la cegera temporal, grito de alegría por la nueva luz. Gracias a mis amigas-hermanas, a mis guías, a mis seres ocultados por seguir ahí a pesar de mi miopía, por acompañarme y darme su amor incondicional. Por fin pude resolver mis pesadillas freudinanas más abrumadoras, y es que era tan evidente que resultaba imposible de identificar.
Creo que voy logrando congraciarme con mis antecesoras sufridoras y que su dolor ya no me jala tanto de las patas, porque es dolor pasado y, sobretodo, porque es suyo. Creo que voy logrando tirar barreras respecto a mis hombres: gran descubrimiento, lo importante no es que me quieran (que me quieren y mucho, bendito sea Dios) sino quererlos yo y quererlos mucho para poder honrarlos, disfrutarlos, valorarlos y que cuando crezca Halima pueda hacer lo mismo con los suyos.
Toooodas las mañanas de camino a la guarde, no importa qué tan alegre sea la música, yo me pongo a llorar. Me da emoción la vida y entre las grandes alegrías y las grandes tristezas no queda más remedio. A veces se lo trato de explicar a Hali: es que estoy feliz de venir cantando contigo en el coche. O: es que extraño mucho a mi papá, a tu abuelo. Pero me sigue mirando como si no pasara nada, como si a la que tuviera que darle explicaciones fuera a mí misma porque nada le resulta extraño. Hoy me dijo la maestra: Hali se parece a ti en la alegría. Luego, de vuelta a casa, recordaba los días en México y no pude evitar preguntarme ¿de qué me sirve tener un papá tan chingón, unos tíos y tías tan chingones, primos y primas tan poca madre, amigos y amigas tan pero tan fuera de serie, hermana así y asá, madrastra asú y asé, si no puedo convivir con ellos, platicar frecuentemente con ellos, disfrutar de ellos? Y me respondí (¡menos mal!): Porque están ahí, porque existen y porque estamos ligados, porque el mero hecho de saber que existen hace mi mundo más grande y más bello y feliz. ¡Fiuuuuu!
La digestión del viaje a México sigue su proceso. Le decía a un amigo que mis procesos vitales parecen ser como fue mi parto: leeeeentos, inteeeeeensos y con finales felices. En México hice grandes descubrimientos de mí misma y de mi historia, de lo que no había visto o no había podido ver. Aullido de dolor por la cegera temporal, grito de alegría por la nueva luz. Gracias a mis amigas-hermanas, a mis guías, a mis seres ocultados por seguir ahí a pesar de mi miopía, por acompañarme y darme su amor incondicional. Por fin pude resolver mis pesadillas freudinanas más abrumadoras, y es que era tan evidente que resultaba imposible de identificar.
Creo que voy logrando congraciarme con mis antecesoras sufridoras y que su dolor ya no me jala tanto de las patas, porque es dolor pasado y, sobretodo, porque es suyo. Creo que voy logrando tirar barreras respecto a mis hombres: gran descubrimiento, lo importante no es que me quieran (que me quieren y mucho, bendito sea Dios) sino quererlos yo y quererlos mucho para poder honrarlos, disfrutarlos, valorarlos y que cuando crezca Halima pueda hacer lo mismo con los suyos.
Toooodas las mañanas de camino a la guarde, no importa qué tan alegre sea la música, yo me pongo a llorar. Me da emoción la vida y entre las grandes alegrías y las grandes tristezas no queda más remedio. A veces se lo trato de explicar a Hali: es que estoy feliz de venir cantando contigo en el coche. O: es que extraño mucho a mi papá, a tu abuelo. Pero me sigue mirando como si no pasara nada, como si a la que tuviera que darle explicaciones fuera a mí misma porque nada le resulta extraño. Hoy me dijo la maestra: Hali se parece a ti en la alegría. Luego, de vuelta a casa, recordaba los días en México y no pude evitar preguntarme ¿de qué me sirve tener un papá tan chingón, unos tíos y tías tan chingones, primos y primas tan poca madre, amigos y amigas tan pero tan fuera de serie, hermana así y asá, madrastra asú y asé, si no puedo convivir con ellos, platicar frecuentemente con ellos, disfrutar de ellos? Y me respondí (¡menos mal!): Porque están ahí, porque existen y porque estamos ligados, porque el mero hecho de saber que existen hace mi mundo más grande y más bello y feliz. ¡Fiuuuuu!
Wednesday, November 19, 2008
Música
Se llama David Fonseca y yo nunca había escuchado nada de él, pero tiene una voz profunda y aterciopelada que dan ganas de escucharla sin parar. Ayer, después de mi reconciliación con Radio Tres (seguimos recogiendo los buenos metices de otros tiempos) me quedé escuchando la presentación de un disco llamado Dreams in color o Color dreams. Voz y guitarra, guitarra y voz. Unas melodías de esas que te reconcilian hasta con los días más grises. Un tipo sencillo, sin pretenciones, un músico de verdad. Me gustó escuchar la entrevista en inglés y entender perfectamente, me hizo sentir pez de muchas aguas, de muchos mares. Nunca entendí por qué con ese nombre tan hispano el tipo es tan anglosajón, pero me dieron ganas de sumergirme en su aventura musical y ver qué hay ahí para mí. Me acordé de mis amigos musicales, esos que en el momento preciso pueden sacar una guitarra y transformar la situación. Me acordé del "repetitorio", la colección de canciones de Chayo y compañía que generosamente me compartieron como si fuera una más del grupo. Me acordé de largas noches de bailar y de largas tardes de escribir con esas mismas canciones, de paseos en coche y conversaciones que definieron mi vida con la misma música de fondo. Ahora se me antoja recoger nuevos temas para el soundtrack de mi vida. Se aceptan sugerencias.
Sunday, November 16, 2008
La biblioteca
Paz empezó a morir cuando se quemó su biblioteca. Yo volví a empezar a vivir después de haber regalado la mía. ¿Entonces ya no vas a ser escritora? me dijo Marta. Siempre, siempre, siempre seré escribidora, narradora, soñadora, creadora, imaginadora, compartidora, tejedora. Lo que ya no voy a ser es un caracol tan ostentoso. Sí, quemo las naves, ahora voy en alfombra voladora. Y cada vez que hago una pausa construyo una nueva biblioteca que me de cobijo, hogar, refugio, alimento. La biblioteca interna (me lo enseñó Maya), esa no se pierde.
Domingo
Sol de otoño, hojas pintadas por todas partes. Paseo con caricia de viento frío, parque, risas de niños, deliciosa compañía. Compro El País, pido un capuccino y dos croissants, paso las hojas lenta y felizmente. Sorbitos de café caliente. Luego aire fresco, más parque. Suena a mi otra vida en Barcelona, pero es mi nueva vida en Azuqueca. Cuando vuelva a llenar formas y solicitudes ya no pondré "ocupación: ama de casa" pondré: "poeta" (¡y que me demuestren lo contrario!).
Thursday, November 13, 2008
Una dosis de nostalgia (o la vida es la literatura)
Una vez Luis Felipe me preguntó si sabía de dónde venían las estructuras que utilizaba en mis poemas, de dónde las había sacado, o si pensaba que las había inventado yo. Supuse en aquel entonces que venían de la prosa, de los autores que más leía, recuerdo que nombré a Rosario Castellanos, a Elena Garro (y casi vi las palbras rebotar como piedras de la Semana de Colores).
Ciertamente cuando escribo busco un ritmo que se escapa, me aferro a una especie de cantinela original y procuro reconstruirla con mis palabras. Pero no sólo eso, también persigo una especie de desesperación vital (feliz o infeliz, sergún sea el caso), una especie de desgarro verbal, gramatical, musical, visual, una incidencia en el corazón ya conocida difícil de definir.
Por supuesto hay un sinfín de canciones, de poemas, de fragmentos diversos donde me he topado con este fulgor, y desde luego si me remonto al origen del origen llegaré irremediablemente a la experiencia poética sin título, sin autor, a la primera. PERO, las semanas pasadas, rebuscando entre mi pasado, encontré una carta hermosa, una carta de hace más de quince años, una carta de cuando me llamaba niña eMe (como mi abuela eMe) y sentía que surcaba la ciudad por su filo más agudo. Encontré la carta más hermosa del mundo. Y encontré en ella toda la música la marea el resplandor la sombra profunda las preguntas las respuestas las heridas las cicatrices la danza de palabras que trato siempre de repetir en el poema y fue como ver el ombligo del universo, tener el mismísimo bigbang entre mis manos y escuchar el nacimiento de mi más íntma poética, de mi búsqueda, descubrir la juntura del principio y el fin del camino.
Aprendí mucho de mí, de mi vida, de las personas que me han querido y a las que he querido releyendo sus cartas. Entendí los porqués de amistades truncadas o conservadas y amores imposibles, me lamenté (y me la menté) por todo el amor que dejé escapar, por todo el que no di y me vi de nuevo tratando de sobrevivir a la tormenta de la vida. Como dice mi hermana, gracias a Dios (o sea, a los Lobas, a Taller Literario, a las mamás adoptadas, a las amigas, a mi papá, etc, etc, etc) no acabamos tiradas debajo de una escalera, pero, al menos yo, sí dejé unas partes mías bajo la escalera y las encontré estos días entre estas cajas.
Esta carta, este salmo, este poema fundacional es como un hermoso (hermoso por la mano que lo creó) retrato de quién era yo a los 16, de lo que me pasaba, de lo que quería, de lo que me asustaba. Tener esta carta, que alguien la haya escrito y me la haya entregado, que haya sobrevivido estos años, es como tener un "Altazor" personal, es emocionante y bello, como si ese alguien hubiera hurgado en mi corazón hasta encontrar la Imagen Original y, librando una terrible batalla, hubiera sacado una copia para enseñármela.
"Y he aquí el secreto del acero (...): no es el filo de la espada, sino lo sutil del movimiento del guerrero".
Nunca terminaré de darle las gracias, por todo, por tanto. Gracias.
Ciertamente cuando escribo busco un ritmo que se escapa, me aferro a una especie de cantinela original y procuro reconstruirla con mis palabras. Pero no sólo eso, también persigo una especie de desesperación vital (feliz o infeliz, sergún sea el caso), una especie de desgarro verbal, gramatical, musical, visual, una incidencia en el corazón ya conocida difícil de definir.
Por supuesto hay un sinfín de canciones, de poemas, de fragmentos diversos donde me he topado con este fulgor, y desde luego si me remonto al origen del origen llegaré irremediablemente a la experiencia poética sin título, sin autor, a la primera. PERO, las semanas pasadas, rebuscando entre mi pasado, encontré una carta hermosa, una carta de hace más de quince años, una carta de cuando me llamaba niña eMe (como mi abuela eMe) y sentía que surcaba la ciudad por su filo más agudo. Encontré la carta más hermosa del mundo. Y encontré en ella toda la música la marea el resplandor la sombra profunda las preguntas las respuestas las heridas las cicatrices la danza de palabras que trato siempre de repetir en el poema y fue como ver el ombligo del universo, tener el mismísimo bigbang entre mis manos y escuchar el nacimiento de mi más íntma poética, de mi búsqueda, descubrir la juntura del principio y el fin del camino.
Aprendí mucho de mí, de mi vida, de las personas que me han querido y a las que he querido releyendo sus cartas. Entendí los porqués de amistades truncadas o conservadas y amores imposibles, me lamenté (y me la menté) por todo el amor que dejé escapar, por todo el que no di y me vi de nuevo tratando de sobrevivir a la tormenta de la vida. Como dice mi hermana, gracias a Dios (o sea, a los Lobas, a Taller Literario, a las mamás adoptadas, a las amigas, a mi papá, etc, etc, etc) no acabamos tiradas debajo de una escalera, pero, al menos yo, sí dejé unas partes mías bajo la escalera y las encontré estos días entre estas cajas.
Esta carta, este salmo, este poema fundacional es como un hermoso (hermoso por la mano que lo creó) retrato de quién era yo a los 16, de lo que me pasaba, de lo que quería, de lo que me asustaba. Tener esta carta, que alguien la haya escrito y me la haya entregado, que haya sobrevivido estos años, es como tener un "Altazor" personal, es emocionante y bello, como si ese alguien hubiera hurgado en mi corazón hasta encontrar la Imagen Original y, librando una terrible batalla, hubiera sacado una copia para enseñármela.
"Y he aquí el secreto del acero (...): no es el filo de la espada, sino lo sutil del movimiento del guerrero".
Nunca terminaré de darle las gracias, por todo, por tanto. Gracias.
Wednesday, November 12, 2008
"Yo soy la luz"
Hay mamás que son como estrellas fugaces. ¿Vamos a quejarnos de que nos tocara una? No, ver una es como sacarse la lotería, pero son tan hermosas que nos gustaría tener su brillo para siempre en nuestras manos. Hay otras que son como soles, y de todos modos cuando se apagan sentimos que el corazón se nos muere de frío. Yo eso siento cada vez que paso por la esquina de Morena y Gabriel Mancera donde ya no está mi abuela. Es uno de los tragos más amargos de las visitas a México, después de la visita a la Iglesia del Carmen en Monterrey. El espacio que dejan es como un hoyo negro, y cuesta dejarse arrastrar por el dolor y ver que el hoyo no es hoyo sino túnel y que el dolor se termina y queda nomás el amor, el brillo, la sonrisa, la caricia en el corazón. Hace unos días murió la mamá de mi amiga Medi. En la tarjetita de su velorio pusieron esta oración que Medi me mandó. Se llamaba Antonia y tenía 50 años y 5 hijos. Ya es puro amor, y ojalá pronto quede solo su amor y no el dolor de su partida en sus hijos e hijas. Luz para todos ellos.
No lloreis por mi vosotros que tanto me quisisteis, mi muerte no es muerte, sino transito feliz;descanso en el Señor. Una lagrima por los muertos se evapora, una flor sobre su tumba se marchita, una oracion por su alma, la recoge Dios
no lloreis.yo voy al Señor. Voy a esperaros en el cielo. Yo muero pero mi amor no muere. Os amare en el cielo como os he amado en la tierra.
No lloreis por mi vosotros que tanto me quisisteis, mi muerte no es muerte, sino transito feliz;descanso en el Señor. Una lagrima por los muertos se evapora, una flor sobre su tumba se marchita, una oracion por su alma, la recoge Dios
no lloreis.yo voy al Señor. Voy a esperaros en el cielo. Yo muero pero mi amor no muere. Os amare en el cielo como os he amado en la tierra.
Monday, November 10, 2008
Por fin en casa
Hay muchas cuentas por engarzar en el collar de este viaje, pero por lo pronto ya estamos en casa deshaciendo las maletas. Fue el viaje de las pérdidas y los olvidos, pero también el de los tesoros y los reencuentros. Un beso para todos desde el Azukekistán.
Wednesday, November 05, 2008
Duelo
Ayer me preguntaron si habia disfrutado Monterrey. En realidad este ha sido un viaje de negocios mas que de placer. Ha sido una ardua negociacion entre mi pasado y mi presente, entre agradecer y dejar atras las cosas (los eventos, las circunstancias) que me han hecho quien soy, tomar mi presente y saludar a mi futuro. No me encontre con mis amigos (excepto alguna feliz excepcion) mas que en papel, y tuve que tirar cartas, recuerdos, fetiches de toda mi vida (tres grandes cajas), porque quiero viajar ligera. Revivi momentos dolorosos (que deberia rellorar para saldar de una vez las cuentas, o sea, para dejarlo en paz, integrado de una vez) y redisfrute momentos muy gozosos que tambien me emocionaron hasta las lagrimas. Lo que solte, lo solte con la conciencia de que forma parte de mi, aunque su soporte material ya no me pertenezca. Lo mismo la biblioteca: aquellas lecturas (16 cajas de libros) que me alimentaron durante tantos anyos estan entre mis celulas, forman mis musculos y mis huesos. A quienes lograron sortear las trampas de la ciudad y pudieron acercarse, muchas gracias! A quienes les fue imposible, ya nos encontraremos, quiza. Tambien me liberaron, de alguna manera. Y muchas muchas muchas gracias por el apoyo logistico y emocional a quienes una vez mas quisieron formar parte de mi aventura. Si algo me queda de todo el proceso de despedirme de ese equipaje, es la conciencia de que el amor baila en circulos alrededor de mi y dentro de mi desde el principio. Gracias. Ahora yo tambien voy a bailar, es decir, otra vez!
Ah, este es un teclado en ingles, asi que sorry por la falta de enyes, acentos y demas correcciones. Ahi pa la otra.
Ah, este es un teclado en ingles, asi que sorry por la falta de enyes, acentos y demas correcciones. Ahi pa la otra.
Tuesday, October 28, 2008
Mamá y Otramamá
Halima es bastante arisca, le cuesta dejar que la gente se le acerque (depende de quién) y es muy selectiva a la hora de establecer vínculos afectivos, pero cuando lo hace lo hace para siempre (será su vena catalana, jajajajaja). Marcelo su primo le encantó aunque le costó trabajo eso de no poderse encaramar a la cuna cuando bebé estaba dentro y asumir que no todos los juguetes y atención son de su propiedad. Buen entrenamiento prueba para cuando tenga un hermanito. Al final acabó encariñándose harto con Lucía quien comos abemos tiene una maravillosa conexión con los niños del mundo y acabó por llamarla Otramamá o bien Otramami. A mí encantó ver a mi hermana de mamá y recordar mis angustias de madre primeriza de un bebé, sobretodo porque ya no las tengo, ya nomás me quedan las de madre primeriza de una niña de 2 años, pero son angustias menos angustiantes. Total que fueron unos días maravillosos, llenos de emociones. Lo más emocionante es que antes éramos los críos y ahora somos las mamás. Ya no puedo vivir sin mi Marcelón y tanto a Hali como a mí nos costará mucho estar separadas de Otramamá. Esperemos que los papeles para la visa de Hali vayan sobre ruedas y que pronto podamos ir a verlos a su rancho. Amín.
Wednesday, October 22, 2008
Agua



Los días se van como agua. En un abrir y cerrar de ojos vienen y van olas, montañas, reencuentros, abrazos, lágrimas, recuerdos, despedidas. Mi historia está dibujada en los muros de Monterrey, mi trayectoria de vaivén sigue sentada en los parques y cafés del D.F. Ojos, manos, palabras, miradas, versos, silencios. Cabe tanto en un solo corazón. "Mi corazón es Monterrey, un túnel sin tren...todo eso es mi corazón" "De los árboles colgaban las ascuas de las naranjas y la huerta en lumbre viva se doraba." Una palabra: añoranza. Mao y Halima surcan en sus carreras los adoquines de la Macroplaza. Rumor de olas trenzado con mis mechones. Diker aquí, diker allá. Amor por todas partes. Demasiados aviones. Mi habibi ya está en casa, pero nos quedan todavía unas gotas de viaje.
Wednesday, October 15, 2008
Diker en Monterrey
Este viernes 17 de octubre a las 8 de la noche en algún lugar de Monterrey. Todos invitados (niños incluidos) a cantar tonadas sufis y tomar té. Los interesados pueden dejar su mensaje aquí mismo con un número de tel o correo electrónico y les confirmamos el lugar el viernes por la mañana. ¡Hasta pronto!
Monday, October 06, 2008
Un caso
Lo siento pero lo soy: no sólo no he cumplido mi misión de suscribirme oficialmente al club de fans de mis más admirados sino que NI SIQUIERA he sido capaz de contestar a las adorables y amorosas felicitaciones de cumpleaños que me hicieron emocionar y me alegraron el día. Un horror. ¡Y luego Montse dice que es un mala amiga! Bueno, pues era nomás para avisar que estaré más tiempo sin escribir porque me voy de viaje otra vez. Me esperan las misiones imposibles más una clase maravillosa de danza del vientre que encontré y la inspiradora tarea de "redecorar" mi casa, o como dice IKEA, de redecorar mi vida (una cortinita por aquí, una repisita por acá, un toque de feng shui, un toque de yo soy). Procuraré informar de mis andanzas pero desde este punto de tiempo-espacio les mando mi corazón.
Wednesday, October 01, 2008
3 días
Saturday, September 27, 2008
Unos días fuera
Llevamos a Hali a Túnez a a ver a su abuelo libio al que acaban de operar.
Mi vida está llena de Sandras (¡Bendito sea Dios!).
Anoche fue la Noche del Destino, Layat-ul-Qadir, fue mágica, hermosa, llena de encuentros y descubrimientos.
Sigo "mirando pa adentro" ¡y me gusta lo que veo!"
Todavía no contesto mis mails de cumple, ¡lo siento!
Un beso general,
M
Mi vida está llena de Sandras (¡Bendito sea Dios!).
Anoche fue la Noche del Destino, Layat-ul-Qadir, fue mágica, hermosa, llena de encuentros y descubrimientos.
Sigo "mirando pa adentro" ¡y me gusta lo que veo!"
Todavía no contesto mis mails de cumple, ¡lo siento!
Un beso general,
M
Wednesday, September 24, 2008
El sueño de Mire o el megáfono de la sabiduría
Anoche soñé que estaba en casa de Mire. Era una casa hermosa, grande, antigua muy parecida a la de mi abuela eMe que le había heredado su tía abuela Josefina (?) que seguía vagando por ahí como un fantasma. Su tía no sólo le había dajado esa hermosa casa en ese hermoso lugar (una plaza arbolada donde convergían múltiples calles peatonales con gente interesante y amistosa, una Plaza Sésamo, digamos) sino que le había dado los secretos de la felicidad. Así que Mire era feliz, tenía una casa, no sé si tenía novio pero tenía amigos geniales.
Yo iba a visitarla pero no me atrevía a andar por la casa y disfrutar de ella porque me aterraba encontrarme con el fantasma de la tía. Así que Mire tenía que acompañarme hasta a hacer pis. Estábamos preparándonos para salir (yo me quería poner un atuendo de Halima que me encanta pero no me quedaba bien) cuando de pronto advierto la presencia fantasmagórica de la tita. Entro en pánico y taquicardia cuando me doy cuenta de que no es una cosa transparente y pegajosa sino la mismísima Sara García abuelita del cine mexicano que al final toma forma de la tía de Mire (una mujer mayor guapísima, arregladísima y sonrientísima que olía muy bien) que viene a saludarnos. Me cuenta que ella se encargó de que no sé quién (un familiar masculino que se andaba portando mal) cruzara del otro lado. Y que ahora estaba pagando sus culpas en el infierno, mientras ella muy feliz estaba en la Gracia (así dijo).
Yo la cogía de las manos con mucho cariño (y no eran manos frías sino calientitas y suaves) y le decía: Tita Anita antes de que te vayas tengo que darte las gracias por dejarme a Mire y a su mamá y a todas las hermosas mujeres de tu familia y poder compartir sus bendiciones. La Tita Anita se reía y me daba palmaditas, Mire se me quedaba mirando con cara de: "¿qué dius, nena?" y luego la Tita decía algo como "hala, que se hace tarde" y desaparecía. Nosotras salíamos a una tarde soleada a encontrarnos con amigos y disfrutar.
Hubo un tiempo en el que todos los días apuntaba mis sueños aunque me parecieran anodinos. Luego al ir escribiendo me daba cuenta de su significado, no en el sentido esotérico de la interpretación, sino de en el más simple sentido discursivo de mis imágenes personales. Tal vez debería hacerlo de nuevo, porque me daba mucha claridad sobre lo que estaba viviendo en ese momento y sobre lo que tenía que hacer.
¿Será que la hermosa casa de mi Mire es mi hermosa vida que no me atrevo a vivir plenamente por puro miedo? ¿Me querrá decir mi subconsiente que es un miedo inútil porque la realidad es cálida, suave, acogedora y huele bien? ¿Esas mujeres de las que hablé no son más que las mujeres de mi propia familia de sangre y de corazón que están siempre conmigo? ¿Y esa abuela no será mi abuela interior (¡órale!) esa sabiduría de mujer indolora y protectora que viene a hacerse cargo de la situación y animarme a lanzarme de una vez por todas a la pura dicha? Lo descubriremos en el próximo capítulo, pero a mí me suena como que sí.
Yo iba a visitarla pero no me atrevía a andar por la casa y disfrutar de ella porque me aterraba encontrarme con el fantasma de la tía. Así que Mire tenía que acompañarme hasta a hacer pis. Estábamos preparándonos para salir (yo me quería poner un atuendo de Halima que me encanta pero no me quedaba bien) cuando de pronto advierto la presencia fantasmagórica de la tita. Entro en pánico y taquicardia cuando me doy cuenta de que no es una cosa transparente y pegajosa sino la mismísima Sara García abuelita del cine mexicano que al final toma forma de la tía de Mire (una mujer mayor guapísima, arregladísima y sonrientísima que olía muy bien) que viene a saludarnos. Me cuenta que ella se encargó de que no sé quién (un familiar masculino que se andaba portando mal) cruzara del otro lado. Y que ahora estaba pagando sus culpas en el infierno, mientras ella muy feliz estaba en la Gracia (así dijo).
Yo la cogía de las manos con mucho cariño (y no eran manos frías sino calientitas y suaves) y le decía: Tita Anita antes de que te vayas tengo que darte las gracias por dejarme a Mire y a su mamá y a todas las hermosas mujeres de tu familia y poder compartir sus bendiciones. La Tita Anita se reía y me daba palmaditas, Mire se me quedaba mirando con cara de: "¿qué dius, nena?" y luego la Tita decía algo como "hala, que se hace tarde" y desaparecía. Nosotras salíamos a una tarde soleada a encontrarnos con amigos y disfrutar.
Hubo un tiempo en el que todos los días apuntaba mis sueños aunque me parecieran anodinos. Luego al ir escribiendo me daba cuenta de su significado, no en el sentido esotérico de la interpretación, sino de en el más simple sentido discursivo de mis imágenes personales. Tal vez debería hacerlo de nuevo, porque me daba mucha claridad sobre lo que estaba viviendo en ese momento y sobre lo que tenía que hacer.
¿Será que la hermosa casa de mi Mire es mi hermosa vida que no me atrevo a vivir plenamente por puro miedo? ¿Me querrá decir mi subconsiente que es un miedo inútil porque la realidad es cálida, suave, acogedora y huele bien? ¿Esas mujeres de las que hablé no son más que las mujeres de mi propia familia de sangre y de corazón que están siempre conmigo? ¿Y esa abuela no será mi abuela interior (¡órale!) esa sabiduría de mujer indolora y protectora que viene a hacerse cargo de la situación y animarme a lanzarme de una vez por todas a la pura dicha? Lo descubriremos en el próximo capítulo, pero a mí me suena como que sí.
Monday, September 22, 2008
Un favor a la banda mexa
Se supone que ya está a la venta en México el libro El camello sobre el tejado de nuestro amigo Burhanuddin Herrmann, de Editorial Palmyra. Si pasan por una librería ¿podrían checar si realmente está a la venta y cuánto cuesta??? ¡Gracias!
Llantina o de la educación emocional
Uno de mis descubrimientos de esta semana de "marujeo interior" (o sea, cotilleo, limpieza, etc.) es que tengo un montonononoooooon de emociones sin aerear, probablemente desde toda mi vida. Me cuesta mucho llorar, probablemente porque "no sirve para nada", "qué fea te ves", "molestas", "si empiezas nunca terminas", "no se llora" calaron hondo en mi disco duro. Así que cuando estoy triste en vez de llorar y finito, pues estoy días y días haciendo de tripas corazón hasta que se me pasa, o sea, lo somatizo de cualquier modo. Con la rabia es aún peor, porque es de los sentimientos que estaban prohibidos en mi familia (sucede hasta en las mejores). Así que cuando me encabrito me petrifico. ¿Y qué pasa con esa emoción? Ya lo descubrí: se me va quedando dentro como gusanos que me carcomen.
Mar me prestó un libro que todas las mujeres deberían leer: Sabiduría de mujer, cuerpo de mujer (o al revés). De una ginecóloga "holística" Christine Northrup (o algo así). Total que la lectura me ayudó a "ver" qué he estado haciendo toooooodos estos años con mis emociones y cómo hacer algo mejor. Para la rabia encontré esa maravillosa metáfora gusanil, y es maravillosa porque tiene final feliz. He visto cómo esos gusanos carcomientes están destinados a tranformarse en mariposas de luz, en energía y valor para cambiar las situaciones que los producen. La rabia como aviso y como fuerza motriz en vez de fuerza corrosiva y anquilosante. Así que de ahora en adelante pienso decir que estoy empotricada cuando lo estoy, le pese a quien le pese y tomar buena nota de qué situación la provoca y debe cambiar para que ese gusano vuele.
Para sacar los llantos viejos voy a seguir el sabio consejo de mi Kermit, hacer arte no verbal. Y voy a hacer mandalas. Uno cada día en mi diario con unas acuarelas chidas. Y para los llantos nuevos apareció una "llantina", o sea, una canción para llorar. Se me salió el otro día que Hali lloraba sin parar y sentí que no iba a permitir que nadie le callara la boca y corazón con eso de "no se llora". Sí se llora, y todo lo que haga falta, por dolor, por frustración, por rabia, se llora alto y fuerte y los demás se aguantan. Mis compañeros poetas pensarán que como canción es una basura, pero como terapia es la onda. Cada vez que se me atoren las lágrimas voy a abrazar a mi yo-niña y le voy a cantar esa canción. Y cada vez que mi Hali necesite desahogarse voy a abrazarla como el otro día y cantarle. Es el primer paso hacia una educación emocional, o un intento de educación emocional, sano y liberador, o libre y sanador, como más les guste.
Aquí la llantina (lleva una tonada parecida a la de "arroz con leche me quiero casar..."):
CORO
llora que llora
y llora mi bebé
no importa cuánto llores
yo siempre te querré
llorar es seguro
llorar es mejor
nunca fue bueno
guardarse el dolor
llora entre mis brazos
llora con amor
mejor fuera que dentro
eso es mucho mejor
lloran los grandes
lloran los bebés
lloran los niños
y las niñas también
llora mi niña
y déjalo ir
después de un buen llanto
se vuelve a reir
llora que llora
y deja de llorar
llora bien
y déjalo acabar
respira profundo
respira con amor
después de un buen llanto
todo es mucho mejor
Mar me prestó un libro que todas las mujeres deberían leer: Sabiduría de mujer, cuerpo de mujer (o al revés). De una ginecóloga "holística" Christine Northrup (o algo así). Total que la lectura me ayudó a "ver" qué he estado haciendo toooooodos estos años con mis emociones y cómo hacer algo mejor. Para la rabia encontré esa maravillosa metáfora gusanil, y es maravillosa porque tiene final feliz. He visto cómo esos gusanos carcomientes están destinados a tranformarse en mariposas de luz, en energía y valor para cambiar las situaciones que los producen. La rabia como aviso y como fuerza motriz en vez de fuerza corrosiva y anquilosante. Así que de ahora en adelante pienso decir que estoy empotricada cuando lo estoy, le pese a quien le pese y tomar buena nota de qué situación la provoca y debe cambiar para que ese gusano vuele.
Para sacar los llantos viejos voy a seguir el sabio consejo de mi Kermit, hacer arte no verbal. Y voy a hacer mandalas. Uno cada día en mi diario con unas acuarelas chidas. Y para los llantos nuevos apareció una "llantina", o sea, una canción para llorar. Se me salió el otro día que Hali lloraba sin parar y sentí que no iba a permitir que nadie le callara la boca y corazón con eso de "no se llora". Sí se llora, y todo lo que haga falta, por dolor, por frustración, por rabia, se llora alto y fuerte y los demás se aguantan. Mis compañeros poetas pensarán que como canción es una basura, pero como terapia es la onda. Cada vez que se me atoren las lágrimas voy a abrazar a mi yo-niña y le voy a cantar esa canción. Y cada vez que mi Hali necesite desahogarse voy a abrazarla como el otro día y cantarle. Es el primer paso hacia una educación emocional, o un intento de educación emocional, sano y liberador, o libre y sanador, como más les guste.
Aquí la llantina (lleva una tonada parecida a la de "arroz con leche me quiero casar..."):
CORO
llora que llora
y llora mi bebé
no importa cuánto llores
yo siempre te querré
llorar es seguro
llorar es mejor
nunca fue bueno
guardarse el dolor
llora entre mis brazos
llora con amor
mejor fuera que dentro
eso es mucho mejor
lloran los grandes
lloran los bebés
lloran los niños
y las niñas también
llora mi niña
y déjalo ir
después de un buen llanto
se vuelve a reir
llora que llora
y deja de llorar
llora bien
y déjalo acabar
respira profundo
respira con amor
después de un buen llanto
todo es mucho mejor
Tuesday, September 16, 2008
Mi cumple, la vida, la muerte (bitácora de unos días intensos)
El día de mi cumple me sentí muy mal. Estuve casi todo el día tirada en el sillón, excepto las veces que tuve que levantarme para atender a Hali. Mi marido llegó del trabajo sin flores, la tienda no tenía el pastel que yo quería llevar al diker y cuando llegó finalmente la hora de la tarta estaba tan cansada que ya no quería saber de canciones ni de velas ni de tartas.
El sábado me sentí peor, pero descansé muuuuucho mucho porque estaba mi santo marido haciéndose cargo de la situación. El domingo me desquité. Comí sushi, fui a cenar con unos queridos amigos que hacía tiempo no veía y mi marido me regaló un vestido PRECIOSO.
El lunes tuve un ataque de pánico cuando me dijeron que me metían al quirófano y que tenían que dormirme. Pero vinieron refuerzos y me sentí mejor. Cuando me llevaron en mi cama giratoria ya todo eran risas y buen rollo. Fue la mejor siesta de mi vida, duró 30 minutos y al ratito ya estaba en casa comiéndome una deliciosa hamburguesa con papas.
No me gusta sentir miedo ni dolor ni rabia, pero son parte de la vida. Lo importante es que duren lo justo, no más. Estos días tuvimos dolores acumulados, los nuestros y los de nuestros amigos que perdieron a alguien muy querido. La partida de Abdul Haqq, sin embargo, además de muy dolorosa e inesperada ha sido como una explosión de amor y de luz para quienes estuvimos cerca, porque nos recordó que lo único que cuenta de lo que vives es el amor que das y que recibes. Y porque nos dimos cuenta de que estamos conectados unos con otros, tan íntimamante que no nos lo podemos ni imaginar. Creo que todos recibimos el mensaje: ama tan intensamente como puedas, eso es lo que quedará de ti en los otros, ese es tu combustible para cuando emprendas el viaje y dejes este sueño.
Tengo treinta y dos años y cinco días. No sé cuántos más llegaré a acumular, pero cuando me toque el beso de Dios y quienes están aquí ya no puedan verme más que con los ojos de su corazón, ya sé cuál quiero que sea mi epitafio:
Yo Le pertenezco
por fin puedo dormir entre Sus brazos.
El día que me vaya dejaré a Dios a cargo de mis asuntos y cuidará muy bien de ellos, porque siempre lo hace. Me despediré con amor de los míos y pediré perdón en mi interior por aquellos a quienes no amé suficiente. Y daré gracias y más gracias porque mi vida ha sido muy bonita. Pero por ahora, voy a ocuparme de que mi vida siga siendo bonita y de poner más y más amor en mi vida y en la de quienes la viven conmigo.
Creo que la vida es un milagro, creo que la muerte es un regalo y creo que en ambas se concentra toda la belleza del Universo, aunque duela.
El sábado me sentí peor, pero descansé muuuuucho mucho porque estaba mi santo marido haciéndose cargo de la situación. El domingo me desquité. Comí sushi, fui a cenar con unos queridos amigos que hacía tiempo no veía y mi marido me regaló un vestido PRECIOSO.
El lunes tuve un ataque de pánico cuando me dijeron que me metían al quirófano y que tenían que dormirme. Pero vinieron refuerzos y me sentí mejor. Cuando me llevaron en mi cama giratoria ya todo eran risas y buen rollo. Fue la mejor siesta de mi vida, duró 30 minutos y al ratito ya estaba en casa comiéndome una deliciosa hamburguesa con papas.
No me gusta sentir miedo ni dolor ni rabia, pero son parte de la vida. Lo importante es que duren lo justo, no más. Estos días tuvimos dolores acumulados, los nuestros y los de nuestros amigos que perdieron a alguien muy querido. La partida de Abdul Haqq, sin embargo, además de muy dolorosa e inesperada ha sido como una explosión de amor y de luz para quienes estuvimos cerca, porque nos recordó que lo único que cuenta de lo que vives es el amor que das y que recibes. Y porque nos dimos cuenta de que estamos conectados unos con otros, tan íntimamante que no nos lo podemos ni imaginar. Creo que todos recibimos el mensaje: ama tan intensamente como puedas, eso es lo que quedará de ti en los otros, ese es tu combustible para cuando emprendas el viaje y dejes este sueño.
Tengo treinta y dos años y cinco días. No sé cuántos más llegaré a acumular, pero cuando me toque el beso de Dios y quienes están aquí ya no puedan verme más que con los ojos de su corazón, ya sé cuál quiero que sea mi epitafio:
Yo Le pertenezco
por fin puedo dormir entre Sus brazos.
El día que me vaya dejaré a Dios a cargo de mis asuntos y cuidará muy bien de ellos, porque siempre lo hace. Me despediré con amor de los míos y pediré perdón en mi interior por aquellos a quienes no amé suficiente. Y daré gracias y más gracias porque mi vida ha sido muy bonita. Pero por ahora, voy a ocuparme de que mi vida siga siendo bonita y de poner más y más amor en mi vida y en la de quienes la viven conmigo.
Creo que la vida es un milagro, creo que la muerte es un regalo y creo que en ambas se concentra toda la belleza del Universo, aunque duela.
Wednesday, September 10, 2008
Cumpleaños feliz
Hali ya tiene oficialmente 2 años cumplidos. Hicimos entre las dos un pastel de zanahoria (ella revolvió el azúcar con la mantequilla, me ayudó a rallar la zanahoria sujetando bien fuerte el rallador y luego se aburrió y se fue a brincar alrededor de su papá). Al final le pusimo azuquitar, lo embandejamos y al día siguiente lo llevamos a la guarde.
Halima iba FELIZ. Desde que se levantó empezó a invocar a sus compis. Cuando llegamos la bajé del coche y corrió con los amiguitos que estaban llegando, les dio la mano, los cocoreó, la corretearon y se carcajeó. Yo cogí el pastel y se lo entregué a la súper maestra. Hali me dijo "adiós Mamáaaaa" antes de subir ella solita la escalera y se dio la vuelta. ¡No me dio ni beso!!! A la vuelta vino también el papá y eso la hizo ABSOLUTAMENTE feliz. Le cantaron, le pusieron corona, apagó velitas, le regalaron dibujos y dos duendecitos "Waldorf". No hay fotos, lo siento.
Por la tarde durmió una laaaaaarga siesta y luego ¡fiesta otra vez! Vinieron los amigos de Madrid a romper ayuno en casa (Ramadán: tema pendiente) con regalos y cositas deliciosas, y otra vez tarta pero ahora con velita de luna. Y Halima decía ¡BIEEEEEN, BIEEEEEEEN! Fue un día muy feliz, alhamudiLah.
El viernes me toca a mí. Llevaré un ENOOOOOORME pastel de cumple al diker (aquelarre sufi). Cómanse un cacho de tarta a mi salud donde quiera que estén y así estaremos unidos en el festejo. Y desde aquí les mando el abrazo de (mi) cumpleaños número 32.
Halima iba FELIZ. Desde que se levantó empezó a invocar a sus compis. Cuando llegamos la bajé del coche y corrió con los amiguitos que estaban llegando, les dio la mano, los cocoreó, la corretearon y se carcajeó. Yo cogí el pastel y se lo entregué a la súper maestra. Hali me dijo "adiós Mamáaaaa" antes de subir ella solita la escalera y se dio la vuelta. ¡No me dio ni beso!!! A la vuelta vino también el papá y eso la hizo ABSOLUTAMENTE feliz. Le cantaron, le pusieron corona, apagó velitas, le regalaron dibujos y dos duendecitos "Waldorf". No hay fotos, lo siento.
Por la tarde durmió una laaaaaarga siesta y luego ¡fiesta otra vez! Vinieron los amigos de Madrid a romper ayuno en casa (Ramadán: tema pendiente) con regalos y cositas deliciosas, y otra vez tarta pero ahora con velita de luna. Y Halima decía ¡BIEEEEEN, BIEEEEEEEN! Fue un día muy feliz, alhamudiLah.
El viernes me toca a mí. Llevaré un ENOOOOOORME pastel de cumple al diker (aquelarre sufi). Cómanse un cacho de tarta a mi salud donde quiera que estén y así estaremos unidos en el festejo. Y desde aquí les mando el abrazo de (mi) cumpleaños número 32.
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